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Análisis de Mario Party: Star Rush (Nintendo 3DS)

Mario Party vuelve a intentarlo en Nintendo 3DS con un juego que trae consigo buenas ideas, pero muy irregular en su conjunto.
·
GRÁFICOS
6.5
SONIDO
6
NOTA
6.5
DIVERSIÓN
6
JUGABILIDAD
6.5
Análisis de versión Nintendo 3DS.

Puede que la saga Mario Party no esté pasando actualmente por su mejor momento, pero si hay un terreno que se le ha resistido desde siempre ese es el de las consolas portátiles. El principal problema que tenían estas entregas solía radicar en lo complicado que llegaba a resultar jugarlas con amigos, y eso en un juego tan enfocado al multijugador como este, nunca es bueno, aunque la pobre selección de minijuegos de la que hacían gala tampoco ayudaba demasiado a cambiar las cosas. Y si seguimos sumando inconvenientes, la larga duración que suelen tener las partidas de la serie incluso con su menor número de turnos, terminaban por condenar al fracaso a todos los títulos de la serie que se atrevían a escapar del mercado de sobremesa.

Por suerte, Nintendo por fin ha tomado nota de todo ello para traernos Mario Party: Star Rush, un juego que busca demostrar que la serie también puede divertir en una portátil, aunque el resultado ha vuelto a quedarse a medio camino y sigue lejos de las mejoras entregas de la saga. Eso sí, esta vez estamos ante un producto mucho más disfrutable y con buenas ideas.

Fiesta portátil

Lo primero que llama la atención de este Mario Party es la forma en la que está estructurado. En vez de apostar por las partidas tradicionales en grandes tableros, esta vez nos encontramos con una selección de pequeños "mini-modos" destinados a ofrecernos sesiones de juego que oscilan entre los cinco y los quince minutos.

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Esto tiene tanto su parte positiva como negativa, ya que aunque el formato encaja mucho mejor con lo que cabría esperar de un título para Nintendo 3DS, no hemos dejado de echar de menos poder jugar una partida al estilo clásico, aunque su duración se viera reducida de alguna manera, ya que ninguna de las modalidades nuevas llega a los niveles de complejidad y estrategia a los que la serie nos tiene acostumbrados.

Otro detalle a tener en cuenta es que aquí desbloquearemos contenidos a base de jugar mucho. Hay una barra de experiencia que se irá rellenando tras cada sesión de juego y cada vez que la completemos obtendremos una nueva recompensa en forma de personaje, modo, opciones o tablero.

Conseguir el suficiente nivel como para desbloquear todos los modos no es algo que nos vaya a llevar mucho tiempo, pero no habría estado de más que al menos estas modalidades si hubiesen estado desbloqueadas de inicio, ya que son muy irregulares y no están todas al mismo nivel, lo que acaba por limitar en gran medida nuestras opciones de juego durante las primeras horas.

Entrando un poco más en profundidad en lo que nos ofrece cada uno de ellos, el único que tendremos desbloqueado de inicio será Toads a la aventura, probablemente el más promocionado de todos. Aquí solo podremos controlar a Toad, aunque durante las partidas o mediante amiibo podremos reclutar a otros personajes para que se unan a nuestra causa y nos den ventajas con sus dados especiales y apoyo durante los minijuegos.

Si caemos en la misma casilla que nuestro rival participaremos en un duelo para ver quién saca la carta con el número más alto. El ganador se quedará con uno de los aliados de su rival.
Si caemos en la misma casilla que nuestro rival participaremos en un duelo para ver quién saca la carta con el número más alto. El ganador se quedará con uno de los aliados de su rival.

Aquí nuestro objetivo no será otro que hacernos con el mayor número posible de estrellas, algo que solo podremos obtener quedando primeros en los minijuegos de jefe o reuniendo diez monedas. Esta modalidad consiste únicamente en esta clase de pruebas, así que no esperéis minijuegos clásicos. Por lo tanto, tendremos que colaborar con el resto de jugadores para acabar con estos gigantescos enemigos, aunque solo el que más puntos acumule será el auténtico ganador, algo que conseguiréis haciendo daño, cumpliendo el objetivo que nos pidan y dando el golpe de gracia, aunque mucho cuidado, ya que si sois vosotros los que sois golpeados perderéis parte de vuestra puntuación y probablemente también un tiempo valioso.

