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5 años de PlayStation 4

Echamos la vista atrás para repasar los juegos y noticias más importantes que nos ha dejado PlayStation 4 en estos últimos cinco años.
El 29 de noviembre PlayStation 4 cumple 5 años desde su lanzamiento en Europa.

El 29 de noviembre de 2013 Sony lanzaba PlayStation 4 en Europa, apenas unos días después de su estreno en Estados Unidos –el 15 de noviembre-. Lo hizo tras una generación inusualmente larga y con más altibajos de los previstos para PlayStation 3, una consola con un arranque lento pero que supo ganarse al público en su recta final, algo que sin duda contribuyó a una transición en una posición cómoda para la compañía.

El interés de los jugadores por un salto técnico era visible durante muchos meses antes del anuncio oficial. Los rumores primero y las filtraciones reales después iban apuntando a las características técnicas, la potencia que se podía esperar e incluso pudimos ver un pequeño adelanto de lo que podríamos jugar con la demo de Watch Dogs, presentado en el E3 de 2012 –en ese momento, sólo con la mención a las pasadas consolas-. Vamos a repasar en ese reportaje los momentos más destacados de PlayStation 4, los aciertos y errores de Sony a lo largo de estos años hasta la fecha, en plena madurez y con el horizonte de su relevo generacional cada vez más próximo.

2013: PS4 se hace oficial

El 20 de febrero de 2013 puso fin a las innumerables especulaciones sobre la consola. Información sobre secuelas, el nombre clave de sus sistema operativo -Orbis-, el catálogo inicial… Foros y páginas webs esperaban al anuncio oficial y se publicaban fotografías de kits de desarrollo. Se conocía la existencia de PlayStation 4 desde hacía tiempo, y eso quizás hizo la espera casi eterna.

Sony organizó un evento propio PlayStation Meeting 2013 para la presentación oficial. Ni la fecha ni el lugar eran los habituales para estos anuncios, que generalmente se reservaban para la feria E3, pero eso permitió hablar de las características de PS4 sin la avalancha de información de otro tipo típica de una feria, y durante meses las desarrolladoras pudieron anunciar por fin sus juegos de "nueva generación", pues el pistoletazo de salida ya se había dado.

PlayStation Meeting 2013 presentó las líneas maestras de PlayStation 4 y algunos de sus primeros títulos, pero no así la consola física. Esta fue la principal crítica a una presentación muy bien planteada que no se centraba tanto en datos numéricos ni meras demos técnicas, que también las hubo -destacando la de Unreal Engine 4, que como era previsible, ha sido la tecnología multiplataforma más popular de la generación- sino en los juegos y las nuevas posibilidades.

Mark Cerny presenta el DualShock 4, la única pieza física de PS4 mostrada durante el Meeting 2013.

Mark Cerny, arquitecto del sistema, fue uno de los encargados de presentar los detalles y la filosofía detrás de PlayStation 4, así como el DualShock 4 con ligeras novedades en su diseño. Entre lo más destacado, la función Share para capturar vídeo e imágenes, compartir el contenido fácilmente, permitir jugar a otro usuario online como un segundo jugador o el juego en la nube –PlayStation Now-.

Sin embargo, lo que más gustó de la presentación fue que se evitó caer en las promesas exageradas de gráficos o los tráilers CGI. Se presentaron demos de Knack, Killzone: Shadow Fall, el prototipo de lo que hoy es Dreams, Infamous: Second Son, DriveClub o The Witness de Jonathan Blow. Otros estudios confirmaron versiones de Diablo III, Destiny –toda una sorpresa ver a Bungie en la presentación de una PlayStation-, Wath Dogs en PS4, o un vistazo a Luminous Engine –posteriormente se materializaría en Final Fantasy XV-. El patinazo lo puso Capcom con Deep Down, juego que todavía no está a la venta y del que desconocemos cualquier detalle.

Su presentación dejó algunas dudas como el precio o la fecha concreta de lanzamiento, pero PlayStation 4 había comenzado con buen pie. Lejos de las promesas inalcanzables de otras generaciones, Sony apostó por enseñar juegos variados en géneros y espectacularidad –de Knack a Killzone- y las funciones de la consola, no por listados técnicos. Una información que cualquier usuario podía entender.

2013: la consola se muestra en el E3

El E3 2013 sirvió para que más estudios revelasen sus juegos. Ready at Dawn presentó The Order: 1886 y QuanticDream un cortometraje en tiempo real protagonizado por un brujo que sirvió para adelantar la tecnología de su nuevo proyecto –Detroit: Become Human-. Final Fantasy Versus XIII se convirtió en Final Fantasy XV, se anunció Kingdom Hearts III o la versión para PS4 de Final Fantasy XIV, Bethesda anunció The Elder Scrolls Online y Avalanche Studios su Mad Max, entre otros muchos juegos.

Juegos como Infamous Second Son y Killzone Shadow Fall mostraban el salto gráfico entre generaciones. Son juegos que incluso hoy aguantan muy bien el paso del tiempo.

