Cinco años de Nintendo DS

Repasamos los cinco años de éxitos de la consola portátil de Nintendo.
Cinco años de Nintendo DS

Cinco años a doble pantalla

Estamos de celebración: la consola portátil de doble pantalla de Nintendo cumple con éste cinco años de existencia. Su lanzamiento por estas tierras ocurrió un once de marzo de 2005, aunque ya llevaba unos meses por tierras japonesas y americanas haciendo las delicias de pequeños y mayores. Sin duda, en su momento fue toda una revolución en el terreno del videojuego portátil, y seguramente ha sido una de las principales causantes del cambio que, a día de hoy, están sufriendo las costumbres de juego de muchos de nosotros.
Cinco años de Nintendo DS
Desbancó, sin lugar a dudas, a la portátil precedente de la misma compañía, la GameBoy Advance, la última de su especie, y el salto generacional fue sonado a todos los niveles: no sólo se nos sorprendía con una consola de doble pantalla, emulando aquellas primeras portátiles de Nintendo, las Game & Watch, que los más veteranos del mundo del videojuego tuvieron el placer de conocer, sino que, además, se adornaba el conjunto con una pantalla táctil y un micrófono integrado, además de una excelente conexión inalámbrica a internet, lo que acabó convirtiendo a la consola en una máquina con cientos de opciones jugables en potencia que las compañías desarrolladoras, por cierto, han sabido aprovechar muy notablemente, al menos en gran parte de los casos.

La consola ha contado con tres revisiones desde su nacimiento: primero, llegó la Nintendo DS Lite, mucho más pequeña y estilizada que la original, con una pantalla de mejor definición y mejor retro-iluminación. Hace unos meses, vimos la segunda de la serie: la Nintendo DSi, con un mayor tamaño de pantallas y una calidad de sonido superior a la precedente, aparte de contar con dos cámaras integradas (una en su parte externa y otra en el interior) que aportaban más novedades jugables exclusivas y la posibilidad de hacer fotos y modificarlas con la propia consola.

Cinco años de Nintendo DS 1
La Nintendo DSi también ofrece un nuevo sistema de menús, mucho más intuitivo y muy similar al de la consola doméstica Wii, aparte de un lector de tarjetas SD integrado. La posibilidad de aumentar la memoria de nuestra consola con tarjetas de memoria externas dio la posibilidad de convertir a nuestra portátil en un reproductor y grabador de música sin necesidad de ningún añadido aparte, como sí pasara con las anteriores ediciones de la consola, así como la posibilidad de contar con un navegador de internet por defecto y un sistema de descargas de aplicaciones y juegos propio: la tienda DSiWare, la aplicación homóloga portátil del sistema digital de descargas del Canal Tienda de Wii.
Cinco años de Nintendo DS 2
Y, por último, hace poco vimos la última de la saga: la Nintendo DSi XL, una última revisión de la Nintendo DSi, con unas pantallas significativamente mayores (más de cuatro pulgadas, mientras que las pantallas de las anteriores ediciones rondaban las tres pulgadas) y, por tanto, un tamaño quizás ya no tan portátil. Pero esta última revisión no parece aportar cambios significativos a los que ofreciera la Nintendo DSi, por lo cual nos quedamos con ésta como la última generación de consolas portátiles de Nintendo...
Cinco años de Nintendo DS 3
Cinco años, como podemos observar, dan para mucho en la vida de una consola. Por ello, queremos hacer un pequeño repaso por algunos de los títulos aparecidos durante todo este tiempo en el catálogo de la portátil. Nos es imposible, claro está, poner todos los títulos destacables de la consola en un solo reportaje, por lo que queremos ofrecer una visión global del catálogo de la consola, con los diez títulos que hemos considerado más representativos de cada año. No están todos los que son, pero los que están, están porque lo merecen de veras. Espero que disfrutéis de este breve viaje por la vida de una de las portátiles más vendidas de la historia, a través de algunos de sus mejores títulos.

Hace unos días, se dejó claro cuál y cómo sería la sucesora de Nintendo DS. Pero Nintendo 3DS es otra historia que podéis seguir y comprender en este otro reportaje.

Año 2005

Advance Wars: Dual Strike

La serie Advance Wars dio sus primeros pasos en GameBoy Advance en dos títulos de estrategia por turnos que destacaron dentro del catálogo de la consola por su simplicidad en el sistema de juego (lo que las dotaba de un componente adictivo muy elevado), así como por la intensidad de sus batallas. Pese a todo, eran títulos muy atractivos por su excelente dinámica de juego, ya que en ningún momento se hacían pesados y las diferentes misiones eran lo suficientemente interesantes e intensas como para desear continuar jugando hasta llegar al final del título.

Pues bien, la Nintendo DS pronto recibió su propia versión de esta excelente serie de estrategia, aunque con un control mejorado gracias a la pantalla táctil de la consola; una mayor profundidad argumental, cosa que enganchaba aún más al jugador a continuar jugando hasta el final, y algunos combates a doble pantalla que dotaban a la aventura de algunas batallas realmente espectaculares en dos niveles: tierra y mar, en la pantalla inferior, y aire en la superior.

Todo ello, añadido a la posibilidad de acceder más fácilmente a la información de las tropas del jugador y del enemigo (que veíamos en todo momento en la pantalla superior de la consola, siempre que no estuviéramos jugando a doble pantalla) y con la posibilidad de jugar mediante la conexión inalámbrica a combates multijugador contra otro usuario de la consola, hicieron de este título uno de los juegos más destacados del catálogo, apto incluso para los jugadores más reacios al género, gracias a su dinamismo jugable y, sobre todo, a las altas cotas de diversión que alcanzaba.

Another Code: Two Memories

El género de la aventura gráfica en portátiles hasta la llegada de la Nintendo DS parecía un género olvidado, tanto por las compañías desarrolladoras como por el público. El género siempre pareció mucho más apto para las plataformas de ordenador, quizás porque fue en su seno donde nació, quizás porque el sistema de control mediante el ratón y, ocasionalmente, el teclado, es el que ha demostrado funcionar mejor hasta el momento.

Bueno, eso fue hasta la llegada de la pantalla táctil de la portátil de Nintendo. La primera aventura gráfica de la Nintendo DS abrió la Caja de Pandora de un género que, hasta entonces, pocas veces había aparecido en sistemas portátiles. Pero es que el control a través del lápiz táctil, combinado con las dos pantallas, el micrófono y los botones de la consola, daban un montón de opciones jugables al usuario que, bien aprovechadas, podían dar mucho de sí en un videojuego de aventura. Pues bien, Nintendo supo dar con todo ello en la primera de las aventuras gráficas de la consola, una aventura de fantasmas y misterio que utilizaba todas las características particulares de la consola para solventar los diferentes puzles y enigmas del título, obligando al jugador a devanarse los sesos para encontrar la solución adecuada a cada momento.

La aventura era un poco corta, aunque ello lo suplía con la inclusión de varios finales alternativos, según fueran nuestras decisiones durante la aventura. El argumento, por otro lado, era muy atrayente, gracias al excelente discurso narrativo y al clima de misterio que lo envolvía en todo momento. Por otra parte, el sistema de juego y su multiplicidad de opciones conseguía que el jugador se sumergiera de lleno en la aventura. Sin duda, Another Code es una de las joyas de la corona dentro del catálogo de la portátil.

Castlevania: Dawn of Sorrow

La primera entrega de la saga Castlevania para la portátil de doble pantalla de Nintendo entró por la puerta grande, con una aventura de excelente corte que daba lo mejor de los clásicos de la saga, ofreciendo además interesantes novedades jugables, que se desprendían directamente de las peculiaridades técnicas del nuevo sistema.

El nuevo Castlevania era continuación directa de la última entrega para GameBoy Advance, el excelente Aria of Sorrow, por lo que muchos aspectos del argumento eran comunes con aquél. También era continuista el uso de la absorción de almas de nuestros enemigos para conseguir nuevos poderes y armas para utilizar durante el juego, aunque lo que realmente destacó en la actual aventura fue el continuo uso que de la pantalla táctil se hacía.

Para eliminar a los enemigos de gran tamaño, por ejemplo, debíamos de trazar unos sellos mágicos en determinados momentos del combate, para destruir finalmente a dichos enemigos y que éstos no volvieran a recuperar toda la energía que, a golpe limpio, les habíamos arrebatado. Pero no acababa ahí el uso de la funcionalidad táctil, ya que el juego contaba con varios puzles que debíamos solucionar stylus en mano, así como debíamos de poner en marcha nuestro ingenio y nuestro dominio del lápiz táctil para destruir determinados bloques mágicos que nos impedían el paso a determinadas zonas del mapa, e incluso a la hora de utilizar determinados patrones de ataque.

Kirby y El Pincel del Poder

La primera aventura del rosado y regordete tragón, héroe de unas cuantas aventuras en todas las plataformas de Nintendo prácticamente desde los inicios de la compañía, representó un cambio de paradigma en lo que se refería a su jugabilidad. Las plataformas de toda la vida y el control tradicional se abandonaban por completo en una aventura controlada totalmente a través de la pantalla táctil de la consola, una aventura en la que el mismo Kirby estaba muy cambiado, a causa de un extraño hechizo que lo había convertido en bola, eliminando sus extremidades, así como su capacidad de hincharse y volar.

