La saga Fire Emblem nos ha acostumbrado a recibir buenas noticias durante los últimos tiempos, con una Intelligent Systems en un gran momento de forma. Desde Awakening, pasando por Three Houses y terminando por el también brillante Engage, hemos tenido exponentes muy destacados y que además se distancian mucho entre sí, cada uno con un enfoque narrativo muy diferente, así como importantes diferencias jugables.
Uno de los Fire Emblem más ambiciosos
El juego nos sitúa en un mundo al borde de la destrucción. El dios demoníaco Balor ha regresado, y para impedir una desgracia mayor la diosa Sothis nos invoca para salvar la situación. Somos un alma muy poderosa que desciende de los cielos, pero no lo suficiente como para enfrentarse en solitario a este terrible mal. ¿La solución? Hacer un viaje de regreso al pasado para convencer a varios héroes para que unan a su causa y participen en la decisiva batalla final.
Es así como retrocedemos 5 años en el tiempo para viajar a la capital del imperio, Dagsion. Allí comprobamos la enorme libertad que tenemos para explorar y conversar con los lugareños. Hay cantidad de establecimientos y lugares que visitar. Abruma en un principio, pero pronto te das cuenta de que todo tiene sentido. Fortune’s Wave cuenta con una serie de acontecimientos principales guiados por la historia, pero entre ellos dispones de cantidad de tiempo libre.
Por ejemplo, la primera misión que jugamos consistía en luchar en la primera ronda clasificatoria de los Juegos Heroicos. Podíamos escoger si avanzar directamente hasta ella o disfrutar de 56 turnos para mejorar el nivel de nuestros personajes, su relación, obtener nuevo equipamiento y otra infinidad de opciones. El juego te deja que vayas directamente a por los eventos narrativos, pero hacerlo sin estar preparado puede ser un auténtico suicidio. Sin duda, tal y como está planteado, nos ha parecido un enfoque de lo más interesante.
Nosotros exprimimos cada turno que se nos dio, lo cual sirve para darte cuenta del potencial del juego. Una de las opciones más interesantes consiste en reclutar aliados, haciéndoles regalos, pero también incrementando el nivel de apoyo. Esto puede lograrse invitándolos a comer, además de otras actividades. También es importante tu nivel de prestigio, el cual aumenta conforme avanzas en la historia, completas misiones o haces uso de las distintas instalaciones que encontrarás.
El prestigio permite solicitar audiencias con las deidades de los templos y obtener una serie de bendiciones con distintos efectos en las batallas, del estilo de incrementar el daño ocasionado o reducir el recibido, entre muchos otros. Dentro de la importantísima faceta de exploración es posible visitar armerías para mejorar equipamiento, bazares para las pociones o mercados para los objetos a regalar. Pero aún más interesantes son las posadas, que son de utilidad para incrementar los puntos de apoyo entre compañeros o realizar actividades automáticas, que consumen turnos a cambio de monedas, materiales y experiencia, siendo una manera fácil de incrementar niveles.
No obstante, si esto no te seduce, puedes salir al mapa del juego y visitar otros pueblos, así como ruinas o enfrentarte a enemigos itinerantes en las clásicas escaramuzas de Fire Emblem. Lo más llamativo de algunos emplazamientos es que te permiten recorrerlos libremente para encontrar tesoros, e incluso protagonizar las conocidas como batallas rápidas. Se trata de contiendas distintas a las tradicionales, y que no implican posicionamiento táctico de unidades, sino la simple selección de comandos al estilo RPG por turnos. A destacar aquí los ataques en cadena, interesantes por fortalecer los puntos de apoyo entre unidades.
Como veis, el cóctel de planteamientos es elevado, con una potente experimentación con nuevas propuestas jugables, además del rescate de muchas cosas que ya conocen los fans de la saga. Por supuesto, las clásicas batallas tácticas de Fire Emblem están muy presentes, y podemos librarlas tanto en este tiempo libre que os hemos comentado, como en los eventos de historia. Como no podía ser de otra forma, suponen el punto álgido de la experiencia, y la primera gran batalla que vivimos nos sorprendió por su escala, con cantidad de enemigos preparados para recibir la furia de nuestras unidades.
Tal vez aquí lo más llamativo sea la importancia que cobran los personajes especializados en el uso de ataques mágicos. En particular, hemos descubierto las técnicas de ignición, unas habilidades especiales con efectos devastadores y que afectan a un número variable y particular de casillas. Añaden un toque diferenciador, como el rayo divino, que tiene forma de cruz y puede golpear a cinco enemigos de una sola vez. Por tanto, estas técnicas pueden ser fulminantes si son bien aprovechadas.
Luego cada héroe dispone de sus habilidades únicas, como el paso sombrío, que permite el teletransporte a posiciones lejanas para posteriormente atacar. Si te has equivocado en alguna acción, tienes la oportunidad de usar la bendición de Fortuna, que básicamente te permite dar marcha atrás en una batalla y reiniciarla en el punto que desees. Esto es algo que ya vimos en Fire Emblem: Engage, a lo que se añade la oportunidad de escoger entre dos niveles de dificultad (normal y difícil), así como activar o desactivar la características permadeath (que hace que tus unidades mueran para siempre y no puedas recuperarlas en la siguiente contienda: un clásico de la franquicia).
Por supuesto, no faltan los efectos de las armas, con sus fortalezas y debilidades. Las lanzas son ideales para unidades montadas, mientras que los arcos son eficaces contra enemigos voladores. Los elementos tácticos-estratégicos son cruciales, incluyendo el análisis del terreno. Usar los matorrales para aumentar el grado de esquiva es una gran opción, así como derribar pilares que pueden obstaculizar la embestida de determinadas unidades.
Por otro lado, conviene hacer una mención a los valores de producción. Podéis esperar secuencias animadas de elevada calidad, buenas interpretaciones de los personajes (en inglés, con subtítulos en español) y una banda sonora que por lo que hemos escuchado nos parece sensacional. El toque mediterráneo, y más concretamente español, se hace notar mucho, con acordes de guitarra clásica muy remarcados, así como entornos en que imperan tonalidades cálidas, siempre con un estilo claramente manganime.
Libertad táctico-estratégica en su máximo esplendor
Solo hemos jugado las primeras horas, pero estamos sorprendidos por lo ambicioso que es Fortune’s Weave. Quiere hacer muchas cosas, con una historia a varias bandas, una faceta de exploración con más presencia de la que esperábamos, así como la relevancia del tiempo libre y su gestión por parte del jugador para mejorar unidades y completar distintas actividades según sus intereses y forma de jugar.
Esa libertad para gestionar el tiempo creemos que es clave para entender Fire Emblem: Fortune’s Weave, pero aún nos queda mucho por ver. Sin duda, un videojuego que se distancia bastante de otras entregas y que sabe encontrar su propia identidad, pero que al mismo tiempo mantiene todas las claves icónicas de la saga Fire Emblem. La cuestión estará en comprobar si todas estas claves que os hemos comentado logran encajar dentro de la fórmula, así como si la trama logra responder a las muchas horas de juego que nos quedan por delante.
Hemos realizado estas impresiones con un código de descarga que nos ha proporcionado Nintendo of Europe SE - Sucursal en España.




































