El día que iba a donar, Sudit se levantó a las 8:20 de la mañana para ir a la clase donde le pondrían un examen. Había soñado que le intentaban asesinar bajo un sol abrasador, y por un instante fue feliz, pues alguien le rescató de la pesadilla. Al despertar se sintió por completo agotado. "Siempre soñaba con esa clase de cosas", dice su novia, o eso diría si le preguntásemos. "La semana anterior había soñado que le perseguía un ejército de monos", añadiría. Tenía una reputación muy bien ganada de pirada, pero no había encontrado señal alguna en los sueños de su pareja, ni en los otro sueños que le había contado en las mañanas que precedieron a la donación.
Tampoco Sudit reconoció el presago. Había dormido poco y mal, sin quitarse la ropa, y despertó con dolor y de cabeza y con un sabor a bilis en el paladar, y los interpretó como estragos naturales del cambio de hora, que le había trastocado los biorritmos. Más aún: las muchas personas que encontró desde que salió de su casa a las 8:50 hasta que la donación se realizó varias horas después, lo recordaban soñoliento y aturdido, y a todos les comentó de un modo casual que estaba hasta los huevos de dormir de menos.
Sudit se puso unos vaqueros raídos y una camiseta de color verde, ambas piezas sin almidón, iguales a las que se había puesto el día anterior para ir hasta Santiago en tren. Era un atuendo normal para él; incluso ante la presencia de un obispo se pondría ese conjunto. En el bolsillo llevaba un móvil, cartera, llaves y el Ipod, los cuales eran su petate diario.
Había cumplido 19 años la primera semana de Marzo, y era esbelto y moreno, y tenía los párpados árabes y los cabellos y el cabello corto de su padre. Era el primer hijo de un matrimonio que tuvo más de un instante de felicidad. De ella heredó la hipocondría. De su padre aprendió desde muy niño el dominio de los videojuegos, el amor por el chocolate y la tacañería. perdo de él aprendió también las buenas artes del valor y la prudencia. Hablaban en español entre ellos, pero no delante de su abuela para que no se sintiera excluída.
Tras un desayundo apurado, Sudit se dirigió a la facultad donde había de recibir conocimiento, mas por los azares del destino sus profesores no pudieron asistir, viéndose las 5 horas de clase sustituídas por una charla de 15 minutos sobre cómo registrarse en la página web de la biblioteca. A las 9:50 Sudit había vuelto a casa y se disponía a practicar el noble arte de la videoadicción, mas un documental sobre la obsolescencia programada captó su atención y lo entretuvo durante una hora.
A las 11 habló con su novia y, tras un breve intercambio de impresiones, concretaron quedar para comer en casa de ella a la una. Tras despedirse, Sudit recogió sus cosas, metió el trabajo que debía imprimir en un pendrive y bajó a una copypastería cercana. Tras un breve autoservicio (y de cruzarse con un compañero de clase) Sudit volvió a casa, dejó el trabajo recién impreso sobre su cama y volvió a bajar, esta vez dirigiéndose a la otra punta de Santiago.
Tras casi una hora de viaje (en la cual admiró cuanto árbol encontró) llegó a casa de su pareja. Tras los besos de rigor, se tumbó sobre su cama y empezó a repasar, pues esperaba tener examen en los próximos días. Poco después fueron a comer y, tras unos insusos capítulos de Los Simpson, volvieron a su habitación. Él hechó la siesta mientras que ella pasaba unos apuntes a limpio. A las cinco bajaron, cogieron un autobús y se fueron a casa de él.
Su plan original era recoger un número de teléfono en su casa y llamar para pedir al dueño de un piso que se lo enseñara, mas el azar no se lo permitió. Mientras viajaban en el transporte público, el conductor estuvo a punto de sufrir un accidente, ante lo cual bajó del vehículo y comenzó a discutir acaloradamente con la otra conductora. Al ver llegar a la policía, Sudit y su novia bajaron y realizaron a pie el resto del recorrido.
Tras llegar a casa de Sudit, se encontraron con el compañero de piso de Sudit y su novia. Tras una breve conversación, Sudit recogió el número de teléfono y realizó la llamada, aunque se desilusionó con la respuesta: el piso ya había sido alquilado.
Al no tener ya nada que hacer, el compañero de piso les invitó a ir con ellos a una tienda que estaba de liquidación cerca de su casa. Cuatro minutos después bajaron y Sudit lo vio. Un autobús blanco con letras rojas.
No era la primera vez que se lo encontraba. La primera vez que intentó donar no pudo, pues un tratamiento de cortisona no le hacía donante factible; la segunda vez igual, el tratamiento no había terminado. Pero entonces no tenía excusa. Afortunadamente para él, en un primer momento había demasaida cola, así que los 4 (Sudit, compañero, novia del compañero, novia de Sudit) decidieron ir a hacer recados antes de volver al autobús.
Tras el breve desvío, los cuatro viandantes volvieron a toparse con el autobús; esta vez sin más excusa qeu su propia cobardía, Sudit decidió afrontar su miedo a las donaciones y subió al autobús. Tras rellenar varios formularios, presenció cómo su sangre teñía de rojo un tubo azul; tras las comprobaciones pertinentes, le sentaron en una camilla y procedieron a la inyección...
Inicialmente sintió dolor, pero a base de distraer su atención mirando por la ventanilla éste fue descendiendo hasta el punto de resultar solo una molestia. Diez minutos y tres botellines de agua después, le retiraron la aguja y mandaron a la otra parte del autobús, lugar donde le ofrecieron galletas y frutos secos (además de regalarle dos entradas para er furgol).
Bueno, y esto es todo. Sí, toda esta historia (cuyas formas he tomado prestadas de una de mis obras favoritas) para decir que hoy, por primera vez, he ido a donar sangre. No es algo que haría todos los días pero hombre, un par de veces al año no hace daño, además de que es por una buena causa.
Hoy en día no tanto, pero estoy seguro de que aquellos que el año pasado estuvieron atentos a las noticias han visto esta máscara en más de un televisor. Cada vez que salía en la tele una imagen de la misma, no podía evitar pensar "¿cuantos de los aquí presentes tienen idea de dónde sale realmente esta máscara?" Para el que no lo sepa, esta máscara, empleada cada vez más por los anons, se popularizó gracias a la novela gráfica V de Vendetta, siendo su protagonista quien la porta. La máscara, a su vez, es una careta de Guy Fawkes, personaje real del siglo XVII que intentó volar en pedazos el parlamento británico.