Este E3 desveló nuevos detalles de la consola. Entre lo positivo, se pudo ver que la escena independiente apoyaba totalmente la consola de Sony, algo en cierta manera sorprendente porque Xbox 360 había iniciado el fenómeno indie en la distribución digital. Esto fue un aspecto muy importante durante los primeros años de la consola, en los que típicamente el ritmo de lanzamientos AAA es lento.

Se mostró el aspecto físico de la consola y se respondió directamente a Microsoft con dos aspectos que para muchos jugadores fueron clave: un precio de 399 euros -100 menos que la competencia- y la ausencia de limitaciones a la posibilidad de compartir juegos físicos. Durante los últimos meses los rumores de la generación auguraban consolas con necesidad de conexión permanente, DRM abusivo, incluso desaparición del formato físico, y Sony se preocupó por destacar que PlayStation 4 era una consola diseñada principalmente para jugar; los aspectos multimedia –que tanto habían obsesionado a la compañía con PS3- eran secundarios. El lema para la campaña inicial sería "la grandeza aguarda".

No podemos olvidar que sí hubo algún aspecto que causó más reticencias entre los jugadores: la necesidad de PS Plus, la suscripción de pago, para jugar al multijugador online. En pasadas consolas había sido completamente opcional y la decisión no gustó a todos.

Algo era seguro: PlayStation 4 estaba creando expectativas, y las cifras de reserva no paraban de crecer. La propia Sony tuvo que subir sus previsiones de ventas porque la buena reacción de jugadores y medios auguraban un comienzo mucho más exitoso que el de PlayStation 3.

2013: PlayStation 4 se pone a la venta

Colas para ser los primeros en conseguir la consola, primero en Estados Unidos y luego en Europa.

La consola se lanzó en noviembre, y por primera vez para Sony los territorios occidentales recibieron antes la consola que el público japonés. Las prioridades habían cambiado y el debilitado mercado nipón de consolas domésticas japonés pasaba a un segundo plano.

Los números de reservas auguraban un éxito para la consola, y en su estreno de Estados Unidos alcanzó el millón de unidades; en Reino Unido se convirtió en la consola más rápidamente vendida en las primeras 48 horas. A finales de 2013 –mes y medio- superó los 4,2 millones de consolas y 9,7 millones de juegos vendidos. Su ritmo de ventas superaba al de cualquier PlayStation, y de hecho hoy, cinco años después, estas ventas no muestran signos de agotamiento; vende más que PlayStation 2 en el mismo tiempo, y está muy cerca de superar el ritmo de Wii.

¿Era el catálogo inicial el factor decisivo de las ventas de la consola? Realmente no. Las consolas no se venden sólo por la veintena de títulos disponibles en el primer día, y aunque PlayStation 4 debutó con un catálogo más amplio y variado que PlayStation 2 o PlayStation 3, apenas encontrábamos unos pocos juegos que realmente exprimían su potencia.

En 2013 Guerrilla Games era conocido como 'el estudio de Killzone', pero ya trabajaba en secreto en lo que sería Horizon: Zero Dawn.

Juegos de lanzamiento:

Angry Birds Star Wars.

Assassins’ Cree IV: Black Flag. Una versión de este juego con mejoras gráficas que también se lanzaba en la pasada generación.

Battlefield 4. El espectacular shooter de DICE, con 64 jugadores en el multijugador y 60fps.

Blacklight: Retribution. Uno de los primeros F2P.

Call of Duty: Ghost. Un Call of Duty flojo, pero que podía ofrecer las primeras partidas en el multijugador de la consola.

Contrast.

DC Universe Online.

FIFA 14.

Flower. Una adaptación del juego de PS3.

Injustice: Gods Among Us. Versión para PS4 del primer Injustice.

Just Dance 2014.

Killzone: Shadow Fall. Si bien perdió señas de identidad de la saga e introdujo novedades que no siempre encajaban en el universo Killzone –el sigilo, el uso de gadgets-, era el mejor exponente del salto gráfico de la generación y otra razón para disfrutar del multijugador.

Knack. Encasillado demasiadas veces como plataformas, en realidad se trata de un juego de acción para jóvenes con jugabilidad inspirada en los 128 bits. Con el tiempo se ha valorado mejor, ya que en su momento "sabía a poco" para estrenar una consola.

Lego Marvel Super Heroes.

Madden NFL 25.

NBA 2K14.

Need For Speed: Rivals.

Playroom. Una serie de minijuegos para experimentar con la cámara y el DualShock 4.

Resogun. Para muchos la auténtica estrella del lanzamiento. Un juego de disparos divertidísimo que destinaba la potencia a los efectos de luces, partículas y destrucción del escenario.

Skylanders: Swap Force.

Sound Shapes.

Super Motherload.

Trine 2.

Warframe. Otro juego de acción F2P.

2014: Un año sin grandes sorpresas

Tras la avalancha de lanzamientos de una consola, es habitual que el ritmo de las grandes superproducciones sea más lento. En 2014, las desarrolladoras principalmente aumentaron el catálogo con remasterizaciones o versiones mejoradas de juegos que también se estrenaban en la anterior generación. Esta política no siempre fue bien aceptado por los usuarios, pero permitía que PlayStation 4 recibiese títulos imprescindibles.

