Lo admito. No soy un gran fan del boy scout por excelencia, pero sé apreciar un buen cómic y este lo es (gracias sobre todo a lo atípico de su propuesta). Hasta ahora siempre habíamos visto al típico heroe volador que se enfrenta a Luthor, Brainiac y Cia en toda clase de batallas donde el destino del mundo pendía en sus manos, mas ¿que pasaría si un día un chaval de nuestro mundo obtuviera los poderes de Superman? ¿Emularía a su héroe o se dedicaría a causar el mal? ¿Provocaría su aparición el nacimiento de los llamados supervillanos o tendría otras cosas más serias de las que preocuparse? Eso y mucho más es lo que veremos en este cómic. Secreto: (Pincha para leerlo)
Sé que parece surrealista, pero imagináos que vuestros padres, por hacer la coña más que nada, deciden que, ya que tu apellido es Kent, eres moreno y vives en un pequeño pueblo de Kansas, te van a poner de nombre Clark, exactamente igual que Superman. No solo eso; cada año, tanto en tu cumpleaños como en navidad tus regalos van a consistir en merchandising del personaje. Espera espera, que hay más. Tus compañeros de clase (benditos críos) han decidido que eres el blanco perfecto de todas las burlas, así que no hay día en el que no recibas de 5 a 10 putadas varias relacionadas con tu nombre, desde darte un puñetazo y decir "¿Pero tú no eras de hierro?" a tirarte los apuntes al barro y aludir a que como no usaste tu supervelocidad para recogerlos antes de que se te mancharan. Ah, y lo mejor. ODIAS A SUPERMAN.
Vamos, la vida perfecta para cualquier adolescente estadounidense. A la vista de tu nula vida social, decides invertir tu tiempo libre en dar largos paseos por la montaña y en acampadas, siendo durante una de esas donde descubres que, por algún absurdo motivo, tienes exactamente los mismos poderes que Superman. ¿Qué haces? La verdad, me da igual lo que tú harías; lo importante es lo que hará Clark, el prota de esta miniserie de (si no me falla la memoria) 4 números durante los cuales plantea una visión realista y muy entretenida de este personaje.
Y el dibujo me ha parecido cojonudo.
La verdad, desde la compra de ECC de los cómics de DC que antes trabajaba planeta no lo he visto en ninguna tienda, así que supongo que todavía no ha sido reeditado, pero vista su calidad dudo que tarden mucho tiempo en hacerlo. Realmente me ha gustado esta nueva versión de Superman, la cual tiene sus propias incógnitas (¿cómo ha conseguido sus poderes? ¿quien es el que trata desesperadamente de atrapar a Kent y porqué?) y un estilo de dibujo que le queda que ni pintado. Creo que, mientras salga a un precio razonable (no más de 20€) me haré con él en cuanto lo vea en mi tienda habitual; haríais bien en seguir mi ejemplo.
No os preocupéis; esta "Batfiebre" es algo que tengo todos los años por estas fechas gracias a que la mayoría de sus cómics son muy fáciles de conseguir, rápidos de leer y muy entretenidos en general. De la que tenga internet (ahora mismo programo las entradas los domingos para que se publiquen a lo largo de la semana sin mi intervención directa) ya veréis como vuelvo a reseñar juegos, pelis y sobre todo manganime, mucho manganime. Hasta entonces, otra reseña de Batman, siendo la de hoy una cuyo nombre es una alusión directa al famosísimo Año uno de Miller.
Para los que no conozcáis la cronología de Batman (algún día he de hacer una entrada de eso, así podré petarlo todo con spam de mis otras entradas y tendré un índice bien majo sobre el que trabajar en adelante) este cómic estaría situado como quinto dentro de la línea temporal "post-crisis" y "pre-new52". Vamos, que lo óptimo para su lectura es haber leído antes Año uno , El hombre que ríe , El largo halloween y Victoria oscura (más estos dos últimos que los dos primeros). Aún así, tampoco es muy necesario, pues al tratarse del primer año en plantilla del chico maravilla el no haber leído esas obras solo nos provocará desconcierto en los encuentros con el villano Dos caras; el resto del tiempo podremos leerlo sin el menor inconveniente en lo que respecta a antecedentes.
El estilo visual me recuerda y mucho al de la serie animada de Batman. No sé a vosotros, pero a mi me parece muy vistoso y acorde con el tono de la historia, bastante menos dramático del habitual en el personaje.
La verdad, al igual que me pasó cuando leí el año uno de Batgirl (probablemente me de por releermelo dentro de poco) no me queda mucho que decir. No es uno de los imprescindibles de Batman (caso La broma asesina o El regreso del caballero oscuro ) pero sí que se trata de una obra muy entretenidica que nos dará una horita o dos de diversión en función de la calma con la que nos tomemos su lectura. De momento ECC no lo ha publicado, pero tengo la corazonada que en un par de meses estará a disposición de los compradores junto con el ya nombrado Batgirl: Año uno en el baúl para coleccionistas que sacan cada X tiempo. ¿Que porqué creo eso? Pues porque no sería la primera vez que escogen a un autor famosete de Batman y sacan en pack sus obras más famosas. La primera vez fue el turno de Miller; luego le tocó a los autores de El largo Halloween y Victoria oscura. Si lo que tratan es seguir con los lanzamientos "en orden cronológico" la opción más lógica sería esta que yo digo. Ahora bien, yo no me haría ilusiones en relación a mis palabras, pues capaces son de sacar para el próximo mes un especial de Azzarello con Jóker y Ciudad rota entre otros solo para no darme la razón (lo cual no sería nada malo, visto la calidad de los mismos).
