Canarias se ha metido de lleno en uno de esos episodios de calima que cambian por completo el paisaje del archipiélago. Desde el lunes 30 de marzo, el Gobierno de Canarias mantiene la prealerta por calima en todas las islas, y la previsión oficial describía concentraciones importantes de polvo en suspensión en toda la comunidad autónoma, primero en las islas orientales y después en el resto del archipiélago. AEMET, además, mantiene avisos amarillos por polvo en suspensión con visibilidades reducidas a unos 3.000 metros en varias zonas.
Lo que más ha llamado la atención esta vez es la escala del fenómeno. Juanjo Villena, de Meteored, habló de un gran frente de polvo sahariano avanzando hacia Canarias, una imagen que ayuda a explicar por qué el episodio ha resultado tan visible y tan extendido. La clave meteorológica vuelve a ser bastante reconocible en las islas: una entrada de aire sahariano empujada por vientos de componente este, suficiente para ensuciar el cielo, secar el ambiente y empeorar de forma clara la calidad del aire.
Un episodio muy visible y con impacto directo en la vida diaria
El efecto no se ha quedado solo en el aspecto del cielo. Sanidad del Gobierno canario ha insistido en que las personas más sensibles deben extremar precauciones y recomienda hidratarse, evitar la exposición prolongada al exterior, mantener las ventanas cerradas y no realizar esfuerzos físicos al aire libre. Ese mensaje da bastante bien la medida real del episodio: la calima no es solo una molestia visual o una capa de polvo sobre coches y terrazas, sino también un problema sanitario cuando las concentraciones son altas.
La previsión de estos días encaja además con esa sensación que se ha notado en la calle: ambiente más turbio, temperaturas templadas o algo elevadas para la época y una atmósfera mucho más pesada de lo normal. El parte meteorológico para las islas recogía para el martes 31 de marzo un tiempo soleado pero brumoso y con viento, y para el miércoles 1 de abril todavía se mantenía el sol brumoso antes de una mejoría posterior.
La mejor noticia es que no apunta a una calima demasiado larga
La parte más favorable del episodio está en su duración. Tanto la previsión meteorológica como los avisos vigentes apuntan a que la situación debería ir remitiendo a lo largo del miércoles 1 de abril y mejorar con más claridad el jueves 2, cuando el tiempo ya aparece descrito como principalmente soleado o con bastante menos bruma. En otras palabras, no parece una calima larga, aunque todavía pueda sentirse con bastante intensidad en algunas zonas antes de que el archipiélago recupere un cielo más limpio.