Muchos de los juegos de 2014 contaban con versión en PS3, y la sensación general es que el número de remasterizaciones era demasiado alto. No obstante, había buenos títulos y algunos fueron superventas -caso de GTA V-.

Entre los juegos más destacados podemos mencionar The Last of Us Remastered, Grand Theft Auto V, Diablo III, Dragon Age: Inquisition, Middle-Earth: Shadow of Mordor, Final Fantasy XIV, Tomb Raider, Far Cry 4, LittleBigPlanet 3, Guilty Gear Xrd –Sign-, Watch Dogs, Alien Isolation o Destiny. Como vemos, todos ellos contaban con versión para PS3, aunque en muchos casos la diferencia gráfica justificaba el salto de generación.

En 2014 se lanzó el que todavía es el mejor juego basado en la licencia Alien.

Al margen de la remasterización del juego de Naughty Dog, Sony lanzó dos de los esperados juegos que se habían presentado junto a la consola. Infamous Second Son presentaba nuevo protagonista con nuevos poderes, y aunque la aventura no era tan redonda como inFamous 2, subió el listón gráfico respecto a lo visto hacía escasos meses atrás con Killzone: Shadow Fall. Aun hoy es un mundo abierto espectacular, y algunos de sus poderes permitían disfrutar de un combate creativo, combinando ataques físicos y habilidades sobrenaturales.

Otro de los llamados a ser estrella del catálogo era Driveclub, un juego a medio camino entre la simulación y el arcade de los creadores de Motorstorm, con un aspecto visual muy realista. Se trata de un título notable que recibió apoyo durante meses, con nuevos circuitos, vehículos e incluso recibió una versión con motos. No obstante el lanzamiento no pudo ser más atropellado; gran parte de su interés se encontraba en las funciones online, y Evolution Studios no supo prever que los servidores sufrirían más de la cuenta. Con el tiempo recuperó las características online que habían sido desactivadas en los primeros días, pero ya era demasiado tarde para la imagen del juego –pese a su excelente calidad-, condenando al cierre del estudio.

Driveclub es un título divertido y con abundante contenido gratuito, pero su accidentado lanzamiento condenó al juego y el estudio.

Muy de puntillas pasaron algunos proyectos como Thief o Murdered: Soul Supect, y 2014 también fue un año difícil para alguna saga que, hasta el momento, parecía ir acompañada de éxito asegurado. Assassin’s Creed Unity fue uno de los batacazos más sonados del año, poniendo en serio peligro la continuidad de una serie que durante toda la pasada generación había recibido secuelas anuales. ¿Quizás era demasiado ambicioso para debutar en la generación? La ausencia de novedades, problemas en el control y sobre todo la cantidad de errores gráficos y bugs obligaron a una disculpa oficial que terminó por replantear la estrategia con la saga, que se ha empezado a recuperar en 2017 con su orientación al rol.

Ninguna saga es invulnerable a los errores, y AC Unity puso en peligro a la saga.

Pero no todo fueron malas noticias. Shinji Mikami –padre de Resident Evil y Vanquish- volvió al terror con The Evil Within. Aunque no cosechó el prestigio o éxito comercial de los juegos de Capcom, ha llegado a recibir una secuela.

Sin embargo, el apoyo independiente cubrió las ausencias de superproducciones de la temporada. Ya fuese una nueva versión de Guacamelee!, Velocity 2X, Rogue Legacy, Transistor, los "indie" de Ubisoft Child of Light y Valiant Hearts, el retorno de Strider en formato descargable, Hohokum y un largo etcétera –muchos con juego cruzado con PS3 y PS Vita- mantuvieron a los jugadores ocupados en la espera de juegos que exprimiesen mejor las posibilidades del sistema.

El futuro era muy prometedor, y en el E3 se anunciaron, o se pudo ver nuevo material, de juegos como Uncharted 4, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, Batman: Arkham Knight, Far Cry 4, Mortal Kombat X, Dead Island 2, Bloodborne, Grim Fandango, Ratchet & Clank, Abzu, No Man’s Sky y un nuevo vistazo a Project Morpheus, el actual PlayStation VR, The Division, Star Wars Battlefront, Mirror’s Edge, Battlefield Hardline, The Witcher 3: Wild Hunt, entre otros. PlayStation Experience trajo Until Dawn, Day of the Tentacle, Drawn to Death, Street Fighter V, Final Fantasy VII –un port directo del original- o el anuncio de Persona 5 en PS4.

La generación estaba calentando motores y 2014 fue la calma antes de la tempestad.

El año terminó con una sorpresa: Street Fighter V, exclusivo en consolas para PS4.

2015: Grandes juegos y anuncios

2015 fue un año para el recuerdo. Empezaron a llegar todos esos títulos que se habían anunciado durante los primeros meses de la consola, las superproducciones sacaban ventaja de la potencia y el número de lanzamientos se multiplicó en la misma medida que la pasada generación se despedía con los últimos coletazos.

The Witcher III puso un nuevo estándar en la narrativa y vida de los RPG de mundo abierto, influyendo en muchos otros juegos.