No soy muy fan de las series regulares americanas por una razón muy simple: demasiado relleno. Son tan largas que, por cojones, una cantidad absurdamente elevada de sus capítulos tiene que contener relleno (además de que en su mayoría carecen de una finalidad diferente al "veamos qué aventura vivirá esta semana el héroe X"). Por ello, pese a que lea muy a menudo historias de superhéroes esta ha sido la primera vez que me pongo con un cómic desde su inicio. No niego que solo lo hice por encontrarme los cinco primeros capítulos recopilados en un bonito tomo en la biblioteca de Santiago, pero qué coño, me alegro de haberme saltado por una vez mi regla no escrita.
Como todos sabréis, el universo "ultimate" dentro de marvel supuso una actualización de los orígenes y personajes de sus series más emblemáticas (Spiderman también tiene una, por ejemplo). Pueden gustar o no gustar estos nuevos orígenes, pero desde mi punto de vista, ya que son completamente independientes al original y este no se ve afectado por la actualización (New 52 cof cof) ¿qué problema hay con ellos? Para mí, ninguno. Es cierto que esta revisión de Tony Stark es un poco "fantasiosa" en según que temas (Tony nace con un trastorno genético que convierte todo su cuerpo en tejido cerebral, lo que le permite regenerarse incluso de amputaciones y le brinda unos constantes e insoportables dolores por todo su cuerpo) pero mientras nos lo tomemos como la versión alternativa del héroe que es yo no veo ningún problema.
Ultimate Iron Man tiene de todo: conspiraciones, asesinatos, enemigos muy peligrosos, guiños al original, ideas nuevas... pero todo lo hace sin caer en ningún momento en relleno, pues estos 5 primeros episodios forman una subsaga cerrada que hará las delicias de los fans del personaje y de aquellos que se acercan a él por primera vez. Admito que algunos puntos (Obadiah, Rhodey) quedan un poco en el aire al finalizar la lectura, pero no debemos olvidar que forma parte de una serie regular en sus inicios. Si en el capítulo cinco ya hubieran resuelto todos y cada uno de los problemas a los que el personaje tiene que enfrentarse mal vamos.
Antes de terminar, tengo que hacer un par de menciones especiales tanto a los personajes como al guionista, quien resulta ser ni más ni menos que Orson Scott Card, escritor del famosísimo El juego de Ender. No lo leí nunca, pero a la vista de este cómic mis ganas por la saga de Ender han aumentado considerablemente. Los lápices en esta ocasión se reparten estre tres dibujantes, teniendo en mi opinión el mejor estilo los capítulos diseñados por Andy Cubert (caps 1 y 2). No digo que el de los otros esté mal, sino que en mi opinión Andy capta perfectamente la esencia tanto de los Stark como del universo Ultimate.
Y eso es todo por hoy. Comprarlo quizás resulte algo carillo (22,95€ hace años, a saber cuanto ahora) pero si eres fan del personaje y estás dispuesto a perdonarle las "licencias poéticas" que se toman no dudes en darle una oportunidad
Lo admito, en el fondo soy un romántico. Da igual cuanto tiempo pase y cuantas se deslicen entre mis dedos, al final cuando suena una canción o veo una imagen que me recuerdo a ella vuelvo a entregarme a sus brazos y disfrutar como un enano. No, no hablo de mi exnovia; estoy haciendo referencia a esas viejas series (en su mayoría Shonens) que me encantaron hace años y que ahora me da por volver a leer, siendo en esta ocasión mi elección este manga de 34 tomos escrito por Hiroyuki Takey.
La verdad, no estaba muy seguro de que este revisionado fuese una buena idea; apenas hacía un año desde mi última lectura, así que lo tenía todo muy fresco y supuse que me pasaría más tiempo diciendo "ahora pasaba tal" que disfrutando. Me equivoqué y me divertí como un enano con ella.
Y si pongo el segundo opening en lugar de este se me ponen los pelos como escarpias.
A modo de inciso, diré que el primer sorprendido de escribir esta entrada soy yo, puesto que ya le dediqué una entrada hace tiempo en mi antiguo blog y tenía pensado terminarlo y pasar del tema, mas me ha sido imposible callarme lo mucho que la he disfrutado, así que como últimamente casi no tengo material para entradas (cosas de empezar la universidad) pues decidí aprovechar y escribir un rato sobre el tema.
