Stranger Things no solo se ha convertido en una de las producciones más exitosas de Netflix, sino también en el escaparate desde el que toda una generación de jóvenes intérpretes ha dado el salto definitivo a la fama. Entre ellos destaca Maya Hawke, la actriz que conquistó a los espectadores con el carisma de Robin Buckley desde su incorporación en la tercera temporada.
Aunque hoy es una de las caras más reconocibles de la ficción, cuando debutó en la serie muchos desconocían que pertenece a una de las familias más famosas de Hollywood. Maya es hija de Ethan Hawke y Uma Thurman, dos de los intérpretes más influyentes del cine estadounidense de las últimas décadas.
Ethan Hawke y Uma Thurman contrajeron matrimonio en 1998 y pusieron fin a su relación en 2005. Fruto de ese matrimonio nacieron Maya y su hermano Levon. La ruptura, muy seguida por los medios de comunicación, tuvo un impacto importante en ambos hijos, que, según ha reconocido el propio actor, vivieron aquellos años con dificultad.
Durante una conversación con Sydney Sweeney para Variety. Ethan Hawke recordó cómo descubrió muy pronto el talento artístico de su hija y aseguró que nunca tuvo dudas sobre el camino que terminaría siguiendo.
"Fue un proceso sin complicaciones. Cuando tenía unos 4 años, supe que iba a ser artista. Y sabía que iba a ser muy buena. Ese era su refugio, pintar, bailar, cantar a lo largo de toda su infancia. Hubo muchas cosas en su infancia que fueron muy, muy difíciles y complicadas, y cosas de las que me arrepiento por ella", indica. "Pero cualquier asunto que tuviera que ver con la comunicación humana era algo que le entusiasmaba", concluye.
A sus 27 años, Maya Hawke ha demostrado que aquella intuición de su padre estaba bien encaminada. Tras consolidarse gracias a Stranger Things, la actriz continúa ampliando su trayectoria con nuevos proyectos en cine y televisión, confirmándose como uno de los talentos con mayor proyección de su generación.