En este año CD Projekt RED mostró que The Witcher III era algo más que palabrería. Se convirtió rápidamente en uno de los favoritos de los jugadores, e incluso más allá de su impresionante aspecto gráfico, logró poner un nuevo estándar en lo que debían ser los juegos de mundo abierto, con una narrativa que ha influido en todos los RPG posteriores. Desde entonces, los usuarios exigen unas sidequest como las del brujo y no meros encargos de recadero.

Bloodborne se coló rápidamente entre los favoritos del catálogo de los usuarios gracias a que FromSoftware reinventó la fórmula Souls con una nueva temática y mayor énfasis en la velocidad. No sólo se convirtió en uno de los mejores exclusivos de su catálogo, sino que sumó nuevos fans que hasta el momento no habían probado estos RPG de acción. Todavía hoy es uno de los imprescindibles de PlayStation 4.

Bloodborne es uno de los juegos de la generación. Tomaba la fórmula Souls, hacía la jugabilidad más ágil y añadía una temática muy atractiva, inspirada en H. P. Lovecraft.

Far Cry 4 fue una excelente secuela, regresó Rocksteady con Batman: Arkham Knight, Dark Souls II, God of War III y la trilogía Uncharted se remasterizaron, y llegó el esperadísimo Metal Gear Solid V: The PHantom Pain acompañado de la polémica por la marcha de Hideo Kojima de Konami. Quizás no era un Metal Gear Solid al uso, de hecho perdía algunos aspectos característicos de la saga –como su extensa y enrevesada historia-, pero fue otro serio candidato a Juego del año.

The Phantom Pain era un juego sobresaliente, aunque perdía parte del encanto de la saga.

Sumemos a esto como un pequeño recordatorio The Talos Principle, Divinity: Original Sin, Axiom Verge, nuevas revisiones de DmC, Borderlands o Resident Evil HD, juegos como The Vanishing of Ethan Carter, Tearaway Unfolded, nuevos episodios de Life is Strange, Until Dawn, Soma, Everybody's Gone to the Rapture, Dishonored: Definitive Edition, Wolfenstein: The Old Blood o Tom Clancy's Rainbow Six Siege para ver que la oferta era amplia y de calidad, con nuevos éxitos como Rocket League, el rol estratégico de Disgaea 5, la caza de demonios con Toukiden: Kiwami y las carreras de Project CARS.

¿Hubo decepciones? Sí, también las vimos. Una de las más inesperadas fue The Order: 1886, que lejos de ser mal juego, supo a poco viniendo de Ready at Dawn –encargados, por ejemplo, de los sobresalientes God of War de PSP-. Sus gráficos todavía impresionan, pero la jugabilidad estaba anclada en los shooter de coberturas más simples, sin evolucionar mecánicas. Evolve –de los creadores de Left 4 Dead- pinchó y no logró mantener una comunidad estable. Star Wars Battlefront se sentía como una licencia algo desaprovechada, y Tony Hawk's Pro Skater 5 se pegó un batacazo que dejó cicatrices.

The Order: 1886 cumplió sobradamente en los aspectos gráficos, pero no ofrecía nada nuevo en la jugabilidad de los 'shooter' con coberturas y eso se penalizó mucho.
The Last Guardian se anunciaba para PS4, poniendo fin a años de rumores sobre la cancelación.

Pero si los lanzamientos eran fuertes, las ferias de este año nos mostraron lo prometedora que era la generación. Doom se mostró con mejor aspecto que nunca, se anunció Dishonored 2, Fallout 4, Dark Souls III, Mass Effect Andromeda, el primer vistazo a Mirror's Edge Catalyst, un nuevo Need for Speed, Unravel, South Park: The Fractured but Whole, For Honor, Ghost Recon Wildlands, Assassin's Creed Syndicate, más material de The Division.

Sony confirmó The Last Guardian en PS4: era real y finalmente sería lanzado. Tan real como Horizon: Zero Dawn, un cambio drástico para Guerrilla Games que apostaba por dinosaurios robóticos y rol en mundo abierto; Dreams, lo nuevo de Media Molecule, Firwatch de Campo Santo, Nier: Automata o World of Final Fantasy, entre otros. Pero pocos esperaban que Final Fantasy VII recibiría un remake completo, Shenmue III será una realidad y Uncharted 4 se lució la escena de la persecución en vehículo.

En otoño se confirmó que Gravity Rush 2 era un proyecto de PS4, NiOh resucitaba, QuanticDream anunció Detroit: Become Human, Polyphony Digital presentó Gran Turismo Sport y PlayStation Experience sumaría más novedades, como Ni no Kuni II, Ace Combat 7, Bastion, el fallido Battleborn, más títulos para la realidad virtual de PS VR –REZ Infinite-o Paragon de Epic Games.

2015 nos dejó con un gran sabor, en cuanto a lanzamientos y anuncios. Eso no quita que años más tarde podamos ver que algunos de estos títulos se presentaron demasiado pronto –tanto por parte de Sony como otras desarrolladoras-, siendo el caso de FF VII Remake uno de los más sangrantes, porque apenas sabemos nada del juego más allá que sufrió algún contratiempo a mitad de desarrollo.

