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Virtua Fighter 4 Evolution: Primeras impresiones desde Japón

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Actualizado: 13:19 30/12/2017

Hace ya un año que llegó Virtua Fighter 4 a los salones nipones, pero parece que haya salido ayer. Sigue habiendo la misma exagerada cantidad de maquinas en cada salón (por pequeño que sea) y la misma muchedumbre de gente de mal vivir gastando sus paupérrimos salarios o tristes pagas en "el vicio". Realmente, los fans de VF4 deberían entrar en la categoría de ludópatas, pues parece que en cada combate en lugar de una mísera estadística en VF Net se juegue dinero, y que una derrota supone la ruina.

Nada de esto, para bien o para mal, pasa en el resto del mundo, pero Virtua Fighter es una sensación en tierras niponas, y por ello AM2 ha sacado este extraño remake llamado VF4 Evolution. Habrá quien diga que lo han hecho para competir con Soul Calibur 2, pero como comentaré en el artículo correspondiente, el seguimiento de este en Japón es poco menos que nulo. A mi humilde saber y entender, creo que VF4 Evolution ha nacido con el único propósito de perpetuar la fiebre VF, añadiendo novedades muy del estilo de la saga King of Fighters. No me extrañaría que Sega sacara un VF4 anual como siguen haciendo los amigos de SNK con las aventuras Kyo y cia, la verdad.

El caso es que VF4 Evolution consigue lo que (a mi parecer) pretende: hacerte ir al salón a jugar. Que conste que quien esto escribe tiene su PS2 con su VF4, al que juega diariamente, pero no puedo evitar ir de vez en cuando al salón recreativo a admirar la innegable, rotunda y reluciente superioridad de la recreativa. Imagino que será por eso que la versión PS2 ha vendido tan poco en Japón: no hay nada como la recreativa, con su monitor de 21", sus controles, y sus torneos organizados.

Jugando a este remake recordé cuan superior es la recreativa. No solo los gráficos, bastante mejores en VF4E con la aplicación (por fin) del anti-aliasing, sino la forma de jugar. Muy a pesar mío, la recreativa se juega mejor. Será por el ambiente. En todo caso, la sola superioridad (tampoco no demasiado grande) de la recreativa frente a la versión domestica no seria suficiente para hacerme pagar 100 yen (142 pesetas) por cada partida, os lo aseguro. VF4E tiene las suficientes novedades para hacerte volver al salón a gastarte los cuartos. Novedades que, como digo, son muy propias de las actualizaciones anuales de los King of Fighters.

La novedad más evidente es, a priori, la inclusión de los dos nuevos personajes. Dos luchadores llamados Brad Burns uno y Goh Hinogami el otro. No me equivoco si digo que quien escoja a los nuevos personajes no es más que un friki con demasiado dinero que tiene un ansia desmedida por dominar el juego entero. Los personajes no son malos, la verdad, pero a mi juicio aportan poco, y su manejo no es especialmente maravilloso. Brad Burns es un tipo alto, de pelos moderadamente largos que practica el Kickboxing. Vamos, el kickboxer que todos los diseñadores tienen en mente en tiempos de parca creatividad. ¿Adivináis como pelea? Un kickboxer... pues debe ser rápido, de golpes cortos pero muy seguidos, usando mucho las piernas... Vamos, lo clásico. Lo he llevado un par de veces, y parece uno de esos personajes que, junto con Pai, Jacky o Lion, forman el grupo de los "asequibles", o personajes machacabotones con los que se puede jugar decentemente sin tener mucha idea.

Goh Hinogami, por otro lado, es más interesante. Cuando Brad es un clásico estereotipo del genero, con sus pantalones cortos y sus guantecitos, Goh ya es otra cosa. Su aspecto es bastante tétrico, mas violento, mas VF. De hecho uno llega a pensar que puede ser una contrapartida al todopoderoso Akira cuando ve esos ojos negros, ese piercing en la barbilla y esa capucha tan chula. La verdad, como de costumbre, arruina la esperanza. Goh, pese a ser estéticamente muy interesante, a la hora de manejarlo deja bastante que desear. Su aspecto es algo así como un gaijin (occidental) aprendiz de artes marciales (su propio nombre parece indicarlo) que tiene un talento especial. El caso es que se mueve exactamente como eso, como un occidental torpe que no acierta a entender las artes orientales. Goh es el contrario de Brad. Es lento, es torpe, no enlaza golpes ni a punta de pistola, y su repertorio es parco a mas no poder. Para compensar hay que decir que sus puñetazos son mortíferos, y que bien manejado puede incluso batir a alguien. Pero la palabra "torpe" ronda la mente cuando lo único que consigues hacer es pegar puñetazos y patadas normales, cuando la costumbre es enlazar combos vertiginosos.

Descartados los nuevos personajes (tampoco me toméis al pie de la letra, quizás os gusten) uno se puede parar a observar los cambios más sutiles que forma, astrictu sensu, la "Evolution" del juego. Como he dicho ya demasiadas veces, en lugar de llamarse VF4 Evolution, bien podría Yu Suzuki haberle llamado VF 2002. Insisto en que el parecido con las actualizaciones de los King of Fighters es asombroso. Para comenzar, todos los personajes han visto ligeramente modificado sus movimientos. Pai, por poner un ejemplo, es ahora mucho mas distinta de Lau de lo que nunca fue. Sus patadas, antes iguales que las de Lau, con esos giros inconfundibles, se han visto reducidas a una mera contorsión de la cadera, mucho mas apropiado para una señorita como ella. Lau, por su parte ha "entrenado" mas sus puños, ahora devastadores, a cambio de perder algún golpe bajo. Akira no deja de ser imbatible bien llevado, pero pierde un poco de velocidad. Sarah y Jacky han sufrido un proceso clavado al de Lau y Pai: se le han acentuado a cada uno unos movimientos concretos para diferenciarlos. ¿Alguien recuerda a Kyo, Shingo y Iori en los primeros KOF?

El apartado técnico, como ya he dicho, no ha cambiado demasiado, salvo la desaparición de los jaggies. Aunque hay un detalle que me pareció muy curioso: la música. La música ha cambiado del todo. Han sustituido todas las melodías del juego por unas nuevas, y mejores, por supuesto. El caso es que no deja de parecer estúpido que se esfuercen tanto en un aspecto al que nadie presta atención, porque en los salones no se oye nada, y no parece que haya una versión domestica en camino. Y digo esto porque, la verdad, VF4 Evolution es un reclamo para que la gente siga yendo a los salones. Sacar el juego en una consola domestica sería, a mi juicio, contraproducente.

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