En Crimson Desert te puedes encontrar con una situación en la que un jefe final sea una auténtica esponja de daño. Incluso cuando hasta ese punto hayas llegado superando los combates con cierta soltura, es verdad que hay ocasiones en las que los enemigos aguantan demasiado o te hacen demasiado daño. O bien puede suceder todo lo contrario, que revientes a los enemigos de un plumazo y busques un desafío. Para esto tienes disponibles las opciones de dificultad, que podrás modificar en cualquier momento.
Cómo cambiar la dificultad en Crimson Desert
Antes de nada, asegúrate de que tienes el juego actualizado con la última versión disponible. Los ajustes de dificultad no estaban disponibles durante el estreno, por lo que si estás jugando con la versión inicial no tendrás acceso a estas opciones.
Una vez cumplido este requisito, lo único que debes hacer es seguir estos pasos.
- Abre el menú de pausa.
- Ve a la sección Otros.
- Una vez ahí, selección Ajustes.
- En Ajustes, busca Jugar.
Ahí podrás ver en la primera opción la "Dificultad del juego" que tengas escogida. Por defecto, tras la actualización será Normal. Puedes escoger la dificultad Fácil, Normal o Difícil en cualquier momento y esto tendrá efecto inmediato independientemente de la situación en la que estés, sin tener que cargar de nuevo punto de control ni nada por el estilo. Según la dificultad tendrás mayor ventana de contraataque, los enemigos serán más o menos agresivos, etc.
¿Cambian las recompensas según la dificultad?
En pocas palabras: no. No hay un mejor loot por jugar en dificultades mayores ni conseguirás recompensas especiales. Se trata simplemente de establecer un nivel de desafío al que te irás enfrentando en tu aventura.


