Netflix vuelve a mover ficha en el tablero de la fantasía televisiva con un proyecto que aspira a jugar en la liga de los gigantes. La plataforma está desarrollando Los Reinos Olvidados (The Forgotten Realms), una serie de acción real ambientada en el universo de Dragones y Mazmorras que ya suena, dentro y fuera de la industria, como una de sus apuestas más ambiciosas de la década.
Para el portal, tras el fracaso de crítica y público de las últimas temporadas de The Witcher, no es solo una adaptación, es más bien un intento claro construir un nuevo pilar narrativo, una gran saga, que sea capaz de sostener una licencia de largo recorrido.
Netflix ha anunciado oficialmente su ambiciosa serie de fantasía, que aspira a convertirse en la sucesora de ‘Juego de tronos’ en el mundo del streaming
Detrás del proyecto se encuentra Shawn Levy, productor y director estrechamente vinculado a Stranger Things, además de una de las figuras clave en la estrategia reciente de Netflix para combinar nostalgia, espectáculo y grandes presupuestos. Su implicación dentro de esta adaptación refuerza la idea motriz de este proyecto, y nos indica, de alguna manera que la serie no será una producción menor dentro del catálogo del portal, sino una superproducción televisiva concebida para competir directamente con los grandes fenómenos del género.
Dragones y Mazmorras nació en 1974 de la mano de Gary Gygax y Dave Arneson como un juego de rol de mesa, pero con el paso de las décadas se ha transformado en un universo transmedia colosal: novelas, videojuegos -el reciente Baldur's Gate 3 ha sido todo un fenómeno-, películas, series animadas y campañas de rol en directo han ido expandiendo un mundo que hoy cuenta con millones de jugadores y narradores en todo el planeta. En 2024, Hasbro, propietaria de Wizards of the Coast, estimaba la comunidad de aficionados a este universo en torno a los 50 millones de seguidores, una base que supera con holgura la que tenían muchas de las grandes sagas literarias antes de su salto a la televisión.
La serie tomará como eje central los Reinos Olvidados, el escenario más emblemático del multiverso de Dungeons & Dragons. Hablamos de un continente vivo y cambiante, poblado por dioses que intervienen en los asuntos mortales, ciudades-estado en constante conflicto, magos que alteran el tejido de la realidad y criaturas que van desde dragones ancestrales hasta horrores inimaginables. A diferencia de otras adaptaciones de fantasía más cerradas, aquí no existe una única historia canónica, sino un lienzo gigantesco construido durante décadas a base de manuales, campañas y expansión colaborativa del fandom.
Esa riqueza es, precisamente, lo que convierte el proyecto en un arma de doble filo teniendo en cuenta los fracasos anteriores, como el de la citada The Wticher o La rueda del tiempo en Prime Video. Netflix no adapta una novela concreta ni una trilogía cerrada, sino un universo abierto que exige construir tramas originales sin traicionar su espíritu. El propio Levy ha reconocido que el desarrollo avanza con cautela, precisamente porque el equipo creativo debe encontrar el equilibrio entre libertad narrativa y la necesaria fidelidad a una mitología extremadamente querida por los fans.
Por ahora, no hay reparto confirmado ni fecha de estreno anunciada, pero el simple movimiento ya ha encendido las expectativas dentro del fandom de la fantasía, sobre todo ahora que La casa del dragón disputa junto a El Señor de los Anillos: Los anillos de poder, el trono del género en streaming.















