Análisis de Quantum Theory (PS3, Xbox 360)

Quantum Theory se suma a una moda, la de la acción en tercera persona, que no logra asimilar con el acierto deseado
Quantum Theory
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
GRÁFICOS
4
SONIDO
7
NOTA
4.8
DIVERSIÓN
4
JUGABILIDAD
5
Análisis de versiones PS3 y Xbox 360.

La acción en tercera persona sigue saturando el mercado, y parece que no hay mes que no se vea salpicado de juegos de disparos, de espadazos o de mamporros (en menor medida) siguiendo la estela de los dos o tres referentes en cada uno de sus respectivos subgéneros. Sucede como con los plataformas de la era 16 bits, que en sus diferentes variantes coparon el mercado.

Quantum Theory es uno más de esos juegos que quieren luchar por hacerse un hueco en un mercado competido y en un sector saturado, que no consigue librarse, pese a que lo intenta con insistencia durante buena parte de su desarrollo, de la sensación de ser sólo uno más.

Una de las carencias es que busca desesperadamente tener personalidad, algo que -por otro lado- no suele ser problemático para los títulos de Tecmo, pero en este caso resulta terriblemente obvio, pero no lo consigue con sus personajes genéricos, hipermusculados y más brutos que un asno, vestidos de tonos grises, y con pistolas más grandes que ellos. Del mismo modo, las voces -en inglés- no podrían estar mucho peor interpretadas, con la clásica impostura de tío malote para el protagonista masculino, y una repelente voz chillona para la chica.

PUBLICIDAD

Intenta plantear una narración in media res bastante efectista, pero que se queda a medio camino finalmente, pues la narración, que en un primer momento puede llegar a captar nuestra atención, se desinfla según avanzamos. En el primer contacto con el juego, lo que tenemos es una secuencia de huida tras finalizar una misión (al estilo clásico de las películas de James Bond) que no acaba de funcionar. Además, si los personajes son lentos y torpes (como sucede en tantísimos otros juegos de este estilo, no nos engañemos), empezar con una secuencia que pretende ser tensa y requiere "velocidad" no es lo más inteligente, porque, al fin y al cabo, otros competidores saben disimular esa lentitud de sus protagonistas. La música, como sucederá durante el desarrollo del juego, sí acompaña, y de qué manera.

Los enemigos a los que haremos frente son un cruce entre los Locust de Gears of War, los bichos genéricos (como si ésos ya no lo fueran de por sí) de cualquier producción de serie B con bichos grandes y paliduchos, mucho ribete metálico, y tono naranja ocasional (pero, por lo habitual, marrón o verde). Es una mezcla tan obvia de referentes escogidos que, aunque no resulta original, puede llegar casi a convencer, aunque el conjunto al final es repetitivo, y entre tanto gris y marrón pues uno no distingue demasiado. Hay bichos más acertados (los no humanoides, en esencia), sí, pero sólo consiguen salirse un poco de lo prefijado.

No es que los otros estudios que siguen esta fórmula sean un prodigio del trabajo artístico, pero al menos dominan mejor este terreno de tipos cachas contra bichos más cachas todavía, y se nota que en la búsqueda de un estilo occidental este estudio japonés no ha logrado dar con la fórmula. Han encontrado aspectos clave, sí, pero se han quedado con lo peor y no han sabido inyectarle un toque nipón que posiblemente le hubieses dado algo diferente y personal. En cualquier caso, el problema se atenuaría, y mucho, si luego el juego fuera más variado en entornos y demás, pero la repetición es una constante, y eso que el escenario va cambiando de forma, pretendiendo ser orgánica.

 1

Syd, el protagonista, llega a una arca, una torre, que es la causa de la muerte de todo lo que cubre el mundo, como otras muchas repartidas por el mundo, donde se suman varios compañeros. Los primeros pasos del juego hacen la función de tutorial, y vemos que todo se basa en buscar cobertura, asomarse y disparar, con una función adicional, que es la de coger al compañero y lanzarlo a los enemigos. Es una mecánica de juego que funciona bien, pero apenas es un granito de arena más a una fórmula contrastada y repetida sin saber sacarle bien el jugo. La variación clave reside en que estas arcas son una suerte de entes vivos, conscientes de sí mismos, y van cambiando los entornos, por lo que las coberturas cambian, y eso nos obliga a estar en alerta todo el rato.