Pero no por ello su estado lo dejaba indefenso ante sus enemigos: debíamos de encontrar una solución al estado de Kirby, y para ello contábamos con el Pincel del Poder, o sea, nuestro lápiz táctil, con el que en todo momento iríamos trazando líneas que nos permitirían mover a Kirby, desplazarlo de una plataforma a otra evitando enemigos y trampas, aprovechándonos en todo momento de la fuerza de la gravedad y la oronda forma de Kirby para hacerlo rodar hasta donde más le conviniera.

También podíamos, como en el resto entregas de las aventuras del simpático personaje, obtener los poderes de nuestros enemigos caídos, consiguiendo ataques que desplegaríamos pulsando con el stylus sobre la figura de Kirby, cosa que nos permitiría eliminar determinados bloques que nos cerrasen el paso, eliminar a todo aquél enemigo que nos encontráramos, así como en ocasiones también nos facilitarían el trabajo de desplazarle por el mapa creando rampas y trazando caminos en el aire. Una excelente y original aventura, digna de unos de los personajes más carismáticos de la factoría Nintendo.

Mario Kart DS

La serie de velocidad y conducción más famosa de la factoría Nintendo también aterrizó en la nueva consola portátil durante su primer año de vida. El control continuaba siendo el de siempre, a través de la cruceta y los botones de la consola, aunque la pantalla inferior de la misma lo utilizábamos para ver nuestra posición en la pista respecto a la de nuestros contrincantes, así como otras informaciones técnicas de cada carrera.

Con unos gráficos totalmente tridimensionales que exprimían la capacidad técnica de la consola al máxima, así como un sistema de juego tan adictivo como siempre, con un plantel enorme de personajes y un número de circuitos ingente sobre los que competir contra todos los personajes de las aventuras del fontanero más famoso de los videojuegos, el juego es una de las mejores opciones dentro de su género en el catálogo de la consola, a pesar de los años con los que cuenta.

Pero, a pesar de todo, lo que mejor luce aún hoy día es su excelente modo multijugador, que podemos disfrutar tanto mediante la conexión local de nuestras consolas como a través de las numerosas partidas que adía de hoy aún se juegan en la red. Competiciones extremas de hasta ocho jugadores simultáneos en los escenarios más estrambóticos y originales, con un buen número de objetos en carrera que nos ayudarán a dejar fuera de combate a nuestros adversarios y hacernos con la victoria en cada carrera. ¿Qué más se puede pedir?

Meteos

Uno de los puzles más atractivos visualmente dentro del catálogo de Nintendo DS, así como uno de los más adictivos por su frenética jugabilidad, creado por los chicos de Q Entertainment, todos unos maestros en esto del desarrollo de videojuegos. Aquí, la premisa del juego se basaba, como en tantos otros títulos de puzle, en combinar piezas de un mismo color en nuestra pantalla táctil, moviendo las piezas disponibles en sentido vertical, esto es, de arriba a abajo, para ir agrupándolas por colores.

Cuando conseguíamos agrupar varias de un mismo color, éstas salían disparadas hacia la pantalla superior, llevando con ellas todas las fichas que se situaban encima, por lo que combinar bien las fichas podía hacer que desalojáramos el tablero de juego con rapidez sólo con un par de trazos. Eso sí, la gracia del juego estaba en que, al llegar las fichas eliminadas a la pantalla superior, entraban en contacto con el planeta representativo de cada nivel, el cual enviaba nuevas fichas a nuestro tablero, cada vez con mayor velocidad.

Un sistema de juego simple y un ritmo trepidante fueron las principales bazas de uno de los juegos estrella del catálogo de la portátil durante su primer año de existencia. Y, además, firmado nada más y nada menos que por el insigne Masahiro Sakurai, creador de algunas de las mejores entregas de las aventuras de Kirby, así como de juegos de la talla del célebre Smash Brothers.

PUBLICIDAD

Nintendogs

Conseguir crear una mascota virtual portátil que uno pudiera llevarse a todas partes fue lo que intentaron diseñar los creadores del, en su momento, popular Tamagotchi y, en parte, lo consiguieron, aunque con muchas limitaciones. Con Nintendogs, Nintendo consiguió llevar el concepto de "mascota virtual" a su máxima expresión, al menos a nivel portátil, creando por primera vez en la vida de la consola de doble pantalla (ya que, posteriormente, muchas revisiones y copias del mismo concepto siguieron la estela del juego que nos ocupa) una serie de títulos en las que cuidábamos, jugábamos, alimentábamos y educábamos a un pequeño cachorro.

Durante los meses posteriores al lanzamiento del primer Nintendogs, se sacaron al mercado diferentes títulos de la misma franquicia en los que las razas de los cachorros que debíamos cuidar cambiaban, por lo que, al final, cada jugador podía elegir a su raza favorita para cuidarla, educarla y sacarla de paseo, literalmente.

Un apartado técnico excelente y una gran cantidad de opciones de juego hacían de la experiencia jugable de Nintendogs algo memorable, llegándonos a hacer creer por momentos que estábamos ante una mascota de verdad, que pensaba, si podemos decirlo así, y sentía por sí misma. Sinduda, un título que llegó al corazón de niños y adultos y que, aún hoy, sigue siendo de los más apreciados dentro del catálogo.

Project Rub

El primer juego para la portátil del aclamado Sonic Team fue una excelente recopilación de minijuegos, en un momento en que el género todavía no había alcanzado las cotas de popularidad casi asfixiante de hoy día. Los minijuegos que Project Rub nos ofrecía venían aderezados con unos excelentes gráficos dentro de un estilo muy personal, muy cercano al de las tiras cómicas, y con un argumento bastante absurdo en el que unos jóvenes adornados con orejas de conejo, los llamados Rub Rabbits, ayudaban a nuestro héroe a conquistar a la chica de turno.

Los minijuegos nos obligaban a dar rienda suelta a nuestras habilidades con el lápiz táctil, aunque no dejaban de lado el uso del micrófono, haciéndonos soplar al mismo para apagar velas o mover objetos, e incluso berrear a grito pelado para hacernos escuchar por encima de una banda de músicos aficionados tocando a toda pastilla. Una jugabilidad excelente y un gran sentido del humor definen la totalidad de este original título, uno de los primeros en explotar el concepto de varios juegos en uno en la portátil de doble pantalla.

Polarium

Polarium fue uno de los títulos que se lanzaron junto a la consola, un sencillo puzle, cuyo control, fundamentalmente, dependía enteramente de nuestro ingenio y de nuestra habilidad con el lápiz táctil (cómo no). Nuestro objetivo en el juego era eliminar una serie de fichas blancas y negras de forma cuadrada dispuestas en diversos grupos dentro de un tablero de juego localizado en la pantalla inferior de la consola. Y las eliminaríamos, precisamente, trazando líneas con nuestro stylus. La gracia del asunto es que debíamos de intentar eliminar cada grupo de fichas de un mismo color con un solo trazo de nuestro lápiz táctil, sin levantar el mismo de la pantalla.

Varios modos de juego, incluyendo más de cien rompecabezas predefinidos y un juego en el que se crearían aleatoriamente grupos de piezas mientras el cronómetro corría en nuestra contra, así como un excelente modo multijugador acababan de conformar uno de los puzles más sencillos y adictivos del catálogo de la consola. Cierto es que la Nintendo DS nunca ha tenido escasez de títulos del género puzle, pero Polarium destacó, ante todo, por ser uno de los primeros en controlarse totalmente a través de la pantalla táctil de la consola.

Sonic Rush

La primera incursión del erizo azul dentro de la portátil de doble pantalla de Nintendo apareció en forma de un título de corte clásico, con una jugabilidad muy similar a la de las primeras aventuras del héroe, aquellas de la época de las ocho y dieciséis bits. Eso sí, con un apartado técnico muy superior a las mismas. Ya habíamos disfrutado de las aventuras del héroe de Sega en otra portátil de Nintendo, la GameBoy Advance, aunque en este caso la Nintendo DS se ofrecía como una consola mucho más versátil y adecuada para mover gráficos de gran calidad a toda velocidad, cosa que permitía que juego luciera un aspecto gráfico excelente. De esta manera, el juego combinaba la acción en dos dimensiones del juego con algunos gráficos tridimensionales, cosa que daba un grado importante de espectacularidad a toda la aventura.

Por otra parte, la totalidad del juego se desplegaba a doble pantalla, cosa que hacía que el juego luciera aún más a nivel gráfico, ya que Sonic corría de una pantalla a otra en espectaculares carreras por niveles diseñados muy inteligentemente para la ocasión. Sin duda, la velocidad endiablada del juego (la cual era incluso superior que en otros títulos anteriores de la saga) y la acción trepidante y frenética que se respiraba en cada momento hicieron de este título uno de los favoritos de los seguidores del erizo azul dentro de las diversas aventuras del mismo aparecidas para portátil.

Wario Ware: Touched!

Sin duda, todo seguidor de la compañía Nintendo conoce a Wario, el burlón adversario de Mario que comenzó siendo un carismático jefe final para convertirse en el anti-héroe por excelencia de la factoría. La franquicia Wario Ware, por su parte, a día de hoy consigue evocar en nosotros connotaciones humorísticas con un gran nivel de absurdo, aparte de hacernos pensar en juegos rápidos y de acción instantánea, en los que debemos de pensar velozmente y reaccionar con mayor velocidad, si cabe, para realizar las acciones que den solución a cada uno de los minijuegos que nos presente el socarrón y grotesco personaje.

Pues bien, la nueva entrega de la saga, exclusiva para Nintendo DS, volvía a traernos un buen número de actividades divertidísimas y minijuegos absurdos a más no poder, en los que de nuevo se nos obligaba a actuar con gran rapidez de reflejos, esta vez echando mano de nuestro lápiz táctil y, por qué no, también del micrófono de la consola. Y todo ello en compañía de Wario y su singular compañía de personajes estrafalarios, aderezado con un sentido del humor muy acusado y una jugabilidad tan sencilla que conseguía ser accesible hasta para el más negado en materia de videojuegos.