Aún así, no me parecía suficiente con saber de dónde coño había salido; sentía que, pese a saber más que muchos de los adultos que me acompañaban sobre la dichosa máscara, todavía me faltaba "algo", pero durante varios meses no hice nada. Pese a ello, en el fondo, sabía que tenía que leerme el original para saber qué valor le daba la gente como para haberse convertido en el símbolo de tantos. Así pues, decidido a entender de una vez, me hice con una copia y me dispuse a conocer un poco más a este sonriente personaje.Secreto: (Pincha para leerlo)
La historia se ambienta en Gran Bretaña, en una realidad alternativa donde ésta se encuentra bajo el poder de un fascismo terrible. Es entonces cuando aparece V, un "terrorista" cuyas acciones no dejarán de sorprendernos, haciéndonos dudar si lo que desea es venganza, justicia o simple caos.
La historia está realmente bien, los personajes poseen una buena construcción y, al igual que en Watchmen, seremos testigos de multitud de situaciones paralelas, las cuales nos llevan de manera inexorable a un gran final, con el cual comprendí realmente el porqué de esa fascinación por el personaje.
Sin entrar en Spoilers es todo lo que puedo decir. Leedlo, merece la pena. Ah, sí, la película, casi se me olvida. Sobre ella... en fin. Me la he visto y oye, no es tan mala como me esperaba pero tampoco un prodigio. Antes que considerarla una adaptación la veo como una "versión alternativa", pues hay un número demasiado grande de cambios del original al film como para tenerla en consideración para un hipotético ranking de adaptaciones. Recomiendo la lectura del cómic aunque ya se haya visto la versión fílmica.
Ah, la magia de los emuladores. Hace mucho, muuuuchos años, cuando todavía era hijo único (vale, no tantos, pero dudo que mi hermano tuviera de esa más de tres o cuatro años) yo tenía una recién estrenada Game boy advance. ¿Qué problema había? Que solo tenía dos juegos: el Sonic advance y el Mario kart. La verdad, si hoy en día me termino una media de dos juegos al mes teniendo novia y universidad, no os costará imaginarme con 10 años jugando a solamente dos juegos durante todo un año. Sí, los tenía ya aburridísimos de tanto pasármelos.
En aquella época se daban los primeros casos de "padres gilipollas" de mi generación. Yo no tenía ni idea de que esos mismos padres algún día serían los que le regalarían a su hijo (que en lugar de estar en primero de carrera está en primero de bachillerato) la PS3 por solamente haber suspendido 5 asignaturas; en aquella época yo simplemente observaba cómo a algunos de mis compañeros de clase les regalaban toda clase de cosas por aprobar mientras que yo, teniendo las mismas notas que ellos, no recibía más que la frase "Estudiar es el único trabajo que haces, no esperes que te de un regalo por ello".
Fue durante una de esas charlas (las cuales se repetían a menudo mientras íbamos por la calle) cuando mi padre vio un anuncio en una pared: "Se venden juegos". Resulta que a un chaval de mi pueblo le habían tocado varios juegos de la GBA en un concurso y no tenía la consola, así que los venía a 15€ la unidad. Tras mucho insistir, mi padre me cumplió el capricho, pudiendo escoger tres de ellos. Resulta que en aquella época tenía el gusto un poco en el culo, siendo mis elecciones dos juegos cuyo título ya ni recuerdo (solamente tengo en mente lo aburridos que eran) y este juego de mis dibujos favoritos: Dragon Ball. Secreto: (Pincha para leerlo)
Yo, que nada sabía en aquella época del bodrio que había resultado ser su primera parte, encontré en aquella adaptación del manga de Akira Toriyama uno de mis juegos favoritos... aunque al final, tal y como era tradición para mí en aquella época, no tardé en venderlo con el fin de obtener nuevos cartuchos para mi consola. Con el paso de los años fui olvidando el juego cada vez más y más... hasta hace relativamente poco. Como muchos recordaréis, mi interpretación de "piratería" no coincide con la de la industria del videojuego, por lo que tras verlo en la misma página que el Visual Boy Advance no tardé en hacerme con una "copia de seguridad" de este juego a la vez que me bajaba el emulador de marras. Tras haberme informado debidamente del susodicho juego, supuse que me encontraría con un juego mediocre, el cual habría sido pasto de la nostalgia y mejorado por el recuerdo (cosa que ya me pasó hace tiempo con el Starfox adventures [nota mental: corregir ese análisis]). ¿Qué pasó al final? Que me he llevado una muy grata sorpresa.
El juego es un Action-RPG en el que, controlando a 5 personajes, viviremos todos los acontecimientos que suceden a lo largo de la "saga de los androides" más algunas nuevas aventurillas que alargan sensiblemente la vida del título. Mediante un sistema de juego a priori simple (subida de niveles, recolección de objetos, solo dos botones de ataque) podremos llegar a realizar (pequeñas) estratagemas a la hora de enfrentarnos a nuestros rivales: paralizar al enemigo con un ataque y retirarnos para fundirlo a distancia; golpear sin parar combinando ataques simples con puñetanos energéticos; convertirnos en super saiyan para atacar con mayor eficacia durante un breve período de tiempo... La verdad, no recordaba nada de eso de mis primeras partidas, por lo que fue una sorpresa bastante dulce.
El apartado gráfico cumplía bastante bien su función. No puedo decir lo mismo del sonido, el cual pasa tan desapercibido que ni una sola canción del mismo soy capaz de recordar.
Tanto los nuevos añadidos (salvar un autobús lleno de niños, destruir los generadores del doctor Guero, hacer de recadero de Satán...) como las misiones que realmente están sacadas del manga (buscar las bolas de dragón, enfrentarnos a cierto ciborg icónico de la serie, enfrentarnos a Cooler...) encajan perfectamente en el argumento de los androides, no dándonos en ningún momento la sensación de "alargamiento absurdo"... lo cual sería ya para catalogar de delito, puesto que el juego apenas nos durará unas 5 o 7 horas según intentemos completar todas las misiones secundarias y búsquedas de objetos (además de conseguir el curioso final secreto) o no.
Y es que el juego en sí no es que sea lo que llamaría un "juego especialmente rejugable". Su elevada curva de dificultad (la cual no recordaba para nada, así que o me he vuelto malo con los años o la nostalgia me hizo olvidar que el juego en varios puntos es bastante durillo) y la falta de modos alternativos de juego no son tampoco una gran baza a favor de una segunda partida a corto plazo. Aún así, Dragon ball: the legacy of Goku II es un juego que encantará a los fans y a aquellos que busquen un Action RPG con el que pasar unas cuantas tardes pegados a su (consola u ordenador) portatil.