Argumentalmente, el hecho de que "sólo Syd" esté -aparentemente- infectado en una extraña fase de diablosis (una suerte de virus de pura maldad que nace en las torres) se trata con un misterio incomprensible, porque la trama es de lo más simplista, y aunque el juego no está mal narrado (de hecho, tiene aspectos mucho más interesantes que varios de sus competidores; otra cuestión es que los diálogos sean estúpidos), ésta finalmente no está bien llevada.

Es de esperar que la acción -y no la historia- sea lo que capte nuestra atención, pero es una pena que ante un intento de hacer algo diferente, esto finalmente no se haya logrado con la calidad deseada. A la historia se le suma Fillena, a quien no le queda más remedio que ser una aliada, pues el objetivo último es compartido, así como otros miembros de escuadrón que en los niveles más fáciles nos hacen todo el trabajo, y en los difíciles sólo molestan.

 2

El sistema permite lanzar a Fillena contra los enemigos, y ésta realiza un contundente ataque físico, que bien puede destruir a un enemigo, o bien afectar a varios que estén en la zona. En realidad, como decíamos antes, es lo único original de su sistema de juego, y es una funcionalidad que debemos aprovechar al máximo durante el desarrollo de las partidas.

Un aspecto un tanto cutre es ver cómo los enemigos simplemente aparecen sin más en el escenario precedidos de un pequeño efecto luminoso, generándose de la nada, algo que no acaba de cuadrar en los cánones actuales, ni mucho menos, y que es mucho más obvio fuera de la torre. Dentro de la misma, bueno, tiene más o menos sus propias reglas, y hay un cierto misticismo en torno a las mismas que viene a dar una carta blanca, pero aún así es extraño.

 3

El control llega a requerir cierto periodo de adaptación, pues aunque comparte muchos elementos comunes con los representantes más populares del género, lo que se debe en última instancia a las peculiaridades jugables introducidas. Un control fiable, sin embargo, es muy importante en este juego más incluso que en otros, porque en la torre los escenarios pueden cambiar sobre la marcha, y lo que es una cobertura perfecta, de repente puede desaparecer, lo que es una modificación crucial y nos obligará a estar atentos en todo momento.

El sistema de apuntado es preciso, y cuenta con cierta ayuda automatizada en el modo fácil, lo que es de agradecer para los jugadores poco habituales. El diseño de niveles es, sin embargo, confuso en ocasiones, y cuesta encontrar por dónde pasar de vez en cuando, resultado de que los escenarios son repetitivos, y que tan pronto puedes saltar obstáculos enormes como no poder levantar el pie por encima de la rodilla. Además, en esos momentos en que te quedas un poco más atrás, todo se detiene, y en cuanto llegas, mágicamente los compañeros empiezan a disparar, los enemigos también, y todo vuelve a la vida (o no vida, o lo que la diablosis quiera).

 4

El armamento no tiene mucho que aportar: lanzagranadas, metralletas, y alguna arma de diseño barroco (como la que lleva el protagonista por defecto), pero con poco que decir en términos de variedad y originalidad. Al menos, su respuesta y funcionalidad es diferente, por lo que aunque el arsenal no es enorme son bastante diferenciadas entre sí, por lo que esto al final no resulta tan malo. Si a eso le sumamos que aunque los escenarios cambian, está todo definido por scripts y, por tanto, las partidas no tienen variedad real, y es un juego completamente pasillero, nos encontramos con que la cosa no acaba de funcionar realmente bien. La inteligencia artificial de los compañeros es absurda (a veces son suicidas, a veces son cobardes, y a veces son como gallinas sin cabeza), pero es que los enemigos no se quedan atrás. Cuando hay bichos gordos, la cosa mejora, pero sus rutinas son predecibles al final.

Hay un modo multijugador en línea, pero que no tiene nada que aportar al conjunto. Puesto que su jugabilidad resulta, en su mayor parte, clónica a la de Gears of War, y esta saga tiene una comunidad de jugadores enormes, no parece que hubiese mucho interés por intentar sacar algo positivo de esta vertiente. En esencia tenemos algunas opciones de partida rápida, pero lo interesante es personalizarlas, con partidas por rango o sin rango. En Ejecutador nos encontramos el clásico todos contra todos; Dead or Alive es lo mismo, pero por equipos; Guardián es eso mismo pero con un líder -el personaje femenino- que se asigna aleatoriamente. Como vemos, nada nuevo, con pocos modos, pocas opciones, y pocos escenarios diferentes.

