El próximo año llegará con una nueva subida del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), un recargo aplicado a las cotizaciones que afecta tanto a empresas como a trabajadores. A partir del 1 de enero de 2027, el porcentaje destinado a este mecanismo pasará del 0,9% vigente en 2026 al 1% de la base de cotización.
Es oficial: el MEI volverá a reducir la nómina de los trabajadores en 2027
El reparto también cambiará ligeramente. De ese 1%, las empresas asumirán el 0,83%, mientras que los trabajadores aportarán el 0,17%. En 2026, la distribución es del 0,75% para las empresas y del 0,15% para los empleados. La consecuencia directa para los trabajadores será una pequeña reducción de la cantidad que reciben cada mes en su nómina. El MEI aparece habitualmente reflejado en el recibo salarial bajo conceptos como “Cotización MEI” y supone una aportación adicional a la Seguridad Social.
Por ejemplo, un empleado con una base de cotización de 24.000 euros anuales aportará aproximadamente 36 euros al año por este concepto en 2026, lo que equivale a unos 3 euros mensuales. Con el nuevo porcentaje de 2027, la cantidad ascenderá hasta los 40,80 euros anuales, alrededor de 3,40 euros al mes.
Aunque la diferencia mensual es reducida, el porcentaje seguirá aumentando durante los próximos años. El objetivo del MEI es reforzar los recursos destinados al sistema público de pensiones ante el incremento previsto del gasto derivado de la jubilación de las generaciones más numerosas.
Los ingresos obtenidos mediante este mecanismo se destinan al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido popularmente como la “hucha de las pensiones”. El MEI sustituyó al antiguo factor de sostenibilidad y está diseñado para reforzar la capacidad financiera del sistema a largo plazo. La subida no terminará en 2027. El calendario previsto contempla nuevos incrementos hasta alcanzar el porcentaje establecido para el periodo comprendido entre 2030 y 2050.
- 2027: 1% en total. La empresa aportará el 0,83% y el trabajador, el 0,17%.
- 2028: 1,10%. El 0,92% corresponderá a la empresa y el 0,18% al trabajador.
- 2029: 1,20%. La empresa asumirá el 1% y el trabajador, el 0,20%.
- De 2030 a 2050: 1,20%. El reparto será del 0,60% para la empresa y del 0,60% para el trabajador.
De esta forma, la aportación de los empleados irá ganando peso progresivamente hasta alcanzar la mitad del porcentaje total. El mecanismo se aplica con carácter general a los trabajadores que cotizan por jubilación, independientemente de cuál sea su salario. Sin embargo, existen determinadas excepciones establecidas por la normativa.
Quedan fuera aquellos trabajadores que no tienen obligación de cotizar por la contingencia de jubilación y únicamente realizan aportaciones por contingencias profesionales. También existen situaciones específicas relacionadas con la cotización después de alcanzar la edad ordinaria de jubilación y con los supuestos en los que se compatibiliza una pensión de jubilación con el trabajo. Por tanto, aunque la subida del MEI será general para la mayoría de trabajadores, no todos los empleados tendrán que asumir este recargo en su nómina.















