La próxima actualización de Grounded 2 tiene la verticalidad por bandera: nos llevará hasta las más intimidantes alturas y nos sumergirá en las temibles profundidades. Into the Abyss es el segundo gran parche del juego de supervivencia en acceso anticipado de Obsidian y Eidos, pero también es el paso más largo hacia la versión 1.0 y supone la llegada del título a PS5.
La actualización disponible el 11 de agosto abre una nueva zona en Brookhollow Park: el estanque. Se compone de diferentes ecosistemas sobre y bajo el agua, varias localizaciones donde habrá misterios que descubrir, peligros a los que sobrevivir, cosas por desbloquear y mecánicas con las que experimentar. De la demo guiada que hemos visto en remoto, de la mano del director de juego Chris Parker y del productor sénior Miles Winzeler, sacamos dos claves trascendentes para cómo se juega a Grounded 2: la renovación de la jugabilidad submarina y las nuevas maneras de moverse.
De Grounded a Grounded 2
Grounded 2 llegó al acceso anticipado en julio de 2025 con la intención de continuar, pulir, ampliar y mejorar el exitoso primer juego. En el early access faltaban cosas de Grounded que se van añadiendo paulatinamente a la vez que se desarrolla una nueva historia que pasa del jardín del original al gran parque Brookhollow. De nuevo, quien juega, en solitario o en cooperativo para hasta cuatro jugadores, controla a un grupo de chavales miniaturizados que deben sobrevivir a amenazas que van más allá de los gigantescos insectos mientras descubren los misterios de la historia.
Como nos contó Jesús Bella en sus impresiones del lanzamiento, entre las principales novedades están las clases de personaje, con las que se abunda en el aspecto rolero de la experiencia; y los Buggies, insectos que se pueden domar para utilizarlos como montura y que luchen junto a nosotros. Desde hace un año se ha ampliado de diferentes maneras, pero sobre todo con la actualización The Toxic Tangle, que añadió cuatro ecosistemas, insectos, armaduras, materiales, misterios y posibilidades de aventura. Into the Abyss, aseguran desde Obsidian, es aún más grande.
De arriba a abajo
El estanque que protagoniza la actualización está en el centro del parque. Bajo él, el abismo que da nombre al parche. Encima, algo que para un humano normal sería un pequeño árbol, pero que para nuestros protagonistas supone una montaña intrincada cuya escalada avecina incontables peligros. Con estas zonas abundan en el diseño vertical que Grounded 2 ha tenido desde el principio, una verticalidad ahora más explícita. También más cómoda: vuelven las tirolinas con diferentes mejoras, un artilugio con el que se pueden conectar todas las localizaciones de Brookhollow Park. Junto a la actualización del Sistema de Tránsito Neumático, que en algunos puntos permite convertirlos en puntos de viaje rápido a cambio de Ciencia bruta, esto supone un cambio fundamental en la manera de moverse.
Entre los ecosistemas de la nueva zona destaca el pantano central, repleto de bichos a los que esquivar o combatir, pero también de suculentos materiales y recursos, por lo que se volverá con frecuencia a esta localización. Más peligrosa todavía es el área que rodea al puente. Es un entorno muy denso, tanto en diseño de niveles (repleto de recovecos que no sabes dónde te van a llevar, y por tanto, de posibles aventuras que vivir) como en fauna.
Mariquitas, avispas, gorgojos, escorpiones rayados, garrapatas y mosquitos de diferentes tamaños. Muchos de los insectos que vuelven lo hacen con un diseño estético renovado y más detallado, con ataques inéditos, con habilidades que aplican efectos negativos y con diferentes tamaños.
Si luchar contra ellos en un terreno relativamente llano puede hacerse cuesta arriba, imaginad combatirlos o intentar salir por patas (las nuestras o las del insecto que nos sirva por montura) en Gnarly Barch, el mastodóntico árbol, y sus alrededores, que mencionábamos antes. Hay muchas maneras de trepar por él: saltando entre la corteza, aprovechando la pista de carreras a lo Hot Wheels que lo rodea o colándose por sus recovecos y plataformeando desde su interior.
De cualquiera de las maneras hay algo nuevo que descubrir, un poderoso enemigo que combatir o un punto de interés destacable. El árbol se ha usado con fines conmemorativos desconocidos, por lo que las velas han creado lo que para nosotros son gigantescas estalactitas de cera que dificultan el movimiento. Al trepar desde dentro, explorando sus cavernas, un traspiés nos puede llevar al lago tóxico de su base, donde el envenenamiento es solo uno de los muchos peligros.