 5

Visualmente, no es sólo que Quantum Theory sea artísticamente mediocre, y que todos sus intentos por hacer algo diferente acaben en un refrito obvio de referentes manidos, es que las texturas son tan repetitivas, como los entornos, que en ocasiones es difícil distinguir a los enemigos, algo que se ve reforzado por la falta de colorido. Todo parece estar pasado por un filtro de desaturización del color para darle un aspecto soso y grisáceo homogéneo que, desde luego, dificulta la visibilidad de los objetivos.

Las voces, como los diálogos, son terribles, lo que resulta curioso. La trama es interesante, y se narra razonablemente bien, estando muy por encima de lo que hacen muchos juegos similares en este terreno, donde son simples como ellos solos, pero su ejecución, en sí misma, no está a la altura. Es decir, que aunque sintamos interés por saber de dónde surgen las torres, qué se esconde tras Syd, y todo eso, luego los diálogos son flojuchos. Las voces, mal interpretadas, no reflejan tensión, ni ironía, y esos son los dos aspectos principales de su guión, pero están subtituladas en castellano, lo que es de agradecer. Pero la música es otra historia, y claramente lo mejor del juego, con brillantes composiciones, y una atmósfera muy buena que atrapa desde el primer momento, sabiendo destacarse en los momentos clave, y fundirse con la acción durante el resto de la partida.

 6

Conclusiones

Había cosas prometedoras en Quantum Theory: su historia, su narración e incluso la relación entre personajes protagonistas podrían haber cuajada bien, y en algún momento lo hacen, pero los altibajos son constantes, y el conjunto global no está a la altura. Su jugabilidad no lo era tanto, con una inspiración demasiado obvia en Gears of Wars, y pocos elementos adicionales sobre esa fórmula, que, sí, funcionan, pero no consiguen quitarnos la idea de que para ser un calco se podría haber hecho algo mejor. Sólo para muy apasionados del género que no puedan esperar hasta la próxima estrella en su terreno.

PUBLICIDAD

Últimos análisis

Cotton Reboot - Análisis
Cotton Reboot - Análisis
Análisis
2021-07-24 08:21:00
Disparos clásicos en plan shooter old school tan simpáticos como visualmente llamativos.
Akiba's Trip: Hellbound & Debriefed - Análisis
Akiba's Trip: Hellbound & Debriefed - Análisis
Análisis
2021-07-22 11:32:00
El primer Akiba's Trip se remasterizan en plataformas actuales y rescata una aventura de PSP que no llegó a Occidente.
Last Stop - Análisis
Last Stop - Análisis
Análisis
2021-07-21 18:21:00
Los creadores de Virginia, Variable State, vuelven con tres historias paralelas muy cinematográficas que mezclan el costumbrismo con la fantasía.
Cris Tales - Análisis
Cris Tales - Análisis
Análisis
2021-07-21 11:25:00
Precioso rol con sabor clásico que no pierde la oportunidad de aportar nuevas ideas, aunque no siempre destape todo su potencial.
Death's Door - Análisis
Death's Door - Análisis
Análisis
2021-07-20 15:36:00
Una entretenida y amena aventura al más puro estilo Zelda a la que le ha faltado un punto de brillantez para terminar de alzar el vuelo.
Save me Mr Tako: Definitive Edition - Análisis
Save me Mr Tako: Definitive Edition - Análisis
Análisis
2021-07-20 11:17:00
Plataformas clásicas con mucha gracia y personalidad se asoman a Switch y PC con esta versión mejorada y definitiva de un simpático plataformas.
Plataformas:
PS3 Xbox 360

Ficha técnica de la versión PS3

ANÁLISIS
4.8
COMUNIDAD
7.27

PUNTÚA
Quantum Theory para PlayStation 3

9 votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.

Ficha técnica de la versión Xbox 360

ANÁLISIS
4.8
Estadísticas XBOX LIVE
COMUNIDAD
5.07

PUNTÚA
Quantum Theory para Xbox 360

18 votos
Flecha subir