Sony anunció la compra de Bungie a principios de 2022 por 3600 millones de dólares. Cuatro años más tarde, tras el lanzamiento poco exitoso de Marathon y con Destiny 2 de capa caída, la compañía de PlayStation señala que el estudio creador de Halo ha supuesto pérdidas millonarias en su positivo informe financiero de su año fiscal 2025.
El documento, que incumbe a todas las ramas de negocio de Sony, desde los videojuegos a la música y el cine, resalta cómo la mejora en los ingresos de la compañía procede especialmente del sector de los videojuegos y los servicios. Ya en esa parte global, antes de adentrarse en la referente a PlayStation, mencionan a Bungie, que ha supuesto 480 millones de euros (al cambio actual de yenes a euros) en "pérdidas por deterioro de los activos intangibles y otros activos".
En la sección dedicada al negocio de PlayStation, que presenta los ingresos operativos de todo el año fiscal al alza, resaltan el incremento en ventas de los servicios de red y el impacto positivo del cambio de divisa del yen a otras monedas. Pero mencionan también al estudio de Marathon por el mismo motivo, la "contabilización de pérdidas por deterioro de los activos intangibles y otros activos de Bungie".
La positiva previsión de Sony para el siguiente año fiscal tiene en cuenta la situación de Bungie
La compañía de PlayStation dice que esa contabilización se hizo en el segundo trimestre del año fiscal 2025 (de julio a septiembre), lo que supuso casi 171 millones de euros; y en el cuarto trimestre del año fiscal 2025, los citados 480 millones de euros.
En total, durante todo el presente ejercicio fiscal, la contabilización de pérdidas de Bungie supusieron más de 651 millones de euros por "gastos derivados de la corrección del importe de determinados costes de desarrollo previamente capitalizados, que ya en el anterior ejercicio fiscal sumaron más de 99 millones de euros.
Al mirar al año fiscal 2026, la marca de PlayStation espera que los beneficios operativos se incrementen un 30 % hasta los 741 millones de euros. A esa cifra le afecta un incremento en los costes, pero también un aumento de las ventas de juegos first-party y, resaltan, la ausencia de las "perdidas por deterioro" de los intangibles y otros activos de Bungie.




