Buenas. Como todos sabréis, con el cierre de ya sabéis qué página de descargas la malloría se ha lanzado como un loco a la descarga de archivos antes de que se agoten los enlaces. Yo, como buen ciudadano, no iba a ser menos. Por ende, durante estos últimos días me he dedicado (entre otras cosas) a completar mi pequeña fonoteca con canciones de mis sagas favoritas, pues ya me dirás en donde se pueden comprar esa clase de temas según qué sagas. Así pues, inauguro esta sección en la que pondré algunos de mis temas favoritos de varias sagas con una de mis favoritas: Metal Gear Solid. Secreto: (Pincha para leerlo)
Encouter
No me apasiona, pero sería un crimen poner una entrada sobre la música de esta saga sin hacerle como mínimo una referencia a uno de los temas más clásicos de toda la saga, así que con esta haré una excepción. Ahí os lo dejo para que disfrutéis.
Calling to the night
No hay mucho que pueda decir sobre esta canción a parte de que me parece tremendamente melancólica. Muy bonita y eso.
MGS 3 Main theme
Cualquiera que haya visto el trailer de MGS3 y superado ese juego será incapaz de evitar recordarlo al escuchar esta canción. Mi parte favorita es sin lugar a dudas la que va del 5:13 hasta el final.
Shadow mosses
Tras la vibrante canción anterior, ahora pasamos aun tema mucho más lento y melancólico (mira que digo veces esta palabra). Por cierto, esta canción es parecidísima a The best is yet to come, así que no pondré las dos.
Love desterrence
Lo mejor de hacer estas entradas es encontrar canciones chulas mientras buscas alguna que ya conocías a fin de añadirlas aquí. Este es uno de esos casos. Por cierto, aquí la versión en español.
Heavens divide
Tremendo, no me esperaba para nada una canción así cuando la escuché por primera vez. Darle una oportunidad, no os defraudará.
Snake eater
Para terminar (sí, serán entradas cortitas) la canción más chocante que he oído en toda la saga: Snake eater. Simplemente impresionante.
Por favor, levanten la mano los que conozcan la serie (manga o anime) de Astroboy . Bien. Ahora subidla aquellos que hayan leído algo escrito por Naoki Urasawa (Yawara , Monster , 20 century boys ); para terminar, dejad la mano en el aire aquellos que cumpláis ambos requisitos. ¿Está? Ok, ya podéis bajarla, no vaya a ser que piensen en vuestra casa que sois idiotas por seguir al pie de la letra las directrices de un desconocido que vive a cientos de km de vosotros.
A lo que íbamos. ¿Qué creéis que pasaría si Urasawa hiciese un remake de Astroboy de Tezuka, añadiéndole ese toque detectivesco que tan bien imprime últimamente en sus obras? Pues que nacería la serie de la que os voy a hablar hoy: Pluto. Secreto: (Pincha para leerlo)
La historia nos traslada a un futuro cercano, momento en el cual los robots conviven entre los humanos, pues mientras algunos mantienen apariencia robótica, otros son prácticamente irreconocibles. A causa de esto, son instauradas una serie de leyes de la robótica, permitiendo a nuestras creaciones no solo a comprar propiedades, sino incluso formar familias con otros robots... o con niños. Es en este instante cuando comienza una ola de asesinatos por todo el globo, teniendo por objetivos a varios de los más importantes genios de robótica del mundo como a los 7 únicos robots cuya potencia es equiparable a un arma de destrucción masiva. ¿Quién o qué está detrás de estos crímenes? Eso es algo que tú, querido lector, descubrirás a lo largo de 8 vibrantes tomos que no nos darán un segundo de respiro... hasta el final.
Y no, esto no es una frase hecha. Como siempre, Urasawa decae al final de su obra, dejándonos con cara de idiotas y pensando "¿ya acabó?" ante el brusco final, estando el problema en lo cortante que resulta. Es una lástima que sus obras siempre sean sublimes excepto por los capítulos finales, pero en fin, no es algo que un pueda cambiar por más que lo desee.
El estilo visual típico de Urasawa le sienta como anillo al dedo a la obra de Tezuka, abandonando el tono caricaturesco del original a unos trazos mucho más realistas que, en mi opinión, están genial. A vosotros os dejo la última palabra, pero a mi me han encandilado.
En definitiva: Pluto ha sido la peor de todas las obras de Naoki Urasawa que he leído hasta ahora. ¿Que porqué es una recomendación? Porque la peor obra de Naoki Urasawa sigue siendo mejor que la mayoría de las series que podemos encontrar hoy en día. Cierto es que Pluto no es Monster ni tampoco 20 century boys , pero no le hace falta. Pluto recoge lo mejo de la obra originaria de Osamu Tezuka y lo mezcla con el estilo de Urasawa, dándonos como resultado una serie redonda cuyo único error es, como dije antes, el brusco final que posee.
Ah, Call of duty. Me atrevería a decir que, junto a Assasin Creed, es la saga anual más famosa del mundo sin contar los ya míticos Fifa y Pro. Un título cuya mera mención desata escozor en sus detractores y orgasmos en sus fanboys. Siendo directos, solo alguien que cague dinero evitará sentirse timado si compra este juego única y exclusivamente por su modo monojugador.
¿Que a qué viene poner la conclusión nada más empezar? Pues por variar. Ahora que ya sabéis que recomiendo única y exclusivamente alquilar este juego si solo buscas el final de la trama iniciada en el CoD 4, ¿queréis saber además los motivos que me han llevado a esta conclusión?
Como quizás recordaréis, la campaña del Modern warfare 2 termina de forma abrupta, con cierto personaje herido siendo trasladado a un lugar donde le puedan curar y con Makarov suelto y bien cargadito de armas. Pues esta campaña comienza exáctamente ahí, con el traslado, los últimos coletazos rusos por USA y los intentos de caza de Makarov por todo el globo. Cualquiera diría que simplemente la cortaron a la mitad para hacer dos juegos, pero eso es entrar en conspiraciones por parte de ACTIVISIÓN a fin de sangrar a sus usuarios y no es ese el tema a debatir aquí.
