Hay directores que construyen una carrera alrededor de un estilo reconocible y otros que convierten la capacidad de sorprender en su principal sello de identidad. M. Night Shyamalan pertenece claramente al segundo grupo. El responsable de El sexto sentido lleva más de tres décadas jugando con las expectativas del espectador, pero ahora ha decidido reservarse una sorpresa para su propia trayectoria: dejar por un momento el cine y abrir una nueva vía de comunicación con el público a través de YouTube.
En 1999, Shyamalan, tras el estreno de El sexto sentido, pasó, prácticamente de la noche a la mañana, de ser un director prometedor a convertirse en uno de los grandes nombres del thriller contemporáneo. La película protagonizada por Bruce Willis y Haley Joel Osment no solo conquistó al público y a la crítica, sino que convirtió los giros argumentales y las narrativas engañosas en una de sus principales señas de identidad.
Desde entonces, la carrera de Shyamalan ha sido casi tan imprevisible como sus propias películas. El director atravesó una etapa especialmente complicada durante los primeros años de la década de 2010, con proyectos que no terminaron de convencer ni a la crítica ni al público y que pusieron en entredicho el crédito que había acumulado tras éxitos como El protegido o Señales.
Sin embargo, Shyamalan consiguió darle la vuelta a la situación. La visita, Múltiple y posteriormente Glass demostraron que el cineasta todavía tenía mucho que decir y que su particular manera de entender el suspense seguía teniendo espacio en una industria cada vez más inclinada hacia las grandes sagas. A esta recuperación habría que sumar Servant, la notable serie de Apple TV+ que le permitió explorar durante varias temporadas un terror mucho más contenido y atmosférico.
Y ahora, con 56 años y más de tres décadas de carrera a sus espaldas, Shyamalan vuelve a hacer algo que encaja perfectamente con su filosofía, tomando un camino que nadie esperaba. Después de La trampa, el director ha decidido abandonar temporalmente los territorios habituales del cine y lanzarse a una plataforma que, a priori, parece bastante alejada de su terreno natural: YouTube.
El cineasta acaba de poner en marcha su propio canal, un proyecto con el que pretende enseñar una faceta mucho más personal y desconocida. No parece interesado únicamente en utilizarlo como escaparate para promocionar sus películas. La intención es mostrar qué ocurre detrás de las cámaras cuando no existe un guion que seguir, incluyendo sus dudas, sus inseguridades y los temores que acompañan a cualquier proceso creativo.
Por lo que se ha podido ver hasta ahora, el canal combinará reflexiones sobre su oficio, experiencias personales, material detrás de las cámaras y vídeos relacionados con su manera de enfrentarse a nuevos proyectos. En definitiva, una oportunidad poco habitual para conocer al hombre que se encuentra detrás de algunas de las películas más reconocibles del thriller moderno.
Y hay algo especialmente interesante en esta nueva etapa. Shyamalan ha construido buena parte de su reputación alrededor de la capacidad para sorprender al espectador, pero ahora parece dispuesto a aplicar esa misma filosofía a su propia carrera. Después de 34 años detrás de una cámara, todavía está dispuesto a probar algo completamente diferente.