Año 2006

42 Clásicos de Siempre

A modo del clásico recopilatorio de tablero Juegos Reunidos, Nintendo nos invita a entrar en una sala de juegos con cuarenta y dos de los clásicos de toda la vida, incluyendo juegos de cartas, de mesa e, incluso, otras modalidades como los bolos, el billar o los dardos. Sin duda, nadie se quedará sin su juego (o juegos) favoritos, ya que en este título encontraremos juegos de la talla del ajedrez, el backgammon, las damas chinas, el póker o el blackjack, aunque también juegos quizás no tan conocidos por el gran público, cosa que puede dar pie a que descubramos nuevas formas de entretenimiento hasta ahora desconocidas por nosotros.

Inscrito dentro de la categoría de las llamadas Touch Generations de Nintendo, 42 Clásicos de Siempre es un juego cuya jugabilidad se centra, fundamentalmente, en el uso del lápiz táctil, de manera sencilla y accesible para cualquier tipo de jugador. Y precisamente por ello se convierte en un título recomendado para toda la familia, aparte de poseer un suculento multijugador que nos permitirá competir contra otro usuario de Nintendo DS aparte de contra la misma máquina, mediante la red local de la consola o conectándonos a internet para jugar a cualquiera de los juegos del título. La diversión está asegurada y, en este caso, es prácticamente acabable, pues ¿a quién no le apetece de vez en cuando una partidita a uno de los clásicos de toda la vida?

Animal Crossing: Wild World

Animal Crossing apareció en la pretérita consola doméstica de Nintendo, la GameCube, como una experiencia de juego más cercana a la experiencia de vida doméstica que a una aventura al uso. Sin duda, el paso a la portátil de la franquicia, con el título que nos ocupa, convirtió el mini-mundo de Animal Crossing en algo que podíamos llevarnos a todas partes, lo que potenció, a su vez, el comercio e intercambio entre usuarios de los cientos de objetos para cada una de las decenas de colecciones a conseguir en el juego, gracias a la red inalámbrica de nuestra consola.

¿Y cuál es nuestra misión dentro del juego? Pues podríamos decir unas cuantas: trabajar y comerciar para subsistir y crearnos una vivienda en condiciones que, a la larga, podremos decorar y mejorar a nuestro gusto, por ejemplo. O establecer, poco a poco, relación con todos nuestros vecinos, aunque éstos irán cambiando a medida que pasen los días, por lo que continuamente conoceremos nuevos personajes. O dedicarnos a recoger todo lo que encontremos en el pueblo y fuera de él, pues casi todo es susceptible de ser coleccionado en este juego. O conectarnos a la red y disfrutar de la compañía de otros jugadores amigos, chateando con ellos e intercambiando todo tipo de objetos y enseres... La lista de quehaceres en el juego es prácticamente interminable, convirtiendo a Animal Crossing en un juego en el que es casi imposible aburrirse.

Brain Training

¿Qué edad cerebral crees tener? Con ese precepto, nace el "padre" de todos los juegos de entrenamiento mental portátiles. Si bien no fue el primero de su especie (juegos de ingenio y habilidad ha habido desde siempre), sí fue el primero en portátil en ofrecer un sistema de mejora progresiva distribuido en diferentes apartados, como el cálculo numérico, la lectura y comprensión de los textos, así como diferentes ejercicios de percepción de diversos tipos. Cuanto mayor sea nuestra velocidad de respuesta, mejores resultados obtendremos, y el premio nos obsequiará asignándonos una edad mental inferior. Sin duda, todo un reto para padres, madres y abuelos, un sector que, a partir de aquí, comenzó también a utilizar la portátil, convirtiendo a la misma en uno de los productos más solicitados del mercado del videojuego.

El juego nos permite realizar una práctica diaria, que nos hará ir desbloqueando uno a uno, todos los ejercicios del mismo. También nos exigirá realizar pruebas y tests cada cierto tiempo, para ver cómo vamos evolucionando en los diferentes campos de nuestro entrenamiento mental. Y todo ello con la guía del famoso Doctor Ryuta Kawashima, catedrático de la Universidad de Tohoku. Si bien no es un juego que destaque por su nivel técnico, sin duda es uno de los juegos más valorados desde el nacimiento de la consola, aún a día de hoy, con una secuela que añadía una mayor variedad al ya extenso número de pasatiempos que nos ofrecía la primera entrega.

Cooking Mama

El primer simulador de cocina en portátil, acompañados de una de las mejoras cocineras del mundo, Mamá, resultó ser más adictivo de lo que a priori hubiéramos apostado. Sin ser un simulador propiamente dicho, sino más bien un conjunto de minijuegos de habilidad basados en el mundo de la cocina, el juego nos ofrecía un buen número de recetas en las que debíamos de batir, cocer, hornear, freír, etc. todo tipo de alimentos para, finalmente, obtener el plato deseado.

Todo el juego se controlaba a través del lápiz táctil de nuestra consola, y aunque acababa siendo, al final, un juego reiterativo en el que debíamos agitar el stylus como un loco en nuestra pantalla táctil para acabar las recetas antes de que el transcurriera el tiempo asignado para cada una, la verdad es que resultaba tremendamente divertido. La franquicia cuenta ya con varias secuelas que han ido mejorando el precepto original, tanto en Nintendo DS como en la consola doméstica de Nintendo, la Wii. Pero, aún así, muchos continúan prefiriendo el original, seguramente por eso: por su gran originalidad.

Elektroplankton

De la mano del diseñador audiovisual Toshi Iwai, encontramos dentro del catálogo de la portátil de doble pantalla de Nintendo este peculiar título que combina una bella y original experiencia estética con una relajada experimentación musical, a través de una suerte de lienzo (nuestra pantalla táctil) en la que se dispondrán diez tipos diferentes de seres, cada uno de los cuales producirá diferentes sonidos según su disposición en la pantalla y cómo interactuemos con ellos a través del stylus.

La verdad es que es difícil catalogar a Electroplankton como un videojuego al uso, dado que no deberemos llegar a ningún objetivo en concreto durante la partida, aparte de disfrutar de la experiencia estética y musical per se. Y, pese a que crearemos diferentes músicas con él, no se trata de una utilidad de composición musical, ya que no podremos grabar ninguna de las músicas que creemos en el juego, a no ser que utilicemos una grabadora externa. Una apuesta cuanto menos original que, a medida que vamos conociendo mejor, se vuelve más y más entretenida e interesante. Eso sí, no es un producto para todos los públicos, aunque no por ello no deja de ser un excelente representante del catálogo de Nintendo DS.

English Training

Cualquiera de los cursos audiovisuales de inglés, más o menos divertidos, que podamos encontrar hoy día en el mercado no tiene nada que hacer contra el poder adictivo de la propuesta de la factoría Nintendo en materia de aprendizaje de idiomas. English Training nos ofrece un completo sistema de mejora de nuestro vocabulario, gramática y pronunciación inglesas a base de una interfaz muy similar a la que viéramos en el popular Brain Training, aunque en esta ocasión la totalidad de los minijuegos y pruebas que realizarán estarán enfocados a nuestra mejora en diferentes aspectos del idioma anglosajón.

A través del micrófono de nuestra portátil, deberemos de realizar multitud de ejercicios de pronunciación que el juego corregirá adecuadamente, agracias a un excelente sistema de reconocimiento sonoro. Realizaremos también ejercicios de transcripción después de escuchar diferentes textos recitados, así como ejercicios de vocabulario y gramática. Vaya, lo que haríamos en cualquier academia de inglés, pero inscrito dentro de un marco mucho más ameno y divertido. Un gran título para los interesados en mejorar su nivel de inglés sin demasiado esfuerzo y, además, divirtiéndose con ello.

Mario & Luigi: Partners in Time

Los fontaneros más importantes de todo el universo electrónico vuelven a las andadas, y esta vez saltando no de plataforma en plataforma, sino dando saltos en el tiempo, gracias a una estrambótica máquina que les pondrá en contacto con los bebés Mario y Luigi, varios años atrás en el pasado. Así, acabaremos controlando a los cuatro personajes a la vez en un juego que sigue la estela del genial juego de rol Mario & Luigi: Superstar Saga, de GameBoy Advance.

La gracia es que en esta ocasión los manejaremos de dos en dos, pudiendo elegir si llevamos a los bebés cargados a las espaldas de sus homólogos adultos o si, por el contrario, llevamos a las dos parejas separadas. Así, las posibilidades a la hora de resolver diferentes puzles o acceder a lugares insospechados gracias al pequeño tamaño de nuestros héroes bebés se multiplican exponencialmente...

Partners in Time nos deleitará con diversos viajes en el tiempo, un Reino Champiñón amenazado de nuevo y todos los personajes más famosos de la franquicia estrella de Nintendo por duplicado, ya que los conoceremos tanto en su forma adulta como varios años atrás, cuando aún llevaban pañales. Además, todo ello viene aderezado con una excelente historia y una jugabilidad digna de mención. Sin duda, un título a la altura de los héroes que lo protagonizan.

