A lo largo de la historia y las misiones secundarias de Nioh 3 te encontrarás con una gran cantidad de jefes a los que tendrás que derrotar para avanzar. En este caso vamos a hablarte del Demonio de la Obsesión, un jefe que se encuentra en Mibu. Para llegar hasta él, alcanza el santuario Afueras del templo abandonado y luego dirígete al objeto de valor al norte.
Ten presente que esta guía está pensada para tu primer enfrentamiento con él. Combates posteriores en otras misiones, o repetir la misión más adelante; puede plantearse de muchas otras maneras.
Demonio de la Obsesión y cómo derrotarle
El Demonio de la Obsesión es el más simple en cuanto a los ataques que usa, en comparación con los otros dos demonios. El problema es que tiene mucho one-hit-kill a no ser que vengas con un nivel altísimo. Para evitar esto hay que tener siempre en cuenta dos cosas: mantente a distancia y vigila sus embestidas.
De lejos, disparará el cañón. Tienes que fijarte en si está usando fuego (cañonazo simple, zona de área, muerte) o usando viento (la bala hará una finta antes de impactar). Después, cuando veas que "se enfada" y ruge, tienes que esperar la embestida. El hitbox es enorme, así que es posible que algún golpe te lleves. Si empieza a aspirar, va a usar el movimiento de agarre que seguramente te mate inmediatamente. Por lo demás, puede lanzar ondas de viento que deberías ver venir sin muchos problemas y se puede estampar contra el suelo. Este último es uno de los ataques que mejor puedes esquivar y castigar. Eso sí, ten cuidado porque a corto alcance dará golpes verticales con el cañón. Si lo hace en combo, suele terminar con tu Ki y lanzarte un cañonazo a bocajarro que acabará contigo.
Mantente lejos, usa Ninjutsu, magia e invocaciones y recurre al cuerpo a cuerpo solamente cuando lo veas muy claro.