Reino Unido ha puesto en marcha en Cornualles una de sus apuestas energéticas más singulares: una planta geotérmica profunda capaz de extraer agua a más de 190 ºC desde un pozo de más de 5 kilómetros de profundidad para generar electricidad de forma continua y, además, recuperar litio del fluido geotérmico. El proyecto, desarrollado por Geothermal Engineering Ltd. (GEL) en United Downs, se presenta como la primera instalación británica que combina ambas cosas a escala comercial.
El titular más llamativo habla de una “alternativa real al petróleo”, pero conviene matizarlo. Lo que ha activado Reino Unido no es un sustituto directo del crudo para todos sus usos, sino una fuente de electricidad renovable de base, es decir, capaz de producir energía 24 horas al día sin depender del viento ni del sol. Esa es precisamente una de las bazas con las que GEL y varios medios británicos están vendiendo la planta: no como reemplazo mágico del petróleo, sino como una pieza más estable dentro del puzle de la transición energética.
Electricidad continua desde el subsuelo
La instalación se apoya en el granito caliente de Cornualles y en la Porthtowan Fault Zone, una estructura geológica que permite hacer circular el agua por el subsuelo, recoger calor y devolver después el fluido ya enfriado al sistema en un circuito cerrado. El pozo principal alcanza 5.275 metros, lo que lo convierte en el más profundo perforado en tierra firme en Reino Unido, mientras que el pozo de reinyección llega a 2.393 metros. Esa infraestructura ha permitido acceder al agua más caliente registrada en el país para este tipo de uso energético.
La otra pata del proyecto está en el litio. Una vez aprovechado el calor para mover las turbinas, el fluido geotérmico pasa por un proceso de extracción para obtener carbonato de litio sin necesidad de minería convencional a cielo abierto. GEL afirma que ya está produciendo litio carbonato de forma comercial y que su volumen inicial rondará las 100 toneladas anuales, suficiente para miles de baterías, aunque las equivalencias exactas varían según la fuente y el tipo de batería utilizado en el cálculo.
Una planta pequeña con valor estratégico
En cuanto a la electricidad, las cifras también son prometedoras, pero todavía contenidas. La planta arranca con una potencia inicial de alrededor de 3 MW, suficiente para abastecer aproximadamente a 10.000 hogares, según la empresa y varios medios británicos. No es una escala que vaya a transformar por sí sola el sistema energético del país, pero sí marca un hito: es la primera planta geotérmica profunda del Reino Unido conectada a la red y funcionando como demostración de que el modelo puede ser viable también fuera de los grandes países geotérmicos tradicionales.