Metroid Prime: Hunters

La saga Metroid Prime de GameCube llevó lo mejor de la acción y la exploración del gran clásico protagonizado por Samus Aran a las tres dimensiones, en una vuelta de tuerca a los preceptos originales de la serie. Pero lo más sorprendente fue cuando la nueva portátil de Nintendo recibió su correspondiente edición de Metroid y nos ofreció una experiencia tridimensional que nada tenía que envidiar a las aventuras aparecidas en el seno de su hermana mayor. Metroid Prime: Hunters hace honor a su nombre, con una espectacular e intensa aventura en la que nos enfrentaremos a una serie de cazarrecompensas que han puesto precio a nuestra cabeza, aparte de a los alienígenas asesinos que intentarán acabar con nosotros en cualquier momento del juego.

Controlaremos el movimiento y las armas del personaje con los botones y la cruceta, mientras la cámara, el salto y nuestro equipamiento los controlaremos y gestionaremos mediante el lápiz táctil, mientras toda la acción se desarrolla en la pantalla superior de nuestra consola. Este sistema de juego, a día de hoy, no nos parece en absoluto extravagante, pero en su momento representó toda una novedad que acercaría la jugabilidad de los juegos de acción en primera persona más actuales al formato portátil.

El primer Metroid para la nueva portátil de Nintendo, lamentablemente, de momento ha sido el último (aparte de un curioso juego de pinball basado en este mismo juego), aunque la comunidad de jugadores sigue esperando un título que, como mínimo, iguale al que aquí nos ocupa. Sin duda, uno de los mejores juegos de acción de la consola y un excelente representante de una de las sagas más carismáticas de la factoría Nintendo.

New Super Mario Bros.

La fórmula de las plataformas clásicas de Mario se reinventa a sí misma: con una jugabilidad extraída directamente del célebre clásico de los años ochenta Super Mario Bros., llegó a la nueva portátil de Nintendo un juego sobresaliente en el que el carismático fontanero volvía a ser el principal protagonista. Y en esta ocasión, no teníamos en nuestras manos un juego deportivo, ni de rol, ni siquiera un juego en tres dimensiones, al menos en lo que a su control se refiere.

La jugabilidad clásica en dos dimensiones es la principal baza con la que juega esta nueva revisión del clásico, aunque el apartado gráfico del juego ha sido actualizado para la ocasión, aprovechando las mejoras técnicas que proponía la nueva portátil de Nintendo. Un juego de nueva factura con un Mario más clásico que nunca: eso sí, con nuevos enemigos, nuevos mundos por recorrer y nuevos poderes a explotar.

Los seguidores fieles de las aventuras clásicas de Mario en las consolas de ocho y dieciséis bits de Nintendo vieron en esta nueva aventura una vuelta a los orígenes, aunque con un desarrollo muy cuidado que se correspondía perfectamente con las exigencias actuales , al menos en lo que a su apartado técnico se refería. Por todo ello, New Super Mario Bros. resulta un excelente juego que cualquier seguidor de Nintendo debería poseer en su colección.

Trauma Center: Under the Knife

Ejercer de cirujano en un hospital de renombre parece sólo algo a lo que los estudiantes más aventajados de medicina puedan optar. Pero gracias a nuestra Nintendo DS, podremos "disfrutar" de diferentes operaciones (muchas de ellas a vida o muerte, con riesgo de perder al paciente en el intento) en las que deberemos de labrarnos un nombre como respetable cirujano, obteniendo las mejores puntuaciones posibles en un sinfín de intervenciones quirúrgicas, intercaladas en el juego dentro de un marco argumental intrigante y absorbente.

Trauma Center fue una de las apuestas más originales de la consola portátil, aunque posteriormente la serie pasara a la consola doméstica Wii. No es un juego apto para aprensivos, sin duda, pero sí resulta un juego intenso, adictivo y de una dificultad considerable, lo que lo hace recomendable incluso para los jugadores más exigentes. Si tu sueño es convertirte en cirujano y dedicarte a intervenir quirúrgicamente todo tipo de pacientes en operaciones a vida o muerte, éste es tu juego. Aunque si buscas diversión, intensidad y un buen argumento, también lo vas a encontrar en esta singular propuesta para tu portátil.

Año 2007

Castlevania: Portrait of Ruin

La segunda entrega de la saga Castlevania en la portátil de doble pantalla fue una demostración de cómo la misma serie estaba evolucionando a nivel técnico, también en los formatos portátiles, aunque dejó de lado las novedades jugables que nos ofrecía Dawn of Sorrow para ofrecernos una experiencia de juego mucho más clásica y convencional.

Pese a todo, contaba con una diferencia importante respecto a otros títulos de la serie, contando también con su predecesor: en el juego, controlaríamos a dos personajes en vez de uno, y podríamos elegir con cuál de ellos jugar en cada momento, así como combinarlos en determinados del juego para superar determinados obstáculos. Jonathan Morris y Charlotte Aulin se convertían así en aliados, en una aventura en la que los vampiros volvían a hacer acto de presencia.

Pero en esta ocasión no era Drácula el malvado de turno, sino un tal Brauner, diabólico y vampírico pintor y sus dos hijas, quienes habían establecido su base de operaciones en el castillo del Conde, aprovechando la ausencia de éste. Deberemos de librar al castillo del Conde de estos tres personajes, y para ello deberemos adentrarnos en los grotescos mundos de cada uno de los cuadros mágicos del pintor, para destruir a las pesadillas que moran en su interior. Una aventura excelente de corte clásico, que todos los seguidores de la saga disfrutarán con más de un escalofrío...

Donkey Kong: Jungle Climber

Donkey Kong se abrió paso en el catálogo de Nintendo DS con un título de acción y plataformas que nada tenía que ver con los clásicos Donkey Kong Country de la época de las dieciséis bits, títulos que, por cierto, vieron la luz no sólo en Super Nintendo, sino también años después en el seno de la GameBoy Advance. Pues bien, Donkey Kong: Jungle Climber, pese a ser un título sustancialmente diferente a nivel jugable a los juegos de plataformas clásicos, era en el fondo un título que continuaba con una idea también vista anteriormente en la mencionada veterana portátil de Nintendo: Donkey Kong: King of Swing.

El sistema de juego nos presentaba un control del personaje mediante los botones laterales de la consola, L y R, mediante los cuales nuestro héroe se colgaba de diferentes salientes repartidos por todos los niveles con sus manos izquierda o derecha, respectivamente. Al cogernos a un saliente, nuestro simiesco protagonista comenzaba a girar sobre un eje hacia un lado u otro, por lo que al soltarlo del mismo podíamos lanzarlo hacia el saliente más próximo en la dirección que deseáramos.

La segunda entrega de esta peculiar sub-saga protagonizada por el carismático primate retomaba gran parte de los aspectos jugables que tanto nos impresionaron en King of Swing, pero mejorados y con un lavado de cara a nivel técnico que no resultaba en absoluto despreciable. Acción a doble pantalla, un sistema de juego original y simple como la vida misma y un personaje monísimo eran los ingredientes que hicieron de Jungle Climber un título único en su especie, así como un digno sucesor de las aventuras de Donkey Kong en GameBoy Advance.

Drawn to Life

¿Qué jugador no ha deseado nunca crear un juego siguiendo sus propios designios y gustos? Drawn to Life nos daba una aventura ya diseñada de principio a fin, con un argumento intachable y una gran experiencia jugable de corte clásico con acción, diferentes armas, enemigos y un gran gusto por la exploración de cada uno de las decenas de niveles que componían el juego. Aún así, el título contaba con una gran diferencia respecto a otros juegos del mismo género: en éste, el héroe lo creábamos nosotros, dibujándolo con nuestro lápiz táctil.

Y no sólo debíamos de dibujar al héroe: en nuestro papel de Creador (sin descanso el séptimo día, eso sí) podríamos dibujar plataformas, objetos, vehículos y armas para nuestro héroe cuando el juego así nos lo pidiera, gracias a un completo editor de dibujo que utilizaríamos a golpe de stylus. Además, nuestra misión nos llevaría a eliminar las sombras del mágico mundo de los Raposa, con lo que limpiaríamos los escenarios frotando enérgicamente la pantalla con el lápiz, mientras nos dedicábamos a eliminar a todo bicho viviente a golpe de espada (o del arma que nos haya apetecido diseñar para nuestro héroe), salvando al pueblo de los Raposa de la extinción total.

Drawn to Life fue una de las apuestas más entretenidas, divertidas y originales del año 2006, y todo ello sin abandonar los patrones clásicos jugables de las aventuras plataformeras de toda la vida. Aún así, los desarrolladores del título supieron sacar buen partido de las funciones táctiles de la portátil, creando un gran juego que, además, nos instaba a potenciar al máximo nuestra propia creatividad pictórica, disfrutando de los productos resultantes de la misma dentro de la aventura en sí.

Elite Beat Agents

Uno de los mejores juegos musicales de Nintendo DS, sin duda, y una occidentalización en toda regla de uno de los grandes clásicos de la industria del videojuego japonesa: Ouendan. Mientras en Ouendan controlábamos a unos superhéroes animadores que arreglaban el mundo bailando grandes éxitos del pop-rock japonés, Elite Beat Agents nos ponía los mandos de un grupo de agentes secretos que, igual que sus homólogos nipones, bailaban, pero en esta ocasión grandes éxitos de la música popular occidental (anglosajona, fundamentalmente), como Y. M. C. A de los Village People o Material Girl, de Madonna, por poner algunos ejemplos.

