Entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, el precio del trayecto completo entre Málaga y Guadiaro (Cádiz) se encarece de forma notable, pasando de 12 a 19,55 euros por viaje. El incremento supera los 7 euros por desplazamiento y, en la práctica, supone que un conductor que realice ida y vuelta pueda llegar a desembolsar cerca de 40 euros diarios únicamente en peajes, una carga especialmente pesada para quienes utilizan esta vía de manera habitual por motivos laborales.
Los peajes en Málaga y la Costa del Sol experimentarán un aumento significativo del 60% durante la temporada estival
Este aumento responde a una combinación de factores. Por un lado, las autopistas de la Costa del Sol aplican un sistema de tarificación estacional que eleva las tarifas durante los meses de mayor demanda turística. Se trata de un modelo que se activa cada verano para intentar gestionar el fuerte repunte del tráfico.
A ello se suma el encarecimiento general ya registrado a comienzos de año: en 2026, los peajes en España subieron entre un 3,6% y un 4,6%, en línea con la inflación y las revisiones periódicas del Ministerio de Transportes.
El impacto no se limita a la AP-7. La AP-46, conocida como Las Pedrizas y que conecta Málaga con el interior, también ajusta sus tarifas en temporada alta. En este caso, el coste pasa de 4,35 euros en temporada baja a 6,60 euros en verano, lo que supone un incremento superior al 50%, aunque menos llamativo en términos absolutos que el de la autopista litoral.
En este contexto, la alternativa gratuita sigue siendo la A-7, la Autovía del Mediterráneo, aunque su uso implica asumir una elevada densidad de tráfico, con atascos frecuentes en los meses estivales y tramos donde la siniestralidad es mayor. Por ello, muchos conductores continúan optando por los peajes cuando la afluencia turística dispara los tiempos de desplazamiento.















