Hay compras que pueden convertirse en una auténtica pesadilla. El mercado de las cartas Pokémon mueve actualmente cantidades de dinero que hace unos años parecían impensables, pero también ha abierto la puerta a todo tipo de fraudes. El último caso llega desde Tailandia y tiene como protagonista a un niño de solo 11 años, que asegura haber perdido más de un millón de baht, unos 26.000 euros, después de intentar hacerse con una carta Pokémon especialmente rara.
El menor sería una de las 25 personas que han acudido a la policía para denunciar al mismo vendedor. Todos ellos aseguran haber sido víctimas de una presunta estafa relacionada con la compra de objetos de colección procedentes del extranjero. El acusado se hacía llamar únicamente “el Sr. Mor” y habría conseguido hacerse un nombre dentro de la comunidad tailandesa de coleccionistas y comerciantes de Pokémon gracias a sus supuestos contactos para conseguir cartas difíciles de encontrar.
El funcionamiento del negocio habría contribuido a generar confianza entre sus clientes. Según las denuncias, durante las primeras operaciones el vendedor sí entregaba productos auténticos, lo que permitió que algunos compradores se animaran posteriormente a realizar pedidos mucho más caros.
El problema habría llegado cuando comenzaron a acumularse los pedidos de mayor valor. Los denunciantes aseguran que el vendedor dejó de entregar las cartas y otros productos adquiridos, justificando los retrasos con supuestos problemas relacionados con las aduanas, los impuestos y los trámites de importación.
La situación terminó por levantar todas las alarmas cuando el Sr. Mor dejó de responder a sus clientes y cerró su página de Facebook, haciendo prácticamente imposible localizarle. Entre los afectados se encuentra el niño de 11 años que había desembolsado más de 26.000 euros por una carta Pokémon. En total, las personas que han presentado denuncia aseguran haber perdido más de 5 millones de baht, una cantidad que supera los 130.000 euros. Muchos de los afectados son jóvenes coleccionistas que han convertido el Pokémon TCG no solo en una afición, sino también en una actividad con la que compran, venden e intercambian cartas de gran valor.
El dinero que mueve este mercado ayuda a entender por qué las cartas Pokémon se han convertido en mucho más que un simple juego de cartas. El mercado mundial de los juegos de cartas coleccionables rondó los 8400 millones de dólares en 2025, mientras que diferentes estimaciones sitúan las ventas globales vinculadas al Pokémon TCG en miles de millones de dólares.
Y no dejan de aparecer nuevas oportunidades para los coleccionistas: Pokémon mantiene un calendario constante de expansiones, colecciones especiales y cartas promocionales, desde las series Escarlata y Púrpura hasta la actual etapa de Mega Evolution. Algunas cartas modernas pueden alcanzar cientos o miles de euros, mientras que las piezas más excepcionales de las primeras ediciones se mueven en otra liga. Precisamente esa combinación de escasez, nostalgia y especulación es la que ha convertido determinadas cartas en auténticos activos de coleccionismo y explica por qué, en casos extremos como el de Tailandia, hay personas dispuestas a poner cantidades enormes de dinero sobre la mesa.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la otra cara de un mercado que ha experimentado un enorme crecimiento. Las cartas más raras pueden alcanzar precios de miles o incluso decenas de miles de euros, pero precisamente ese valor también las convierte en un objetivo especialmente atractivo para quienes buscan aprovecharse de coleccionistas.
