Netflix quiere convertir Narnia en uno de sus grandes acontecimientos cinematográficos y, para conseguirlo, parece dispuesto a jugar a lo grande. La plataforma ha puesto en manos de Greta Gerwig una nueva adaptación del universo creado por C. S. Lewis y la inversión que hay detrás del proyecto deja claro que no estamos ante una producción más de su catálogo. Las crónicas de Narnia: El sobrino del mago supera los 280 millones de dólares de presupuesto antes de contar los gastos de promoción, una cifra que podría crecer todavía más cuando entre en juego la campaña de marketing.
La apuesta resulta especialmente llamativa porque Netflix ha decidido llevar la película a los cines antes de incorporarla a su servicio. El estudio busca así que el regreso de Narnia tenga una dimensión de gran espectáculo, algo que también explica su estreno en formato IMAX. La película llegará primero a la gran pantalla el 12 de febrero de 2027 y posteriormente desembarcará en Netflix, donde estará disponible a partir del 2 de abril en streaming.
El presupuesto sitúa a El sobrino del mago entre las producciones más caras de la historia de Netflix. La compañía ya ha realizado inversiones millonarias en títulos como El Estado Eléctrico, Red One o El agente invisible -algunas de ellas, grandes fracasos de taquilla y de audiencias en la plataforma-, pero la nueva película de Narnia apunta a convertirse en un proyecto todavía más ambicioso. Y hay una razón evidente detrás: Netflix no está comprando únicamente una película, sino intentando recuperar una saga con un enorme potencial comercial.
La saga cinematográfica de Las crónicas de Narnia ya demostró en el pasado que el mundo de C. S. Lewis podía funcionar a gran escala. Entre 2005 y 2010 se estrenaron tres películas -El león, la bruja y el armario, El príncipe Caspian y La travesía del Viajero del Alba- que acumularon más de 1500 millones de dólares en la taquilla mundial. Aunque la tercera entrega mostró síntomas de desgaste, la licencia conserva un reconocimiento internacional considerable.
Ahora Netflix pretende darle una nueva vida con una película que, además, parte de una estrategia diferente. Greta Gerwig, responsable de Lady Bird, Mujercitas y del fenómeno Barbie, se encuentra al frente del proyecto después de que Barbie superara los 1447 millones de dólares en todo el mundo. Su incorporación supone una declaración de intenciones, pues la plataforma quiere que Narnia tenga personalidad propia y, al mismo tiempo, suficiente músculo comercial para competir con las grandes producciones de fantasía de Hollywood.
El sobrino del mago adapta una historia que, cronológicamente dentro del universo literario, funciona como una precuela de El león, la bruja y el armario. El relato explora los orígenes de Narnia y la creación de su mundo, proporcionando a Gerwig una oportunidad para reconstruir desde cero buena parte de la mitología que millones de lectores ya conocen.
Con más de 280 millones de dólares invertidos, un estreno exclusivo en cines antes de su llegada al streaming y pases en IMAX, Netflix parece tener claro que su nueva Narnia debe sentirse como un acontecimiento. La verdadera prueba llegará cuando el público decida si esta nueva versión está a la altura de una saga que ya forma parte del imaginario colectivo.