A partir de este punto, la trama se podría resumir, como ya dije en una entrada del blog de Daman, en "creo que Makarov está aquí", "oh mierda, ha escapado, llama a tus colegas a que lo capturen", "mierda, a nosotros también, está cerca de vuestra posición, intentad atraparlo vosotros", "tranquilo, tenemos fichado a su decorador de interiores, si lo capturamos nos dirá donde está, vamos a por él" con muchas explosiones y muertes varias de por medio. Que sí, que como excusa para pegar tiros por toda la campaña llega, pero habiendo FPS con unas tramas como Timesplitters 3, Bioshock o Singularity (o qué coño, el mismo Black ops tenía una trama muchísimo más elaborada que esta) da lástima que en dos años solo se les haya ocurrido eso a los productores.
Buscar fotos para este artículo es una putada. Todas las fotos de google son iguales sean o no de esta entrega.
Bajo esta premisa asistimos a unas 5 horas (5 horas y 47 minutos en mi caso, es lo que tiene ser un vulgar casual, que tardo mucho en acabarme los juegos) de misiones donde prima disparar a todo lo que se mueva y avanzar como locos. Este juego es Modern warfare 2.5, así de simple. A bote pronto creo que las únicas innovaciones "útiles" que recuerdo del 2 al 3 fueron la mirilla híbrida que usamos en la primera fase, cierto "juguete" que manejamos en una fase y el "detallito" de la fase final, lo cual entenderán los que se lo hayan pasado. Ni vehículos, ni elección de estrategias ni nada.
Ojo, esto no sorprende. A estas alturas dudo que nadie diga "Oh, que malos los de ACTI, no han hecho nada nuevo" por que ya se sabía que esto sucedería, pero como soy un blogger cruel que se empalma criticando a las compañías no podía dejar pasar la oportunidad de decirlo.
El desarrollo del juego es... malo. No me gustó. En serio, mira que la campaña del MW2 me encantó y la del Black ops me pareció realmente buena, pero en cambio la de este... solo se salvan unas pocas fases, la mayoría no me transmitieron nada, sentí que estuvieran para rellenar. En mi opinión, algunas misiones como "Cazador destructor", "Regreso a la parrilla" o "Poste de portería", (si no recordáis cuales son por los títulos aquí una recopilación con sinopsis de las mismas) no están a la altura de la media, empobreciendo el conjunto. Sé que el juego, sin ellas, sería todavía más corto de lo que es, pero ante cosas como esta la sensación de que algunas misiones pertenecían al final de MW2 y las demás se añadieron después con calzador para vender un juego a parte no se separa de mi cabeza. Sé que ando pesado con el tema, pero sinceramente, de haber sido una sola campaña habría sido de las mejores de esta gen pese a carecer de vehículos y de mayor variedad de misiones.
Y bueno, creo que esto es todo lo que tenía que decir de este modo. Para alguiler está bien, la relación calidad precio es excelente (3€ por 5 horas de juego mola); para comprar de segunda mano hasta un límite de 20€ es comprensible si eres un fan de la saga; gastar 70€ en él solo por llegar a la fabulosa fase final (y no es ningún sarcasmo, la mejor fase del juego con muchísima diferencia) es de gilipollas, y lo siento si ofendo a alguien pero es así. Ahora, si eres de los que le da al multi adelante, gástate lo que quieras, ahí yo ya no te puedo aconsejar, eres tú quien sabe de sobra si lo amortizará o no.
Por cierto, en una de las fotos del análisis puse una imagen del MW2. ¿Os disteis cuenta solos?
Si sois personas sensibles, no leáis esto. En serio. Esta serie de entradas consiste en reseñar casos reales de tortura y/o asesinato, con lo cual si esta clase de cosas os afecta... hacéos un favor e ir a pedirle a vuestras parejas que os regalen algún juego de puzzles o id a ver como pongo a parir al MW3 .
Esta vez hablaremos de Albert Fish, conocido también como "El vampiro de Brooklyn" o "El hombre gris". ¿Sus crímenes? Violación, asesinato, tortura, pedofilia y canibalismo. ¿Seguís queriendo entrar a leer más?
Fish nació el 19 de Mayo de 1870 en Washington D.C. Cuando solo tenía 5 años, su padre falleció de un infarto. Ante la imposibilidad de mantener a 4 hijos, su madre le envió a un orfanato, lugar donde comenzarían sus problemas. Hamilton Fish (nombre que poseía Albert en aquella época) fue azotado y vilipendiado tanto por sus compañeros como por los profesores. Su mote era "Ham and eggs", lo cual le motivaría años después a cambiar de nombre a Albert, a fin de cortar con aquellos recuerdos... aunque parece que algunos se quedaron muy arraigados, pues Albert, durante el tiempo que pasó internado, comenzó a mostrar síntomas de placer cuando era atacado, sufriendo erecciones ante el dolor.
Fish de joven
Esta tendencia se mantendría una vez su madre le recogiera del orfanato para volver a cuidarlo por poseer de nuevo dinero para mantenerlo. Así, durante su juventud Fish mostró toda clase de tendencias sexuales extrañas: homosexualidad (esta ya a los 12 años), coprofagia (se comía sus propias heces), urofagia (lo mismo pero con orina), masoquismo (se masturbaba mientras se azotaba, se introducía algodones empapados en alcohol por el ano y les prendía fuego...), voyeurismo (llegando a pasar tardes enteras en baños públicos para deleitarse)... pero todavía no había hecho nada realmente malo. Hasta 1890. Cuando Fish tenía tan solo 30 años se mudó a Nueva York, lugar donde comenzó a la vez una relación con un deficiente mental a quien intentó castrar y a violar jóvenes vagabundos. Aún así, la policía no le relacionó en ningún momento con los crímenes y, en 1896, se casó con una chica nueve años menor que él con quien engendraría 6 retoños.
Pese a ello, Fish pisó la cárcel por malversación de fondos hasta 1903, pero ello no resintió su matrimonio... a corto plazo, pues en el 1917 su mujer le abandonó por John Straube. Fue entonces cuando Fish empezó a escuchar voces, las cuales supuestamente pertenecían tanto a Dios como sus apóstoles y le incitaban a asesinar niños en sacrificio. Durante este tiempo Fish mantuvo su trabajo de pintor de casas por todo USA, mas pese a intentarlo no logró consumar ningún asesinato, ya fuera porque el niño escapaba o porque los padres aparecían a tiempo. Aún así, durante este período violó a más de 100 infantes. Sería pocos años después cuando comenzarían las muertes.