La serie nos pone en la piel de Yoh Asakura, un chico de 13 años que tiene la habilidad de ver los espíritus de los muertos... vamos, un chamán de toda la vida. Él se acaba de mudar a la ciudad y allí conoce a Manta Oyamada, quien también puede ver espíritus pero que carece del potencial chamánico de Yoh. Total, típicos caps iniciales de conocerse y antes de terminar el primer tomo empieza la trama de verdad, la cual es ni más ni menos que la participación de Yoh y varios otros chamanes en el torneo que se realiza cada 500 años en el cual se escoge al nuevo "Shaman King".
Sí, a primera vista es la típica serie de hostias a tutiplén con muchas batallas espectaculares y muchos level ups de los protas para que no nos aburramos de ver siempre los mismos ataques... y sí, en parte lo es, para qué negarlo. Aún así, son sus otras virtudes (la gran cantidad de guionazos y todo lo que respecta a la figura de Hao, por ejemplo) las que nos mantendrán pegados a la silla y queriendo leer cada vez más... y no os confiéis, pues os aseguro que en esta serie la muerte de algún protagonista no es un tabú infranqueable...
La animación está muy bien conseguida, pero os recuerdo que ya tiene sus añitos, así que no esperéis HD ni nada por el estilo.
La verdad, no tengo pensado ni comentar a todos los personajes uno por uno ni tampoco reseñar todas las sagas del mismo: eso ya lo hice en mi antigua entrada y si alguien tiene curiosidad puede verlo allí. Esta vez me gustaría centrarme en las razones por las que aquellos que vieron el anime DEBEN leer el manga y hablar de las secuelas de la serie y de su... "curioso" final, por definirlo de alguna manera...
El motivo de poner en negrita lo anterior es el siguiente: anime y manga toman rumbos distintos a partir de la mitad de la trama. Hasta el momento de la separación ambos tienen un gran nivel, pero en el anime, una vez llegan a la aldea apache, la serie ya está a punto de terminar y comienza a perder la coherencia interna; mientras tanto, el manga no solo está lejos de llegar al techo de su calidad, sino que además todavía nos reserva más de 10 tomos de sorpresas y la mayoría de los giros de guión que dejarán a más de uno con la boca abierta. Así pues, dentro la lista de "motivos para leer el manga incluso si has visto el anime":
+En el manga muere gente. Gente importante. Del quinteto protagonista. Y más de uno lenta y dolorosamente. +Descubrimos el flipante pasado de Ana, se nos presenta la figura de Matamune (clave para comprender a Hao y el estilo de batalla de Yoh) y además nos echaremos unas risas viendo a Yoh con 9 años. +Es una serie cojonuda, cualquier excusa para volver a verla funciona. +Lyserg no es el niñato del anime. Aquí solo lo es durante sus primeras apariciones. +Fausto disecciona a Manta. Nada de lucecitas de colores, escarpelo y sangre al poder. +El pasado de los soldados X y en especial de Marco son de lo más raro del universo. Eso por no hablar del de Horo Horo, de los más macabros de todos junto con la "etapa asesina" de Chocolove. +¿No tienes ganas de otros 10 tomos de Shaman King? +Hao tomando un baño con Lyserg. Sí, ese Hao que mata a los padres de Lyserg y ese Lyserg cuyos padres son asesinados por Hao. +Hao en modo dopaje destructor de ejercitos... luchando contra un ejército humano. +¿He dicho ya que muere gente relevante para la trama?
Y bueno, podría seguir, pero si no te he convencido poco hay que pueda añadir para hacerte cambiar de idea. Ahora bien, si te he convencido y quieres leer el original deja ya mismo de leer la entrada, pues me gustaría dedicarles unas palabras al final del mismo y a las secuelas de la serie, por lo que habrá spoilers a cascoporro. Avisados estáis.
Cosas muchísimo más raras que esta esperan a los valientes que se lean el final del manga...
A ver... qué puedo decir del final del manga... esto... puta mierda. Dios mío, todo era epiquísimo, la confrontación con Silva, la batalla de la zona del universo, la aparición de la líder apache desesperada por el poder de Hao, la misma batalla contra el nuevo rey... aquello era una de las mejores batallas finales que jamás había visto y de repente... bang, el tren del amor. La primera vez que lo vi casi lloro de la vergüenza ajena, pero esta vez creo que me ha provocado una úlcera.
Sí, que tal y como lo había planteado todo era casi el único modo de salir del altercado contra Hao, pero... joder, por momentos es patético. Esa escena "¡Vamos a disparar una cantidad extra grande de amor!" seguida del "¡Yo también quiero darte amor!" estaría bien para una serie tópica para niños o para derrotar a un malo rarito, pero después de 34 tomos (32 en España) me parece lamentable colocar ese final. Que sí, que la idea puede gustar o no pero que es el final y punto, pero eso no quiere decir que no me parezca muy mal llevado. Irónicamente, el último capítulo (lo hasta ahora narrado sucede en el penúltimo) me parece cojonudísimo, además de que creo que ese era el final que el autor tenía en mente desde el primer momento pese a la improvisación que se largó en la batalla final.
