Hay franquicias que tienen la asombrosa capacidad de transportarnos directamente a las meriendas de nuestra infancia frente al televisor. Oliver y Benji puede presumir de ese don. El próximo 28 de agosto, Bandai Namco y el estudio desarrollador Tamsoft Corporation nos traerán de vuelta la magia del fútbol más espectacular e irreal con Captain Tsubasa 2: World Fighters. Tras poder echarle el guante a una versión preliminar durante un buen rato, nos ha quedado claro que la ambición de este proyecto es verdaderamente gigantesca, aunque también nos hemos topado de bruces con algunos elementos técnicos y de diseño que necesitan un poco más de calentamiento antes de saltar al campo.
Un mundo futbolístico masivo y con identidad propia
Lo que más llama la atención desde el primer minuto en el que el balón echa a rodar es el mimo con el que han tratado la escala y el universo del juego. Estamos hablando de un título que abarca el queridísimo arco del Mundial Juvenil, poniendo a nuestra entera disposición 22 selecciones nacionales y un abanico que supera los 110 personajes jugables.
Jugando esta versión de prueba hemos podido ver en acción a combinados de la talla de Japón, Brasil, Francia, Alemania, México, Argentina, Italia o Camerún, comprobando de primera mano el espectacular trabajo visual que hay detrás de cada uniforme y jugador.
Pero donde el juego realmente te atrapa y demuestra que quiere ir un paso más allá es en su flamante modo historia, bautizado como 'NEW STARS': la campaña te permite crear a tu propio jugador desde cero en el completísimo modo de edición. No se trata solo de elegir una cara genérica; puedes mezclar elementos y hasta utilizar los icónicos peinados de los personajes de la serie original para crear un avatar único con una libertad asombrosa. Sentirte parte de ese universo, desarrollar tu propio estilo y codearte en el césped con el mismísimo Tsubasa Ozora (Oliver, para los amigos) en la selección japonesa es una absoluta gozada que enamorará a los más nostálgicos.

Mecánicas tácticas frente a un ritmo accidentado
A los mandos, Captain Tsubasa 2: World Fighters intenta darle una vuelta de tuerca a la acción directa para que los partidos no consistan únicamente en aporrear botones esperando a que el medidor se llene. Ahora, el sistema de juego introduce enfrentamientos directos contra el portero con un fuerte componente táctico, donde tienes que leer la trayectoria del balón y gestionar el desgaste de la resistencia del guardameta rival para lograr perforar la red. Todo eso en tiempo real.
A esto se le suma el nuevo sistema Chain, una mecánica que te desafía a enlazar regates y habilidades especiales para cargar tus tiros con mucha más potencia y velocidad, dinamizando enormemente la segunda mitad de los encuentros. Visualmente, todo esto se traduce en un festival de luces, animaciones y supermovimientos que capta a la perfección la esencia del anime.

Sin embargo, a la hora de la verdad, el ritmo de los partidos se resiente de forma notable. A pesar de lo bien que lucen las habilidades de fantasía, la acción se corta constantemente para mostrar cinemáticas, primeros planos o transiciones, lo que acaba rompiendo por completo esa fluidez frenética que se espera de un arcade deportivo.
Si a estas interrupciones continuas le sumamos la presencia de pantallas de carga que se hacen notar más de lo deseado, la experiencia sobre el terreno de juego puede llegar a sentirse bastante lenta y pesada. Es muy probable que estos tropiezos técnicos, así como las caídas de rendimiento, sean simplemente fruto de estar ante una versión en desarrollo que aún se está optimizando, pero es algo que te saca ligeramente de la inmersión.

En esta misma línea, la inteligencia artificial de los rivales nos ha dejado francamente fríos. En su estado actual, la IA peca de ser bastante deficiente y errática, lo que significa que el juego no termina de ofrecer el reto intenso que la épica de la serie demanda cuando decides jugar en solitario. Falta esa chispa que te obligue a sudar la camiseta para robar un balón o defender un contraataque.
Este sabor agridulce en lo puramente mecánico y técnico choca de frente con un envoltorio audiovisual que es de auténtico escándalo. Más allá de lo bonito que se ve y del fantástico estilo artístico que baña cada menú y cinemática, el compositor Tadayoshi Makino vuelve a la carga con más de cien temas musicales que son pura adrenalina y te meten de lleno en la atmósfera del partido.

Conclusiones
En definitiva, Captain Tsubasa 2: World Fighters es una carta de amor inmensa a la obra de Yōichi Takahashi y tiene mimbres de sobra para ser un título imprescindible en las estanterías de los fans. Si el estudio logra aprovechar estos meses de desarrollo para afinar el comportamiento de la IA y darle un poco más de agilidad al ritmo de los encuentros, estaremos ante un auténtico golazo para los amantes del balón. De momento, toca tener un poco de paciencia y esperar a que terminen de atarse las botas antes de saltar al campo.
Hemos escrito estas impresiones tras probar el juego en PC (Steam) con un código proporcionado por Bandai Namco España.

