Casi al final del año supimos que Hideo Kojima fundaba su nuevo estudio independiente, Kojima Productions, con Sony como editora de su proyecto. La mala noticia: este año Konami canceló el prometedor Silent Hills.

2016: PS4 se reinventa

2016 fue otro buen año en cuanto a lanzamientos, pero dos de las novedades más destacadas son el lanzamiento de PS4 Pro y PS VR.

Los rumores sobre nuevas revisiones de consolas estaban rondando desde hacía meses, y eran muchas las dudas sobre cómo podría afectar esto al ciclo de PS4, a los usuarios del modelo original o las diferencias visibles en los juegos, una distinción entre usuarios de primera y de segunda. PS4 Pro se hizo oficial el 7 de septiembre, en una breve presentación que presentó las mejoras técnicas con varios juegos: el HDR –también compatible en otras PS4- y una potencia extra que se podía aprovechar para mejorar la resolución de los juegos o, en algunos casos, hasta doblar la tasa de imágenes por segundo.

Es difícil saber el impacto de PS4 Pro en el mercado, ya que Sony nunca ha dado cifras de ventas de cada modelo, pero siempre ha destacado unas ventas a buen ritmo que, imaginamos, ahora estarán equilibradas con el modelo Slim de PS4.

PS VR abría el catálogo a más juegos independientes y algunas superproducciones compatibles.

PS4 Pro no sólo buscaba revitalizar unas ventas que se han mantenido constantes durante todos estos años, sino ofrecer una mejor experiencia al casco de realidad virtual. PlayStation VR se lanzó en octubre de 2016 en pleno furor por estos dispositivos. Es cierto que PS VR no estaba diseñado para ser un producto de gama alta, pero quizás ese precio mucho más bajo que otras alternativas –que además requieren de potentes PC- es lo que ha convertido a PS VR en la realidad virtual más exitosa, con más de 3 millones de cascos vendidos en dos años, y 22 millones de juegos.

PS VR se ha beneficiado de multitud de juegos independientes que han visto en la realidad virtual un territorio sin explotar, con menos competencia y nuevas posibilidades. En este tiempo también hemos visto producciones grandes, como un Resident Evil numérico, varias adaptaciones de Bethesda, anuncios periódicos y se intuye que volverá a ser un dispositivo opcional para la nueva generación. En definitiva, tiene más futuro las 3D estereoscópicas en la pasada generación.

En cuanto a juegos, este año se lanzó el esperado Uncharted 4 o el fenómeno de Overwatch. El remake de Ratchet & Clank, Titanfall 2, Dark Souls III, Rise of the Tomb Raider, Battlefield 1, Doom o Dishonored 2 son algunas de las superproducciones que llegaron en 2016. The Witness, Odin Sphere Leifthrasir, Valkyria Chronicles Remastered, el primer episodio de Hitman, Salt and Sanctuary, The Division, Street Fighter V, The King of Fighters XIV, Dragon Quest Builders, la colección de BioShock, Watch Dogs 2, Gravity Rush Remastered, Deus Ex: Mankind Divided o por fin, The Last Guardian, ampliaron el catálogo con variedad de géneros y estilos.

El remake de Ratchet & Clank se convirtió en el juego más exitoso de la saga. Pero Insomniac lanzaría después otro éxito todavía mayor para PlayStation 4...
Después del lanzamiento, FF XV se ha ido mejorando y ampliando. Todavía quedan episodios por lanzar.

Si el juego del TeamICO se había hecho de rogar, lo de Final Fantasy XV parecía un desarrollo interminable. Su lanzamiento logró un buen éxito comercial y unas reacciones mucho más positivas entre los fans clásicos, aunque tenía aspectos un tanto irregulares e, ironías de la vida, parecía terminado con prisas. Convertido en un "juego como servicio", se actualizó con mejoras y episodios descargables que profundizaban en los compañeros de Noctis. Quizás no fue era el revolucionario Versus XIII prometido hace una década, pero Square Enix salió airosa de este proyecto.

Hablando de juegos que necesitaron mejoras con el tiempo, también tenemos el caso de Street Fighter V. Un excelente juego de lucha que debutó con un contenido raquítico, necesitando modos y una plantilla ampliada durante años. Hoy es un juego muy disfrutable, pero Capcom necesitó constancia y tiempo para recuperar la confianza de los fans. O No Man’s Sky, que no logró cumplir las expectativas y sólo años más tarde empezaría a añadir funciones –construcción de bases, multijugador- que mejoraron algo la impresión. Mafia III o Mirror's Edge Catalyst quedaron por debajo de lo que se esperaba de ellos.

El batacazo comercial del año sin duda se lo llevó Battleborn. Gearbox buscó la confrontación directa con Overwatch –estilo similar, fechas cercanas- y Blizzard terminó por arrasar en la acción multijugador. Battleborn, sin ser mal juego, desapareció del mercado en cuestión de días.

Las principales ferias revelaron multitud de juegos, como correspondía a una plataforma con un par de años a sus espaldas. God of War se reinventó con nueva mitología, nuevo sistema de combate y compañero para Kratos; Santa Monica Studio se reponía del proyecto cancelado tirando de su personaje más conocido, pero con suficientes novedades como para no ser más de lo mismo.