Por desgracia, solo hay doce de estos minijuegos y no tardaremos en aprendérnoslos de memoria. Además, no nos han parecido especialmente brillantes ni divertidos u originales, más allá de un par de ellos que sí son lo suficientemente intensos como para que nos impliquemos en la acción.

El desarrollo de los turnos supone una de las grandes evoluciones de este Mario Party, ya que ahora no tendremos que esperar a que nos toque para tirar el dado y hacer nuestro movimiento. En cambio, todos los jugadores lanzarán sus dados y seleccionarán la ruta que quieren tomar a la vez, una idea que nos ha parecido brillante y que agiliza las partidas muchísimo, además de darles más dinamismo para evitarnos los tiempos de espera.

Esta vez los turnos tienen lugar de forma simultánea para todos los jugadores.
Esta vez los turnos tienen lugar de forma simultánea para todos los jugadores.

Aquí los tableros están divididos en casillas como las de un juego de rol por turnos (parecido a Fire Emblem, por ejemplo), por lo que no estaremos limitados a seguir una línea de puntos que se va bifurcando como en sus predecesores y tendremos total libertad para decidir cómo nos queremos mover por él.

Evidentemente existen distintos tipos de casillas en las que podemos caer, ya sea para recolectar monedas, conseguir objetos, provocar una acción especial en el mapa, comprar cosas en la tienda o activar el minijuego del jefe que toque. Los primeros tableros son extremadamente simples, aburridos y al final dependen totalmente de la suerte que tengamos con el dado, aunque una vez empezamos a desbloquear los más avanzados las cosas mejoran mucho, ya que son más grandes, complejos y cuentan con unas mecánicas que van alterando el terreno, lo que añade un leve toque estratégico que le sienta muy bien.

De todas formas, tener suerte con el dado sigue siendo vital, ya que si alguien activa el minijuego de jefe, este comenzará con ventaja frente al resto, quienes tendrán que aporrear el botón A para llegar rápidamente a la casilla de la prueba y poder participar. Hay combates en los que esto suele decidir la victoria, algo que puede resultar muy frustrante e injusto cuando los dados deciden no ponerse de nuestra parte.

Los jefes tienen dos fases distintas. Cuando les quitamos la mitad de la vida se vuelven mucho más agresivos y peligrosos.
Los jefes tienen dos fases distintas. Cuando les quitamos la mitad de la vida se vuelven mucho más agresivos y peligrosos.

En general se trata de un modo interesante, aunque la falta de minijuegos tradicionales y la escasa variedad de jefes con las que cuenta, así como lo injusto que puede llegar a resultar a veces, acaban disminuyendo su atractivo y reduciéndolo a un simple pasatiempo con el que entretenerse de vez en cuando.

Por otro lado tenemos Maratón monetaria, uno de los modos que más nos han gustado de todo el juego. Aquí tendremos que participar en unas carreras con otros personajes en un circuito dividido por casillas. Lo interesante es que no avanzaremos por él tirando el dado, sino con las monedas que obtengamos en los minijuegos. Cada moneda nos hará avanzar una casilla, por lo que esta modalidad cuenta con sus propias pruebas específicas, aunque al igual que con Toads a la aventura, solo hay doce distintas y no tardan en volverse repetitivas rápidamente.

Lo bueno es que, sin ser un derroche de originalidad, son muy frenéticas y divertidas, algo a lo que también hay que sumarle la posibilidad de poder usar objetos contra nuestros rivales (los obtendremos rellenando una barra de energía a base de recoger monedas), por lo que no dejan ni un solo momento de descanso, convirtiéndose en una opción ideal para partidas rápidas, especialmente a la hora de jugar solos.

 Maratón monetaria nos ofrece los minijuegos más frenéticos y divertidos del juego.
Maratón monetaria nos ofrece los minijuegos más frenéticos y divertidos del juego.

Fiesta de globos sería lo más parecido a una entrega clásica, donde tendremos que conseguir monedas explotando globos y en los minijuegos para luego poder comprar estrellas, solo que aquí los tableros son diminutos y casi no ofrecen margen de maniobra, algo que favorece los duelos entre personajes. Además, aquí también los turnos tienen lugar de forma simultánea y hay muchas más pruebas posibles (unas 26), lo que hace que sea el más variado de todos. Estas tienen un nivel bastante irregular, con algunas muy buenas, otras olvidables y el resto que ni molestan ni apasionan. Destacar que el número de minijuegos basados puramente en suerte no es demasiado alto esta vez, algo que siempre nos parece un punto positivo.

