La historia de la ciencia ficción televisiva está llena de proyectos que apuntaban alto y que, por diferentes motivos, terminaron desapareciendo antes de tiempo. Uno de los casos más llamativos de los últimos años es el de Raised by Wolves, una producción vinculada a Ridley Scott que apostó por una mezcla poco convencional de ciencia ficción, androides, religión y supervivencia.
La serie llegó a HBO Max en 2020 con una propuesta ambiciosa y una estética muy marcada. Scott ejerció como productor ejecutivo y dirigió además los dos primeros episodios, mientras que Aaron Guzikowski fue el creador y principal responsable de una historia que buscaba explorar qué significa ser humano en un mundo en el que la civilización prácticamente ha desaparecido.
El punto de partida de Raised by Wolves era tan sencillo como inquietante. Después de que la Tierra quedara devastada por una guerra entre humanos, dos androides conocidos como Madre y Padre reciben la misión de criar a varios niños en el planeta Kepler-22b. Su objetivo es construir una nueva sociedad desde cero y evitar que las creencias y los conflictos que destruyeron a la humanidad vuelvan a repetirse.
Sin embargo, el plan pronto empieza a complicarse. La llegada de nuevos supervivientes procedentes de la Tierra introduce el componente religioso en la ecuación y enfrenta dos formas radicalmente distintas de entender el futuro. La serie utiliza así el conflicto entre creyentes y ateos como uno de sus grandes motores narrativos, al mismo tiempo que introduce misterios relacionados con el planeta y con el propio origen de sus habitantes.
Amanda Collin y Abubakar Salim fueron los encargados de interpretar a Madre y Padre, dos personajes que terminan funcionando como el auténtico corazón de la producción. Aunque son máquinas, sus comportamientos y emociones plantean constantemente preguntas sobre la maternidad, la paternidad, la fe y la naturaleza humana.
El problema llegó después de su segunda temporada. HBO decidió no continuar con Raised by Wolves, dejando la historia en un momento especialmente delicado y con numerosas cuestiones todavía pendientes de resolver. Durante un tiempo se estudió la posibilidad de encontrar otra plataforma que pudiera continuar el proyecto, pero las conversaciones no llegaron a buen puerto.
La situación fue todavía más llamativa porque Warner Bros. Discovery terminó retirando la serie de HBO Max junto a otros contenidos de su catálogo. De este modo, una producción que había nacido como una de las apuestas de ciencia ficción más particulares de la plataforma terminó siendo especialmente difícil de encontrar.
En total, Raised by Wolves cuenta con 18 episodios: diez correspondientes a su primera temporada y otros ocho a la segunda. Son suficientes para descubrir su peculiar universo, pero no para ofrecer una conclusión satisfactoria a todos los misterios que había planteado.
El caso recuerda inevitablemente al de Westworld, otra gran producción de HBO que fue cancelada antes de poder completar el recorrido que sus responsables tenían previsto. La diferencia es que Raised by Wolves terminó además prácticamente fuera del circuito habitual de streaming. Para quienes quieran recuperarla actualmente, la opción pasa por buscar sus ediciones físicas. Y quizá ahí reside una de las mayores frustraciones de la serie, sobre todo para los fans de la ciencia ficción. No solo fue cancelada, sino que desapareció justo cuando su universo parecía tener todavía mucho que contar.
