El rastro de algunas galletas de marca blanca de Mercadona lleva hasta Venta de Baños, en Palencia, un municipio muy ligado a la industria alimentaria. Allí tiene su sede Cerealto, la antigua Cerealto Siro Foods, una compañía especializada en fabricar para terceros y asociada durante años a productos de Hacendado como galletas, cereales y otras referencias de despensa.
La historia no es la de una pequeña fábrica escondida detrás de una marca blanca, sino la de un grupo industrial que ha cambiado mucho en los últimos años. Cerealto cerró 2024 con 526 millones de euros en ventas, un 6% más que el año anterior, y una plantilla que ya supera los 3.200 empleados, según los datos comunicados por la propia compañía.
Un gigante alimentario detrás de las galletas
La dimensión internacional también ayuda a entender por qué una galleta de supermercado puede tener detrás una estructura mucho mayor de lo que parece. Cerealto cuenta con centros productivos repartidos por varios países y exporta a 34 mercados, según su memoria de sostenibilidad de 2024. En los últimos meses, además, ha reforzado su crecimiento con una financiación sindicada de 110 millones de euros para impulsar innovación y expansión industrial.
La relación con Mercadona ha sido una parte importante de su recorrido. Durante años, el antiguo Grupo Siro fue proveedor clave de la cadena valenciana, aunque esa dependencia se ha ido reduciendo con el tiempo. Cinco Días recogía que, en 2024, Cerealto obtuvo 278,6 millones de euros de Mercadona, el 53% de sus ventas en España, muy lejos del 88% que llegó a representar en 2016.
De la dependencia de Mercadona a la diversificación
La fábrica de Venta de Baños también arrastra una historia reciente de tensión industrial. En 2022, la compañía estuvo cerca de una situación crítica, con negociaciones laborales y un plan de viabilidad que afectó a varias plantas. Hoy, la planta palentina se presenta como un ejemplo de recuperación, con actividad estable y un peso relevante para el empleo en la comarca.