Familia Budd antes del asesinato de Grace.
En 25 de Mayo de 1928, Edward Budd puso un anuncio en el periódico buscando trabajo. Tres días después Fish apareció en su puerta bajo la falsa identidad de Frank Howard, granjero. Fue entonces cuando vio a la pequeña Grace, de 10 años, hermana de Edward. Tras un par de visitas formales, Fish "contrató" a Edward y convenció a la familia para llevarse consigo a la pequeña Grace a una fiesta de cumpleaños en la casa de su hermana. No volverían a ver a su hija ni a Frank Howard.
Tras denunciar la desaparición a la policía, éstos detuvieron a Charles Edward Pope, vecino de 66 años, a causa de las acusaciones de su demente esposa. Tras unos cien días de prisión y juicio fue liberado, quedando el caso durante 7 años en el fondo de algún cajón por falta de hilos de los que tirar. ¿Adivináis qué fue lo que reavivó el caso? Quizás los que recordéis el caso de Miyazaki os hagáis a la idea: una carta del mismo criminal... aunque esta es muchísimo más dura que la del anterior asesino reseñado en este blog. Ahora la pondré traducida, pero ya aviso que es muy dura, así que decisión vuestra leerla o pasar a cómo continuó la investigación.
Estimada Señora Budd. En 1894 un amigo mío fue enviado como asistente de plataforma en el barco de vapor Tacoma, el Capitán John Davis. Viajaron de San Francisco a Hong Kong, China. Al llegar ahí él y otros dos fueron a tierra y se emborracharon. Cuando regresaron, el barco se había ido. En aquel tiempo había hambruna en China. La carne de cualquier tipo costaba de 1-3 dólares por libra. Tan grande era el sufrimiento entre los más pobres que todos los niños menores de 12 años eran vendidos como alimentos a fin de evitarles a los demás morir de hambre. Un chico o chica menores de catorce años no estaban seguros en las calles. Usted podía entrar a cualquier tienda y pedir filete o carne para estofado. La parte del cuerpo desnudo de un chico o chica sería sacada y lo que usted quisiera sería cortado de él. El trasero de un chico o chica es la parte mas dulce del cuerpo y era vendida como la chuleta de ternera a un precio muy alto.
La pequeña Grace Budd.
John permaneció ahí durante mucho tiempo adquiriendo gusto por la carne humana. A su regreso a N.Y. secuestró a dos chicos, uno de 7 y el otro de 11 años. Los llevó a su casa, donde los desnudó y ató a un armario. Entonces quemó todo lo que ellos llevaban. Varias veces cada día y cada noche los azotó para hacer su carne buena y tierna. Primero mató al chico de 11 porque tenía el trasero más gordo y por supuesto una mayor cantidad de carne en él. Cada parte de su cuerpo fue cocinada y comida excepto la cabeza, huesos e intestinos. Fue asado en el horno, hervido, asado, frito y estofado. El chico pequeño fue el siguiente. En aquel tiempo, yo vivía en la calle 409 E 100 cercana a la derecha. Él me decía frecuentemente cuan buena era la carne humana, así que decidí probarla.
El domingo 3 de junio de 1928, yo le visité en el 406 W calle 15. Le llevé un pote de queso y fresas. Almorzamos. Grace se sentó en mi regazo y me besó. Decidí comerla con el pretexto de llevarla a una fiesta. Usted dijo que sí, que ella podría ir. La llevé a una casa vacía en Westchester que yo ya había escogido. Cuando llegamos, le dije que se quedara afuera. Ella recogió flores, subí y me quite mis ropas. Yo sabía que si no lo hacía las mancharía con su sangre. Cuando todo estuvo listo, me asomé a la ventana y la llamé. Entonces me oculté en un armario hasta que ella estuvo en la habitación. Cuando ella me vio completamente desnudo comenzó a llorar y a tratar de correr escaleras abajo. La atrapé y me dijo que se lo diría a su mamá. La desnudé. Pateó y me rasguñó. La estrangulé y entonces la corté en pequeños pedazos para poder llevarme la carne a mis habitaciones. La cociné y comí. Cuan dulce y tierno fue su trasero asado en el horno. Me llevó nueve días comer su cuerpo entero. No la violé aunque podría haberlo hecho si lo hubiera deseado. Murió virgen.
La casa donde Fish llevaba a sus víctimas.
Inicialmente se creyó que la carta era una broma de mal gusto a fin de amargar a los padres, pero el detective King se dio cuenta que había demasiadas coincidencias entre la realidad y lo allí descrito, además de que la letra coincidía con la hayada años atrás en los papeles del contrato firmado por Edward y Fish. Por último, la carta venía en un sobre con un pequeño símbolo hexagonal con las siglas N.Y.P.C.B.A., que significa "Asociación Benevolente Privada de Chóferes de Nueva York". Esto fue vital dado que encontraron de donde provenían esas cartas gracias a un miembro de la compañía: de un apartamento alquilado a un tal Albert Fish.
Tras un forcejeo en su casa, Albert fue detenido y llevado a comisaría, donde no solo no negó nada de lo ocurrido... sino que además se descubrió que Grace no fue la única a la que mató. Fraciss McDonnell (estrangulado con su ropa interior, su cadáver se encontró en un bosque cercano a su residencia) y Billy Gaffner (quien, en lugar de una carta, tiene una confesión simplemente atroz, la cual postearé en un par de párrafos) fueron dos víctimas confirmadas, pero también se cree que las muertes de Yetta Abramowitz de 12 años (estrangulada y golpeada en el tejado de un edificio), Mary Ellen O´Connor de 16 años (su cuerpo se encontró mutilado cerca de los bosques donde Fish había estado pintando) y Benjamin Collings, de 17 años, fueron obra suya. Cuando le preguntaron sobre el número de violados, sonrió y dijo "Por lo menos cien".
Hace nada dije que Billy Gaffner tendría su propio espacio a causa de lo duro que resulta el testimonio de lo que le hizo tras secuestrarlo en medio de la calle. Pues bien, si pensábais que lo de antes fue duro ni os imagiáis como es esta. Avisados estáis si queréis leerla.
