Hace unos días viajamos a Los Ángeles para visitar las oficinas de Insomniac Games, donde pudimos jugar durante unas dos horas a Marvel's Wolverine y hablar con varios de sus principales responsables. Después de firmar algunos de los mejores juegos de superhéroes de los últimos años con la saga Marvel's Spider-Man, el estudio afronta ahora el reto de hacer justicia a otro personaje tan querido como Logan y, por lo que hemos podido comprobar, parece haber vuelto a entender perfectamente qué lo hace especial y cómo trasladarlo a un videojuego.
Insomniac no se ha limitado a adaptar la fórmula de los últimos juegos de Spider-Man a un protagonista más violento y oscuro. Marvel's Wolverine es una aventura de acción lineal, más concentrada y con una enorme carga narrativa, cuyos combates tienen la profundidad y el ritmo de un buen hack and slash. También incluye escenarios más abiertos, secciones de sigilo y grandes secuencias de acción guionizadas al estilo de Uncharted, pero todos sus elementos están diseñados para reflejar la personalidad, las habilidades y la ferocidad de Logan.
Un mundo con mutantes, pero todavía sin X-Men
La historia es completamente original y presenta un universo en el que existen los mutantes, aunque los X-Men todavía no se han formado. Tres años después de abandonar Team X, Logan vuelve a unirse a esta fuerza mutante cuando Bolivar Trask comienza a secuestrar mutantes movido por su fanática creencia en la superioridad humana. La aventura llevará al protagonista por lugares como Canadá, Japón y Madripoor, con la supervivencia de humanos y mutantes en juego.
Logan no estará solo, y Jean Grey, Dientes de Sable, Mística y Nathaniel Essex —el futuro Señor Siniestro, interpretado por Troy Baker— tienen una presencia importante, aunque Insomniac deja claro que esta es, ante todo, una historia sobre Wolverine. El director del juego nos explicó que la ausencia de los X-Men permite mantener el foco sobre él, ya que los mutantes no cuentan todavía con un grupo de superhéroes que pueda protegerlos, y ese vacío alimenta el sentido del deber de Logan.
Esta idea es fundamental porque el juego no presenta a Wolverine como alguien que mata por placer. La violencia es inseparable del personaje y el gameplay no se corta a la hora de mostrar todo su poder, pero el relato gira en torno a un hombre que intenta dejar atrás una vida marcada por la violencia y que vuelve a combatir porque siente la obligación de proteger a quienes no pueden defenderse. No se condena a Logan, aunque sí se exploran el dolor y el desgaste emocional que arrastra.
Esto se aprecia especialmente en una escena narrativa ambientada en un bar frecuentado por mutantes, donde podíamos hablar con varios personajes y elegir diferentes respuestas. Era un momento tranquilo y muy distinto a las brutales peleas, que mostraba a un Logan más cercano, vulnerable y humano bajo su carácter cínico y agresivo. Fue una secuencia muy bien escrita con la que Insomniac demostró que se ha tomado especialmente en serio la narrativa y la construcción de los personajes, dando incluso un paso adelante respecto a sus juegos de Spider-Man.
Un hack and slash brutal, dinámico y bastante exigente
El combate fue lo que ocupó la mayor parte de nuestra sesión y también lo que más nos convenció. No estamos ante las mismas peleas de Spider-Man con garras y sangre, sino ante un gameplay diseñado específicamente para transmitir el peso, la agresividad y el carácter depredador de Wolverine. Los ataques son rápidos, pero cada impacto se siente contundente gracias a las animaciones, el sonido, la respuesta háptica del DualSense y la proximidad de la cámara.
Con cuadrado realizamos los ataques básicos y, manteniéndolo pulsado, una potente patada. Triángulo permite lanzarnos contra un enemigo y acortar la distancia de inmediato, una idea sencilla pero decisiva para mantener el ritmo de los combates, en los que nos enfrentamos a multitud de enemigos a la vez. Logan salta de un objetivo a otro, atraviesa el campo de batalla y evita que los rivales armados puedan controlar la distancia. Círculo sirve para esquivar —con una doble pulsación para rodar— y L1 para bloquear y ejecutar el parry, una herramienta fundamental frente a los ataques más peligrosos.
