Cuando se habla de aerolíneas de bajo coste en España, es difícil que no aparezca Ryanair entre los primeros nombres. La compañía irlandesa se ha convertido en uno de los grandes referentes del sector gracias a su extensa red de conexiones y a una estrategia basada en ofrecer tarifas ajustadas. Sin embargo, el mercado español está cada vez más disputado y otras compañías están aprovechando el escenario para ganar terreno.
Una de las que más está acelerando su expansión es Wizz Air. La aerolínea húngara prepara un importante desembarco en España con la apertura de sus primeras bases operativas permanentes en el país, un movimiento que refuerza considerablemente su presencia y que llega en un momento marcado por el debate sobre las tasas aeroportuarias y los costes de operar en determinados aeropuertos.
La primera de estas bases comenzará a funcionar el 2 de noviembre en Valencia. Wizz Air destinará allí dos Airbus A321neo, uno de los modelos más modernos de su flota, y desde el aeropuerto valenciano ofrecerá 23 rutas hacia ocho países.
El impacto sobre su actividad será considerable. La compañía prevé incrementar un 76% su capacidad en Valencia, hasta poner a disposición de los pasajeros unos 3,6 millones de asientos. Además, la apertura de la base permitirá generar más de 80 empleos directos y alrededor de 2.500 indirectos.
Solo un día después, el 3 de noviembre, llegará el turno de Madrid, donde Wizz Air repetirá la fórmula con otros dos Airbus A321neo. En este caso, la compañía pondrá en marcha 27 rutas hacia 12 países, elevando su capacidad en el aeropuerto madrileño un 48%, hasta alcanzar los 4,8 millones de asientos. La operación estará acompañada de unos 80 empleos directos y aproximadamente 3.000 indirectos.
La apertura de estas dos bases supone un cambio importante para Wizz Air. Aunque hasta ahora no disponía de ninguna base en España, su presencia en el mercado ya era significativa: opera en 16 aeropuertos españoles y mantiene una red de 151 rutas con 15 países. En sus 22 años de actividad, la aerolínea asegura haber transportado a más de 15 millones de pasajeros en España.
Con las nuevas bases también llegarán 16 nuevas conexiones, once nacionales y cinco internacionales. Entre ellas figuran rutas desde Madrid hacia Asturias, Santiago de Compostela, Palma de Mallorca y Pisa, mientras que Valencia incorporará conexiones con Santander, Bilbao, Asturias, Brașov y Nápoles, entre otras.
El plan de crecimiento de la compañía no termina aquí. Wizz Air quiere apoyarse en su flota de Airbus A321neo, aviones que permiten reducir el consumo de combustible y las emisiones respecto a modelos anteriores, para continuar ampliando su actividad.
József Váradi, consejero delegado de Wizz Air, ha asegurado que la compañía está “encantada” de abrir sus primeras bases en España. Sus objetivos para 2026 son ambiciosos: aumentar su capacidad en el país un 39%, estar presente en 21 aeropuertos españoles y alcanzar una red de 200 rutas.
El crecimiento también está teniendo reflejo en las estadísticas de Aena. Ignacio Biosca Vancells, director de Datos (CDO) y Mercado Aeronáutico de la compañía aeroportuaria, destaca que Wizz Air ha pasado del puesto 18 en 2019 al séptimo actualmente por volumen de pasajeros en la red de Aena. Su evolución, apunta, podría llevarla todavía más arriba: “Si sigue así, seguirá subiendo en el ranking”.