Uncharted 4 ponía fin a las aventuras de Nathan Drake con una historia más personal que nunca.

Bend Studio volvía a plataformas domésticas con Days Gone. Su juego con centenares de infectados fue una grata sorpresa, ya que se recuperaba un estudio de Sony que durante toda la generación de PlayStation 3 había estado desaparecido.

Se anunció Resident Evil 7, que al margen de su nuevo punto de vista y temática, se convertiría en uno de los títulos más codiciados para la realidad virtual de PS VR. Crash Bandicoot regresaba con un remake y Kojima debutaba el primer tráiler de Death Stranding, su extraña aventura –que aún nos tiene confundidos- protagonizada por Norman Reedus. Y otra sorpresa: Insomniac Games preparaba otro juego para Sony que no era un Ratchet & Clank, sino todo un Spider-Man.

Los bombazos de 2016 no quedaron ahí. También se hizo oficial Red Dead Redemption 2, Uncharted: The Lost Legacy, Marvel vs. Capcom Infinite, Wipeout Omega Collection, Knack 2, el relanzamiento de Parappa the Rapper, Patapon y LocoRoco, Yakuza 6 en Occidente, multitud de proyectos independientes –Nex Machina, Absolver, Strafe…- y para realidad virtual.

De colofón, apareció el primer tráiler de The Last of Us Part II. No había demasiadas dudas de que sería el siguiente proyecto de Naughty Dog, pero igualmente el anuncio convirtió al juego, para muchos usuarios de la consola, en el más esperado.

2017: El año de las cajas de botín

En 2017 empezaron a llegar muchos de los juegos esperados durante años. Y el nombre más destacado fue Horizon: Zero Dawn por múltiples razones. Su existencia se venía rumoreando desde hacía tiempo por filtraciones de arte e información, y con su anuncio oficial el proyecto prometía mucho. Pero existían dudas con Guerrilla Games, un estudio que nos tenía acostumbrados a juegos de acción en primera persona, lineales y con una narrativa más bien escasa. Prácticamente todo lo opuesto a Horizon.

Guerrilla arriesgó y la jugada salió muy bien. Horizon: Zero Dawn es uno de los juegos destacados de la generación y una prueba del talento del estudio más allá de los gráficos.

Pero el juego y su expansión lograron que el estudio europeo lograse su mayor reconocimiento comercial y de críticas, equiparándose en importancia y valor estratégico para Worldwide Studios con Naughty Dog y Santa Monica Studio. Había otra noticia más: su tecnología, Decima Engine, se comparte con Kojima Productions, lo que augura que las próximas evoluciones cuenten con nuevas herramientas más flexibles, creadas por el talento de los dos equipos.

Uncharted: El Legado Perdido amplió todavía más las áreas abiertas vistas en Uncharted 4.

Pero el año tuvo más títulos sobresalientes. Nier: Automata dejó de ser una licencia de nicho para convertirse en un éxito inesperado para Square Enix y PlatinumGames, NiOh era una excelente variante de la fórmula Souls por los creadores de Ninja Gaiden, Wolfenstein II o Resident Evil 7 lograron buenas críticas de los fans, Sonic Mania demostró que la mascota de Sega todavía tenía mucho que decir, Yakuza 0 disparó la fama de la saga, Uncharted: The Lost Legacy demostraba que no era necesario contar con Nathan Drake para hacer un buen Uncharted.

De The Surge a Destiny 2, pasando por Little Nightmares o Prey, en 2017 jugamos a muchos juegos de gran calidad. En este momento de la generación los desarrolladores no se obsesionan tanto con la potencia gráfica, y tienen más tiempo o recursos para mejorar calidad jugable. Ahí tenemos Assassin’s Creed Origins, al que le sentó muy bien un tiempo de desarrollo sin prisas, o Hellblade de Ninja Theory, el indie Wonder Boy: The Dragon’s Trap, Middle-Earth: Shadow of War, Yooka-Laylee, Nex Machina, What Remains of Edith Finch, Injustice 2, el superventas de Crash Bandicoot M. Sane Trilogy, el humor grueso de South Park, Rime, For Honor, Project Cars 2...

Los estudios japoneses se mostraron mucho más activos que en la pasada generación. No podemos olvidar Persona 5, uno de los mejores JRPG en años, o Gravity Rush 2, el divertidísimo Everybody’s Golf, más lucha con Tekken 7 y Guilty Gear Xrd: Rev 2, Kingdom Hearts HD 2.8 –otro anticipo a Kingdom Hearts III-, Dragon Quest Heroes II, The Evil Whitin 2, Knack 2, Ys VIII y las remasterizaciones de Final Fantasy XII u Okami.

La calidad y variedad de las propuestas japonesas parece que ha vuelto a los niveles de 128 bits. Juegos como Persona 5 y Nier: Automata venden millones y ya no se consideran sagas para un público reducido.

También se lanzó Gran Turismo Sport, una versión orientada al juego online que no terminó de enganchar a muchos de los seguidores veteranos. Con el tiempo, Polyphony Digital ha cumplido su promesa de ampliar y mejorar el contenido con multitud de nuevos vehículos, modos –más opciones para un jugador- y circuitos gratuitamente, algo que poco a poco está convirtiendo la entrega casi en el Gran Turismo 7 que se pedía. Si bien quedan algunos aspectos pendientes, como los cambios climáticos, hay que reconocer que en este caso ha funcionado la política "juego como servicio".

