Pacto sagrado será la cuarta misión del prólogo de la historia de The Blood of Dawnwalker. Comenzará automáticamente al final de De tal palo, tal astilla, tanto si decides hacer pasar el tiempo automáticamente, como si decides agotarlo cumpliendo algunas de las misiones secundarias disponibles (y perdibles). Como es habitual, a lo largo de esta guía en la que omitiremos tantos spoilers como sea posible te iremos dando consejos e indicaciones para no dejarte nada por el camino. Además, en este caso en concreto buscaremos la ruta óptima para ver el máximo número de finales en una única partida, para ahorrarte el esfuerzo.
Siéntate en el banco al lado de Pieter y Esme
Si has completado Blasfemia, entenderás qué es lo que cuelga sobre el altar. En función de tus decisiones, puede o no ser el estandarte o bien algo muy diferente. El caso es que ahora puedes hablar con los aldeanos antes de seguir el marcador. Por cierto, si iniciaste alguna secundaria y quedó pendiente, verás que se marcan como fallidas: no te preocupes. Como avisábamos en la misión anterior, simplemente no se pueden hacer todas las secundarias del prólogo de una sola vez.

Cuando quieras avanzar, siéntate junto a Pieter.
Durante la secuencia, puedes responder lo que quieras a Pieter mientras Florin suelta su sermón.

En este punto de la misión, según la decisión que tomaras en Marchitarse, alguien morirá o no. Tras las secuencias, comenzará Mala sangre.


