La navidad es una época del año en el que nos invaden con películas familiares, aunque algunas nos plantean unas fiestas algo más distintas. No todo son producciones de Hallmark con el veterinario de pueblo con un grueso jersey haciendo que la ejecutiva de la gran ciudad se enamore de él, como nos demuestra Matar a Dios (2018, disponible en Amazon Prime Video y Movistar+), una película española que hace muchas cosas... salvo desearte feliz navidad como sí que hacía Bruce Willis en más de un trabajo.
Matar a Dios: unas navidades muy diferentes y a la española
Todos hemos vivido incómodas cenas familiares donde tu tío Genaro acaba a palos con la prima Isabel. Caye Casas y Albert Pintó nos presentan algo similar dirigiendo una cinta con Eduardo Antuña (La Comunidad), la recientemente fallecida Itziar Castro (Las brujas de Zugarramurdi, Campeones), David Pareja (Magical Girl, Amigo), Francesc Orella (Los ojos de Julia, El guardián invisible), Emilio Gavira (El milagro de P. Tinto, El camino) y Boris Ruiz (Merlí) en una comedia negra que en ocasiones tontea con el thriller. No llegará a colocarse como una de las mejores películas de suspense, pero atentos a lo que propone.
La idea es que este escaso plantel de actores representa a varios miembros de una familia mal avenida que se reúnen para celebrar el fin de año en una casa apartada de todo.
Si la cosa ya de por sí es incómoda, todo tomará un tinte apocalíptico cuando un vagabundo que afirma ser Dios les comunique que, al salir el sol, exterminará a toda la humanidad. No obstante, les comunica que se podrán salvar dos, y ellos escogerán quiénes.
Sin llegar a ser algo tan aterrador como las salvajes ideas de Álex de la Iglesia, la película dará vueltas entre el humor descarnado y oscuro y un profundo drama existencial. La película se llevó el Gran Premio del público en el festival de Sitges, un galardón que debería haber garantizado su éxito en taquilla, pero una cartelera apretada en el momento del estreno hizo que pasara bastante desapercibida en las salas.
Si estáis buscando algo diferente con ese toque de "no puede ser que esto esté pasando, es absurdo completamente" mezclado con "necesito saber cómo termina esto", Matar a Dios es lo que necesitáis para terminar el año.