King junto a Fish tras detenerle. El asesino tenía de aquella 64 años. Lo llevé a los tiraderos de Riker Avenue. Allí hay una casa que permanece sola, no lejos de donde lo atrapé, llevé al chico ahí. Lo desnudé y até sus manos y pies, lo amordacé con un harapo sucio que recogí en el tiradero. Entonces quemé sus ropas. Arrojé sus zapatos al vertedero. Regresé y cogí el tranvía de la 59 Street a las 2 a.m. y caminé de ahí a casa. Al siguiente día cerca de las 2 p.m., llevé herramientas y un muy buen azote. Casero. Con mango corto. Corté uno de mis cinturones a la mitad, corté esas mitades en seis tiras de cerca de 8 pulgadas de largo. Azoté su trasero descubierto hasta que la sangre corrió en sus piernas. - Corté las orejas, la nariz y la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Entonces ya estaba muerto. Enterré el cuchillo en su vientre y acerqué mi boca a su cuerpo y bebí su sangre. Recogí cuatro sacos viejos de patatas y reuní una pila de piedras. Entonces lo corté en pedazos. Tenía una bolsa de viaje conmigo conmigo. Puse su nariz y oreja y unas cuantas rajas del vientre en el bolso. Entonces lo corté por el centro de cuerpo. Apenas debajo del ombligo. Después a través de sus piernas aproximadamente 2 pulgadas debajo de su trasero. Puse esto en mi bolsa con mucho papel, le corté la cabeza, pies, brazos, manos y las piernas debajo de la rodilla. Coloqué todo esto dentro de los sacos pesados con piedras, los até y los arrojé en las fosas de agua fangosa que usted verá a lo largo del camino que va a North Beach. - Regresé a casa con mi carne. Tenía las partes de su cuerpo que más me gustaban. Su "mono" (pene) y "pee wees" (testículos) y un agradable y gordo trasero, para asar en el horno y comer. Hice un estofado con sus orejas y nariz, pedazos de su cara y el vientre. Puse cebollas, zanahorias, nabos, apio, sal y pimienta. Estaban buenos. Entonces partí su trasero, corté el pene y los testículos y los lavé primero. Puse tiras de tocino en cada nalga y las puse en el horno. Entonces escogí 4 cebollas y cuando la carne había asado cerca de 1/4 de hora, vertí un poco de agua para la salsa de la carne y puse las cebollas. A intervalos frecuentes rocié su trasero con una cuchara de madera. Así la carne sería agradable y jugosa. En cerca de 2 horas, estaba agradable y tostada, cocinada. Nunca comí ningún pavo asado que tuviera la mitad del sabor que este dulce gordo y pequeño trasero. Comí cada bocado de carne en cerca de 4 días. Su pequeño "mono" era dulce como la nuez, pero sus "pee wees" no pude masticarlos. Los arrojé al inodoro.
En el juicio Fish alegó locura, haciendo referencia a las voces y al historial clínico familiar (su madre oía voces, su hermana era una demente, dos de sus tíos acabaron en un psiquiátrico...), mas pese a explicar que lo hacía por orden divina, que el comérselos le provocaba un éxtasis sexual muy prolongado y mostar muchas de sus extrañas parafilias sexuales (como el hecho de que en el momento de ser capturado tenía 29 agujas colocadas en sus genitales, aquí una radiografía ) fue sentenciado de culpable por crímenes con premeditación tras diagnosticarlo psicótico pero cuerdo. Tras casi un año detenido, fue ejecutado el 16 de Enero de 1936 en la silla eléctrica. Justo antes de morir, Fish dijo que la silla sería "La experiencia suprema de mi vida".
Ahora, al igual que cuando hice la entrada de Miyazaki, os propongo una reflexión: ante un caso como este, una persona que (como yo) está en contra de la pena de muerte... ¿Qué debe pensar? Por partes. Yo creo en la reinserción social, pero... ¿Qué reinserción se merece un tío como este? No mataba por sus ideales o venganza sino por puro placer y de manera totalmente aleatoria (pues dudo la inmensa cantidad de violaciones que perpetró demuestran que era un tío de impulsos). Sinceramente, tras conocer su historia no puedo sino alegrarme de su final. Pero... ¿y vosotros? ¿Compartís mi opinión al respecto?
Hoy (y en futuras entradas) me gustaría reseñar unas cuantas series de mi infancia que, tras años en el olvido, han vuelto en estos últimos meses a mi casa por los azares del destino. Quizás muchos no las conozcáis (cosas del cambio generacional), mas me parecería muy interesante que, en la zona de comentarios, añadierais las que son vuestras elecciones principales.
Bien. Empiezo esta nueva sección con Las aventuras de Jackie Chan, serie a la que perdiera la pista hace ya años y que ahora emiten en Neox los fines de semana por la mañana. Dada mi costumbre a desayunar durante tres o cuatro horas con mi hermano, fue cuestión de tiempo el reengancharme a la serie, la cual solo tiene que ver con el actor original el nombre. Secreto: (Pincha para leerlo)
La historia nos ubicaba en nuestros días, siendo Jackie un arqueólogo experto en artes marciales que, tras encontrar un extraño talismán en un escudo, es atacado por una organización criminal llamada La mano oscura. Éstos siguen las órdenes de Shendu, una extraña estatua parlante que les promete montañas de oro si consiguen recuperar los doce talismanes mágicos que en el pasado fueron repartidos por el mundo.
Tras una pequeña escaramuza, Jackie consigue repeler a los villanos, llamando con ello la atención de la Sección 13, una organización gubernamental secreta que le contrata como agente dados sus conocimientos de reliquias antiguas, en especial de los talismanes.
El argumento no es nada del otro mundo, cierto, pero durante los 13 episodios de la primera temporada asistimos a una gran variedad de situaciones que nos entretendrán, en especial gracias a los secundarios de la serie, pues personajes como "El Tío", Jade o el el mismísimo jefe de La mano oscura, Valdmont, nos brindarán constantemente momentos para el recuerdo.
Una vez finalizado el arco inicial (talismanes), los chicos de la serie decidieron ampliarla tanto con capítulos sueltos que pertenecían originalmente a la primera temporada (siendo estos en su mayoría historias de un único capítulo de duración que enriquecen el universo mágico de la serie y nos presentan a personajes importantes en un futuro) y un nuevo arco, esta vez intentando detener los planes de La mano oscura de liberar los 7 hermanos demonio de Shendu, encerrados desde hace siglos en otra dimensión por las atrocidades cometidas en su momento.
Por lo que tengo entendido, la serie tuvo varias incursiones al mundo de los videojuegos sin resultados demasiado reseñables...
