Hooded Horse se ha consolidado como uno de los sellos de referencia para la estrategia moderna. Tras el éxito de Manor Lords o Against the Storm, la editora suma a su catálogo Nova Roma, un constructor de ciudades desarrollado por Lion Shield que llega hoy mismo a la plataforma de acceso anticipado de Steam y a Game Pass; trasladando la ambición de la antigua Roma a un desafío de estrategia, ingenio, gestión y favor divino.
Tras varias horas cimentando una nueva urbe, queda claro que estamos ante un videojuego con personalidad propia. Es una propuesta que convencerá al veterano por sus mecánicas y atrapará al recién llegado gracias a una estética limpia y una dificultad equilibrada. Os contamos lo que nos ha parecido en las siguientes líneas.
El agua como motor y amenaza
El título respeta los pilares habituales del género: recolección de recursos, expansión tecnológica y la gestión de la felicidad de los ciudadanos. Sin embargo, donde Nova Roma realmente brilla es en las capas que lo hacen diferente.
La simulación de fluidos es uno de los corazones del juego. Lejos de ser un adorno estético, la gestión hídrica condiciona cada metro cuadrado de nuestra ciudad: los acueductos son infraestructuras vitales que exigen un diseño milimétrico para garantizar el suministro, combatir incendios o alimentar las termas que mantienen la salubridad y el ánimo de la ciudad (en nuestro caso bautizada como Legio VI).
El agua también dicta el urbanismo a nivel de prevención, ya que una planificación deficiente a la hora de construir nuestros edificios puede condenar distritos enteros durante las lluvias torrenciales si no se han previsto salidas naturales hacia niveles inferiores. Esta capa estratégica obliga a estudiar el mapa con mentalidad de ingeniero antes de colocar la primera piedra de cada nuevo edifico o hacernos un mapa mental de la ciudad que queremos construir.
Cumpliendo con lo divino y defendiéndonos de lo terrenal
Otro sistema a tener en cuenta es el de los Dioses, que aporta un punto más dinámico a cada partida. Contamos con cinco de las deidades (habrá más próximamente) más importantes de la cultura romana que presentan peticiones variadas y coherentes.
El primer paso por supuesto será construir un templo a todas ellas y posteriormente tendremos que ir cumpliendo diversos objetivos relacionados con la misma (construir una caseta de pesca para Neptuno o darle un tributo en oro, por ejemplo). El cumplimiento de estos mandatos divinos es la vía principal para obtener "inspiración", necesaria para el avance tecnológico, mientras que ignorar estas demandas conlleva riesgos: la ira de los dioses se traduce en desastres que pueden desmantelar horas de progreso en cuestión de segundos.
En cuanto a la defensa militar, la experiencia es satisfactoria y equilibrada. Aunque recibimos ataques periódicos de unidades enemigas, el sistema permite gestionarlos bien si se cuenta con una defensa sólida y se está atento al radar para interceptar las amenazas a tiempo. Al tratarse de un acceso anticipado, se nota que es un sistema con margen de crecimiento, pero las bases de reclutamiento de milicias y fortificación ya funcionan con bastante solvencia.
Un juego que se adapta a veteranos y noveles
Sabemos que muchas veces hay jugadores que dudan si dar el paso ante un juego de estrategia o gestión por miedo a que pueda abrumar o a que sea demasiado complicado entrar en el género.
Por suerte, la curva de aprendizaje de Nova Roma está muy bien medida. El título ofrece tres niveles de dificultad preestablecidos que permiten desde una experiencia más relajada tipo sandbox hasta retos donde la demanda de los dioses es constante y el margen de error mínimo.
Atractivo a la vista y muy estable en su rendimiento
Estéticamente, el juego compensa la sencillez de sus texturas con una dirección artística vibrante y un uso del color que lo hace sumamente agradable a la vista.
Esta sobriedad técnica se traduce en un rendimiento impecable. En configuraciones de gama alta, como nuestro equipo con una NVIDIA GeForce RTX 5080, la experiencia a 4K es fluida y constante, mientras que en dispositivos portátiles como la ROG Xbox Ally X el título se desenvuelve sin sacrificios. Resulta encomiable la estabilidad del motor en esta fase de acceso anticipado, manteniendo el tipo incluso con ciudades masivas y múltiples sistemas de simulación activos.
Pero lo que nos ha sorprendido de Nova Roma es que se comporta de forma excelente incluso en su estado de Early Access. El motor aguanta bien la carga de una ciudad en expansión con múltiples sistemas de simulación activos simultáneamente y no hemos encontrado fallos técnicos o bugs durante nuestras partidas.
Conclusiones
Nova Roma trasciende la estrategia y construcción convencional en los videojuegos para transformarse en un duelo contra la geografía y la divinidad. Su sistema de fluidos y la gestión climática no son meros añadidos, sino el eje sobre el que pivota una experiencia exigente y gratificante. Con una base técnica muy cuidada y un margen de crecimiento de lo más interesante, Hooded Horse entrega una de las propuestas de estrategia más interesantes de este 2026. Una pieza que, ya desde su acceso anticipado, demuestra madera de clásico.
*Hemos realizado estas impresiones gracias a un código proporcionado por Hooded Horse.










































