La saga A Plague Tale de Asobo Studio pasa del sigilo a una aventura de acción más tradicional con tintes cinematográficos, al estilo de las producciones de PlayStation Studios. Resonance: A Plague Tale Legacy deja de lado las ratas y la Francia medieval para hacernos vivir una historia por la fascinante Isla de Creta con muchos puzles y abundantes combates hack and slash.
Los anteriores A Plague Tale destacaron por contar con una ambientación muy particular, por un acabado que, con un presupuesto muy inferior, rivalizaba con muchos AAA y por ser de un género, el sigilo y los puzles, que llevábamos mucho tiempo sin jugar con esa escala y esa ambición visual y narrativa.
Cambiar buena parte de eso, dejar de lado lo único de la propuesta, puede parecer un movimiento arriesgado, temerario incluso. Sin embargo, el resultado nos ha gustado mucho porque es un juego de acción bien resuelto y más que entretenido. Que se vea espectacular, al menos en el PC de alta gama donde lo jugamos, también contribuye a ello. Encima, la historia nos ha interesado desde el primer momento y tiene mucho potencial, aunque su premisa es menos original que la de A Plague Tale: Innocence.
Piratas en la Isla del Minotauro
La aventura transcurre casi completamente en la Isla de Creta en 1333, tres lustros antes de los acontecimientos narrados en la segunda entrega de la saga, A Plague Tale: Requiem, donde conocimos a la protagonista: Sophia. En la demo que jugamos nos encontramos la historia in media res, en el cuarto capítulo. Ahí, Sophia y su acompañante, Lenni, llegaban a la Isla del Minotauro siguiendo la pista a algo más que los abundantes tesoros que aguardan a quienes consigan encontrarlos y salir vivos.
Nos ha encantado cómo aborda la mitología griega. Sophia y Lenni avanzan por entornos en los que el tiempo ha hecho mella, sorteando precipicios, colándose por recovecos y evitando o combatiendo al ejército que persigue a la protagonista y las riquezas de la isla.
Por el camino, buscamos cómo abrirnos camino por localizaciones ya en mal estado, pero aún conservadas, de la Antigua Grecia: fuentes, baños, templos… El contraste entre la Edad Media y la Edad Antigua es atractivo y refrescante.
La protagonista, Sophia, también nos ha dejado con ganas de saber más sobre ella, sobre su destino y sobre su pasado, del que ella misma busca respuestas, a lo que hay que sumar las intrigantes visiones que sufre, no muy diferentes a las que encontramos en Hellblade. De alguna manera está ligada a la Antigüedad, tiene conexiones con la civilización minoica y con figuras del pasado: en un momento muy vistoso pasamos a controlar directamente a Teseo. Tan intrigante como esto es la relación que guarda con Lenni, quien la acompaña en parte de la aventura: que conversen constantemente y que haya cierto conflicto entre ellas nos ha recordado en algún momento a Uncharted: El legado perdido.
Las aventuras de Naughty Dog y Tomb Raider vienen a la memoria rápidamente. Al fin y al cabo, aquí exploramos escenarios en los que nadie ha entrado durante mucho, mucho tiempo; lugares repletos de trampas y esqueletos. Lo que encontramos en el interior de la Isla de Creta es asombroso: estatuas grandilocuentes, mecanismos gigantescos y estructuras imposibles.
Puzles con intríngulis
Está muy conseguida la sensación de descubrimiento y de estar viviendo una gran aventura, a lo que contribuye lo que hacemos en esas localizaciones. Parte del tiempo, avanzamos por escenarios que debemos escudriñar para encontrar el camino, a veces un poco más rebuscado de la cuenta. En otros momentos, debemos resolver puzles no muy diferentes conceptualmente a los que hemos hecho en la piel de Nathan Drake o Lara Croft, pero algo más complejos.
Son rompecabezas satisfactorios tanto al resolverlos, porque activan mecanismos sorprendentes, como en el proceso de alcanzar esa resolución. Hay que estar atentos y darle un poco al coco a estos puzles que tienen más intríngulis de lo habitual en las aventura de acción, aunque tampoco requieren que tomemos notas ni tienen un planteamiento original.
Hay dos cosas más que destacar de los rompecabezas. Por un lado, que la acompañante no nos lanza la respuesta en cuanto nos atascamos un poquito: debemos pulsar un botón para que eso ocurra y se puede ajustar la intensidad de los consejos y las pistas, que Sophie escribe en un cuaderno similar al de Indiana Jones y el gran círculo. Por otro, que al igual que quien juega, la protagonista y Lenni se sorprenden ante los mecanismos, se cuestionan quién los hizo y se maravillan al acertar, lo que da importancia narrativa y épica a los puzles.
Una protagonista de armas tomar
Quizá precisamente épica sea lo que les falta a los combates, por lo demás dinámicos y bien resueltos, aunque tampoco muy profundos, al menos en la sección que hemos jugado. Sophie tiene bastantes herramientas para lidiar tanto con los grupos de soldados numerosos como con los enemigos más pesados, aunque deja mejores sensaciones combatir a los primeros.
El sistema de combate está centrado en las esquivas y en los desvíos, necesarios para dejar al enemigo expuesto y ejecutarlo de manera sangrienta y vistosa, en ocasiones aprovechando los pilares, las cajas y otros elementos de los escenarios. El gancho es una herramienta transversal para acercar a los soldados a nuestra posición, para derribar a los arqueros y para tirarlos por los precipicios.
No pudimos trastear mucho con ello, pero si bien el sistema de desbloqueo de habilidades y de mejora de las armas pinta simple, parece que el equipamiento de abalorios permitirá personalizar más el estilo de combate de Sophie. Además, su conexión con la Antigüedad le otorgará poderes especiales: tras la analepsis con Teseo, la protagonista pudo utilizar uno de sus contundentes movimientos en combate.
También queremos destacar el papel predominante que tiene la banda sonora: la música, con cánticos, instrumentos de cuerda y percusión contundente, contribuye a la sensación de aventura. Una aventura que podremos jugar con doblaje en español, aunque la interpretación original de Anna Demetriou es muy buena. En cuanto a los gráficos, ya en esta versión en desarrollo eran destacables tanto por lo artístico como por lo técnico, aunque hay alguna animación poco fluida, algún artefacto visual (de los que acostumbra a tener Unreal Engine 5) y varios problemas de cámara en los combates que, esperemos, se solucionen de cara al lanzamiento.
Saldrá en 2026 en PC, consolas y Game Pass
Resonance: A Plague Tale Legacy, ciertamente, tiene menos identidad propia que los anteriores juegos de la serie. Aun así, puede que convenza a muchos más que aquellos, y no solo porque el género de la aventura de acción sea más popular que el sigilo.
Si consigue ofrecer una variedad de situaciones similares a las que vivimos en esta demo, si los puzles siguen el mismo camino durante el resto de la partida, si la historia de Sophie desarrolla el potencial que le vemos, si el combate va introduciendo novedades y si sigue sorprendido con escenarios grandilocuentes, Resonance puede impactar tanto como lo hizo Innocence hace siete años. Lo comprobaremos este año en PC, PS5, Xbox Series y, ojo, estará incluido en Game Pass.
Hemos realizado estas impresiones tras jugar a una versión en desarrollo para PC en un evento invitados por Focus Entertainment.







