Una vez finalizado el manga tenemos muchas opciones si queremos seguir expandiendo el universo Shaman king, aunque ya aviso que no todas tienen la calidad exigible. Por ejemplo, Shaman king zero es una "precuela" de 5 capítulos autoconclusivos que nos cuentan el pasado de Yoh, Ren, Horo Horo, Lyserng y Hao. ¿Genial? No, para nada. La historia de Yoh es tópica y predecible, la de Ren un auténtico chiste, la de Horo Horo ya la conocemos de sobra los que hemos visto el final del manga y la de Lyserng... coño, menuda fumanda. La única que más o menos parecía decente a la vista de su planteamiento inicial era la de Hao, pues allí vemos cómo recluta a Big Bill y el lugar donde vivían sus seguidores 8 años antes de la pelea de chamanes, pero al final todo se reduce a "Hola, me llamo X y estoy con Hao por Y" con todos los personajes... por mucho que la mayoría de esos motivos ya nos son conocidos para los lectores del original y del one shot Relax, donde ya se nos contó el cómo Hao reclutaba a sus hombres. Si aún así tenéis curiosidad, podéis encontrarlos por ahí para leer online, pero ya digo que no merece vuestro tiempo.
Detesto a Yoh y Anna en modo hippies.
Luego tendríamos el one shot Mappa douji, el cual nos lleva a la infancia de Hao y nos muestra sus inicios como chaman. Es cierto que es un poco incoherente con la historia principal (Matamune dice que cuando conoció a Hao todavía era buena persona, mas aquí ya de niño desea matar humanos y comienza con sus asesinatos) pero en general está muy bien y lo disfrutaremos mucho más que Zero.
Por último (dando por hecho que habéis leído Piernas de serpiente y Funbari no uta al final en los últimos tomos) estaría Shaman king flores, una secuela del original donde el protagonista es Hana, el hijo de Yoh y Ana. La verdad, cuando leí el one shot protagonizado por él hace años no me quedé demasiado convencido con el resultado, pero la cosa podía dar de sí. Ahora que el autor ha decidido borrar esa primera aproximación al personaje y empezar una serie mensual narrando sus aventuras no puedo sino echar de menos aquel original.
Cómo decirlo finamente... Hana es como mezclar la prepotencia del Ren del principio de la serie, el Hao que va por la vida de sobrado y la mala hostia de Ana en un personaje de 13 años. Quizás a algunos le guste, pero yo no soporto esa clase de héroes que luego conforme pasan los capítulos empieza a madurar y hacerse buena persona (no, no ha sucedido todavía pero apuesto a que así será).
Niño repelente donde los haya.
Además, la historia no termina de parecerme interesante. Resulta que hay unos descendientes secretos de Hao que quieren matar a la rama principal de los Asakura (a Hana, vamos) y... y... vale, solo han salido cinco capítulos y todavía no ha pasado nada más, pero no sé, de buenas a primeras la serie no me termina de convencer. Quizás algún día sea buena, pero a la vista de la cantidad de especiales y estiramientos de chicle que presentea Shaman king temo que este Flores sea más la manera de vivir del cuento del autor gracias a la fama del original que un auténtico trabajo a conciencia.
De cualquier modo, lo que está claro es que, spin off a parte, Shaman king es una serie cojonuda que cualquier fan de los shonens debería conocer, ya sea mediante el manga... o el manga, que coño, el anime está muy bien y cuenta con un gran doblaje hasta que se desvía del manga, así que sería una auténtica locura quedarse con media historia cuando se puede disfrutar de la misma al completo. Darle una oportunidad, no os decepcionará.
Bueno, aquí estamos otra vez con un cómic de Batman escrito por Frank Miller. A estas alturas, leer este blog ya debería ser sinónimo de conocer la historia de Miller con el personaje, pero como es una excusa perfecta para spamear a cascoporro repetiré la introducción de siempre. Años 80, Miller publica El regreso del caballero oscuro , los fans mojan las bragas, poco después escribe Batman: Año uno y el éxito se repite, casi veinte años después decide hacer una secuela de El regreso titulada El contraataque del caballero oscuro y le caen palos por todos lados...
Bien, y entonces le encargaron (junto a Jim Lee) escribir un nuevo inicio de la relación entre Batman y Robin. Más o menos, cualquier fan del personaje conoce la historia: Dick Grayson es un crío que trabaja con sus padres en un circo (trapecistas los tres) y un día sus progenitores son asesinados ante sus ojos y los de Bruce Wayen. Al millonario se le rompe el corazón, decide adoptar al chico y forman el nuevo dúo dinámico... o así era hace más de treinta años, pues parece que a Miller ese inicio no le terminaba de convencer.
