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Misiones secundarias de Velen - The Witcher 3: Wild Hunt

Una de las regiones más inhóspitas de los Reinos del Norte. Nadie en su sano juicio, si tiene a dónde ir, escogerá Velen como el lugar en el que quiere pasar el resto de su vida.
Misiones secundarias de Velen - The Witcher 3: Wild Hunt
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Velen es uno de los lugares más castigados por la guerra con Nilfgaard. Las batallas han dejado descampados plagados de cadáveres y, lo que es peor, monstruosidades de todo tipo que se han hecho con bosques y pantanos. Los pocos que quedan en esta tierra de nadie intentan llevar el día a día ignorando la muerte que les rodea.

A diferencia de las demás regiones y con la salvedad del romance con Keira, que debes hacer en el Acto I, todas las demás misiones secundarias importantes las completarás obligatoriamente antes de pasar al Acto II.

  • Puños de furia: Velen: ¡El título de campeón en las peleas a puñetazos de Velen está en juego!
  • Carreras: Percha del Cuervo: Cerca del fuerte se organizan carreras de caballos. Participa y hazte con algo de dinero.
  • Gwynt: Jugadores de Velen: Por todo Velen hay repartidos unos cuantos jugadores de Gwynt de élite, dispuestos a desafiarte.
  • Gwynt: Jugar contra posaderos: Los jugadores de alto nivel también regentan posadas y tabernas. Tienen buenas cartas para ti.
  • La caída de la casa de Reardon: Alguien se ha hecho fuerte en una mansión abandonada. Un miembro de la Escuela de la Víbora podría seguir vivo, por lo visto.
  • Documentos falsos: En la orilla del río, alguien busca hacerse de oro con la desesperación de la gente que quiere cruzar.
  • Cosecha amarga: Saquear cadáveres en medio de un camop de batalla te pone en el punto de mira de cualquier monstruo cercano.
  • Defensor de la fe: Incluso con la situación como es, hay quienes se dedican a destruir el mobiliario urbano. Detenlos.
  • La verdad está en las estrellas: Un adivino quiere advertirnos de nuestro futuro, pero para eso necesita una hierba especial.
  • Mercancías peligrosas: Un hombre se dedica a cargar con infectados de la peste con su carro. Y eso, lógicamente, terminará mal.
  • Voluntario: ¡Tu país necesita que te alistes en el ejército! ¡Da igual que seas un trol de piedra!
  • Corazón salvaje: El amor tiene sus pros y sus contras. Lo peor que te puede pasar es tener un lío de faldas con la familia cerca.
  • Lazos de sangre: No todos los nilfgaardianos son ganadores. En esta guerra, algunos han desaparecido y necesitan ser encontrados.
  • Morir en la hoguera: Algunos disfrutan matando por matar. Para esa gente, la única respuesta es el filo de una espada.
  • Piras fúnebres: Con tanto cadáver en los campos de Velen, lo más sorprendente es que haya un sacerdote honrado.
  • Ritual de despedida: Al norte de Ramanegra, por la noche, una mujer pide ayuda para estar en paz con su marido fallecido.
  • Maestros armeros: En algún lugar, hay alguien capaz de forjar las armaduras de Maestro que terminarás usando.
  • La lámpara mágica: Keira Metz busca hacerse con un artefacto élfico por motivos desconocidos.
  • La invitación de Keira Metz: La hechicera quería la lámpara mágica para levantar la maldición de una isla, o al menos eso dice.
  • Una torre llena de ratones: Keira nos envía a Palengre, con el fin de averiguar en qué consiste la maldición y cómo levantarla.
  • Un favor para un amigo: La hechicera Metz aún necesita que le hagamos un favor, aunque esta vez la recompensa podría ser diferente.
  • Para el avance del saber: Es la hora de decidir si Keira Metz será una futura aliada... o una amenaza que eliminar.
  • La víspera de los antepasados: El Conjurador ha hecho algo terrible. Y la única manera de solucionarlo es con un antiguo ritual.
  • Un dios codicioso: Las viejas costumbres no deben perderse. Lo que pasa es que algunos se aprovechan de las tradiciones.
  • La loma de los susurros: Un espíritu oscuro se ha asentado cerca de Madriguera Baja y las moiras quieren quitarlo de en medio.
  • Un brujo de pacotilla: Un tipo ha pasado por Valdetilo diciendo ser brujo, pero es bastante complicado que sea cierto.
  • Vuelve al cenagal del jorobado: El último capítulo en la historia de Velen. ¿Qué será del Barón Sanguinario y su familia?
Puños de furia: Velen: En los Reinos del Norte no hay boxeo como tal. Pero eso no impide que la gente quiera quitarse el frío de la manera más normal del mundo: a puñetazos.
Carreras: Percha del Cuervo: Velen es un lugar pobre y no hay un hipódromo cercano, pero no por eso la gente va a dejar de apostar a las carreras de caballos... en especial si un brujo es el jinete
Gwynt: Jugadores de Velen: El Gwynt es muy popular por todo el mundo. Incluso en un páramo como es Velen, hay jugadores que buscan demostrar que son mejores que tú. Déjales claro lo equivocados que están.
