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Análisis My Time At Portia, un inmenso RPG 3D de artesanía (PC, PS4, Switch, Xbox One)

Sara Borondo ·
La vida de un artesano rural cuyos principales valores son ser en 3D y muy grande, pero que fuerza demasiado el paso del jugador.
Análisis de versiones PC. Las versiones PS4, Switch y Xbox One todavía no salen.

Los juegos que muestran la vida en el campo pueden parecer todos iguales, y a veces son simples copias unos de otros con elementos de agricultura, combate, artesanía y romances, pero algunos logran tener personalidad propia. Unos, como Harvest Moon, se centran en florecer tanto la tierra como las relaciones sentimentales; otros, como Rune Factory, apuestan por los combates mientras que otros como Stardew Valley incluyen la crítica social, política y económica con unos personajes muy peculiares. My Time at Portia consigue destacar por dos aspectos: Se desmarca de las 2D para ser un juego en tercera persona en 3D y la actividad a la que más tiempo dedicamos es la artesanía. Es una pena que sus dos mejores bazas sean también parte de lo que no acaba de cuadrar en el juego.

La casa a la que llegamos en Portia es una coqueta cabaña situada fuera de las murallas del pueblo donde el padre del protagonista tenía un taller de construcción, pero lejos del abandono el pueblecito es un encantador lugar de cuento, situado a la ladera de un monte, con prósperos establecimientos y, en general, acogedores habitantes.

El gremio de constructores es bastante fuerte en el pueblo y así pasamos a entrar en una pugna por ser los mejores compitiendo con otros talleres. Todo está por hacer y hay que empezar a recoger madera y piedra hasta tener pico y hacha, una espada para matar enemigos… lo habitual en el género.

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Múltiples actividades para hacer en todas las ocasiones

Progresivamente vamos descubriendo la gran cantidad de actividades que hay: pescar, tener citas con otros aldeanos (y, en ellas, seguir minijuegos para jugar en un balancín o columpiarse, por ejemplo), disparar globos, jugar a una tragaperras, carreras de caballos, perseguir fantasmas, buscar insignias por el pueblo… todos los meses hay alguna actividad colectiva y luego hay otras particulares, lo que da bastante diversidad a Portia.

Poco a poco el taller va poblándose de maquinaria, alguna de la cual se puede mejorar, y edificios propios de una granja.
Poco a poco el taller va poblándose de maquinaria, alguna de la cual se puede mejorar, y edificios propios de una granja.

El esfuerzo de Pathea Games por hacer el juego variado es loable, aunque en ocasiones llega hasta el absurdo: para potenciar las relaciones con los habitantes del pueblo se puede jugar con ellos a piedra, papel o tijera o empezar una lucha a puñetazos.

Poco a poco la granja irá creciendo y llenándose de hornos y máquinas para producir una buena cantidad de materiales y objetos de todo tipo, ya que el trabajo principal del protagonista es convertir materias primas y los materiales que encuentra en materiales refinados y objetos que van mejoran la vida en el pueblo y ampliando horizontes, pero la gestión de todos estos componentes no es precisamente sencilla.

En ocasiones sirve con tener el objeto necesitado en alguno de los numerosos cofres que tendremos a las pocas decenas de horas de juego, pero en otras tendremos que tenerlos en la barra del personaje e irlos seleccionando uno por uno, algo que lleva bastante tiempo porque hay que revisar qué hace falta en el menú de construcción de cada objeto, ir a un cofre, buscarlo (por suerte, todos los cofres están conectados en el menú), colocarlo y volver a la estación de ensamblaje. Esta tarea es más pesada que en otros juegos del género por la relevancia que tiene en este caso la construcción.

Mientras desarrollamos distinta maquinaria, la cría de ganado o la agricultura quedan en un plano bastante secundario, el combate solo es un reto en las mazmorras, y no en todas, y las relaciones sociales contribuyen a desarrollar la historia del mundo.

Zonas como las ruinas de la planta depuradora aportan una jugabilidad distinta</b> al ser una carrera contra el reloj para recorrer distintos niveles llenos de enemigos.
Zonas como las ruinas de la planta depuradora aportan una jugabilidad distinta al ser una carrera contra el reloj para recorrer distintos niveles llenos de enemigos.

Las 3D le dan a Portia un aire muy diferente al de otros juegos similares y, en general, consiguen buenos resultados mientras recorremos escenarios o mazmorras o incluso cuando hablamos con otros personajes, pero en la recogida de recursos plantea algunos problemas con la cámara y no funcionan tan bien. Esto se nota sobre todo en la minería, que es una de las actividades que lleva más tiempo dado el carácter constructor del juego. Se excava sobre todo en ruinas abandonadas en las que, además de materias primas, hay reliquias que se detectan utilizando unas gafas especiales. Entramos en las ruinas y buscamos esos objetos mientras picamos en distintas vetas de minerales y es en los angostos túneles que se excavan donde peor resultan las 3D, de forma que es fácil desorientarse y acabar perdiéndose, hasta tal punto que el estudio ha implementado la opción de salir por la vía rápida de las zonas de excavación.

La dicotomía ficticia entre ciencia y religión

El mejor ingrediente de la historia es que Portia transcurre en un mundo que fue devastado en el pasado por algún fallo científico, de forma que en el juego están por un lado los partidarios de la ciencia y, por otro, la Iglesia de la Luz que aboga por eliminar cualquier resto de la tecnología que llevó al mundo al desastre. Se supone que el jugador decide si utiliza los discos de datos que encuentra mientras excava para conseguir algún avance tecnológico o si lo entrega a la iglesia para su destrucción, pero esta elección no es tal en realidad ya que sin las máquinas que investiga la ciencia no se puede avanzar en la historia mientras que a la inversa sí es posible.