Sí, la base "papis muertos-Batsi se lo lleva" sigue ahí, pero el resto cambia bastante. Veréis, no sé si lo recordáis, pero en El contraataque Miller mostró un Batman poco menos que loco, el cual hacía cualquier cosa por "su guerra" y se comportaba para con el resto del universo poco menos que como un grandísimo hijo de puta. Eso no le hizo ninguna gracia a los fans (a mi tampoco me apasionó, para qué negarlo) pero a Miller le dio bastante igual y decidió usar a ese Batman sádico para este cómic. ¿El resultado? En mi opinión, realmente satisfactorio. Secreto: (Pincha para leerlo)
Veréis, el mayor problema de El contraataque no era el estado mental de Batman sino que no se trataba de un cómic de Batman. Miller ha recuperado el sentido en ese aspecto, mostrándonos a un Batman zumbado, sí, pero que es el protagonista. ¿Que porqué en negrita? Porque eso es lo que realmente importa. Puede gustar más o menos ese enfoque del personaje, pero si (al igual que yo) te tomas este All star como un elseworld te lo pasarás teta con él.
Ver a Batman luchando como un salvaje, secuestrando a Dick Grayson o saltando de un tejado mientras se ríe a pecho henchido no es algo que se vea todos los días... y la verdad, para variar un poco está bastante interesante.
Además, todos los personajes se adaptan al estilo Miller: Wonder Woman es una feminista salvaje, Alfred parece más próximo a sus años como boina verde que como criado y, cómo no nombrarlo, el Joker consigue en una aparición de tan solo 4 páginas dejarnos con la boca abierta y con ganas de mucho más.
Olvidad el dibujo mierder de El contraataque. Aquí calidad de la buena.
Desafortunadamente, ese es el mayor problema de este cómic: te deja con las ganas porque no está terminado pese a llevar años en el mercado. Al parecer, al estar ambientado en el universo de El regreso del caballero oscuro y no en la cronología oficial no podía llamarse All star (no lo entiendo pero eso me comentó mi vendedor habitual). Con tal de cambiar el título estaría el problema resuelto... y eso hicieron. Lo llamaron Dark Knight: Wonder Boy, pero aún así no lo terminaron. Salió el primer capítulo continuando justo al final de All stars, sí, pero si mis fuentes no se equivocan todavía faltan cinco caps por salir desde hace casi dos años.
Es por eso que no recomiendo su compra. Veo muy probable que con el tiempo acabe saliendo el resto de capítulos del mismo, momento en que los agruparán en un tomo recopilatorio y venderán a un precio más normal que el de la edición de ECC (25,50). Por cierto, quizás os hayáis fijado que esta vez no usé la portada de ECC en la cabecera de la entrada. Eso fue porque, al haberme quedado el culo tan torcido al terminar El contraataque, decidí no comprar nada de ECC a menos que supiera al 100% que me gustaría, así que tiré de biblioteca y de la vieja edición de planeta que estaba allí. No sé cómo será la de ECC, pero más les vale mantener la página desplegable (perdón: la tremenda página desplegable) que tiene la edición de Planeta, porque subir el precio cinco euros reduciendo el tamaño y aún por encima recortando cosas sería tener unos cojones como camiones.
P.D. Realmente ME DUELE leer como en el 2009 se quejaban en Zona Negativa por que la edición de Planeta (gente que tiene por costumbre cuidar y muchos sus productos) costaba 20 euros y que ahora que ECC los vende con peor calidad a la para nada baja cifra de 25,50 no abran la boquita en relación a eso.
Antes de que nadie lo diga... sí, ya sé que casi todas las entradas sobre libros que he hecho hasta ahora en el blog son de Stephen King... pero es todo una grandísima casualidad. Este verano, además de los ya reseñados It y Todo oscuro, sin estrellas también he leído El pacto de Holcroft, Legado, El arte de la guerra y un par de librillos menores cuyos títulos no merece la pena nombrar, mas ninguno me ha motivado a escribir. Quizás algún día les dedique una entradilla, pero cuando los terminé no sentí la necesidad irrefrenable de venir al blog y poner cuanto me cruza la mente como sí me ha pasado con los de este autor. Podría decir que es fruto de la casualidad, de mis cambios de humor o del tiempo pero mentiría, pues en el fondo sé que el motivo de que lea tan a menudo a este tío es su grandísima calidad... y la originalidad que impregnan sus relatos siempre.
Dejadme poneros en situación. Cada año, los varones de entre 16 y 18 años tienen la oportunidad de participar en el concurso televisivo más visto del país. Rellenan un formulario, pasan unas pruebas físicas que solo uno de cada cincuenta son capaces de realizar y listo, están dentro. ¿Que en qué consiste este concurso? En una marcha de duración indefinida, en la cual participan hasta 100 jóvenes simultaneamente. ¿El premio para el ganador? Fama, fortuna y que se le cumpla cualquier deseo. ¿El del perdedor? La muerte.
Así es. La larga marcha (así se llama el programa) es una prueba extenuante donde solo sobrevivirá uno. Las reglas son sencillas: los marchadores salen el uno de mayo a las 9 de la mañana y deben mantener siempre una velocidad igual o superior a los 6,5 Km/h. Si bajan de esa velocidad recibirán un aviso; pasados treinta segundos, otro; tras el tercer aviso no habrá un cuarto, pues treinta segundos después le darán el pasaporte al otro barrio en forma de balazo en la cabeza. Suena horrible, ¿verdad? Pero tranquilos, los marchadores, en caso de no bajar de esa velocidad durante una hora pierden verán sus avisos reseteados... aunque no es lo mismo mantener esa velocidad tras cuatro km que tras dos días caminando sin parar, pues ni si quiera pueden detenerse a dormir ni defecar, siendo La larga marcha una de las competiciones más duras y perversas jamás ideadas por el hombre.