A partir de aquí las cosas empiezan a ir a peor, ya que el resto de modos son Mariogammon, una prueba en la que tenemos que llevar tres figuras por una línea recta hasta la base del equipo contrario a base de tirar dados y rezar por caer en las casillas adecuadas, por lo que todo depende de la suerte que tengamos con los dados. Soso, aburrido y no aporta nada.

Dando la nota es una especie de minijuego musical donde tendremos que tocar composiciones clásicos de los juegos de Mario junto a nuestros amigos acertando a pulsar el botón en el momento en el que las notas crucen por nuestro lado. Otra prueba sin gracia alguna y que lo único interesante que tiene es poder escuchar las nuevas remezclas de canciones que ya forman parte de la historia de los videojuegos.

Los tableros de Fiesta de globos son minúsculos.
Los tableros de Fiesta de globos son minúsculos.

Puzle numérico mejora un poco respecto a los dos modos anteriores, ofreciéndonos una especie de conecta tres competitivo para dos jugadores en el que tendremos que girar unos cubos para obtener los números que buscamos y hacer desaparecer distintas líneas de bloques. Simple y poco original, pero entretenido.

Finalmente tenemos Torre de neón, una modalidad en la que tendremos que escalar una torre con una serie de paneles luminoso que se van iluminando de un color u otro para indicarnos la cercanía que hay de un sparkie oculto, de forma que tendremos que guiarnos por ellos y calcular muy bien nuestros movimientos para evitarlos y llegar lo más alto que podamos. Como entretenimiento esporádico no está mal, pero tampoco le pidáis mucho más allá.

No falta la clásica Área de minijuegos donde podremos jugar cualquier prueba que ya hayamos jugado por lo menos una vez.
No falta la clásica Área de minijuegos donde podremos jugar cualquier prueba que ya hayamos jugado por lo menos una vez.

Como veis, Star Rush nos ofrece una buena cantidad de modos y variantes distintas para que tengamos muchas opciones entre las que escoger, aunque a la hora de la verdad solo tres de ellas nos han parecido lo suficientemente destacables como para considerar su compra, dejándonos con un producto un tanto irregular.

Gráficamente tampoco esperéis que explote adecuadamente las posibilidades de vuestra consola, ya que cuenta con un apartado técnico simplemente correcto, con unos modelados normalitos, unas animaciones muy pobres y unos escenarios bastante simples. Eso sí, de vez en cuando nos sorprende con algún que otro minijuego más espectacular de lo normal, y las batallas contra los jefes resultan muy vistosas y llamativas.

Por último, el sonido nos deja con una banda sonora muy animada y alegre que se ajusta bien a lo que vemos en pantalla, pero a la que le falta algo de inspiración y que se llega a repetir más de la cuenta por su nula variedad. Por su parte, los efectos se limitan a cumplir sin más pretensiones.

Conclusiones

Mario Party: Star Rush es un juego que a pesar de sus irregularidades sabe regalarnos algunos buenos momentos en compañía de nuestros amigos gracias a los acertados cambios que se han realizado respecto a las entregas de sobremesa para agilizar el desarrollo de las partidas y ofrecernos un título más dinámico y con más opciones para disfrutarlo.

No todos los modos son igual de buenos, jugar en solitario sigue siendo un aburrimiento mayúsculo, continúa sin multijugador online y la selección de minijuegos no está entre lo mejor de la saga, pero esta vez ha sabido adaptarse a algo más acorde con una experiencia portátil. Si tenéis ganas de jugar a un título de esta saga en cualquier parte y tenéis varios amigos con los que competir y dispuestos a poner vuestra amistad en peligro, aquí tenéis un juego que, como mínimo, sabrá entreteneros de vez en cuando.

Hemos realizado este artículo con una copia digital de la versión final que nos ha proporcionado Nintendo.

