Hemos pasado los últimos días, del 21 al 24 de agosto, jugando a la beta privada de The Duskbloods, el nuevo título multijugador de los creadores de Dark Souls, con unas 16 horas de partida aproximadamente a nuestras espaldas. El juego, exclusivo de Nintendo Switch 2, está previsto para algún momento de este mismo 2026, aunque todavía sin fecha oficial, y tras esta primera prueba nos hemos quedado con sensaciones bastante encontradas.
The Duskbloods se siente distinto a lo que FromSoftware nos tiene acostumbrados últimamente: más compacto que Elden Ring Nightreign, con un alma propia y con esa personalidad que los juegos de Hidetaka Miyazaki llevan usando para atraparnos desde siempre.
Un PvPvE con más capas de las que parece
Es normal comparar The Duskbloods con Elden Ring Nightreign por su componente multijugador o con Bloodborne en estética, pero en la práctica como podéis esperar este título es algo bastante diferente. Estamos ante un título PvPvE en el que combatimos tanto contra enemigos controlados por la IA como contra otros jugadores, repartido en tres fases eliminatorias en las que hay que acumular más Virtud que el resto para seguir con vida.
La Virtud se consigue de formas muy variadas (matando enemigos, localizando fuentes de Virtud, defendiendo espacios rituales o acabando cada ronda con más objetos que el resto), y podemos combinar todas las formas de hacernos con ella sin necesidad de ceñirse a una sola estrategia.
En una de nuestras partidas, con Albert, la clase de caballero, pasamos las dos primeras fases recogiendo objetos y haciendo rituales mientras matamos enemigos y minijefes cruzándonos con pocos rivales, algo perfectamente válido según las reglas del juego, y eso nos permitió llegar a la fase 3 con margen para plantar cara a los jefes del mapa, enfrentarnos a otros jugadores y buscar potenciadores de estadísticas.
Ecos de batalla: la antesala de la Batalla crepuscular
Durante la beta, los problemas de conexión a la hora de buscar partida nos han complicado bastante acceder al modo principal, la Batalla crepuscular: era habitual que la búsqueda de grupo fallara y nos devolviera directamente a la Morada de la Noche, desde donde volvíamos a intentarlo. Se trata de problemas clásicos en este tipo de pruebas que están, precisamente, para corregirlos, algo que el estudio japonés deberá de hacer de cara al lanzamiento final del juego, aunque quizás opten antes por realizar otra beta cerrada o abierta para poner a prueba los servidores y comprobar si han solucionado los problemas de conectividad.
Por suerte, aunque hemos sufrido estos problemas, FromSoftware ha puesto a nuestra disposición varios modos de juego reducidos bautizados como Ecos de batalla (Noche con olor a sangre, Virtud de los Conversos, La luna cubierta de sangre y Estigma), pensados para sentar las bases de la Batalla crepuscular sin depender de encontrar una partida estándar. Gracias a ellos hemos podido seguir practicando mecánicas de juego y afinando nuestra pericia de combate.
Durante las partidas ocurren cosas todo el rato: si otro jugador se enfrenta a un enemigo grande, recibimos un aviso para poder unirnos al combate, aunque si tarda demasiado en resolverse, el resto de rivales que no participan tienen vía libre para acumular experiencia y Virtud sin obstáculos. También existen alianzas temporales con otros jugadores que, aunque parezcan una buena idea sobre el papel, pueden dejarnos fuera de la siguiente fase si nuestro compañero no rinde lo suficiente. A todo esto se suman eventos aleatorios que introducen objetivos únicos en cada ronda. Podemos ignorarlos o cumplirlos según nuestra estrategia.
Seis Conversos con mucho margen de crecimiento
En lugar de un avatar en blanco, The Duskbloods apuesta por los Conversos, personajes prediseñados y muy diferenciados, cada uno con su propio conjunto de habilidades, un objetivo personal ligado a su historia que da mucha Virtud si lo cumplimos. Este objetivo personal va desde buscar a una hermana gemela hasta dar caza a un némesis particular.
Durante la beta hemos podido probar los seis Conversos que estaban disponibles. Albert, con su sable y subfusil, nos pareció notablemente más fuerte que el resto, aunque el estudio todavía tiene tiempo de cuadrar el equilibrio; Jan Manosangrienta nos conquistó con una esquiva muy amplia, una habilidad que recuerda a la de Malenia y una regeneración de vida al golpear con todo el sabor de Bloodborne; y completan el reparto Trang Lanh, Layla, el senador Samir Patres, capaz de destrozar a quien se ponga en nuestro camino y el pesado Zork. Cada uno cuenta con habilidades tan distintas entre sí que confiamos en que la mayoría de jugadores encuentre a su favorito entre ellos, aunque, de nuevo, la diferencia de poder entre unos y otros es todavía muy perceptible.
Todos comparten un ataque cuerpo a cuerpo y otro a distancia, un kit de habilidades que se desbloquea según subimos de nivel y hasta tres saltos con dash incluido, lo que deja un combate con mucha verticalidad, heredera directa de los juegos de acción más recientes del estudio.
Un rendimiento sólido que convive con problemas de conexión
En el terreno puramente técnico, en modo portátil, que es como hemos jugado toda la beta, The Duskbloods se mueve con muchísima fluidez, sin ninguna caída de fotogramas destacable ni siquiera en los combates con más jugadores al mismo tiempo. Persisten los característicos problemas de cámara del estudio cuando se lucha contra monstruos grandes o cuando varios guerreros se concentran en un mismo punto del escenario.
Una nueva apuesta multijugador de FromSoftware
FromSoftware nos trae una nueva apuesta por los títulos multijugador con The Duskbloods, un juego que parece estar pensado para atraer a un público más amplio, desde los más jóvenes ya acostumbrados a juegos como Fortnite, con partidas cortas, rápidas y pensadas para engancharnos casi al instante hasta aquellos que les gusta la fórmula y la estética de los Souls. ¿Logrará conseguirlo?
Hemos escrito estas impresiones tras probar The Duskbloods gracias a un código de descarga proporcionado por Nintendo.

