El parry no es un recurso secundario, ya que los enemigos atacan con la frecuencia y contundencia necesarias para obligarnos a observar sus movimientos, reaccionar a tiempo y aprovechar cada apertura. A medida que avanzamos aparecen adversarios con armas de fuego, escudos que debemos romper y patrones de ataque diferentes, por lo que machacar botones deja pronto de ser una estrategia eficaz. Aunque Wolverine puede regenerarse, morimos en más de una ocasión durante la sesión, lo que demuestra que el juego puede llegar a ser bastante exigente. En cualquier caso, contará con cinco niveles de dificultad para adaptarse a todo tipo de jugadores.
L2 abre el acceso a las técnicas especiales, que funcionan con tiempos de recarga y de las que podemos llevar cuatro equipadas. A medida que conseguimos experiencia desbloqueamos nuevos ataques, habilidades y posibilidades para adaptar el estilo de combate. Esta capa de progresión ayuda a que Logan no empiece siendo una máquina con todas sus capacidades disponibles, pero tampoco tarda demasiado en transmitir una sensación de poder enorme.
La Rabia se divide en tres niveles que van subiendo al atacar y derrotar enemigos, y cada uno fortalece a Wolverine y mejora su regeneración. En el segundo se activa, por ejemplo, Last Stand, una habilidad crucial que permite recuperarnos después de recibir un golpe mortal. Cuando alcanzamos el tercero, Logan se convierte en una auténtica bestia: causa muchísimo daño, despedaza enemigos con facilidad y desencadena algunas de las ejecuciones más brutales que hemos visto en un juego de superhéroes.
La interacción con el escenario también tiene importancia. La patada sirve para lanzar a los rivales contra paredes y seguir golpeándolos mientras están atrapados, arrojarlos al vacío o empalarlos contra determinados elementos. En una pelea, por ejemplo, lanzamos a un enemigo contra una carretilla elevadora y acabó ensartado en sus palas. El escenario no es un simple decorado, sino que ofrece distintas oportunidades para rematar a los rivales y dar más variedad a los combates.
Una cámara espectacular que también puede dar problemas
Uno de los aspectos que más dudas nos dejó durante los combates fue la cámara, situada muy cerca de Logan para mostrar con todo detalle cómo las garras atraviesan los cuerpos, la sangre le cubre el rostro y cada ejecución ocupa prácticamente toda la pantalla. El resultado es muy vistoso y refuerza la sensación física de las peleas, aunque en algunos momentos también puede hacer que la acción resulte confusa.
Cuando varios enemigos rodean al protagonista, especialmente en interiores, cuesta controlar todo lo que ocurre alrededor. Los ataques pueden llegar desde fuera de plano y el tamaño de los personajes ocupa buena parte de la imagen, y sospechamos que este será uno de los aspectos más discutidos del juego si no se ajusta antes del lanzamiento.
Aun así, la fluidez y la variedad de movimientos son extraordinarias, e Insomniac ha preparado una enorme cantidad de remates, mutilaciones y transiciones para evitar que la violencia se vuelva repetitiva demasiado pronto. Queda por comprobar cómo evoluciona durante toda la aventura y si la progresión mantiene el interés, pero las dos horas que jugamos dejaron claro que el combate tiene profundidad suficiente para sostener el conjunto.
Sigilo sencillo, zonas abiertas y grandes escenas de acción
Aunque la aventura tiene una estructura lineal, algunas zonas son más abiertas y permiten decidir el orden de los objetivos, observar la posición de los enemigos y optar por el enfrentamiento directo o el sigilo. Esta vertiente es sencilla y no pretende tener la profundidad de un juego centrado en la infiltración, pero representa bien a Wolverine como un depredador y aporta variedad, ya sea para preparar una emboscada o reducir el número de rivales antes de lanzarse al combate.
La aventura también incluye grandes momentos guionizados que recuerdan a las mejores superproducciones de PlayStation, con persecuciones y secuencias de acción muy espectaculares. El enfrentamiento contra un prototipo de Centinela fue el mejor ejemplo, con un combate largo, dividido en varias fases y que nos obligó a emplearnos a fondo. Por lo que pudimos ver, los jefes prometen convertirse en algunos de los momentos más memorables del juego.