Desafortunadamente, tras este arco los productores cometieron un gravísimo error: repetir el esquema de las dos primeras temporadas. Así, la tercera temporada es contra un nuevo enemigo, el cual destruye los talismanes accidentalmente y debe buscarlos por todo el globo de nuevo... solo que ahora están en la forma de animales vivos. Por último, la cuarta temporada sustituye los demonios por máscaras encantadas, cerrando la serie con un sentimiento de amargura por la excesiva quema de la fórmula en lugar de innovar por otras ramas.
Aún así, es una serie muy entretenida, pues no hay nada mejor que ver a una caricatura de Jackie Chan dando tortas mientras nosotros llenamos de mantequilla nuestras tostadas. Ahora bien, ¿cuales son vuestras elecciones a la hora de tener un "momento nostalgia"?
Han sido muchas las veces que he utilizado las palabras "novela gráfica" en este blog para dirigirme a títulos como Watchmen , Adolf o La broma asesina . La mayoría de las veces lo hacía tanto porque quedaba bien como porque así eran catalogados por la mayoría de los internautas, aunque varios de sus elementos me parecieran en mayor o en menor medida más propios de un cómic que de una novela gráfica. Pero algo cambió la semana pasada con esta obra.
Todo lo que sucede en Maus tiene un "algo" especial que lo diferencia de obras como las anteriormente citadas, haciendo que en ningún momento nos recuerde a un cómic y en todas sus páginas tengamos la impresión de estar leyendo una novela ilustrada.
A grandes rasgos podríamos decir que Maus cuenta la historia real que sufrió durante la II Guerra Mundial el padre del autor, el cual emplea toda clase de recursos gráficos (metáforas, rotura de la cuarta pared, mezclar presente y pasado en una sola viñeta...) para introducirnos todavía más en la historia de Vladek Spiegelman.
Como punto a favor de su lectura, se trata de una obra ganadora del Pulitzer, por lo que cualquier librería y biblioteca suele tener una o dos unidades siempre, así que de un modo u otro podéis haceros con él, ya sea en dos tomos o en la edición completa.
En resumidas cuentas, Maus es una lectura que nadie debería perderse tenga la edad que tenga, ya sea por su historia o por su llamativo estilo visual. Por cierto, dependiendo de la edición notaréis que en la primera página hay un apunte sobre el modo de hablar de cierto personaje. A partir de 2002 está la anotación, pero si es anterior que no os extrañe que ese personaje hable mal, está hecho a posta así por el autor en la versión original.
El Joker de Nolan en formato papel. Es la mejor definición que se me ocurre para esta pequeña obra cuya lectura nos llevará unos 30 o 40 minutos. ¿Que de qué trata? Pues de la salida del Joker de Arkham y su posterior escalada por los bajos fondos para recuperar todo aquello que perdió durante su encierro. Secreto: (Pincha para leerlo)
A priori el argumento no parece nada del otro mundo, cierto, mas no es ahí donde reside la magia de este cómic; la chicha se encuentra en la figura del Joker, pues nos sorprenderá una y otra vez con sus acciones y diálogos. Podría poner algún ejemplo, pero creo que es mucho mejor que os topéis con ellos sin tener ni idea de lo que pasará.
El diseño gráfico es de lo más llamativo. Como podéis ver en la viñeta superior, el dibujante se toma alguna que otra licencia a la hora de adaptar a los personajes de este gran universo que es Gotham, lo cual dota al mismo de un estilo propio que se queda en la retina a lo largo del tiempo. Sin más, he de termino esta brevísima reseña con la esperanza de que todos los fans del payaso de The dark knight le den una oportunidad a esta obra, pues en todo el tiempo que llevo leyendo cómics de Batman esta es la que con más fidelidad nos muestra al Joker como el loco que es.
Hoy en día, prácticamente cualquier gamer que se precie ha oído hablar por lo menos una vez de la saga Metal Gear. Ésta, que alcanzó fama internacional en su tercera entrega (publicada para PSX en el año 1998), nos narra las aventuras de Solid Snake, un soldado especializado en infiltraciones en solitario de alto riesgo, motivo por el cual prima el sigilo a la acción en los juegos de esta saga.
Además, por si esto no lo distinguiese bastante de la mayoría de juegos que veíamos en aquella época, Metal Gear contaba con un brillante argumento que se enrevesa cada vez más conforme avanzan las entregas, ante lo cual más de uno se puede perder con tanto nombre y tanta revelación. Así pues... ¿os apetece revivir el ya mítico Metal Gear Solid de la mano de Kris Oprisko y Ashley Wood?
El cómic, publicado originalmente en 12 revistas, nos narra cómo Snake se infiltra en la isla Shadow Moses para evitar que el grupo Foxhound se haga con el control del Metal gear escondido en el corazón de la base, el cual es ni más ni menos que un tanque bípedo con capacidad nuclear. Bajo esta premisa se darán traiciones, asesinatos y sobre todo muchas, muchas sorpresas.
Aunque eso dudo que os importe a los jugadores del original. Seguro que lo que vosotros pensáis es "¿y qué hay de las batallas contra los jefes finales?" Tranquilidad. La mayoría de ellas se resuelven con total naturalidad, no dándose en ningún momento la sensación de estar forzando las escenas de acción. Es más, en cierto combate incluso se permiten el lujo de añadir algunas escenas nuevas que encajan a la perfección con la batalla.
En lo que respecta al apartado visual, a poco que os fijéis en las imágenes que acompañan este texto veréis que el autor ha decidido darle un toque como de acuarela a todas las viñetas, lo que se puede hacer ligeramente caótico en según qué escenas pero que a la larga nos dejará un resultado totalmente satisfactorio.
Aún así, no son todo virtudes. Es cierto que una adaptación nunca será igual que el original, pero creo que un capítulo más le habría venido que ni pintado para añadir un par de escenas míticas que se ven forzados a saltarse por falta de espacio. Además, se saltan muchos detalles que conocemos los que hemos jugado al juego pero los demás no, así que está pensado sobre todo para fans, por lo que dudo que alguien que no conozca nada de la saga se haga una idea completa del argumento del mismo.
Antes de empezar, querría recalcar que la versión que jugué fue la Scolarship, pues posee algunas clases extra y mejoras de texturas y cargas que puede que hayan influido sin que me diera cuenta en en mi opinión final.
Quizás lo sepáis, pero jamás me he terminado un GTA tridimensional. Los sandbox de rockstar tienen la extraña capacidad de hacérseme tremendamente soporíferos y repetitivos a las pocas horas de juego, reduciéndoseme a un "conduce-dispara" que no tarda en quitarme las ganas de continuarlos. Pese a ello, cuando anunciaron Bully me picó la curiosidad. Un sandbox de instituto, sin pistolas y bajo la atenta supervisión de un gran grupo de monitores dispuestos a castigarme a la primera gamberrada. Tenía que probarlo.