Carlos Leiva
Colaborador
Salvando Hyrule incontables veces desde 1986, Carlos se licenció en periodismo con el único fin de poder dedicarse a los videojuegos y escribir sobre ellos, una afición que ha marcado gran parte de su vida y que siempre ha sentido como algo que va mucho más allá de ser un simple hobby.
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kovuviw · 17/11/2016 08:51
[respuesta:24]ahí le has dado. Es el primer mario party que juegas xD

Pero coincido en tu opinión de que éste es mejor que el Island Tour, vaya desproposito con ese último.[/respuesta]

c4r10x · 17/11/2016 06:30
Sinceramente me parece que no es justa la nota que le dieron, tengo muchísimos juegos en mi 3ds y realmente este es el primer mario party que juego y me a sorprendido el vicio en el que me tiene, los gráficos son geniales parece un juego de wii, muy divertido, me gusto tanto que conseguí el Mario Party: Island Tour pero nada que ver ese si es merecedor de esta nota...

ASTURmatr · 09/10/2016 23:07
No suscribo apenas nada de lo que dice el análisis. Y como del foro parece que soy el único que se lo ha jugado, voy a comentar mis impresiones.

Sólo le veo dos grandes problemas a este Mario Party como Mario Party que es: la inexplicable e imperdonable falta de online (se supone que si haces partidas cortas y para jugar todos a la vez es para agilizar el multijugador) y el escaso número de minijuegos. La anterior versión portátil tenía más de 80 y aquí, siendo el Mario Party más apoyado en minijuegos, son unos 53. Eso sí, son muy buenos. Si algo bueno tuvo la marcha de Hudson de la saga es que los minijuegos salieron ganando. Desde Wii Party hasta el Mario Party Star Rush la saga ha cosechado algunos de los minijuegos más originales y divertidos de todas las entregas. Me huele, aunque sé que me equivoco, a un futuro DLC con más minijuegos. No dudaría ni un segundo en comprarlo.

Lo que no puede uno es bañarse y guardar la ropa. Si se pide novedades no se puede uno encasillar en lo que ya llevamos viendo desde mediados de los 90. Los engendros de los últimos años (e incluyo aquí a los últimos títulos de Hudson, ya que tanto se llora su muerte) han buscado fórmula más o menos funcionales, pero ninguna de ellas ha terminado de cuajar. El último bodrio de los coches es de lo peor de la saga. Y eso que la última entrega de Wii (¿la 9?) recuperaba a los tableros como protagonistas, pero la fórmula de juego era lo que no encajaba.

Así que aquí se ha optado por versiones nuevas, perfectas para partidas cortas (o largas) en portátiles. Sí que se echan de menos tableros tradicionales, pero de esos hace años que ya no existen. Aquí hay más de suerte que de estrategia, pero los diferentes modos de juego me parecen lo suficientemente interesantes como para ofrecer uno de los multijugadores en portátil más frescos y ricos de los últimos años.

Y los gráficos, que tanto critiqué, se ven sólidos, con muy buenas texturas y un detalle exquisito en el diseño. No sé qué esperaba el redactor encontrarse.

Verchiel · 08/10/2016 15:55
Teniendo el nuevo Paper Mario para Wii U recién salido no creo que compre este Mario Party. En un futuro puede que le dé una oportunidad, pero por ahora voy a pasar de él.

DMaligno · 08/10/2016 13:22
Desde que Hudson dejó los Mario Party son una basura, y este no parece excepción. Están empeñados en que kas partidas deben durar de 5 a 15 minutos y eliminar cualquier atisbo de estrategia. Pasaron de ser los típicos juegos de Nintendo accesibles de inicio pero profundos, estratégicos y con muchas capas al mojarse en ellos, a mierda casual de la peor Ubi o Ninty de hoy. El online ya pal siglo que viene si eso. Pues para ellos con patatas.

Siempre estarán ahí los MP1, 2, 3, 6 o 7 para echar un buen multi con los colegas, incluso en la propia WiiU.

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Género/s: Minijuegos / Party
PEGI +3
Plataformas:
Nintendo 3DS
Ficha técnica de la versión Nintendo 3DS
ANÁLISIS
Desarrollo: Nintendo EPD
Producción: Nintendo
Distribución: Nintendo
Precio: 34,95 €
Jugadores: 1-4
Formato: Tarjeta
Textos: Español
Voces: Español
Online: No
COMUNIDAD

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Mario Party: Star Rush para Nintendo 3DS

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