Para los agudos de vista: sí, debajo de King pone "Richard Bachman". Esto es debido a que originalmente King la publicó bajo ese pseudónimo. ¿La razón? En el prólogo escrito por él de la edicón española.
Recalco lo dicho en el primer párrafo referente a la originalidad, pues a muchos la historia os puede sonar al famosísimo "Los juegos del hambre". Este fue el primer libro de Stephen King, escrito años antes de que publicasen su primera novela (Carrey), así que cualquier parecido con "Los juegos" son por plagio de los segundos a esta obra (con mediación de Battle royale entre ambos, para qué negarlo). Eso sí, hay otra cosa que debo matizar en relación a esto: es el primer libro de Stephen King, así que no podemos esperarnos al mejor King aquí. La larga marcha la escribió un universitario en primero de carrera, así que es normal que no sea su mejor obra; pese a ello, podemos encontrarnos varias de sus señas de identidad en esta obra como el gran trabajo en la psique de los personajes... y el síndrome de los finales King. No son realmente horribles pero sí que no están a la altura del conjunto, ya sea por lo raro de los mismos o por dejar cabos sueltos de la manera más tonta. La verdad, que se dé en este libro me parece alucinante...los que lo hayan leído me entenderán, pues el final se va a la porra en tan solo 3 párrafos. Una lástima.
Aún así, solo un idiota dejaría pasar este libro por ello, pues sus más de 300 páginas restantes se encargan de hacer que merezca la pena su lectura pese a ese cénit poco resuelto. Como ya dije, tiene unos personajes muy bien trabajados... lo cual es una auténtica tortura para nosotros los lectores, pues sabemos en todo momento que como mínimo 99 personajes morirán, y obviamente no es lo mismo que maten a un secundario del montón que a un tío con el que llevas sufriendo páginas y páginas. Lo admito: por momentos no creí que podría terminarlo, pues los niveles de empatía alcanzados con McVries, Scramm, y qué coño, incluso Stebbins, son muy altos, teniendo auténtico miedo de que en la siguiente carilla alguno de ellos reciba el tan temido pasaporte...
Y sin que lo reciban también lo pasaremos mal. Los caminantes pasan días sin dormir ni descansar, así que toda clase de peligros les acecharán durante el mismo: enfermedades, hemorragias internas, locura, exceso de presión, intentos de fuga... todo ello hace que la intensidad alcanzada en los compases finales (momento en que los camiantes que quedan están más cerca de la tumba que de nuestro mundo) es simplemente increíble, haciéndome sufrir por los personajes como no me pasaba desde Madoka o La torre oscura IV.
El libro carece de adaptaciones al cine o la televisión, mas en La banda del patio nos encontraremos un capitulo que homenajea este libro. Para los curiosos, el título del mismo es El torneo de párvulos (a menos claro está que me equivoque, pues ya hace años desde que lo vi).
En definitiva, La larga marcha no es el mejor libro de King y tampoco tengo pensado volvérmelo a leer en años por lo sufrida que se me ha hecho su lectura, mas sus virtudes e innovaciones son tantas que ningún lector debería perdérsela, dado que le brindará una historia que tardará en olvidar... además de plantearnos un debate realmente interesante: ¿Arriesgarías tu vida 99 contra uno a cambio de lo que más deseas en este mundo?
Increíble pero cierto, estoy deseando que los timadores de ECC publiquen este cómic. ¿Que porqué? Es obvio... para cualquiera que mire la horrenda portada que tiene tanto en su edición de Planeta como en el original americano. La verdad, a sabiendas del estilo de portada que utilizan habitualmente (portada con el protagonista en primer plano y con el título y los autores en la parte de abajo de la cubierta) tengo fe en que lo harán bien con esta. Serán unos timadores, pero me gusta mucho su manera de hacer portadas, le dan un toque personal a la vez que elegante que me puede.
Perdón, estoy divagando... hace unos días hablamos de Batman: Año uno , al final de la cual recomendaba la lectura de este cómic por su situación temporal (inmediatamente después del otro) y porque Año uno nos dejaba con ganas de más Batman. Pues bien, aquí tenemos su primer encuentro con el Joker, personaje que no dejará indiferente a nadie... en gran medida gracias a que aquí tiene una de las presentaciones más épicas de la historia de la maldad comiquil. Secreto: (Pincha para leerlo)
El estilo de dibujo no me apasiona (esa caras...) pero cumple con su función.
Basicamente nos encontramos con un Batman impresionado (y ligeramente desbordado) ante una mente tan loca como la del Joker (como él mismo dice, se entrenó para atrapar asesinos y criminales corrientes, no dementes deseosos de matar) y a un villano al que se siente como pez en el agua ante el papel de psicópata matalotodo. No es el mejor cómic de la historia de Batman pero sí que nos entretendrá durante sus apenas 70 páginas (una lástima su brevedad, pues la historia aún podría haber dado para algo más...).