Que el puente del parque, afectado por la explosión narrada en el tráiler de anuncio, ahora se pueda recorrer, implica que todas las zonas están conectadas. Esto supone que un nuevo jugador, tras completar las actividades iniciales, puede ir donde le plazca. Por eso esta actualización ha supuesto que Obsidian dedique tiempo y esfuerzo al equilibrio del juego, retocando las misiones iniciales y los recursos obtenidos. Aunque el orden de lanzamiento de los parches es la opción recomendada para avanzar, se puede ir a las zonas de Into the Abyss casi desde el principio.
Qué nos espera bajo el agua
Cuando mencionamos algunos de los nuevos insectos nos dejamos uno: la chinche de agua. Será un adversario terrorífico porque nos puede corretear por tierra y perseguir bajo el agua. También será una aliada infatigable si conseguimos domarla gracias a sus poderosos ataques y combos, que nos vendrán como anillo al dedo ante los muchísimos peligros que nos esperan bajo la superficie.
Vuelven las implacables carpas Koi y la araña buceadora nos pondrá contra las redes en más de una ocasión. Menos mal que la experiencia subacuática de Grounded 2 ha cambiado mucho respecto al primer juego. El movimiento es más ágil, permitiendo esquivar. Para luchar contra los bichos submarinos dispondremos de un arpón a distancia que, como el resto del combate bajo el agua, se aprovechará de un sistema de fijado de enemigos del que no disponemos en la superficie.
El entorno submarino es menos oscuro que en Grounded. Al contrario, siempre con ese filtro verdoso de cuerpo de agua anegado, es hasta colorido. Al igual que el resto de las zonas descritas, es increíblemente denso. Un vistazo rápido nos permitió ver varias localizaciones que incitan a explorarlas a fondo, como un barco de juguete convertido en pecio de plástico o un reloj digital que ante nuestro tamaño era como un Big Ben metálico.
Pero hay nuevas e interesantes mecánicas en el fondo acuático respecto al primer juego. Ahora se puede construir bajo el agua. Obsidian dice que las mecánicas actuales no son definitivas, pero querían experimentar con ellas y que los jugadores hicieran lo propio. Hay elementos que solo se pueden construir bajo el agua, como versiones submarinas de cosas normales (cama, cocina, etcétera), además de cosas nuevas como un artilugio para restaurar el oxígeno.
Al progresar en la construcción acuática se desbloqueará el traje de exploración submarina, imprescindible para acceder a la localización que da nombre a la actualización. Con él, se anda en lugar de nadar, aunque permite saltar cual astronauta en la Luna. Que sea totalmente resistente al frío es lo que permite recorrer el abismo, un lugar donde aguardan amenazas tremendas y suculentos descubrimientos, pero también una experiencia de juego diferente.
En el abismo hay plataformeo, misterios que resolver, puntos de interés que juguetean con la ambientación terrorífica y muchos elementos narrativos y revelaciones que encaminan la historia hacia la versión 1.0. Es una localización "diseñada para crear una experiencia algo claustrofóbica", comenta durante la presentación el director de juego Chris Parker. En el futuro "probablemente tendremos otras cosas similares", añadió, aunque esto dependerá, como es habitual en los juegos en acceso anticipado, de si gusta a los jugadores.
El camino hacia la 1.0
A pesar de todas estas novedades, Grounded 2 continúa en acceso anticipado, y eso quedó claramente visible en la presentación. Aunque el combate ha mejorado mucho respecto a Grounded, sigue pareciendo tosco. Al adentrarse en algunas localizaciones se notaban los tirones.
Son cosas a abordar en el camino hacia la versión 1.0, un sendero cuyo fin aún está nebuloso. La hoja de ruta indica que tienen planes para más contenidos tras Into the Abyss, así que quienes esperen al juego completo aún deben ser pacientes. La supervivencia en miniatura de Obsidian Entertainment y Eidos Montreal va tomando una forma muy atractiva. La duda es: ¿conseguirá sorprender en el lanzamiento definitivo tanto como aquel Grounded que a muchos maravilló tras pasarles desapercibido durante dos años de acceso anticipado?
Hemos realizado estas impresiones tras asistir a un evento digital invitados por XBOX-Asesores.








