El sistema de juego era sencillo a más no poder: debíamos de pulsar los números que el juego nos indicaba por orden, así como realizar diversos tipos de trazos en la pantalla inferior de nuestra consola, siguiendo el ritmo de la música, en diferentes niveles en los que cada vez más se ponían a prueba tanto nuestra habilidad con el lápiz táctil como nuestra pericia a la hora de seguir las combinaciones rítmicas más complejas. Por otro lado, el juego contaba con un desternillante sentido del humor, que se destilaba en todo momento en cada situación en la veíamos a nuestro marchoso grupo de héroes intentando solucionar los más rocambolescos problemas de aquellos que demandaban ayuda.

Si os gustan los juegos musicales, no lo dudéis: Elite Beat Agents es vuestro juego. Si los juegos musicales no son de vuestra devoción, pero os gusta la música marchosa, la acción frenética y el humor absurdo, dadle una oportunidad a este excelente título: no os arrepentiréis de ello.

Final Fantasy III

Pese a las múltiples revisiones y remasterizaciones que de los primeros títulos de la insigne saga de rol y fantasía Final Fantasy en consolas muy posteriores a las que vieron crecer a la serie original en su seno, el tercer capítulo de la misma parecía dejado de lado en todos los sistemas, al menos en lo que se refería al mercado europeo. Por ello, el lanzamiento de esta reedición de Final Fantasy III en la nueva portátil de doble pantalla de Nintendo fue recibido por el público de estos lares con gran euforia y expectación, ya que muchos de ellos aún no habían podido disfrutar de él, y menos en castellano...

Pues bien, la tercera entrega de Final Fantasy llegó, por fin, y no dejó a nadie indiferente: gráficos poligonales de gran colorido y una más que notable calidad de escenarios, modelados, animaciones y texturas, daban una perspectiva mucho más actualizada del argumento original que aquélla que nos ofreciera la vetusta consola de ocho bits de Nintendo en su día. Por otra parte, la calidad del sonido de la Nintendo DS permitió una revisión completa de la banda sonora, con unas instrumentaciones que deleitaron a nuestros oídos con la música original de uno de los maestros de la composición japonesa para videojuegos: Nobuo Uematsu. En fin, una excelente revisión de un gran clásico que no puede faltar en toda colección de los amantes del buen rol y, especialmente, de los seguidores de la franquicia Final Fantasy.

Final Fantasy Fables: Chocobo Tales

Los seguidores de la saga Final Fantasy, sin duda, conocerán a los simpáticos y afables Chocobos, unas aves veloces y de grandes dimensiones que los personajes de la franquicia utilizan para recorrer grandes distancias, montando sobre ellos. Pues bien, la Nintendo DS nos ofreció una aventura protagonizada por estos carismáticos seres, dando una vuelta de tuerca muy importante al sistema de juego clásico de la saga principal, y ofreciéndonos un título en el que se combinaban luchas por cartas, minijuegos de todo tipo y un gran gusto por la exploración de los extensos mapas de la aventura.

Un libro mágico con los cuentos de hadas más populares contados de manera un tanto desviada, un sistema de juego que disfrutábamos a golpe de lápiz táctil y una aventura extensa y de carácter amable, aunque no exenta de acción, eran los ingredientes principales de un juego que sentó como un soplo de aire fresco a los seguidores de la serie más conocida de Square Enix. Por otro lado, el juego no ofrecía, ni mucho menos, una historia de carácter trágico o violento, como los juegos de la saga principal, por lo que lo hacía apto tanto para los jugadores de más edad como para los más pequeños de la casa.

Hotel Dusk: Room 215

La novela interactiva y la aventura gráfica venían cogidas de la mano en este excelente título de los creadores del singular Another Code. Lo primero que nos sorprendía del sistema de juego era que nos hacía coger la consola como si de un libro se tratase, esto es, con las dos pantallas una a cada lado, en vertical. El estudio Cing volvío a demostrar su talento en el desarrollo de aventuras absorbentes e intrigantes, así como su dominio de las características propias y diferenciales de la consola de doble pantalla.

El argumento nos metía en la piel de Kyle Hyde, un antiguo policía con un oscuro pasado, en el cual, entre otras cosas, cabía la muerte de un antiguo compañero, aunque nunca llegara a encontrarse el cuerpo. La acción se situaba en un hotel de un pequeño pueblo perdido en medio de la nada, y la trama nos ponía frente a varios personajes misteriosos, cada uno de los cuales parecía guardar un secreto para sí. Además, todos los misterios del Hotel Dusk giraban en torno a una extraña habitación, la 215, que, según dicen, cumple los deseos de aquellos que la ocupan... Sin duda, un argumento de película para una de las aventuras gráficas de mayor calidad de la consola portátil.

Nervous Brickdown

¿Quién no ha jugado alguna vez al popular Arkanoid? O si no, al clásico del género, el Breakout! de la compañía Atari, una recreativa de finales de los setenta que sólo nos planteaba un objetivo: romper un grupo de ladrillos mediante una pelota que debíamos hacer rebotar contra una pala, la cual movíamos de lado a lado de la pantalla.

Pues bien, los franceses Arkedo nos ofrecieron con Nervous Brickdown nada menos que nueve propuestas diferentes basadas en el popular concepto. Pero romper ladrillos iba a ser el menor de nuestros problemas: cada mundo estaba diseñado de manera que nunca hiciéramos rebotar la pelota de la misma manera. De hecho, en ocasiones ni siquiera contábamos con una pelota para hacer rebotar. En cada mundo nuestro objetivo cambiaba sustancialmente: en uno, debíamos salvar a unos náufragos de morir ahogados o pasto de los tiburones, tirándolos de sus plataformas haciendo rebotar la pelota en ellas; en otro, debíamos cambiar el color de la bola para poder romper los ladrillos de color diferente que iban moviéndose sin descanso por la pantalla...

Sin duda, una propuesta divertidísima y original que renueva desde la base el concepto del popular rompe-bloques. Un juego adecuado para todos los públicos, pues ¿quién no ha pasado alguna vez sus horas de tedio jugando a destruir ladrillos con una bolita?

Pokémon Ediciones Perla y Diamante

Después de la salida de varios productos alternativos de la franquicia Pokémon en la consola de doble pantalla de Nintendo (véanse los juegos Pokémon Ranger, Pokémon Dash, Pokémon Link y la popular sub-serie de rol y mazmorras Mystery Dungeon), dos años después del lanzamiento de la consola pudimos disfrutar de un juego de la saga principal propiamente dicho. El juego era continuista a más no poder, sin prácticamente ninguna novedad respecto a sus predecesores, al menos en lo que al desarrollo de la aventura se refería. De hecho, prácticamente encontrábamos los mismos elementos que los títulos de la dinastía de consolas GameBoy nos ofrecieron en su momento. Pero, eso sí, con algunas mejoras notables en la jugabilidad, gracias al uso de la pantalla táctil, y la misma diversión de siempre.

Un centenar de nuevos Pokémon y dos ediciones exclusivas para Nintendo DS, las cuales, por cierto, podíamos conectar entre sí a través de la conexión inalámbrica de nuestras consolas. Sin duda, la saga entró por la puerta grande al catálogo de Nintendo DS, aunque se echaba de menos una mejora técnica cualitativa respecto a las ediciones anteriores, sobre todo las de GameBoy Advance, con las que mantenía grandes similitudes. Aún así, el nuevo Pokémon para Nintendo DS nos ofrecía una aventura de rol y combates por turnos tan sólida como siempre, así como cientos de pequeños monstruos por conseguir...

The Legend of Zelda: Phantom Hourglass

The Legend of Zelda fue una de las sagas exclusivas de Nintendo que más tardó en llegar a la portátil de doble pantalla, pero, como bien dice el popular dicho, lo bueno se hace esperar. Realmente, la aceptación del juego por parte de los usuarios de la portátil fue inmensa, y no era para menos: el juego nos ofrecía espectaculares gráficos, con escenarios y personajes en tres dimensiones, una historia mágica casi mitológica y un control que integraba a la perfección la pantalla táctil y el micrófono dentro del sistema de juego.

Una aventura completísima repleta de secretos y enigmas, siguiendo la estela de la fabulosa entrega para GameCube, The Legend of Zelda: Wind Waker, en la que volveríamos a embarcarnos en aventuras de ultramar, con un elenco de estrambóticos personajes y un protagonista deseoso de hacerse a la mar en busca de nuevas aventuras. Así, Link volverá a hacer de marino, en un juego más enfocado a la aventura y la resolución de acertijos que sus predecesores en la saga, gracias a un sistema de control que pondrá a prueba nuestra destreza con el stylus, así como una aventura que demandará todo nuestro ingenio e inteligencia para llegar a buen puerto (nunca mejor dicho).

Año 2008

Advance Wars: Dark Conflict

La saga Advance Wars volvería al seno de nuestra portátil de doble pantalla después de tres años desde Dual Strike. Los desarrolladores de la serie, sin duda, dejaron madurar la idea original del juego, aparecido ya en tres de las consolas de Nintendo (GameBoy Advance, Nintendo DS y GameCube) y, en el momento del lanzamiento del presente título, a punto de lanzar una edición exclusiva también para Wii. De esta manera, el concepto de juego se remodelaba con un argumento mucho más interesante que en sus predecesores, en el que por fin profundizaríamos en las personalidades y motivaciones de cada personaje.

La puesta en escena era trágica, ya que nos enfrentábamos a un mundo desolado por un a serie de desastres naturales, por lo que el contenido argumental comenzaba ya desde una premisa mucho más adulta que en anteriores ediciones del juego. Como novedad, se destacaba una vuelta a los orígenes, con un incremento significativo de la jugabilidad y la eliminación de los combates a doble pantalla que vimos en Dual Strike. Con un aspecto técnico cuidado al detalle y un sistema de juego que, además de los elementos puramente estratégicos, también añadiría algunos tintes de rol al asunto, sin duda Dark Conflict se establecía a principios del 2008 como el mejor título de la saga Advance Wars.

