Verano de Dragon Ball: Dragon Ball GT Transformation

Dragon Ball GT Transformation. Seguimos repasando los juegos basados en la obra de Akira Toriyama.
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Actualizado: 3:50 30/9/2020
Verano de Dragon Ball

Dragon Ball FighterZ fue uno de los grandes anuncios del pasado E3, y tras su calurosa acogida en Vandal queremos celebrarlo con el Verano de Dragon Ball, un repasado de los juegos más importantes basado en el manga de Akira Toriyama, que realizaremos del 1 de julio al 31 de agosto.

Hoy os hablamos de un nuevo juego, y estos son los títulos de los que os hemos hablado hasta el momento:

Dragon Ball GT: Transformation (2005)

Sí, ya sabemos que Dragon Ball GT no es precisamente la serie más querida del mundo y que supuso una de las mayores decepciones que recordamos en la trayectoria de Goku en televisión, pero hoy nos toca repasar uno de los poquísimos juegos que nos dejó: Dragon Ball GT: Transformation para GBA.

Tras el éxito de la trilogía de Legacy of Goku y el estrepitoso fracaso de Taiketsu, Webfoot Techonologies lo volvió a intentar con Dragon Ball realizando un juego basado en GT. Contra todo pronóstico, esta vez el estudio decidió cambiar radicalmente de género para abandonar el roleo y la aventura de sus títulos más populares para convertir la saga en un beat 'em up clásico al más puro estilo yo contra el barrio.

No os vamos a negar que la idea nos pareció atractiva (aunque por el estilo de los combates del anime este género no sea el mejor para realizar una recreación fiel), pero, por desgracia, el resultado final estuvo en consonancia con la calidad de la serie que buscaba adaptar, dejándonos muy fríos en todos los sentidos.

Verano de Dragon Ball: Dragon Ball GT Transformation Imagen 2
De entrada, nos encontramos con una jugabilidad simple y limitadísima que apenas nos permite realizar un par de combos, los cuales repetiremos una y otra vez hasta el infinito, además de alguna que otra técnica característica de cada personaje. Fallando esto, que es lo más básico, el resto de piezas podéis imaginar lo poco que tardaban en desmoronarse.

Como consecuencia, teníamos un desarrollo extremadamente monótono y aburrido en el que nos dedicábamos a hacer lo mismo una y otra vez contra enemigos bastante similares y con unos patrones de ataque que dejaban mucho que desear. Al menos podíamos llevar hasta tres personajes entre los que podíamos intercambiar, cada uno con sus cualidades únicas, escogiendo de entre un total de nueve combatientes distintos (eso sí, en el Modo Historia usaríamos solo a los que nos tocaran en cada momento).

Para agravar todavía más las cosas, los controles resultaban un tanto lentos y las animaciones eran muy toscas, transmitiendo en todo momento una peligrosa sensación de torpeza y descontrol que restaba muchos puntos a su diversión y jugabilidad.

Verano de Dragon Ball: Dragon Ball GT Transformation Imagen 3

Su historia nos narraba los hecho ocurridos durante la primera mitad de Dragon Ball GT, permitiéndonos revivir la búsqueda de las Dragon Balls negras por toda la galaxia y todo el arco argumental de Baby hasta su derrota final a manos de Goku en Super Saiyan 4.

Al menos, esto sirvió como excusa a sus desarrolladores para presentarnos una buena variedad de entornos, ya que visitábamos multitud de planetas diferentes. Eso sí, cabe destacar que estamos ante un juego cortísimo cuya duración apenas sobrepasa las dos horas (y aun así se hace largo).

Para contrarrestar esto, en Webfoot tuvieron la acertada idea de incluir un buen número de contenidos desbloqueables, como nuevos modos (la mayoría eran una especie de supervivencia contra hordas de rivales específicos) o personajes jugables que extendían su vida útil, siempre y cuando nos quedaran ganas de echarle más horas.

Verano de Dragon Ball: Dragon Ball GT Transformation Imagen 4

El apartado gráfico tampoco conseguía deslumbrar, con unos sprites algo feos y desproporcionados, así como unas animaciones demasiado rígidas y mejorables, llevándose la mejor parte tanto los jefes gigantes como los escenarios.

Tampoco os penséis que por lo aquí dicho se trataba de un desastre completo de juego al nivel de obras como Taiketsu, Sagas o Final Bout, pero al final lo único que nos ofreció fue un machacabotones extremadamente limitado, genérico y muy monótono cuyo único atractivo radicaba en tratarse de un juego de Dragon Ball, por lo que al final acabó quedando relegado a un lugar olvidado de nuestra memoria.

Carlos Leiva
Redactor

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