Hay pocos universos como el de El Señor de los Anillos. La obra maestra de J.R.R. Tolkien, que hace poco disfrutó en nuestro país de una prestigiosa edición, es el escenario perfecto para grandes juegos de mesa. En una época en la que el rol de mesa vive una segunda edad dorada, empujado por revisiones ávidas de clásicos y nuevas licencias, Ruinas de Eriador, editado por Devir en España, emerge como uno de esos suplementos que redefine expectativas.
No se trata de un simple compendio de localizaciones para una historia o campaña, ya que el esfuerzo de Francesco Nepitello es todo un puente entre el Legendarium y un completo escenario lleno de aventuras que quiere respirar personalidad propia, enemigos, culturas y tonos épicos a la antigua usanza. En Vandal hemos disfrutado de su aventura durante una pequeña campaña y nos ha encantado. Os lo contamos.
Si 'El Señor de los Anillos' marcó tu vida, este libro de rol te abre las puertas a una Tierra Media inédita
Este manual, una expansión para El Señor de los Anillos – Juego de Rol (adaptado al sistema de 5ª edición de Dungeons and Dragons), hace suyo uno de los espacios más evocadores y menos explotados de la Tierra Media: Eriador, un vasto territorio occidental que, tras las grandes guerras y la caída de Arnor, se convierte en un mosaico de fortalezas en ruinas, bosques ancestrales y leyendas susurradas por los vientos. No, estamos exagerando.
La grandeza de esta obra en forma de campaña reside precisamente en esa tensión que traslada en todas y cada una de las aventuras, localizaciones y posibilidades. Eriador es simultáneamente un lugar de nostalgia por un pasado glorioso y un escenario vivo donde el futuro es tanto esperanza como amenaza. Esa dualidad, tan presente en la prosa de Tolkien, donde incluso la desolación puede encender el coraje del viajero, aquí se traduce en potentes misiones y herramientas para el Maestro del Saber (el Director de Juego) que inspiran a crear campañas desde la niebla fría de Tharbad hasta los ecos de fortalezas que el tiempo ha olvidado.
Nosotros hemos jugado una pequeña historia de cosecha propia, que recapitula varios de los personajes y misiones principales, y lo cierto es que nos ha parecido muy potente como telón de fondo. De hecho, como buen suplemento de rol narrativo, no se limita a ofrecernos únicamente escenarios. Ofrece peculiaridades y características para todo el entorno, desde culturas humanas que resisten tras años de decadencia, linajes dúnedain al borde de la extinción, ruinas que cuentan historias y peligros que no siempre se revelan a simple vista.
Esta profundidad no recuerda solo a Tolkien, pues hay un gran respeto por el autor, sino también a la mejor tradición de campañas que recompensan la curiosidad tanto como la espada. En algunas misiones, eso de descubrir un mapa o desentrañar el propósito de un símbolo arcano puede ser tan decisivo como derrotar a un enemigo y abrir la puerta a futuras historias.
Como otros suplementos de la pasada edición, titulada Aventuras en la Tierra Media, aquí narrativa y mecánica conviven con respeto. El libro no inventa un “Eriador paralelo” ni presenta criaturas extrañas, pues se abraza la mitología de la Tercera Edad, los efectos del Invierno Cruel, la sombra de Angmar sobre Cardolan y Fornost, y la persistente presencia de criaturas retornadas de antiguas guerras. Aunque estos elementos no siempre se enumeran explícitamente, constituyen la atmósfera subterránea, una especie de subtexto para cada encuentro y cada campamento en ruinas.
También hay que aplaudir la edición. La versión en nuestro país, editada por Devir, tiene una presentación francamente espectacular, con ilustraciones a todo color. Encontramos un papel de buen grosor, completamente mate y que no tiene nada ver que con el papel satinado de otros libros que puede llegar a molestar. Ruinas de Eriador nos ha encantado. Es una clara invitación a redescubrir un mito como el de la Tierra Media, a explorar un mundo donde el rol se encuentra con la literatura y a poner en juego no solo dados, sino también el corazón aventurero del jugador.
Hemos analizado Ruinas de Eriador gracias a una copia suministrada por Devir.















