Tras una espera que se ha alargado durante cuatro años, Euphoria vuelve por fin al streaming. La tercera temporada aterriza en España este lunes 13 de abril a través de HBO Max, envuelta en una expectación enorme: no solo por el fenómeno en el que se ha convertido la serie, sino también por el tirón de un reparto que simboliza el nuevo Hollywood, con Sydney Sweeney, Zendaya y Jacob Elordi al frente. Pero el regreso no está siendo precisamente triunfal.
A escasos días de su estreno mundial, varios medios estadounidenses ya han visto los tres primeros episodios y el veredicto inicial es frío. Sin ir más lejos, no son pocos los que consideran que los nuevos episodios son un fracaso. La temporada arranca con un 45% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes, una caída notable si se compara con el 80% de su primera entrega y el 78% de la segunda.
El consenso provisional de los especialistas de la prensa estadounidense apunta en una dirección clara, y es que la ficción de HBO parece haberse perdido en una narrativa errática y sin coherencia, una falta de rumbo temática -un aspecto fundamental- y un ritmo aburrido, capaz de desesperar al más pintado. ¿Qué ha fallado?
Los críticos coinciden: la temporada 3 de 'Euphoria' es un fracaso y confirman que es 'la peor de todas'
Las críticas no se han cortado. Desde The Wrap dejan una reflexión demoledora, señalando lo difícil que resulta conectar con unos personajes que parecen incapaces de preocuparse por sí mismos. The Hollywood Reporter incide en esa desconexión, describiendo una serie cada vez más acelerada en apariencia, pero menos interesante en el fondo, hasta el punto de perder el vínculo intelectual con lo que ocurre en pantalla. Y el New York Post va aún más lejos, calificando esta tercera temporada como “un desastre total”, especialmente para quienes buscan coherencia y evolución en los personajes.
Uno de los puntos más señalados es el ritmo. Vulture apunta directamente a una narración excesivamente lenta, lastrada por la voz en off de Rue y por tensiones dramáticas que nunca terminan de resolverse, atrapadas entre lo que la serie fue y lo que ahora intenta ser. Aun así, no todo es negativo: desde The Independent defienden que la serie sigue siendo consciente de sus propias contradicciones y que, en cierto modo, ha aprendido a convivir con ellas.
Parece que, tras una auténtica espera, Euphoria regresa en el centro de algo que nos demuestra que es algo más que una serie: se trata de un nuevo campo de batalla entre expectativas desmedidas y una realidad que, al menos de momento, no termina de convencer. Veremos cómo reacciona el público.