Castlevania: Order of Ecclesia

Con dos títulos ya en el catálogo de la nueva portátil de Nintendo, la saga Castlevania volvía a dar guerra a doble pantalla, aunque en esta ocasión con un título que volvía a la jugabilidad más clásica de capítulos anteriores, como el mismísimo Symphony of the Night, sin olvidar, eso sí, las novedades que la saga había introducido en los títulos de los últimos años. Controlaríamos, para variar, a una mujer llamada Shanoa, quien pertenece a una orden religiosa con motivaciones un tanto misteriosas. La verdad es que a medida que avancemos dentro de la aventura, iremos descubriendo una trama mucho más compleja y tenebrosa de lo que parecía a simple vista, cosa que hace que el argumento del juego coja especial relevancia, al menos en determinados momentos de la historia.

Por otro lado, los niveles serán mucho menos dados a la exploración y más enfocados a enfrentarnos con gran cantidad de enemigos, obteniendo todos los objetos posibles y mejorando el nivel de nuestra protagonista. La dificultad, volviendo también a los orígenes, es endiablada desde el principio, y será un reto incluso para los más exigentes. Por otra parte, el sistema de juego presentará una novedad interesante: nos ofrecerá la posibilidad de utilizar dos armas, una en cada mano, combinándolas entre sí en caso de verlo necesario, creando espectaculares ataques de gran poder. Un título de la veterana saga Castlevania de factura clásica, al fin y al cabo, aunque con importantes novedades, un argumento tétrico y apasionante, así como un excelente apartado técnico, todo lo cual hace de él uno de los mejores títulos de su género.

Dragon Ball Origins

La serie de manga y animación Dragon Ball es, probablemente, una de las que más representación ha tenido en el mundo del videojuego desde siempre. Hemos podido disfrutar de juegos basados en las aventuras de Son Goku y compañía prácticamente en todas las consolas del mercado, fundamentalmente en títulos de combate y lucha, como los de la conocida saga Budokai Tenkaichi. Aún así, hemos podido disfrutar de algún que otro juego de rol e, incluso, alguna propuesta más atrevida, como el juego de combates por cartas Dragon Ball Z: Goku Densetsu, también para Nintendo DS.

Pese a todo, el género de la acción y la aventura no ha sido de los más explorados en la serie creada por el insigne Akira Toriyama. De hecho, en los últimos años prácticamente no habíamos podido disfrutar de juegos de esta categoría, aparte de un par de propuestas aisladas en GameBoy Advance, entre las que se encuentran el notable Dragon Ball: Advance Adventure, en la que se nos relatarían las primeras aventuras del joven Goku y su búsqueda en pos de las mágicas Bolas de Dragón.

Pues bien, Dragon Ball Origins plantea un desarrollo parecido, aunque en esta ocasión se abandonan las plataformas en dos dimensiones para crear un entorno totalmente tridimensional en el que nos desenvolveremos manejando a Son Goku a golpe de stylus. Y nunca mejor dicho, porque lucharemos contra todos los enemigos más famosos del joven Goku, hasta llegar al enfrentamiento final con Pilaf, uno de los enemigos más carismáticos de las primeras temporadas de la serie. Sin duda, un juego que hace honor a la afamada saga, con una calidad de diseño que nada tiene que envidiar a la serie de animación original.

Final Fantasy IV

Contrariamente a lo que ocurrió con Final Fantasy III, los seguidores europeos de la serie de Square Enix ya habían podido disfrutar de la cuarta entrega de la saga por estas tierras en anteriores ocasiones, la última de ellas en una excelente adaptación para GameBoy Advance. Final Fantasy IV destacó, en su momento, por obsequiar al jugador con un plantel de personajes de carácter muy marcado, al contrario de lo que ocurría en la entrega anterior, en la que prácticamente podíamos diseñar a los personajes a nuestro gusto.

La entrega para GBA acentuaba estas diferencias, ya que contaba con más historias secundarias y un mayor número de mazmorras para cada uno de los personajes del juego original, el cual saliera primero para Super Nintendo y, años después, en una notable versión para la primera PlayStation. La verdad es que Final Fantasy IV (o Final Fantasy II, como se le conociera en el momento de su lanzamiento en Estados Unidos, cuando aún no se había llegado a un consenso entre oriente y occidente sobre la numeración de los capítulos de la serie).


Pues bien, por fin le tocó el turno a la Nintendo DS: Final Fantasy IV apareció en la portátil de doble pantalla en una excelente adaptación del juego original, con un apartado gráfico espectacular, el cual aprovechaba el motor gráfico de la tercera entrega de la serie, lanzada al mercado un año antes, aunque con algunas mejoras notorias. Una intensa aventura de venganza y redención, adobada con varias líneas argumentales paralelas y unos cuantos finales alternativos hicieron de Final Fantasy IV un digno sucesor de la excelente reedición que del tercer capítulo de la serie se realizó también para la portátil.

Final Fantasy Tactics A2: Grimoire of the Rift

La serie Final Fantasy Tactics vio sus orígenes en la primera PlayStation, hace ya más de una década, dando un giro argumental y novedoso en lo que a su sistema de juego se refería, desviándose notablemente de la saga principal de Square Enix. El éxito fue rotundo, tanto entre los seguidores de la saga original como entre los jugadores aficionados al rol táctico, género que esta nueva saga explotaría al máximo. Años después, la GameBoy Advance vería una nueva entrega exclusiva de la serie en su catálogo, mientras los usuarios de PSP, mucho después, verían una reedición del título original para portátil.

Finalmente, después de mucho esperar, los usuarios de Nintendo DS pudieron también disfrutar de su propia Final Fantasy Tactics. En esta ocasión, el argumento continuaba en muchos aspectos la historia de la entrega para GameBoy Advance, siendo, por otro lado, heredero del mismo sistema de juego que éste, aunque con notables mejoras. Estas mejoras no venían dadas tanto por el uso de la pantalla táctil, ya que la implementación de las funciones táctiles en el manejo de los menús y personajes del juego no fue todo lo adecuada que cabría esperar, sino por el uso que se daba de la doble pantalla durante los combates, mostrando en todo momento el estado y los atributos del personaje que seleccionáramos, fuera éste aliado o enemigo, así como las condiciones y leyes que regirían cada uno de los combates del juego.

Esta segunda entrega de la saga Final Fantasy Tactics en las consolas de Nintendo acabó de redondear lo ya visto en el título de GBA: la complejidad del sistema de juego alcanzaba cotas muy elevadas, debido a la gran cantidad de opciones con las que contábamos durante nuestra aventura, así como durante las decenas de combates a los que nos enfrentaríamos. No obstante, no por ello el juego se hacía inabarcable por el jugador no iniciado, ya que la curva de aprendizaje había sido muy convenientemente diseñada para que cualquier jugador pudiera hacerse con él. Sin duda, una obra maestra del rol táctico, dentro de la gran cantidad de títulos existentes del mismo género dentro del catálogo de la portátil de doble pantalla.

Fire Emblem: Shadow Dragon

La saga Fire Emblem se hizo esperar en Nintendo DS. Después de dos títulos para GameBoy Advance y uno para Wii publicados en Europa, finalmente la portátil de doble pantalla pudo disfrutar de la presencia de una de las mejores sagas de rol estratégico japonés. Pero, sorprendentemente, lo hizo en forma de reedición, y nada menos que de la primera entrega de la saga, un título para la Famicom de Nintendo (la consola de ocho bits japonesa) del cual por estas tierras ni siquiera habíamos oído hablar allá por los años de su lanzamiento original, a principios de la década de los noventa.

El caballero Marth y todo un séquito de acompañantes serán los protagonistas de este buque insignia del rol estratégico, y deberemos de cuidar bien de cada uno de ellos, pues, literalmente, serán personajes irremplazables en el transcurso de la historia. Los personajes irán evolucionando independientemente unos de los otros, precisando mejoras de armamento y de habilidades, así como reposiciones de equipamiento, ya que éste se gastará con el uso. Pese a que el juego ya olía un tanto a rancio, dado que el sistema de juego se mantiene prácticamente inalterado respecto al original de principios de los noventa, se le añadieron en esta nueva edición unas cuantas funciones multijugador gracias a la conexión inalámbrica de la portátil, así como un control sencillo y práctico totalmente a través de la pantalla táctil. A pesar de todo, el juego es toda una joya de su género, por muchos años que lleve a sus espaldas.

Ninja Gaiden Dragon Sword

Ninja Gaiden cosechó un gran éxito gracias a sus primeras apariciones en la Xbox original, y el salto a las plataformas de nueva generación no le sentó nada mal... La franquicia de Tecmo goza de una dificultad y violencia por encima de la media, pero no puede negarse que se ha hecho un hueco en el corazón de todos los amantes de la acción pura y dura gracias a su enorme jugabilidad, su espectacular apartado técnico en todos los títulos de la serie y las altas cotas de diversión que éstos alcanzan.

Pues bien, sorprendentemente uno de los últimos títulos de la saga en aparecer fue Dragon Sword, un juego exclusivo para Nintendo DS que, además, nos obligaba a poner la consola en vertical, controlando todo el movimiento del personaje a través de la pantalla táctil y el micrófono integrado. Moverse a toda velocidad por parajes de los más diverso, repletos de enemigos que nos atacan despiadadamente desde todas las direcciones, a los que tendremos que vencer a base de golpes de katana, shurikens y magias diversas: todo ello parecía demasiado complejo para poderse controlar únicamente con el stylus de nuestra consola, y poco más.