Ál igual que muchos juegos deportivos o de competición, Gran Turismo Sport se orientó a los eSports.

Bethesda lanzó numerosos títulos adaptados para PS VR. The Elder Scrolls V: Skyrim VR es la mejor disculpa para volver a este eterno RPG, pero también tenemos Doom VFR. Sony publicó Farpoint, y el apoyo indie a la realidad virtual no decayó. Para tranquilidad de los usuarios del casco, no era una simple moda pasajera.

En cuanto a anuncios, algunas de las sorpresas se las llevaron Monster Hunter World y el remake de Shadow of the Colossus. Se presentó Metro Exodus, Dragon Ball FighterZ, Life is Strange: Before the Storm, Anthem, Battlefield 1 –un regreso a la temática histórica-, Skull & Bones, Beyond Good & Evil 2 vivo y coleando, Left Alive, Dragon's Crown Pro, Dynasty Warriors 9, Fist of the North Star: Lost Paradise, Soul Calibur VI, el remake de Medievil o el prometedor Ghost of Tsushima de Sucker Punch, todo un cambio de aires tras varios inFamous.

Star Wars Battlefront II prometía ser uno de los bombazos del año, pero la polémica con las cajas de botín lastraron al juego.

2017 también nos dio algunas decepciones, caso de Sonic Forces, Valkyria Revolution o el fracaso comercial de Agents of Mayhem. Pero el mayor batacazo se lo pegó Star Wars Battlefront II, quizás no tanto en ventas, sino en prestigio para Electronic Arts. La codicia con las cajas de botín había crecido de manera desmedida, y el juego de DICE –que no era el único en abusar de ellas- fue la gota que colmó el vaso. La polémica sobre un sistema demasiado agresivo que casi parecía el de un juego de azar provocó críticas incluso fuera de la industria, con países legislando contra esta práctica, u obligando a revelar las probabilidades de obtener cada objeto virtual.

Incluso de las crisis se puede sacar algo positivo, y creemos que la oposición a las loot boxes ha escarmentado a muchas desarrolladoras que planeaban introducirlo en sus juegos. No han desaparecido de muchos lanzamientos, eso es cierto, pero juegos como La Tierra Media: Sombras de Guerra o Forza Motorsport 7 o el propio Battlefront II se actualizaron para eliminar -o reducir drásticamente- los micropagos, y otros estudios –Bethesda, 343 Industries, Ubisoft, Avalanche, Rare, BioWare- se apresuraron a asegurar que sus lanzamientos no tendrían cajas de botín o que de existir serían de objetos puramente estéticos. Una pequeña victoria para los usuarios.

Resident Evil 7 se convirtió en una de los juegos más deseados de PS VR. Pocos juegos te mantienen tan en tensión de principio a fin.

2018: ¿Cuál es tu baile preferido de Fortnite?

Ya en 2017 juegos como Playerunknown's Battlegrounds y Fortnite Battle Royale empezaron a armar mucho ruido, pero el fenómeno por esta supervivencia luchando contra 99 jugadores explotó en 2018. Fortnite ha alcanzado cuotas de fenómeno fuera de los videojuegos, y vacas sagradas como Call of Duty y Battlefield han visto las orejas al lobo: adaptarse o morir.

Fortnite Battle Royale llegó para arrasar en todas las plataformas, obligando a que sagas veteranas introduzcan un modo supervivencia masivo.

Este año Call of Duty: Black Ops IIII perdió la campaña, por primera vez en la saga, para darlo todo en Blackout, un battle royale que parece haber convencido a sus fans. Battlefield V también incorporará este modo, aunque después del lanzamiento. Y naturalmente, decenas de clones y parodias han empezado a poblar la distribución digital de consolas y PC.

El caso de Fortnite va más allá de los bailes de futbolistas. Los ingresos que dan sus microtransacciones –de las que los fabricantes de consolas se llevan una parte- han mejorado los resultados de Sony y Microsoft, y se cree que el juego tiene mucha culpa de que PlayStation 4 no baje el ritmo de ventas. Después de cinco años, PlayStation 4 supera los 86 millones de consolas y no muestra signos de agotamiento, lo que significa que no tendrá problemas en alcanzar y superar las ventas de la primera PlayStation -102 millones-. Por cierto, no olvidemos que este año también se anunció el regreso de la consola de 32 bits con PlayStation Classic.

Y Fortnite también habría sido uno de los responsables de lograr que Sony cambiase su política en cuanto al juego cruzado de consolas. Si bien las PlayStation no han tenido nunca problemas en compartir red con el PC –ya lo hacían desde Final Fantasy XI de 2002-, había resistencia a compartir multijugador con otras consolas. Por el momento Fortnite Battle Royale es el primero que lo permite en fase beta, pero es un primer paso.

El God of War más aventurero no perdió la acción, y además sumó exploración y toques de rol. Un buen ejemplo de cómo reinventar una licencia con más de 10 años a sus espaldas.
Uno de los juegos más queridos de PS2 regresó con un aspecto gráfico renovado.

