Hay juegos que no necesitan demasiada presentación, pero sí una buena excusa para volver a ellos. Halo: Campaign Evolved es exactamente eso: el regreso a una de las campañas más importantes de la historia del juego de disparos en primera persona, rehecha de arriba abajo para una nueva generación, pero sin perder de vista que aquí lo fundamental no es solo que todo se vea mejor, sino que siga sintiéndose como Halo. Hemos podido probar una demo con dos misiones, Asalto a la sala de control y El cartógrafo silencioso, y la primera impresión no puede ser más positiva.
Como si nunca se hubiese ido
Halo: Campaign Evolved es un remake de Halo: Combat Evolved, centrado en darle un espectacular lavado de cara a la campaña de este clásico. La base sigue siendo la aventura del Jefe Maestro y Cortana en el anillo, con sus enfrentamientos contra el Covenant, sus espacios abiertos, sus vehículos, sus pasillos Forerunner y esa mezcla tan especial de escala épica y combate táctico que definió a la saga. La diferencia está en que se ha reconstruido el juego con un acabado visual de «nueva» generación, controles refinados, nuevas armas, nuevos enemigos, tres misiones inéditas y opciones pensadas para rejugar la campaña de muchas maneras.
Como decimos, hemos podido probar una pequeña parte de esta aventura. Asalto a la sala de control y El cartógrafo silencioso siguen siendo dos misiones fantásticas para comprobar si este remake entiende el material original. La primera permite ver cómo se comportan los combates más amplios, el uso de vehículos y la estructura de encuentros encadenados; la segunda muestra mejor el ritmo aventurero, la exploración ligera y esa libertad tan característica de entrar en una batalla desde distintos ángulos. En ambas nos ha sorprendido lo bien que se conserva la esencia del original. Hay ajustes, claro, pero la lectura del combate, el peso de las armas y esa manera de alternar momentos de caos con pequeños respiros siguen ahí.
El cooperativo también apunta a ser una de las grandes bazas de esta versión. La campaña podrá jugarse online hasta cuatro jugadores con juego cruzado entre Xbox Series X|S, PS5 y PC, además de progresión compartida entre consola y ordenador. En consolas también habrá pantalla partida para dos jugadores, algo que tiene todo el sentido del mundo en un remake de Halo. Puede parecer un añadido obvio, pero no lo es tanto: rejugar estas misiones con cuatro Spartans, con Remix de campaña y con calaveras activadas puede convertir una campaña ya conocidísima en una fábrica de anécdotas. ¿Cómo? ¿Qué es Remix de campaña?
Remix de campaña puede ser la gran sorpresa
Lo más interesante, más allá del obvio salto técnico, es Remix de campaña. Este modo permite volver a las misiones con armas aleatorias, comportamientos enemigos alterados, encuentros modificados, filtros visuales y una selección aleatoria de hasta seis modificadores que iremos desbloqueando según sumamos cráneos a nuestra colección. Y aquí hay una cifra que llama muchísimo la atención: 42 cráneos, casi tres veces más que en la entrega que más había ofrecido hasta ahora, si no nos falla la memoria. Sobre el papel suena a añadido para veteranos, pero jugando queda claro que puede ser algo más importante: una manera de hacer que este remake no sea solo «lo mismo con mejores gráficos», sino una campaña con mucho más recorrido.
Uno de los cambios que más nos ha sorprendido es la opción de cambiar la cámara en este modo. Probar Halo en tercera persona nos ha parecido fascinante. No porque vayamos a querer jugar siempre así, sino porque conecta con esa idea de prototipo original y, al mismo tiempo, permite mirar la campaña desde un ángulo totalmente distinto. Ver al Jefe Maestro moverse por escenarios que conocemos de memoria cambia la relación con el espacio, con la escala y con el propio personaje. Lo bueno es que esta opción no parece invadir la experiencia clásica, sino ampliarla. Quien quiera jugar la campaña de manera tradicional podrá hacerlo, y quien busque rarezas, desafíos o combinaciones absurdas tendrá mucho margen para experimentar.
Sonido contundente y rendimiento prometedor
En lo audiovisual, el remake no solo entra por los ojos. El sonido nos ha llamado muchísimo la atención por su direccionalidad y por la contundencia de las armas, las explosiones y los vehículos. Se nota un trabajo importante para que el combate tenga más cuerpo, para que sepamos de dónde vienen los disparos y para que cada enfrentamiento gane presencia. La banda sonora mantiene esa identidad inconfundible de Halo, y también se conserva el doblaje al español, algo importante para quienes descubrieron la saga así y quieren volver a ella con esa misma familiaridad.
Obviamente, profundizaremos más en lo técnico en la versión final, pero hemos podido jugar en el PC que veis más abajo con todo en Ultra a 60 imágenes sin problema, a 4K con DLSS en equilibrado. Hay algún paroncillo puntual en las zonas en las que carga la siguiente parte del nivel, pero nada grave. Como decimos, habrá que ver la versión final, pero tanto en PC como en Xbox Series X, en el modo rendimiento, hemos jugado sin problemas.
Un remake con buenas ideas
Con solo dos misiones jugadas, Halo: Campaign Evolved ya nos ha dejado con muchas ganas de más. Es pronto para valorar el conjunto, y todavía quedan preguntas importantes: cómo estarán las misiones nuevas, cómo funcionará el ritmo completo de la campaña, cuánto aportará realmente Remix de campaña a largo plazo y hasta qué punto los cambios convencerán a los más puristas. Pero la base es muy prometedora. Se ve espectacular, se mueve muy bien, suena de maravilla, conserva la esencia de Halo y añade suficientes ideas como para que este regreso tenga más sentido del que podía parecer en un primer momento.
Hemos realizado estas impresiones en PC (RTX 5070 Ti, Ryzen 7 7800X3D, 32 GB RAM) con un código de descarga proporcionado por Microsoft.






