Al activar las gafas en las ruinas se ven las reliquias cercanas, solo hay que fijarlas y desactivar las gafas antes de ponerse a picar el túnel.
Al activar las gafas en las ruinas se ven las reliquias cercanas, solo hay que fijarlas y desactivar las gafas antes de ponerse a picar el túnel.

Este dilema no es lo único que se siente demasiado artificial en el juego. El ritmo inicial es terriblemente lento, y después no acelera demasiado, las opciones de construcción y el territorio se van abriendo al jugador de forma casi desesperante. Si esto se realiza bien el jugador ni se entera, pero aquí se percibe casi desde el principio, de tal forma que a veces parece que estemos en un juego gratuito con micropagos para avanzar más rápido y ni el hecho de que se consiga el transporte rápido (que tenemos que construir nosotros, lo que lleva también su tiempo) lo minimiza. Lo único que sí se siente que avanza a buen ritmo es la subida de nivel del personaje, consiguiendo puntos que se invierten en mejorar la recogida de recursos, el combate o las habilidades sociales.

Un diseño artístico correcto pero sin imaginación

El diseño artístico es correcto, Portia es bonito, y sus alrededores igual y los menús son atractivos, pero el aspecto demasiado inocente juega en su contra y los enemigos son poco imaginativos. Todo en, en general, tan neutro que acaba por no transmitir nada. Los personajes calcan casi los de otros juegos del género y, aunque se puede jugar con protagonista femenino o masculino, el diseño de los personajes lleva a pensar que esté pensado para jugar como un constructor.

Los animales del establo agradecen los cariños y crecen más rápido. Cada alimento tiene un índice de crecimiento diferente.
Los animales del establo agradecen los cariños y crecen más rápido. Cada alimento tiene un índice de crecimiento diferente.

El sonido merece mención aparte pero no precisamente por su calidad. La banda sonora es muy corta y no demasiado atractiva, y los efectos de sonido son flojos. El doblaje está en inglés y los textos en un español bastante malo que puede llegar a confundir. Por poner algún ejemplo, muelle, en inglés "spring", se traduce por "primavera", que es la acepción más usada de la palabra, y no es el único objeto o construcción con un nombre extraño. Las instrucciones de algunos minijuegos son también difíciles de descifrar a veces.

Conclusiones

My Time at Portia gustará a aquellos que prefieran jugar muy lentamente. Las 3D le dan un aire diferente, aunque no necesariamente mejor, y parte de lo que le hacen ganar en inmersión y en vistosidad a la hora de decorar el taller lo pierden en visión durante la recogida de recursos. Es un juego entretenido y enorme, pero su cuestionable ritmo no es para todo el mundo.

Hemos realizado este análisis con un código que nos ha proporcionado Team 17.

NOTA

6.5
Gráficos
Duración
Sonido
Un jugador
Jugabilidad
Multijugador

Puntos positivos

Un mundo de juego inmenso.
Una gran cantidad de actividades.

Puntos negativos

La lentitud en la evolución de la partida.
La traducción de los textos.
La minería.

En resumen

Ser un artesano en Portia es muy entretenido y hay mil actividades diferentes, pero impone un ritmo demasiado lento y las 3D son un arma de doble filo.
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Marckt · hace 2 minutos
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isarico · hace 13 horas
Y se sabe para cuando en consolas? Deseando estoy de jugarlo.

Darkrukario · hace 20 horas
No os dejéis guiar por este análisis (bastante pobre desde mi punto de vista) y echadle un vistazo mejor, si os gusta el género no creo que os decepcione.

boykins · hace 20 horas
Yo probé la demo y me vició mucho. Lo compraré en cuanto baje algo de precio. Cada vez hago menos caso a las notas de la prensa...

Arryiel · hace 21 horas
[respuesta:5]Ya te digo, a estas alturas parece que en Steam las únicas valoraciones más o menos fiables son "Extremadamente positivas" o "Mayormente Negativas", cualquier cosa en medio... Como que no, variadas, positivas y muy positivas pueden ser de todo a estas alturas, desde juegos cojonudos que tuvieron problemas de salida o alguna polémica y por ello está en variados (aunque esto ya no sea aplicable) a mediocridades tremendas que están en muy positivos porque tampoco hay nada mal per se.
Les hace falta otro sistema ya, o al menos añadir la opción de análisis neutral.[/respuesta]

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Interesante propuesta de exploración con un cautivador acabado audiovisual.
Plataformas:
PC PS4 Xbox One Switch
Ficha técnica de la versión PC
ANÁLISIS
Desarrollo: Pathea Games
Producción: Pathea Games
Distribución: Steam
Precio: 29,99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: No
Online: No
COMUNIDAD

PUNTÚA
My Time At Portia para Ordenador

Insuficientes votos para figurar en los rankings.
Ficha técnica de la versión PS4
Desarrollo: Pathea Games
Producción: Pathea Games
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Inglés
Voces: No
Online: No
Ficha técnica de la versión Xbox One
Desarrollo: Pathea Games
Producción: Pathea Games
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Inglés
Voces: No
Online: No
COMUNIDAD
Ficha técnica de la versión Switch
Desarrollo: Pathea Games
Producción: Pathea Games
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Inglés
Voces: No
Online: No
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