La llegada de la baliza V-16 como dispositivo de emergencia obligatorio en España desde el pasado 1 de enero ha generado numerosas dudas entre los conductores. Su funcionamiento, su capacidad de señalización y, especialmente, la relación que mantiene con los tradicionales triángulos de emergencia han provocado cierta confusión. Aunque la V-16 ha sido concebida para sustituirlos, existen situaciones en las que los triángulos todavía pueden desempeñar un papel complementario.
Ante este escenario, desde la Guardia Civil de Tráfico se ha lanzado una recomendación clara: no conviene deshacerse todavía de los triángulos de emergencia. La principal diferencia entre ambos sistemas es que la V-16 incorpora una tarjeta SIM conectada directamente con la plataforma DGT 3.0, lo que permite transmitir la ubicación del vehículo cuando se activa.
La baliza también emite una señal luminosa visible en 360 grados, pero eso no significa que pueda advertirse desde cualquier posición o circunstancia. Hay situaciones en las que su capacidad de señalización puede verse limitada. "En un cambio de rasante, con luz de día, no se va a ver; y en una curva, tampoco", señaló hace meses Edi García, bombero del Consorcio Provincial de Valencia, después de participar en el rescate de un vehículo accidentado en una curva durante las primeras horas de la mañana.
Su advertencia coincide con la recomendación realizada desde la Guardia Civil de Tráfico: cuando las condiciones permitan hacerlo con seguridad, los triángulos pueden utilizarse para advertir de la presencia de un vehículo detenido y señalizar el obstáculo a una distancia aproximada de 50 metros. “Está bien como complemento, pero solo como complemento”, explicó García al referirse a la V-16.
El director de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, también ha aclarado cuál es la situación legal de estos dispositivos. Según explicó, los triángulos de emergencia siguen siendo legales en España pese a que la baliza V-16 se ha convertido en el dispositivo obligatorio para señalizar una avería o accidente. "Lo único obligatorio a partir de ahora es la V-16. A partir de ahí, cada conductor puede hacer lo que considere", afirmó Navarro en una entrevista en Más Vale Tarde. El responsable de la DGT defendió que la baliza sustituye a los triángulos porque permite señalizar el vehículo sin que el conductor tenga que abandonar el habitáculo para colocarlos.
La portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, Olaya Salardón, mantiene una postura más orientada a la utilización conjunta de los sistemas siempre que las circunstancias lo permitan. Su recomendación es aprovechar todos los elementos disponibles para aumentar la visibilidad de un vehículo accidentado o averiado. "Cuantos más elementos tengamos para señalizar un obstáculo, un accidente o una avería, mejor protegidos estaremos", señaló Salardón.
Eso sí, existe una condición fundamental: la seguridad del conductor debe estar siempre por encima de cualquier sistema de señalización. Si salir del vehículo para colocar los triángulos supone exponerse a un atropello o a cualquier otro peligro, no deben utilizarse.
La recomendación, por tanto, es sencilla: utilizar los triángulos únicamente cuando las condiciones de la vía permitan hacerlo sin asumir riesgos. Si colocarlos implica poner en peligro la vida de quien ha sufrido la avería o el accidente, lo prioritario es permanecer en un lugar seguro y recurrir a la baliza V-16 para señalizar el vehículo.