Eso sí, muy a mi pesar el cómic hace varias referencias a "La broma asesina", obra bastante posterior a esta y que nos narra los auténticos orígenes de este ser del averno. ¿Que porqué lo hace? Hombre, es comprensible. La broma asesina, escrito por Allan Moore, está considerado como uno de los mejores cómics de Batman y de la historia en general; así pues, por lo menos yo encuentro hasta cierto punto normal que el autor de este The man who laughs no intentara apropiarse de la historia creada por Moore en aquel momento y utilizar su concepción del Joker en este cómic. Supongo que no fue una decisión fácil, pero creo que al final tomó la mejor opción: contar lo imprescindible para entender el cómic y poner en un pie de página que, para más información, leamos La broma asesina. Además, si fuese malo válgame Dios, pero siendo tan bueno no veo un problema que un autor nos recomiende su lectura.
Una semana más vuelvo a picar con ECC cómics y su penosa edición en lo que respecta a los cómics de Batman. ¿Que porqué no aprendo de mis errores? Porque, por mucho que me pateé hoy Santiago, no encontré un solo cómic editado por Planeta en las librerías. Así, y a la vista que por internet los precios se disparan incluso siendo de segunda mano, no me quedó otra que dejarme timar una vez más por estos mamones. ¿Valió la pena? Siendo sinceros... aunque en el orgullo todavía sienta un pequeño puñal (pequeño porque esta vez apenas han inflado el precio original pese a reducir el tamaño de la impresión, Año uno "solo" cuesta 16,50€) a la hora del cómic en sí estoy bastante contento con la compra... aunque esta vez estaba jugando sobre seguro por dos razones: ya lo leyera en una biblioteca pública hace un par de años y me encantó y porque es de Miller en su etapa anterior a publicar "Batman: el contraataque del caballero oscuro ". Vamos, calidad asegurada.
Para aquellos que no conozcan la historia de DC (editorial de Batman, Superman y un par de maníacos con capa más) os doy una clase relámpago: en 1986 Frank Miller creó El regreso del caballero oscuro , la cual (a causa sobre todo de su gran calidad) supuso un antes y un después en la historia del cómic heroico. A la vista de esto y que por lo acaecido en su cómic "Crisis en las tierras infinitas" DC tenía que inventarse un nuevo origen de Batman sí o sí, era obvio a quien le tocaría el trabajo sucio. Y que bien lo dejó todo. Secreto: (Pincha para leerlo)
Año uno, tal y como su nombre indica, nos muestra los primeros doce meses de la vida de Batman y Gordon en Gotham city. Así, no os esperéis ver a ninguno de los supervillanos típicos de los cómics pues todavía no aparecen; lo único que veréis será a un Bruce Wayne totalmente inexperto aprendiendo poco a poco a cómo ser un justiciero eficiente... y a Jim Gordon a sobrevivir en la horrible ciudad a la que acaban de destinar. Puede parecer aburrido, pero para nada lo es, pues por un lado tenemos a un Batman que ve un auténtico reto en luchar contra tres ladrones que no pasan de los 17 años y por el otro a un policía cuyo mayor enemigo se sienta en el despacho de al lado al suyo, el cual no dudará en usar cualquier método a su alcance con tal de que el novatillo del cuerpo no se meta en sus asuntos más turbios.
Curiosamente, la última vez que lo leí me costó bastante leer las partes referidas a los pensamientos de Batman, pues la fuente de la letra no terminaba de estar clara; en cambio, ECC ha hecho bien su trabajo en este sentido, logrando unos trazos claros y evitándonos tener que forzar la vista para poder leer las divagaciones del cruzado enmascarado.
Eso sí, es un cómic bastante corto, apenas llega a las 100 páginas, lo cual tiene como efecto secundario que se nos quede el final un poco colgado; queremos más Batman al terminarlo, sobre todo a la vista de como termina, pero soy consciente de que alargarlo más iría en contra de la idea inicial de mostrarnos a un justiciero en prácticas. Lectura muy recomendada, sobre todo si tenéis a mano para leer a continuación "El hombre que ríe", secuela espiritual de este y que contiene unas 70 páginas con las que quitar ese regustillo amargo del final precipitado.
Esta entrada tratará tanto del libro como de la película; así, una mitad estará llena de improperios e insultos mientras que la otra solo contendrá alabanzas y felaciones virtuales. ¿Adivináis a quién le toca cada parte?
Antes de comenzar el análisis individual, pongámonos en situación. It es la duodécima novela de Stephen King, la cual fue publicada en el año 1986 (si contamos los libros escritos bajo otros seudónimos, deberíamos sumar otros 12 libros a la cuenta). King ya había realizado obras sobre niñas con poderes mágicos, vampiros, concursos mortales (idea que sería readaptada por Battle Royale años después y copiada descaradamente por Los juegos del hambre a posteriori, aunque esa historia la dejaremos para otro día) e incluso había empezado a escribir la que sería su magnum opus, La torre oscura. ¿Sobre qué podría tratar su próximo libro?
