Verano de Dragon Ball: Revenge of King Piccolo

Dragon Ball: Revenge of King Piccolo. Seguimos repasando los juegos basados en la obra de Akira Toriyama.
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Actualizado: 21:35 17/8/2020
Verano de Dragon Ball

Dragon Ball FighterZ fue uno de los grandes anuncios del pasado E3, y tras su calurosa acogida en Vandal queremos celebrarlo con el Verano de Dragon Ball, un repasado de los juegos más importantes basado en el manga de Akira Toriyama, que realizaremos del 1 de julio al 31 de agosto.

Hoy os hablamos de un nuevo juego, y estos son los títulos de los que os hemos hablado hasta el momento:

Dragon Ball: Revenge of King Piccolo (2009)

Hoy nos toca volver al pasado para rememorar uno de los pocos juegos (al menos en comparación con los que han salido basados en Z) que se ha centrado en la primera época de Dragon Ball, permitiéndonos revivir una vez más las aventuras de Goku cuando era un niño. Para ser más concretos, estamos hablando de Dragon Ball: Revenge of King Piccolo para Wii.



Si tuviésemos que definirlo de forma rápida y sin profundizar demasiado, os diríamos que se trata de una especie de versión descafeinada de Dragon Ball: Advance Adventure, aunque al menos resultó lo suficientemente entretenido como para justificar su compra para los fans más acérrimos de la serie, especialmente para aquellos que recuerden con gran cariño esta etapa de la serie.

A pesar del nombre, el juego no se limita únicamente a recrear la saga de Piccolo Daimao, ya que antes de llegar a ella tendremos que superar todos los hechos ocurridos durante el arco argumental de la Red Ribbon y el 22º Torneo Mundial de las Artes Marciales.

Su propuesta jugable es la de un beat 'em up de avance lateral pero con escenarios de cierta profundidad, aunque no todo era avanzar repartiendo mamporros, ya que por el camino también nos encontraríamos con secciones plataformeras, desvíos secretos para conseguir coleccionables, minijuegos e incluso algún que otro puzle, consistentes en su mayoría en lanzar bombas contra objetos o enemigos concretos para abrirnos camino.



El sistema de combate era extremadamente simple, ya que apenas podíamos realizar combos y unas pocas técnicas de Ki (el Kame Hame Ha principalmente), por lo que al final casi todo se limitaba a realizar las mismas acciones una y otra vez. Para darle algo más de profundidad también contábamos con la posibilidad de agarrar enemigos para ejecutarlos, utilizar algunos elementos del escenario, bloquear y hasta ejecutar contraataques.

Por desgracia, si el título ya era demasiado sencillo y limitado de por sí, la variedad de enemigos tampoco ayudaba a crear una experiencia de combate mínimamente variada, algo que conseguía que con el paso de las horas las batallas se volvieran rutinarias y aburridas. No es que fueran un desastre, ni mucho menos, pero podrían haber dado para muchísimo más.

Algo parecido pasaba con el resto de elementos del juego, ya que se notaban poco inspirados y genéricos. El propio diseño de niveles era un buen ejemplo de esto, ya que recurría con demasiada frecuencia a plantearnos las mismas situaciones una y otra vez, a pesar de que había varias fases en las que intentaba salirse de la norma sin obtener grandes resultados.



También cabe destacar que el título cuenta con algunos momentos y jefes centrados totalmente en el uno contra uno, variando ligeramente las mecánicas y la cámara para asemejarse mucho más a un juego de lucha. Por desgracia, nuestra capacidad para realizar combos sigue siendo limitadísima, por lo que estos momentos no terminaban de funcionar demasiado bien. Al menos existía un modo extra para luchar contra un amigo pudiendo seleccionar entre varios personajes de la serie, aunque tampoco daba para mucho dadas la simplicidad de los controles.
Con todo, el juego funcionaba a un nivel tan estándar que al menos conseguía entretener, sobre todo por la fidelidad con la que seguía la historia de la serie (alargando algunos momentos para crear pantallas, claro) y por la de guiños y detalles que tenía hacia la misma.

Destacar que gráficamente no estaba nada mal, con un cel shading muy conseguido y que captaba con bastante acierto los diseños originales de casi todos los personajes. Las animaciones podrían haber estado algo mejor, pero al menos a nivel visual cumplía con nota para lo que era la potencia de una consola como Wii.



En definitiva, un juego que pasó sin pena ni gloria, pero que por la falta de alternativas y opciones que tenemos dentro de la saga para disfrutar de esta etapa de Dragon Ball, consiguió destacar y hacernos pasar un buen rato durante las pocas horas que nos duró.

Carlos Leiva
Redactor

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