Desde que se convirtió en Spider-Man, Tom Holland ha demostrado que no quiere quedarse encasillado como la eterna estrella juvenil de las grandes franquicias. El actor británico lleva tiempo buscando proyectos que le permitan explorar registros más exigentes y, tras encadenar superproducciones como La Odisea de Christopher Nolan y Spider-Man: Brand New Day, ya tiene entre manos uno de los mayores retos de su carrera: dar vida a una auténtica leyenda del cine musical, Fred Astaire.
Hay un vídeo que sigue apareciendo una y otra vez en redes sociales aunque hayan pasado casi diez años. La actuación de Tom Holland interpretando Umbrella de Rihanna en Lip Sync Battle (2017) se convirtió en un fenómeno viral y dejó claro que, además de actuar, el británico tiene un talento natural para el baile. Ahora, ese lado artístico cobrará una nueva dimensión con el biopic dedicado a Fred Astaire.
Tom Holland, actor de 30 años, expresó su emoción y nerviosismo al comenzar sus primeros ensayos para un nuevo proyecto, describiéndolo como un cambio total
Durante una entrevista concedida a Good Morning America y recogida por Variety, Holland confirmó que ya ha comenzado la preparación física y coreográfica para el papel. El actor explicó que, una vez finalice la promoción de la próxima película de Spider-Man, dedicará todo su tiempo a entrenar. "En cuanto acabe con el tour promocional de Spider-Ma me meteré en el estudio de baile. Hice mis primeros ensayos hace poco, y me llenaron de emoción y absoluto pavor porque tengo mucho trabajo que hacer para intentar que Fred esté orgulloso", recuerda.
Aunque muchos lo recuerdan por Marvel, Holland ya tenía experiencia sobre los escenarios mucho antes de enfundarse el traje del trepamuros. Su primer gran éxito llegó interpretando a Billy Elliot en el musical del West End, una etapa en la que desarrolló una sólida formación como bailarín. Sin embargo, el propio actor reconoce que abandonó esa disciplina cuando terminó la producción.
Ahora tendrá que recuperar todo ese nivel para un proyecto especialmente ambicioso. Su intención es no delegar ninguna coreografía y asumir personalmente cada número musical. "Sin dobles, haré todo el baile yo mismo, grabándolo en un solo plano, como él lo habría hecho", indica.
En otras palabras, Holland cambiará los balanceos entre rascacielos por el claqué, intentando rendir homenaje a uno de los artistas más influyentes de la historia de Hollywood. La elección del proyecto también encaja con la nueva etapa que busca el intérprete.
Después de liderar algunas de las películas más taquilleras de los próximos años, Holland quiere demostrar que puede asumir personajes mucho más complejos y alejados del cine de superhéroes. Él mismo explicó cuál es su objetivo para esta nueva fase de su carrera. "Lo que estoy buscando para este próximo capítulo es el desafío definitivo, y encontrar cosas que me asusten de verdad", concluye.
Interpretar a Fred Astaire supone precisamente eso. No solo tendrá que reproducir el talento y el carisma de una figura irrepetible del cine clásico, sino enfrentarse a unas expectativas altísimas. Si consigue estar a la altura, podría firmar una de las interpretaciones más importantes de su trayectoria. Y si no, siempre quedará aquella inolvidable actuación de Umbrella que convirtió a Tom Holland en una estrella viral mucho antes de aspirar a convertirse en Fred Astaire.