Aún así, el juego se hizo de rogar. Cuando salió en PS2 tenía otras prioridades, así que descarté gastar 60€ en él. Para cuando lo portearon a Wii y la 360 estaba muy entretanido con el Tales of symphonia, con lo que volví a pasar de él. La verdad, ya me había olvidado de este juego por completo, siendo total culpa de Steam que lo llegara a probar, pues sus típicamente increibles ofertas me lo sirvieron en bandeja estas navidades. Y cómo lo disfruté.
La historia nos pone en la piel de Jimmy Hopkins, el típico gamberro de instituto al que ya han expulsado de la mitad de colegios del país. Por ello, cuando su madre se casa por tercera (o cuarta) vez y se larga durante un año de luna de miel, decide enviarle a la academia Bullworth, una de las más duras del país. Poco pasará antes de que Jimmy comience a ser víctica del acoso tanto de alumnos como de profesores, con lo que decidirá meterse de lleno en el mundo del bully (acoso escolar) a fin de ser su nuevo líder y romper definitivamente con esa cadena de abusos a los demás.
De este modo comienza uno de los juegos más atípicos que he probado nunca. En Bully no hay armas de fuego, monstruos o sangre. Simplemente somos un chaval que hará todo lo posible por convertir ese colegio en un lugar justo para todos empleando lo que tenga a mano, ya sea un tirachinas, la tapa de un cubo de basura o una cartel de "Patéame". Para esto, a lo largo de misiones al estilo GTA (veréis muchas referencias a esta saga en el artículo) plantaremos cara a todas las tribus urbanas del internado (pijos, musculitos, nerds...) y a los profesores corruptos del mismo sin dudar un momento en tomar cuantas medidas hagan falta.
Teniendo este objetivo en mente deberemos adaptarnos al sistema escolar, pues Bullworth es un centro educativo con clases diarias, a las cuales podemos faltar siempre y cuando no nos cojan los monitores del centro, pues nos enviarán directos al aula o, en caso de ser reincidentes, a una zona de castigo. Serán estos mismos monitores los que nos vigilarán de no caer en la tentación de rebajarnos al nivel de nuestros compañeros, pues en caso de agredir o acosar a alguien nos perseguirán sin descanso por toda la zona.
Gary, de los mejores personajes del juego.
Por si esto fuera poco, Bully cuenta con un sistema de combate realmente satisfactorio basado sobre todo en el empleo del cuerpo a cuerpo antes que en las armas. Así, podremos realizar agarres, patadas, derribos y mofas a cualquier estudiante o adulto que quiera medir sus fuerzas con nosotros. Es cierto que a la hora de luchar contra muchos enemigos se puede hacer algo confuso, pero en esos momentos será cuando debamos tirar de ingenio para salirnos con la nuestra, siendo algo habitual tanto el empleo de los objetos que nos rodean para atacar como el realizar estrategias defensivas de cara a recuperar el control de la situación (tirar una bomba fétida para aturdirlos y huir, lanzar canicas para que caigan y atacar a los que se mantengan en pie, pagar a algunos matones para que nos hagan de guardaespaldas, huir hacia un monitor y que él se haga cargo de los abusones...).
Pero no está ahí la grandeza de Bully. Canis canem edit (título con el que nos llegó a España) cuenta con un humor típicamente GTA (personajes alocados, situaciones absurdísimas) empleando cuanto tópico estudiantil se encuentre: partidos de fútbol americano, competiciones de popularidad, incursiones en la residencia femenina, la posibilidad de flirtear con las ocupantes de la misma... todo ello nos hará sentirnos como un chaval de 15 años que recordará se año como el más alocado y divertido de su vida.
Pero ojo, todavía me falta por decir una cosa. Sí, Bully es un juego descojonante que tiene personajes y escenas para la posteridad, pero también muestra algo que echaba en falta en muchos juegos: las consecuencias de nuestras acciones. No hablo del típico "como eres malo te persigue la policía", sino de ver cómo la gamberrada que hiciste en una misión para vengarte de ciertos alumnos le ha arruinado la vida a una persona inocente, causándonos auténtico arrepentimiento la escena y sintiéndonos los responsables de hacer algo para subsanar nuestros errores, demostrando una vez más que Bully es una durísima crítica social al acoso escolar.
Con todo, Bully no está ni de lejos exento de defectos: un apartado sonoro pobre (la variedad de canciones es muy baja), un final treméndamente corto e insulso (algo sobre todo doloroso de ver tras unas fases finales simplemente apoteósicas, dejándonos una sensación de "¿Cómo puede haberse terminado ya?" bastante desagradable) y sobre todo la sensación de que, una vez hecho todo, no hay nada que hacer. Esperad que me explico.
Normalmente, al acabar un juego nos quedan más cosas que hacer, ya sea repetir misiones, zonas y/o jefes secretos o simplemente hacer misiones alternativas. En Bully no. Una vez terminada la historia principal solo podremos completar las clases que nos falten (probablemente una o dos), recolectar los coleccionables (bastante fáciles y rápidos de encontrar), hacer carreras (las cuales no podremos repetir una vez hechas, solo la última de cada competición) o hacer recados de la gente (siendo la mayoría de pelea o búsqueda de objetos). Todo ello apenas alargan la vida útil del juego una o dos horas, siendo una auténtica lástima que el juego no nos de la oportunidad de repetir las fases del modo historia o las competiciones en las que hemos participado siempre que nos apetezca.
Aún así, Bully ha resultado ser una de las propuestas más divertidas que he probado en los últimos meses, reconciliándome de cierto modo con los sandbox de Rockstar, pues gracias a él he decidido ahora intentar sacarme cierta espinita que tengo clavada desde hace mucho tiempo: completar San Andreas. ¿Lo conseguiré? Solo el tiempo lo dirá. De lo que si estoy seguro es que Bully es el juego perfecto para gente que no está acostumbrada a los sandbox, pues su pequeña ciudad se va abriendo a una realmente buena, de modo que nunca tenemos la sensación de sentirnos encerrados en la ciudad de Bullworth, algo realmente elogiable cuando esa ciudad, al final del juego, es muchísimo más pequeña que la primera zona que visitamos en San Andreas.