Los parques nacionales de Estados Unidos son auténticos emblemas naturales que atraen a millones de visitantes cada año. Desde los desfiladeros rojizos del Gran Cañón hasta los bosques de secuoyas de Yosemite, pasando por las géiseres de Yellowstone o los picos nevados de las Montañas Rocosas, estos espacios ofrecen paisajes que parecen sacados de otra dimensión. Sin embargo, el exceso de turistas empieza a pasar factura: la conservación de estas maravillas naturales se ve amenazada por la presión humana.
Estados Unidos encarece la entrada a sus parques más icónicos para turistas extranjeros
Para hacer frente a esta situación, el Gobierno estadounidense ha decidido aplicar un recargo a los visitantes internacionales que quieran acceder a algunos de los parques más visitados, encareciendo significativamente la experiencia para quienes no residan en el país. La medida afecta a once parques nacionales clave. Entre los más conocidos se encuentran:
- Gran Cañón del Colorado, con sus imponentes desfiladeros y panorámicas únicas.
- Yellowstone, hogar de géiseres, fuentes termales y una abundante fauna salvaje.
- Yosemite, famoso por sus paredes de granito, cascadas y bosques de secuoyas gigantes.
La lista se completa con Zion, favorito de los senderistas por sus cañones; Montañas Rocosas, con cumbres que superan los 4000 metros y lagos turquesas; Acadia, donde acantilados y bosques se asoman al océano; y también Bryce Canyon, Everglades, Grand Teton, Glaciares y Secuoyas. Todos ellos aplicarán la nueva tarifa para turistas internacionales.
Hasta ahora, el acceso a estos parques requería una entrada estándar: 20 dólares a pie, 30 para motocicletas (incluyendo al pasajero) y 35 para coches con todos los ocupantes. Estos pases permiten entrar y salir libremente durante siete días consecutivos.
A partir del 1 de enero de 2026, los no residentes mayores de 16 años deberán abonar un recargo adicional de 100 dólares (85 euros) por persona. Según el Departamento del Interior, la medida busca reforzar la financiación y conservación de los parques, además de priorizar la experiencia de las familias estadounidenses.
Para quienes planeen recorrer varios parques, existe la opción más rentable: un pase anual para no residentes por 250 dólares (214 euros). Este pase permite el acceso a todos los parques nacionales y más de 2.000 espacios naturales federales, incluyendo a los ocupantes de un vehículo privado, evitando así el pago del recargo individual. Con esta decisión, Estados Unidos marca un punto de inflexión: la protección de sus tesoros naturales se combina con una estrategia económica que deja claro que, para los turistas internacionales, la naturaleza tiene un precio.















