Ahora puedes explorar nuevas zonas de la Base. Para avanzar, habla con Varl. Te desplazarás automáticamente a tu destino.

Al recuperar el control, examina el cuerpo y después la máquina cercana.
Después ve hacia la izquierda de Erend, hasta trepar a lo alto de un acantilado, para examinar el arma y el cuerpo.

Un poco más allá verás un saco de dormir que debes examinar. Regresa con Erend y habla con él de tus hallazgos. Después, habla con Varl y verás un túnel para entrar en la montaña, baja. Darás con unas instalaciones, ve avanzando por el único camino posible. Activa la consola que encontrarás al llegar a la parte más baja. Al hacerlo, abrirás una puerta y podrás continuar.
El trazado es confuso de explicar. Hay un par de desvíos con objetos y demás, pero en general, es más fácil que te muevas a que te explique lo que tienes que hacer. No te preocupes, el camino es sencillo. Sabrás que vas bien al atravesar una pared rota. Desde ahí, no tardarás en llegar al siguiente destino.

No tardarás mucho en dar con otra consola. En este caso, hay que poner un código: 237 (no 236 como decían). Cuando llegue la máquina, ve disparando a sus piezas y armas, para hacer tanto daño como sea posible. No hay una estrategia concreta, se mueve extremadamente rápido y tú debes atacar igual de rápido. Si tienes combos cuerpo a cuerpo, es la hora de usarlos. Toca volver a la superficie y derrotar a otro Espectro, usa lo que hayas aprendido luchando contra el primero.

Cuando te hagas con la victoria podrás examinar el arma de antes, la que se encuentra en la colina. Después de hacerlo volverás automáticamente a la Base. Tendrás que ir a hablar con Varl y con Gaia, en el orden que prefieras. La misión terminará y volveremos a tener que escoger entre las principales disponibles. Vamos a seguir con el orden determinado por su nivel, así que vamos con El mar de arena.