Gwynt: Jugar contra posaderos: Hay otro grupo de jugadores de élite repartidos por Velen. Llevar una posada deja suficiente tiempo libre como para que sus encargados tengan ganas de desafiarte.
La caída de la casa de Reardon: En una mansión en ruinas en Valdetilo hay algo oculto. Algo que no debería estar ahí. Es incluso posible que ese algo sea, por qué no decirlo, una presencia del pasado de Geralt.
Documentos falsos: Incluso en medio de toda esta matanza, hay quienes intentan hacer negocio. De formas ruines y miserables, cada uno se busca la vida como buenamente puede, por poco honrado que sea.
Cosecha amarga: Si algo queda en los campos de batalla, los saqueadores se encargan de llevárselo. El problema es que en lugares con tanta muerte, los monstruos suelen querer conseguir un trozo de carne humana.
Defensor de la fe: No está bien reírte de las creencias de otros. Ni de sus dioses. Y ya, si hablamos de tirar al suelo sus altares, la cosa es total y absolutamente imperdonable...
La verdad está en las estrellas: La adivinación es todo un arte, y algunos están capacitados para ella. Sin embargo, el que no vale, busca ayuda, esa verdad en las estrellas a las que se llega con pociones especiales.
Mercancías peligrosas: Cuando todo está podrido, llevar una carga puede ser peligroso. Pero si, además, tu carga es la de este pobre hombre, la situación es infinitamente peor para ti.
Voluntario: En ocasiones, al ejército se alista cualquiera. No se discrimina por razones de sexo, edad, o religión. Ni siquiera te discriminan si resulta que eres un enorme trol de piedra.
Corazón salvaje: Cuando desaparece un ser querido, hacemos todo lo que sea posible por localizarlo. Sin embargo, hay ocasiones en las que encontrar a esa persona puede hacernos mucho daño.
Lazos de sagre: Una madre busca a su hijo, alistado con el ejército de Nilfgaard. Pero la guerra no conoce de amor materno, y si te descuidas, te arranca de los brazos de tu familia sin compasión.
Morir en la hoguera: La xenofobia es un mal común en tiempos de crisis. Aunque Geralt se juró a sí mismo ser neutral, le resulta imposible apartar la mirada cuando se quiere matar por el simple placer de matar.
Piras fúnebres: Con tanto cadáver por los descampados, el aire está empezando a ser tóxico. La mejor manera de evitar la propagación de enfermedades es quemar los cuerpos.
Ritual de despedida: Incluso en Velen, cuando hay algo extraño en el vecindario, ¿a quién vas a llamar? Pues eso: a los cazafantasmas. Aunque sean unos fantasmas la mar de pacíficos.
Maestros armeros: Alguien tiene que haber en los Reinos del Norte que tenga una habilidad como herrero por encima de la media. Sólo ellos pueden crear esa pieza de equipo de brujo que tanto buscas.
La lámpara mágica: Keira Metz está buscando algún tipo de artefacto en las ruinas élficas. Se llama lámpara mágica, pero desde luego no parece que esconda ningún genio dentro.
La invitación de Keira Metz: Keira Metz tiene ganas de agradecernos el haber ayudado con la búsqueda de la lámpara mágica. O eso dice ella. Lo más posible es que sólo pretenda hacernos algún otro encargo.
Una torre llena de ratones: Geralt acude a la isla de Palengre con la lámpara mágica. En este lugar se ha lanzado una poderosa maldición y Keira, en su infinita bondad, quiere levantarla. ¿Una hechicera bondadosa?
Un favor para un amigo: Después del fiasco (o no, según se mire) en la isla de Palengre, Keira aún tiene algo que pedirnos. Parece ser que el servicio de correos en Velen no funciona demasiado bien.
Para el avance del saber: Keira Metz ha desvelado lo que quería: hacerse con las investigaciones sobre el Catriona de Alexander. El motivo puede que sea relativamente noble, pero las consecuencias pueden ser terribles.
La víspera de los antepasados: El Conjurador (sí, el tipo de la cabra) tiene un problema que requiere de un brujo. En Palangre, algo ha despertado y es necesario que vuelva al lugar del que ha venido.
Un dios codicioso: En la espesura del bosque, unos hombres adoran a un dios. Pero ni es oro todo lo que reluce, ni un dios codicioso puede ser tan bueno como para ser real.
La loma de los susurros: En los pantanos de Velen, el mal es tan abundante que hasta se enfrentan entre ellos. Y en medio de estos conflictos, son incluso capaces de buscar el apoyo de un brujo para decantar la balanza.
Un brujo de pacotilla: Un brujo ha aceptado un contrato en Valdetilo, pero ha dejado embarazada a la hija del Regidor. ¿Desde cuándo pueden los brujos tener hijos? Esto hay que solucionarlo.
Vuelve al cenagal del jorobado: El Barón Sanguinario está decidido a rescatar a su esposa de las moiras. El problema está en que, lógicamente, ellas tienen un trato con la mujer... y no pondrán las cosas nada fáciles.

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