A lo largo de la historia y las misiones secundarias de Nioh 3 te encontrarás con una gran cantidad de jefes a los que tendrás que derrotar para avanzar. En este caso vamos a hablarte de Hiruko, uno de los jefes finales a los que te enfrentarás durante Un final siniestro.
Ten presente que esta guía está pensada para tu primer enfrentamiento con él. Combates posteriores en otras misiones, o repetir la misión más adelante; puede plantearse de muchas otras maneras.
Cómo derrotar a Hiruko
La verdad es que, como jefe final del juego, Hiruko no es tan complejo. Al menos en lo que se refiere a sus ataques, muy simples de entender. En lo que sí se nota que es el jefe final es en que casi cualquier impacto directo o más de dos o tres golpes seguidos te matarán. Esto ya te da una pista, y es que la clave estará en el esquive: el Ninja será tu mejor arma durante todo este combate, porque el parry no te va a salvar como cuando estaba en su forma humana. Abusa del Ninjutsu, magias onmyo, estados alterados e invocaciones que tengas en el inventario porque de cerca tienes todas las de perder.
A lo largo de todo el combate, tendrá unos combos de corta distancia bastante sencillos. Sencillos porque te da igual cuál use: pon distancia de por medio, todos son mortales de necesidad si te alcanzan. Cuando está lejos, verás que va a salir a por ti porque coge impulso. No hay distancia que pueda evitar esto, así que asegúrate de esquivar en cuanto termine el acelerón o al menos recibirás uno o dos golpes del combo que decida usar.
La principal diferencia al avanzar está en sus ataques a distancia. Durante la primera fase verás que hace aparecer una gran bola de fuego: es una trampa. No va a lanzártela, en lugar de eso se dividirá en varios proyectiles con seguimiento. Cuando avance, verás que hace aparecer hielo. En esta fase lanzará estacas en línea recta, tarda un segundo en prepararlas y es el ataque más rápido de este tipo. Ten cuidado, porque la andanada completa te hará trizas. En la tercera fase usará tornados, pero la verdad es que en nuestro caso no lo ha hecho más que una vez.
La fase final será la más peligrosa. Comenzará con una zona de pinchos en el suelo, podrá provocar una de esas raras lluvias de sangre y finalmente usará electricidad. Aparte de esos proyectiles en parábola que son como los que lanzaba Kunimatsu, puede hacer caer rayos del cielo constantemente y ahora puede dar un tajo cruzado que te manda una onda en forma de X. Vigila las zonas de daño del suelo para no recibir un impacto directo y por lo que más quieras, evita el ataque de carga de larga distancia con electricidad: es letal.
En esta última fase usará ataques de furia con bastante frecuencia. Las dos versiones especiales de Kusanagi que has obtenido pueden pararle en seco incluso si tardas un poco en preparar el ataque de espíritu guardián.