Pero el Team Ninja de Tecmo lo consiguió, ofreciéndonos un excelente y espectacular juego de acción desenfrenada, con un control intuitivo a más no poder, aunque complejo de dominar en todas sus facetas, y un apartado técnico que exprimió al máximo las capacidades de la consola, especialmente en los combates finales, en los que combatiríamos contra enemigos de tamaño sobrehumano con toda suerte de efectos gráficos que harían de la experiencia algo inolvidable para los usuarios de la portátil.

Professor Layton y la Villa Misteriosa

La llegada del Profesor Layton a territorio europeo fue una gran noticia para los amantes de los juegos de puzle, así como los seguidores de todo aquél título que pueda enmarcarse dentro del género de la aventura gráfica. Y es que la saga del insigne personaje es una magnífica combinación de ambos géneros, y una de las más famosas en Japón, por cierto.

Poco tiempo tardaría en extenderse su fama también a Occidente, ya que las apasionantes aventuras repletas de intriga y misterio que viviremos junto al Profesor Layton y su fiel ayudante, Luke, no dejarán prendados de la saga desde el primer momento, gracias a una narrativa absorbente, un apartado técnico de excelente factura y la gran cantidad de puzles que el juego nos ofrecerá, bajo cualquier excusa (por nimia que ésta sea) a medida que vayamos avanzando en la aventura, conociendo a personajes y desvelando secretos que nos lleven al inesperado final de la historia...

Professor Layton y la Villa Misteriosa es la primera entrega de una de las mejores sagas del género puzle que existen para Nintendo DS. Los puzles que veremos en el juego son, principalmente, acertijos y adivinanzas, aunque también encontraremos puzles matemáticos, lógicos e, incluso, espaciales. La secuela de esta obra maestra del género ya está en el mercado, aunque os recomendamos jugar la serie por orden de aparición, ya que muchos de los personajes y situaciones de la primera entrega reaparecen en la siguiente, por lo que entenderemos mejor el discurso narrativo si jugamos a las mismas una detrás de otra.

Soul Bubbles

Seguramente, uno de los mejores desconocidos de la portátil de Nintendo. Soul Bubbles no cuenta con el nombre de ninguna saga conocida ni la firma de una gran compañía a sus espaldas, por lo que es muy posible que muchos jugadores pasen por delante suyo en las tiendas especializadas sin ni siquiera el plantearse la posibilidad de hacerse con él. Pero no nos cansaremos de repetirlo: el título en cuestión es posiblemente uno de los títulos de aventura y puzle más interesantes dentro del catálogo de la consola, por lo que no desaprovechéis la ocasión de, como mínimo, probarlo.

Su sistema de juego es de lo más original, a la par que sencillo: deberemos de conducir una serie de burbujas por diferentes niveles, protegiéndolas de posibles enemigos y trampas, guiándolas con trazos de nuestro lápiz táctil e impulsándolas a base de nuestros propios soplidos. Esta premisa, tan sencilla de poner en práctica como de explicar, es uno de los puntos fuertes del juego y, sin duda, el pilar donde se sustenta toda la originalidad del juego. Pero, claro, no todo es tan sencillo: los niveles se complicarán paulatinamente a medida que avancemos en la aventura, aunque a la vez conseguiremos una serie de habilidades que nos permitirán afrontarlos riesgos con mayores opciones de éxito. Un apartado gráfico bello y colorido y un argumento de corte fantástico, no exento de humor, acaban de bordar un juego que, sin duda, se cuenta entre los más sorprendentes del catálogo.

The World Ends With You

Square Enix sorprendió a los jugadores de medio mundo con un título de rol independiente, sin ninguna saga famosa cubriéndole las espaldas. Por otro lado, el diseño gráfico del juego nos metía en una aventura urbana y moderna, lejos de las ambientaciones medievales, fantásticas o futuristas a la que nos habían acostumbrado. El juego se llamaba The Worl Ends With You, y en él nos metíamos en el juego de los dioses de la muerte o shinigami, quienes nos daban una serie de pautas a seguir y una fecha límite para ello, momento en el cuál nuestra muerte sería algo irremediable...

El juego se desarrollaba a través de un gran número de conversaciones con varios personajes secundarios, y el componente de exploración visto en otros juegos de rol de la compañía desaparecía casi por completo. Para combatir, debíamos de hacer uso de nuestra habilidad de leer la mente del prójimo, luchando contra los monstruos que sus pensamientos creaban. Y los combates, sin duda, eran de lo más curioso: luchábamos con dos personajes a la vez contra los mismos enemigos, aunque a uno lo controlaríamos en la pantalla inferior con el stylus mientras, simultáneamente, debíamos controlar al de la pantalla superior combinando movimientos de la cruceta de control para realizar un ataque.

Con un desarrollo muy lineal y con quizás más cuadros de diálogo de los estrictamente necesarios, el juego no era para todos los públicos. Pese a todo, no por ello negaremos que se trate de una de las más notables y singulares propuestas de una de las compañías de mayor relevancia dentro de la industria del videojuego.

Año 2009

Broken Sword: La Leyenda de los Templarios

El carismático personaje George Stobbart nació en el seno de las plataformas de ordenador allá por los años noventa, en pleno auge del género de la aventura gráfica que hoy conocemos como "clásica", esto es, la de apuntar y pulsar de toda la vida. Si bien la saga Broken Sword no contaba con el apoyo de una compañía de la talla de Lucas Arts a sus espaldas para enfrentarse ante el gran público, pronto se hizo un hueco en el mercado por méritos propios, contando con un creciente número de seguidores entre los amantes de la aventura y el misterio.

Pues bien, siguiendo la estela de las diversas adaptaciones de aventuras gráficas de PC para nuestra consola portátil, el primer capítulo de la serie Broken Sword hizo también su aparición en el catálogo, en una revisión del clásico excelente, la cual conservaba toda la esencia del original. No obstante, la nueva reedición del juego se presentó como un montaje del director, por lo que el título vendría con nuevas escenas respecto a la edición original, las cuales profundizarían en la historia y los personajes, así como nuevos puzles y un sistema de juego totalmente adaptado a las funciones táctiles de nuestra consola.

Chrono Trigger

Sin duda, Chrono Trigger es uno de los grandes clásicos del género de rol de todos los tiempos. Lanzado originalmente para Super Nintendo, el juego nos ofrecía viajes en el tiempo, un discurso narrativo excelente y un argumento épico en toda regla, así como un sistema de juego innovador, con elementos muy rompedores para la época (como, por ejemplo, la combinación de combates en tiempo real con los clásicos combates por turnos), lo que hizo que envejeciera muy bien, haciendo que la versión para Nintendo DS fuera muy esperada por toda la comunidad de jugadores.

A Europa tardó varios meses en llegar, ya que la edición japonesa del juego salió en noviembre del año 2008, y sólo lo hizo en francés e inglés. La falta de tacto por parte de Square Enix, en este sentido, fue lamentable, sesgando las ilusiones de cientos de jugadores de habla castellana. Aún así, este juego es una de las grandes joyas de la corona de la portátil, y vale la pena disfrutarlo en toda su extensión, con la multitud de misiones, mazmorras, aventuras y finales alternativos que nos ofrece, aún en idioma anglosajón.

Dragon Quest: La Prometida Celestial

Sin duda, la portátil de Nintendo es un excelente receptáculo para toda una serie de adaptaciones y revisiones de grandes clásicos, con especial atención en el género de rol japonés. Por ella han pasado títulos y sagas de la talla de los ya mencionados Final Fantasy, Fire Emblem o Chrono Trigger y, claro está, en algún momento le tenía que llegar el turno a la mítica saga
Dragon Quest.

De hecho, La Prometida Celestial no es, ni mucho menos, la primera de las aventuras vinculadas a la saga en cuestión en aparecer en la portátil. En septiembre de 2008 pudimos disfrutar del cuarto capítulo de la saga original, titulado Capítulos de los elegidos, aunque meses antes, en marzo del mismo año, habíamos podido disfrutar ya de Dragon Quest Monsters: Joker. El hecho de que Square Enix se decidiera a abrir las puertas en Europa de una de sus sagas más personales, ilustrada y diseñada por el genial Akira Toriyama, habla mucho del creciente interés del público occidental por el rol japonés, interés que ha ido en aumento gracias a la política de reediciones de antiguos clásicos de compañías como Nintendo.

La Prometida Celestial nos introducirá en una auténtica odisea que abarcará diversas generaciones de héroes, con un sistema de juego clásico a más no poder enmarcado en un apartado técnico que combina las tres dimensiones de los magníficos escenarios del juego con personajes bidimensionales. Una aventura de rol como las de antaño, de dificultad exigente y peligros por doquier, a doble pantalla, y toda ella en perfecto castellano... ¿Qué más podríamos pedir?

PUBLICIDAD

Disgaea DS

El género del rol táctico no sería lo mismo sin la saga Disgaea. El humor negro que destila toda la serie, el peculiar universo en el que las aventuras de la misma están enmarcadas y el excelente sistema de juego del que goza ha hecho de la serie una de las más importantes del género.

Lanzada en el seno de la segunda PlayStation, el juego se tomó su tiempo en llegar a territorio europeo. Pero, después de mucha esper, pudimos disfrutarlo también por estas tierras. Esta reedición para Nintendo DS calca el original al dedillo, aunque, claro está, adaptando el apartado técnico a las posibilidades de la portátil y añadiendo nuevas funciones al control de los personajes y los menús de juego, gracias a la pantalla táctil de la consola.