La experiencia de Insomniac controlando el ritmo y el espectáculo se percibe en una estructura lineal que enlaza acción, narrativa y desarrollo de personajes sin las interrupciones propias de un mundo abierto. Mike Daly, director del juego, nos explicó que este planteamiento les permite construir una historia más cohesionada, con misiones más densas y una gran variedad de localizaciones, y que habrá aproximadamente tantas como en una entrega de Marvel's Spider-Man.
Recuerdos, desafíos y distintas formas de mejorar a Logan
Los escenarios esconden coleccionables y recursos con los que podemos desbloquear trajes y aspectos para las garras. Habrá diseños originales y otros basados en los cómics, pero la ropa no será únicamente estética, ya que conseguir nuevos atuendos está ligado a las mejoras de salud, lo que anima a explorar y progresar más allá del atractivo visual.
Otro elemento interesante son las Puertas de pesadilla, una serie de desafíos opcionales que recuerdan ligeramente a los portales de Bayonetta. Nosotros jugamos una prueba contrarreloj centrada en el plataformeo, y dependiendo del tiempo obtenido, la recompensa podía ser una medalla de bronce, plata, oro o adamantium. Al completar estas pruebas desbloqueamos recuerdos que narran acontecimientos del pasado de Logan y contienen numerosos guiños a los cómics. También obtenemos Adaptaciones, mejoras equipables que alteran aspectos concretos del gameplay y nos permiten configurar a Logan según nuestra forma de jugar.
Uno de los juegos más espectaculares de PS5
Jugamos en PS5 Pro utilizando el modo Rendimiento, que funciona a 60 imágenes por segundo, aunque también habrá un modo Calidad a 30 FPS. En las condiciones de la demostración, Marvel's Wolverine nos pareció uno de los exclusivos de PS5 con mejores gráficos, especialmente por la calidad de los personajes, las animaciones y las escenas cinematográficas, todo luce a un nivel excelente.
El salto respecto a los anteriores trabajos de Insomniac se aprecia mucho en los rostros y en la interpretación. Las expresiones faciales son más naturales, los personajes transmiten emociones con pequeños gestos y la dirección de las secuencias narrativas ha ganado en detalle. El estudio ha invertido especialmente en el modelo de Logan y del reparto principal para que aguanten incluso los primeros planos más cerrados, y se aprecia el vello de sus brazos, la sangre recorriendo su cara o sus dientes cuando entra en Rabia.
¿El juego definitivo de Lobezno?
Dos horas no bastan para juzgar la duración, el equilibrio de la progresión, la variedad final de enemigos o la capacidad de la historia para mantener su intensidad. El sigilo no nos pareció especialmente profundo y la cámara puede convertirse en un problema serio cuando la acción se desarrolla en espacios estrechos o tenemos que vérnoslas con muchos enemigos a la vez. Son aspectos que habrá que comprobar en la versión final, pero no empañan unas primeras sensaciones más que positivas.
Con Spider-Man, Insomniac creó una aventura que comprendía y trataba con enorme cariño al personaje. Todo lo que hemos visto apunta a que está haciendo lo mismo con Wolverine, pero apostando por una experiencia diseñada específicamente alrededor de su personalidad y sus habilidades. La violencia, la regeneración, la Rabia y las garras están cuidadosamente trasladadas al gameplay, pero también lo están su dolor, su sentido del deber, su cinismo y la humanidad que intenta ocultar.
Marvel's Wolverine parece encaminado a ser el juego definitivo de Logan y uno de los grandes videojuegos de superhéroes de los últimos años. Para los seguidores del personaje puede convertirse en una cita imprescindible, aunque también tiene argumentos de sobra para atraer a cualquiera que disfrute con las aventuras de acción lineales, los combates elaborados y las grandes producciones narrativas para un jugador, marca de la casa de PlayStation.
Hemos escrito estas impresiones tras probar el juego en las oficinas de Insomniac Games, a las que fuimos invitados por PlayStation.







