En 2018 Sony sorprendió con más novedades para PlayStation 4 y varios éxitos para sus producciones. La muy demandada opción de cambio de nombre se hizo oficial, aunque la solución adoptada parece un poco improvisada, pero en cuanto a juegos Woldwide Studios logró superar el excelente 2017. God of War volvió por la puerta grande con la entrega más grande y ambiciosa de la saga, potenciando los aspectos roleros y de aventura que se habían perdido con las últimas secuelas. Todo un ejemplo de revitalizar una licencia que se creía estancada y que ahora nos asegura un nuevo arco ambientado en la mitología nórdica. Santa Monica Studio batió récords de ventas para Sony –aunque serían superados por otro juego meses más tarde- y el estudio ahora parece que vuelve a crecer para llevar dos proyectos, God of War 2 y lo nuevo de Cory Barlog.

BluePoint renovó Shadow of the Colossus para una nueva generación de jugadores que no lo habían disfrutado en PlayStation 2 –o la remasterización de PS3- y Japan Studio logró el juego de realidad virtual mejor valorado, Astro Bot: Rescue Mission. Las aventuras de este robot se han convertido en una de las compras obligadas para usuarios de PS VR.

Este año Spider-Man logró convertirse en el juego más rápidamente vendido de Sony. Su secuela parece asegurada.

Si hablamos de superventas, Monster Hunter World logró demostrar a principios de año que había hambre de un Monster Hunter con grandes valores de producción; la apuesta le salió bien a Capcom, que ha visto superadas sus previsiones de más optimistas en ventas y críticas. Y tenemos Dragon Ball FighterZ, uno de los Dragon Ball mejor valorados en muchísimos años, Dragon Quest XI, con el que Square Enix volvió a convencer a sus fans, Ni no Kuni II, el RPG de Level-5 inspirado en Studio Ghilbli, el genial remake de Yakuza 2 -Yakuza Kiwami 2-, un Valkyria Chronicles 4 que hace honor a la saga, Mega Man 11 o el estupendo SoulCalibur VI. ¿Qué tienen en común? Todos son producciones japonesas, con éxito de ventas y críticas, que resaltan cómo ha mejorado la industria del país respecto a hace una década.

En 2018 también nos llegó Divinity: Original Sin II, Assasin’s Creed Odyssey, Far Cry 5, A Way Out, Shadow of the Tomb Raider, Detroit: Become Human –para muchos, el mejor juego del estudio- o, por supuesto, Spider-Man. Sabíamos que era muy fácil que un juego de este personaje, con Insomniac Games detrás, no decepcionaría a nadie, pero pocos imaginaban que se convertiría en el exclusivo de Sony más rápidamente vendido en su historia, y uno de los títulos mejor vendidos de las PlayStation. Después de tener al personaje destinado a juegos de bajo presupuesto durante años, Marvel había conseguido los mejores aliados para hacer al personaje relevante en los videojuegos.

Y por supuesto, antes de cumplir el quinto aniversario no podemos olvidarnos de Red Dead Redemption 2, que ya está batiendo los primeros récords de ventas. Todavía es pronto para ver el impacto que tendrá en las ventas de PlayStation 4 a medio y largo plazo, pero lo que es seguro es que este otoño los usuarios de la consola tienen mucho donde elegir, ya sea Spyro Reignited Trilogy, Fallout 76 o Battlefield V.

2019 y más allá: Mucho por jugar

Con cinco años a sus espaldas y un catálogo para todos los gustos, el futuro de PlayStation 4 no podría ser más prometedor. Resident Evil 2 Remake, Kingdom Hearts III, Days Gone, The Last of Us Part II, Ghost of Tsushima, Dreams, Anthem, Concrete Genie, Medievil, The Division 2, Death Stranding, Shenmue III, Final Fantasy VII Remake, Ace Combat 7, Rage 2, Doom Eternal, Control, Devil May Cry 5, Sekiro: Shadows Die Twice, Metro Exodus, NiOh 2 o Cyberpunk 2077 son sólo algunos de los juegos conocidos que podremos disfrutar en los próximos meses.

¿Qué tiene preparado Sony para la recta final de la consola? Pues parece que una de las principales novedades será la nueva forma de comunicar sus novedades. Tras algunos eventos con menos sorpresas de las esperadas -PS Experience 2017, E3 2018-, parece que su nueva política pasa por evitar las clásicas conferencias de ferias, lo que incluye el E3 2019. Es la primera vez en 24 años que Sony se pierde esta feria estadounidense, y parece que dos son las razones: la falta de grandes proyectos por anunciar -coloquialmente se podría decir que ya está todo el pescado vendido- y el interés por potenciar otras fórmulas más directas con el público, como las retransmisiones online. Los planes parece que se conocerán pronto.

Sea cual sea la nueva estrategia para PS4 y los cambios que están por llegar con el inevitable cambio generacional, PlayStation 5 puede esperar. Difícilmente recordaremos una etapa con tantos juegos, tanta variedad y calidad como la actual. Y lo que nos queda por ver.