Un inframundo lleno de peligros y secretos nos espera, habitado por los personajes más estrambóticos que podamos imaginarnos, en una de las aventuras de rol táctico con más opciones de juego de las que pueblan el catálogo de nuestra portátil. Ataques en grupo, combates a porrillo combinados con exámenes de promoción y una curiosa manera de mejorar el nivel de nuestras armas y equipamiento son algunas de las novedades que planteó el título original respecto a otros juegos del género. Y de nuevo podremos disfrutar de todo ello en nuestra Nintendo DS, contando además con un excelente y completísimo multijugador a través de la conexión inalámbrica de nuestras consolas.

Grand Theft Auto: Chinatown Wars

Nintendo DS no fue, ni mucho menos, la primera portátil en disfrutar de un título de la saga Grand Theft Auto en su catálogo: anteriormente, ya la GameBoy Advance y la portátil de Sony habían lanzado al mercado algunas entregas de la saga, con mayor o menor acierto. Pero lo que sí es cierto es que Chinatown Wars fue la primera apuesta de la saga exclusiva para la portátil de doble pantalla y, tal y como se concibió originalmente, no podría haber sido creada para otro sistema.
Cinco años de Nintendo DS 4
Cierto es que el título se reeditó en PSP, debido al éxito de crítica y público del que gozó en el momento de su lanzamiento, pero el juego seguía siendo subsidiario del sistema de juego característico de la portátil de Nintendo. Con un apartado técnico que, de alguna manera, recuperaba la jugabilidad de los primeros GTA (aparecidos originalmente para ordenador), el juego reconstruía toda la ciudad de Liberty City en nuestras portátiles, en una sorprendente adaptación del mapeado de la ciudad, con una excelente combinación de gráficos tridimensionales y modelados en dos dimensiones.

Por otra parte, todo el sistema de juego se basaba en el control a través de la pantalla táctil (combinado, eso sí, con la cruceta de control y los botones), y el título conseguía ofrecer una aventura completísima que nada tenía que envidiar a otros títulos de la saga para consolas de mayor potencia. Además, para más inri, el juego nos deleitaba con un montón de minijuegos enmarcados dentro de la aventura principal que aprovechaban al máximo las características técnicas exclusivas de la consola. Un juego digno de la serie que le dio el nombre, y una de las mayores sorpresas del catálogo de la portátil, sin duda.

Henry Hatsworth

Electronic Arts quiso sorprendernos con una apuesta diferente que combinaba de manera notable los géneros de acción y plataformas con los juegos de puzle clásicos, muy en la línea de los míticos Tetris o Puyo Puyo. Henry Hatsworth se convirtió, de la noche a la mañana, en uno de los héroes mejor vestidos del catálogo de la consola, literalmente: y es que nuestra misión nos llevaba a los parajes más extravagantes y exóticos en busca de un traje mágico, el cual dotará a quien lo lleve de poderes extraordinarios.

Pero el juego también vestía lo suyo, y es que aunaba a la perfección la jugabilidad de los plataformas clásicos con los adictivos juegos de puzle por colores: en la aventura, debíamos de controlar a nuestro elegante héroe en la pantalla superior, mientras en la pantalla inferior íbamos eliminando fichas uniéndolas entre sí por colores. La gracia del asunto radicaba en que los enemigos que eliminásemos en la pantalla de arriba, pasaban a formar parte de las fichas de colores en el puzle, por lo que deberíamos eliminarlos antes de que volvieran a aparecer en la pantalla superior.

Henry Hatsworth fue otra gran sorpresa dentro del catálogo de la portátil, un juego que se ganó el respeto de todos los jugadores por su excelente factura, su elevada dosis de humor y un componente adictivo que superaba con creces las demandas de los más exigentes. Sin duda, un título muy a tener en cuenta dentro del catálogo de la portátil.

Mario & Luigi: Viaje al Centro de Bowser

Los fontaneros de Nintendo vuelven a la portátil de doble pantalla en otra excelente aventura de rol, aunque en esta ocasión no vendrán solos: Bowser, el eterno enemigo de los dos protagonistas, en esta ocasión se convierte en héroe por méritos propio, otorgando a la nueva aventura de Mario y Luigi novedades muy importantes tanto en la jugabilidad del título como en el desarrollo mismo de la aventura.

Y es que, en esta ocasión, nuestros amigos sufrirán un extraño percance: disminuirán de tamaño, volviéndose diminutos, y serán tragados (junto a la Princesa Peach y a muchos de los habitantes del Reino Champiñón) por accidente por Bowser, el cual, por cierto, no es en ningún momento consciente de lo que ha pasado. De esta manera, combinaremos el control de nuestros fontaneros favoritos en la pantalla inferior de la consola, quienes se encuentran dentro del cuerpo del gigantesco koopa y deberán de interactuar con él según las exigencias de la aventura, con el control del mismísimo Bowser, quien se encontrará en la pantalla superior y será, durante gran parte del tiempo, el auténtico protagonista de la historia.

El juego es una obra maestra en todos los sentidos, combinando una excelente jugabilidad con un apartado técnico de lujo creado en entornos coloridos y detallados en dos dimensiones. Sin duda, se trata de una de las mejores propuestas de Nintendo para su portátil de doble pantalla, al menos en el terreno del rol y la aventura, protagonizada, además, por los personajes más carismáticos de la compañía.

Rhythm Paradise

Dentro del campo de los juegos musicales, seguramente Rythm Paradise abre un punto y aparte. Su sistema de juego, sencillo a más no poder, combina los preceptos de títulos como los de la saga Wario Ware con la interacción musical del jugador a través de la pantalla táctil. En este caso, los veinticuatro minijuegos de los que goza el título nos obligarán a interactuar con los personajes y objetos en pantalla para crear células rítmicas que respondan a las exigencias de cada caso en concreto.

En resumen, deberemos de seguir el ritmo de cada uno de los minijuegos a base de pulsaciones y trazos con nuestro stylus para, por ejemplo, hacer entrar a tiempo a una de las voces de un coro, controlar el funcionamiento de los engranajes de una fábrica o rellenar de combustible a una serie de robots de diverso tamaño. Todo ello enmarcado por un apartado musical que, claro está, se nos antoja excelente, gracias a la variedad de tonadillas de las que goza su banda sonora. Sin duda, una excelente propuesta para pasar el rato, mejorando nuestros reflejos y nuestro ritmo de manera amable y divertida.

Scribblenauts

Scribblenauts es una de esas extrañas propuestas que sólo pueden concebirse en una consola como Nintendo DS. Las características técnicas de la consola, entre las que destacan, fundamentalmente, la doble pantalla y la funcionalidad táctil, premitieron que los chicos de 5th Cell (creadores, a su vez, del ya mentado Drawn to Life) desarrollaran un juego de puzle en el que prácticamente cualquier cosa es posible...

Y es que en Scribblenauts se nos plantearán retos de muy diversa índole, que deberemos de resolver junto a nuestro personaje protagonista creando todo tipo de objetos, vehículos, animales o, incluso, personas que podremos utilizar como se nos antoje. La creación de cada uno de esos elementos se realizará escribiendo su nombre en el editor de textos: en caso de que el juego reconozca el objeto, lo creará en el nivel en el que nos encontremos y podremos hacer uso de él como mejor nos convenga.

La originalidad del planteamiento sólo es superada por la diversión que produce solucionar cada uno de los puzles planteados por el juego. Claro está, estos puzles se pueden solucionar de muy diversas maneras, y en nuestro criterio está dar con la más adecuada para cada caso, aunque uno de los retos del juego será encontrar todas las combinaciones de soluciones que se nos ocurran para cada uno de los niveles del juego. Un título que, sin duda, marcaría un antes y un después en el catálogo de Nintendo DS y, seguramente, uno de los imprescindibles de la consola.

The Legend of Zelda: Spirit Tracks

Link hizo su segunda y última (por el momento) aparición en Nintendo DS en un nuevo título que, de alguna manera, continuaba con lo ya visto en Phantom Hourglass, manteniendo el control a través de la pantalla táctil y, a grandes rasgos, un sistema de juego que bebía en muchos sentidos de lo ya visto en la aventura precedente.

Cabe decir que muchos aspectos del juego se mejoraron, sobre todo a nivel jugable, ya que, por ejemplo, se eliminó la restricción temporal que constantemente debíamos de tener en cuenta dentro del Templo del Rey del Mar. Por otro lado, dentro de las mazmorras podríamos enfrentarnos en esta ocasión a nuestros enemigos, no como en la entrega anterior, en la que nos debíamos ocultar de ellos para no ser descubiertos. Esto se conseguiría gracias al apoyo constante de la princesa Zelda, quien tomaría un papel especialmente relevante en la aventura acompañándonos en forma espiritual, gracias a lo cual podría poseer los cuerpos de nuestros enemigos y, así, utilizarlos en nuestro propio beneficio.

El juego sigue la estela de la saga en muchos sentidos, ofreciéndonos una gran aventura repleta de puzles y con un gusto especial por la exploración y la recolección de objetos. Por otra parte, de nuevo contaríamos con un vehículo para recorrer grandes distancias, aunque en esta ocasión no se trataría de un barco, sino de una veloz locomotora. La leyenda de Zelda volvió a enamorar a los jugadores con un sistema de juego que planteaba interesantes novedades, respecto a su predecesor, aunque conservaría todo lo bueno de la anterior aventura sin perder de vista la esencia intrínseca de la saga.

Flecha subir