La guerra por la taquilla de diciembre de 2026 ya tiene un primer asalto claro, y por ahora lo está ganando Dune: Parte 3. La tercera entrega de Denis Villeneuve, prevista para el 18 de diciembre de 2026, ha activado una jugada poco habitual: poner ya a la venta entradas para funciones selectas en IMAX 70mm con más de ocho meses de antelación. IMAX lo ha confirmado en su propia web, y Deadline añade que varias sesiones ya se están agotando en plazas importantes y en reventa, las entradas superan los 2.000 dólares.
La maniobra importa mucho más de lo que parece. No se trata solo de marketing para fans muy cinéfilos, sino de una forma de blindar conversación, evento y pantallas premium antes de que llegue Avengers: Doomsday, que de momento sigue fechada exactamente para el mismo día. En una pelea entre dos superproducciones gigantescas, asegurarse primero el terreno IMAX puede marcar una diferencia real en recaudación, especialmente en Estados Unidos, donde ese formato pesa muchísimo en los arranques de gran blockbuster.
IMAX se convierte en el primer campo de batalla
De hecho, la ventaja de Dune 3 no es solo simbólica. Distintos reportes recientes sostienen que la película de Warner tendría ya un acuerdo de exclusividad IMAX de tres semanas en EEUU, una baza industrial muy seria para una cinta concebida claramente como experiencia de gran pantalla. Esa es precisamente una de las razones por las que en Hollywood lleva días sonando con fuerza la posibilidad de que Marvel termine moviendo Avengers: Doomsday al 11 de diciembre para no llegar al choque frontal en inferioridad de condiciones. Por ahora, eso sigue siendo rumor, no anuncio oficial.
Todo esto además pilla a Dune en un momento especialmente fuerte. La primera película recaudó unos 402 millones de dólares en todo el mundo, mientras que Dune: Part Two subió hasta más de 714 millones, consolidando la saga como una franquicia grande de verdad, no solo como ciencia ficción prestigiosa. Es decir, Dune 3 ya no llega como apuesta incierta: llega como el cierre de una historia que ha crecido en escala, prestigio y tirón comercial con cada entrega.
Una ventaja inicial, pero no cerrada
Marvel, por supuesto, sigue siendo un rival descomunal. Avengers: Doomsday será el regreso de los Vengadores al cine con Robert Downey Jr. y los Russo implicados, así que nadie debería interpretar este primer movimiento como una victoria cerrada de Arrakis. Pero sí cambia el tablero: Dune ha demostrado que no piensa esperar pasivamente a que Marvel marque el ritmo, y ha utilizado justo el terreno donde su propuesta puede resultar más competitiva, el del gran cine espectáculo pensado para ser visto en el formato más codiciado.
Así que, a día de hoy, la ventaja inicial es real, aunque todavía no definitiva. Dune: Parte 3 ha golpeado primero, ha tomado posiciones en IMAX y ha empezado a convertir su estreno en evento antes que su rival. En una batalla donde no solo se juega quién recauda más, sino qué tipo de blockbuster domina la conversación de fin de año, la arena de Arrakis ya ha ganado el primer combate.















