Hoy en día, prácticamente cualquier gamer que se precie ha oído hablar por lo menos una vez de la saga Metal Gear. Ésta, que alcanzó fama internacional en su tercera entrega (publicada para PSX en el año 1998), nos narra las aventuras de Solid Snake, un soldado especializado en infiltraciones en solitario de alto riesgo, motivo por el cual prima el sigilo a la acción en los juegos de esta saga.
Además, por si esto no lo distinguiese bastante de la mayoría de juegos que veíamos en aquella época, Metal Gear contaba con un brillante argumento que se enrevesa cada vez más conforme avanzan las entregas, ante lo cual más de uno se puede perder con tanto nombre y tanta revelación. Así pues... ¿os apetece revivir el ya mítico Metal Gear Solid de la mano de Kris Oprisko y Ashley Wood?
El cómic, publicado originalmente en 12 revistas, nos narra cómo Snake se infiltra en la isla Shadow Moses para evitar que el grupo Foxhound se haga con el control del Metal gear escondido en el corazón de la base, el cual es ni más ni menos que un tanque bípedo con capacidad nuclear. Bajo esta premisa se darán traiciones, asesinatos y sobre todo muchas, muchas sorpresas.
Aunque eso dudo que os importe a los jugadores del original. Seguro que lo que vosotros pensáis es "¿y qué hay de las batallas contra los jefes finales?" Tranquilidad. La mayoría de ellas se resuelven con total naturalidad, no dándose en ningún momento la sensación de estar forzando las escenas de acción. Es más, en cierto combate incluso se permiten el lujo de añadir algunas escenas nuevas que encajan a la perfección con la batalla.
En lo que respecta al apartado visual, a poco que os fijéis en las imágenes que acompañan este texto veréis que el autor ha decidido darle un toque como de acuarela a todas las viñetas, lo que se puede hacer ligeramente caótico en según qué escenas pero que a la larga nos dejará un resultado totalmente satisfactorio.
Aún así, no son todo virtudes. Es cierto que una adaptación nunca será igual que el original, pero creo que un capítulo más le habría venido que ni pintado para añadir un par de escenas míticas que se ven forzados a saltarse por falta de espacio. Además, se saltan muchos detalles que conocemos los que hemos jugado al juego pero los demás no, así que está pensado sobre todo para fans, por lo que dudo que alguien que no conozca nada de la saga se haga una idea completa del argumento del mismo.
Hoy me gustaría recomendar a todo el mundo este shonen, el cual tiene en común con la mayoría de los mismos la palabra y poco más, pues a poco de empezarla nos daremos cuenta de que Full metal alchemist escapa de los tópicos del género con una eficacia innegable.
¿Alguien recuerda cuales eran los tópicos de los shonen que reseñara hace ya algún tiempo? "Al final de la serie seré la cosa más fuerte del universo", "Una leyenda dice que salvaré el mundo", "Relleno a cascoporro", "Dopaje de los enemigos hasta niveles absurdos", "Batallas de uno en uno"... ninguno de esos se da en Full metal. Si a esto le sumamos un argumento realmente bueno, unos personajes carismáticos y algunas batallas multidinarias espectaculares, creo que tenemos un shonen tremendo, ¿no les parece?
Y por si fuera poco, el opening de Brotherhood me ha encantado.
Pero... ¿de qué trata esa historia de la que tantos adjetivos bonitos he dicho? Basicamente, nos situaremos en un mundo donde algunos pocos son capaces de emplear la energía de la tierra para realizar alquimia. Así, una persona puede construir una casa en segundos a partir de madera cambiándole la forma o construir una estatua con solo tocar el material escogido. Todo esto es posible siempre que sigas el principio del intercambio equivalente: no puedes crear más de lo que tienes (con 1 Kg de metal solo podrás fabricar algo de ese mismo peso, obviamente). Desafortunadamente, hay un tabú que un alquimista jamás debe incumplir: la transmutación humana, entendida tanto para crear vida como para resucitar a alguien.
Edward y Alphonse Elric eran dos críos cuando su padre les abandonó; poco después, su madre falleció. Hundidos por el duro golpe, deciden saltarse el tabú y realizar una transmutación humana. Los que hayáis visto el opening os imaginaréis las consecuencias: no solo la transmutación sale mal, sino que además Edward perdió su pierna izquierda y Alphonse su cuerpo entero. Desangrándose, Edward hizo otro sacrificio: su brazo derecho a cambio de introducir el alma de su hermano en una armadura, a fin de evitar su total desaparición.
Con su cuerpo mutilado, Edward aceptó someterse a un proceso de rehabilitación basado en la implantación de prótesis mecánicas, el cual se alargó por un año. Una vez completo, los hermanos partieron de su pueblo natal en una búsqueda tremendamente complicada: la forma de recuperar sus cuerpos.
El hombre con apellido de automóvil...
Como podéis comprobar, la serie se aleja del típico "Quiero ser el mejor ninja/pirata/mafioso del mundo" a algo mucho más serio: el viaje de dos jóvenes para volver a la normalidad. A partir de ahí conocerán a un montón de personajes a lo largo de los 28 tomos del manga (todos licenciados en España)... o de alguna de las dos adaptaciones al anime que posee.
La primera, llamada Full metal alchemist, no la he visto. Según tengo entendido adapta solo el principio de la serie, lléndose por las ramas y acabando siendo una historia totalmente distitna. Pero la otra... la otra es muy diferente. Con la coletilla Brotherhood (FMAB para abreviar a partir de ahora) se trata de una adaptación sublime, que a lo largo de sus 64 capítulos solamente tiene dos de relleno: el primero, totalmente prescindible, y el 27, un resumen de lo acontecido hasta ese momento. Todo lo demás es idéntico al manga: situaciones, diálogos... excepto por un par de momentos puntuales que recortan para acelerar (eso solo pasa al principio, pues la primera serie ya había explicado esos eventos) podría decirse que es la adaptación perfecta.
Además, Panini nos ha hecho un favor impresionante: ha licenciado la serie a Europa y subtitulado al español, pudiendo ver casi todos los capítulos gratis y sin publicidad desde este enlace . Faltan uno de los primeros y el último, pero tranquilos, podéis encontrarlos por youtube sin ningún problema.
Seguramente, ahora os estaréis preguntando ¿y cual miro? Bien, yo siempre he sido de la obra original. Es más, el manga fue mi manera de conocer la serie y me pareció bastante buena, pero cuando vi con mi hermano Brotherhood... en serio, es una adaptación increible. Por mucho que me cueste admitirlo, recomiendo antes esa nueva versión que el original (y más siendo tan fácil de obtener como viendola por panini, aunque esto solo valga para usuarios europeos). Buenos días a todos y gracias por leer.