Vandal

El primer año

Repasamos cómo fue el catálogo de juegos del primer año de las consolas de sobremesa de las últimas dos décadas, y así descubrir si estos primeros meses de Xbox One y PlayStation 4 están siendo tan pobres como se dice.
El primer año
Actualizado: 12:10 22/8/2019

Xbox One y PlayStation 4

La octava generación de consolas (la cuarta para Electronic Arts, que cuenta un poco raro), se estrenó el pasado 22 de noviembre tanto en Estados Unidos como Europa con el lanzamiento de Xbox One, y una semana después llegó su rival directo, PlayStation 4. Como es habitual, las nuevas consolas de Sony y Microsoft llegaron arropadas de multitud de juegos third-party pertenecientes a sagas de gran éxito, que con acierto dispar, debutaron con estas entregas en la nueva generación: Call of Duty: Ghosts, Battlefield 4, FIFA 14, Assassin's Creed IV: Black Flag, NBA 2k14 y Need for Speed Rivals.

Aunque un juego multiplataforma, Battlefield 4 es visualmente de lo más espectacular que hemos podido ver en las nuevas consolas.
Aunque un juego multiplataforma, Battlefield 4 es visualmente de lo más espectacular que hemos podido ver en las nuevas consolas.

En lo que a exclusivos se refiere, la consola de Microsoft llegó más fuerte, con un trío como Forza Motorsport 5, Dead Rising 3 y Ryse: Son of Rome, de los cuales dos de ellos han terminado dejando de ser exclusivos, llegando también a PC, aunque todavía mantienen esa exclusividad en consola. Junto a ellos, una tanda de descargables exclusivos no demasiado brillantes, LocoCycle, Powerstar Golf y Crimson Dragon, y uno digital que a la gente bien le hubiera gustado que fuera físico, Killer Instinct, de lo mejor del lanzamiento de la consola. También como exclusivo se lanzó Zoo Tycoon, que no pareció importarle demasiado a nadie.

PlayStation 4 se lanzó con tan solo dos exclusividades en formato físico, Killzone: Shadow Fall y Knack, este último bastante flojo, y un matamarcianos en formato digital muy bueno, Resogun. En diciembre Xbox One recibió un trío de descargables exclusivos bastante decentes que finalmente han dejado de serlo, Peggle 2, Max: The Curse of Brotherhood y Halo: Spartan Assault, y PlayStation 4 se tuvo que conformar con algunos indie que ya habían aparecido en otros formatos, como Trine 2: Complete Story.

PUBLICIDAD
Remasterizaciones para las nuevas consolas, desarrolladas con el material del que están hechos los sueños de los 'haters'.
Remasterizaciones para las nuevas consolas, desarrolladas con el material del que están hechos los sueños de los 'haters'.

El año empezó con dos de esas conversiones y remasterizaciones que parece que tanto están molestando a la gente, Tomb Raider: Definitive Edition y Rayman Legends, y un descargable muy apañado que siempre nos gusta recomendar, Strider. A finales de febrero llegó a Xbox One una exclusiva temporal, Plants vs. Zombies: Garden Warfare, un juego que ha resultado ser una agradable sorpresa para muchos y que al final llegó también a PS4 el pasado mes de agosto, y en esos mismos días se lanzó Thief, el regreso de la saga de culto de aventuras de sigilo.

PUBLICIDAD

Marzo fue un mes importante, con dos exclusivas para apuntarse en cada bando, Titanfall en el caso de Xbox One, un divertido juego de acción multijugador, e inFamous: Second Son para PlayStation 4, uno de esos primeros juegos que demuestran de lo que es capaz el hardware de Sony. También por aquellos días se lanzó la polémica demo venida a más, Metal Gear Solid V: Ground Zeroes, y en abril llegaron a ambas consolas dos descargables muy buenos como Trials Fusion y Child of Light, y un exclusivo a Xbox One, Kinect Sports Rivals. Un fracaso en ventas antes de que se anunciara el enterramiento oficial de Kinect, que ya no es obligatorio en Xbox One, una consola en la que se han producido tantos cambios desde que se anunció, que solo le ha faltado cambiar de nombre. También ese mismo mes llegó a PS4 Final Fantasy XIV: A Realm Reborn, un MMO aclamado por la crítica y los jugadores.

Si estáis leyendo esto nos alegramos, quiere decir que todavía no habéis colapsado ante el 'hype' producido por Destiny.
Si estáis leyendo esto nos alegramos, quiere decir que todavía no habéis colapsado ante el 'hype' producido por Destiny.

En mayo llegan a ambas consolas dos de los mejores juegos en lo que llevábamos de 2014, el frenético shooter Wolfenstein: The New Order, y el polémico Watch Dogs, y antes de entrar de lleno en el verano, nos pudimos echar a la boca cuatro juegos bastante decentes como EA Sports UFC, Valiant Hearts: The Great War, Sniper Elite III y Transistor, este último solo para PS4 (y PC). Un verano no demasiado emocionante en el que al menos PS4 recibió algunos descargables tan buenos como Oddworld: Abe’s Oddysee New N’ Tasty!, Fez, y Rogue Legacy, y la remasterización de uno de los mejores juegos de la pasada generación, The Last of Us Remasterizado. Terminamos agosto con Diablo III: Reaper of Souls – Ultimate Evil Edition, Metro Redux y un descargable sobresaliente como Velocity 2X para PS4 (y Vita). Todo esto antes de la Segunda venida de Cristo: Destiny, el próximo martes día 9.

Jorge Cano
Redactor jefe
Trabajando para Vandal desde sus inicios, Jorge se enamoró de los videojuegos con una Mega Drive, su primera consola, y desde entonces han marcado su vida junto al cine, su otra gran pasión.
En forosComentar en nuestros foros

En forosComentar en nuestros foros

Flecha subir