Payasos. Payasos y niños. Esa es la aproximación más directa que se me ocurre al argumento de It, la cual es a día de hoy su segunda obra más larga si la wikipedia no miente (1090 páginas en su edición original). ¿Cómo se pueden llenar más de un millar de hojas contando la historia de un monstruo que se dedica a matar niños en un pueblecito del noreste de Estados Unidos? Con talento y mucha, mucha locura. Secreto: (Pincha para leerlo)
Para aquellos que jamás hayan oído hablar ni del libro ni de la película (¿en donde coño habéis vivido estos últimos 30 años?), diré que el argumento nos pone en la piel de siete jovencitos cuyo pueblo (Derry) es el coto de caza privado de un monstruo sin igual (Eso). De este modo, y a la vista de que los adultos no hacen nada para detener la ola de asesinatos de niños, deciden actuar por su cuenta a fin de derrotar a esta criatura cuyo poder va más allá de lo que nunca podrían haber imaginaron.
Aún así, y contra todo pronóstico, los niños consiguen vencer aquello que vivía en su ciudad y siguen con sus vidas, olvidando paulatinamente todo lo acontecido en su infancia a causa del profundo trauma que les causó. Gracias a sus padres, 6 de los 7 niños dejan Derry a lo largo de su adolescencia, alcanzando todos ellos el éxito profesional en las carreras elegidas. Es entonces, cuando ya han pasado 28 años desde su terrible aventura, cuando uno por uno reciben una llamada del séptimo miembro de su grupo, aquel que se quedó en Derry: Eso está vivo y ha vuelto a matar.
Es entonces donde da comienzo nuestra historia, narrándonos simultáneamente el momento de la noticia del retorno de Eso y el inicio de la historia de su infancia. Sí, aprovechándose de la amnesia de los protagonistas King cuenta simultáneamente la aventura del pasado y la del presente, algo realmente arriesgado (pues sabemos en todo momento que lograron enfrentaron a Eso y que no murió ninguno de ellos en esa batalla) pero que, contra todo pronóstico, resulta increíblemente satisfactorio.
En lugar de narrar primero la aventura de la juventud y después repetir toda la fórmula en el futuro, King combina ambos argumentos de una forma magistral, logrando que el ritmo no decaiga en ningún momento. Así, a la vez que reciben la noticia del retorno de Eso nos cuenta cómo se conocieron años atrás; mientras que viajan a Derry aparecen los flashback referidos al primer enfrentamiento entre Eso y los perdedores (así es como se llaman a si mismos por sus defectos, por ejemplo obesidad, asma o tartamudeo), tándem que se alarga durante toda la novela, y mantiene el ritmo siempre en su punto álgido.
Asimismo, para evitar que el lector pierda el interés ante el conocimiento de que los niños sobrevivirán, en la trama del pasado añade a un montón de personajes que no tardarán en ganarse nuestro afecto pero que, por no haber sido mencionados en el presente ni para bien ni para mal, no tendremos la certeza de su destino hasta bastante avanzado el libro. Simple, sí, pero muy efectivo.
Además del ritmo constante, It cuenta con otras dos grandes bazas a su favor: la ingente cantidad de personajes de la obra y la figura de Eso. Cierto es que un número considerable de personajes es un arma de doble filo, pues el autor corre el riesgo de saturar al lector con nombres y datos irrelevantes en la trama que disipan su atención de lo importante, mas en este caso no es así, pues King les da un pasado a todos y cada uno de ellos (raro es el personaje que, al tener más de una página de protagonismo, no reciba como mínimo un par de párrafos a cerca de su pasado, motivaciones y aspiraciones). Tal como dije antes, estos nuevos personajes pueden morir en cualquier momento, siendo crucial para que sintamos algo por ellos conocerlos mínimamente de antemano, materia en la cual Stephen cumple de sobra. Pocas muertes se dan en el libro sin que sintamos como mínimo lástima por el fallecido, y os puedo asegurar que hay muchas muertes.
Portada con motivo del 25 aniversario de su publicación.
Ahora bien, sería realmente aburrido leer más de mil páginas de asesinatos sin un enemigo a la altura, eso no lo duda nadie. Afortunadamente, King dio con la tecla correcta a la hora de crear a Eso: malvado, poderoso y tremendamente terrorífico. ¿Que porqué? Por su innata capacidad para transformarse en aquello que más teme la persona a la que se enfrente (aunque quizás sería más correcto decir "aceche" o "cace") y por su maldad sin límites. Eso, como cualquier otra criatura viva, necesita comer para subsistir, siendo su comida favorita los niños humanos. Ahora bien, no es lo mismo matar sin más que emplear tus poderes para aterrorizar y torturar a tus presas antes de darle el golpe de gracia. Para ello se vale de su capacidad metamórfica, tomando normalmente la apariencia de un payaso para acercarse a los infantes, pues como él mismo afirma, "si hacía falta un cebo... ¿a qué niño no le gustaban los payasos?" y, una vez su futura comida ya no tiene escapatoria, convertirse en aquello que más temen para que las hormonas del miedo condimenten el cuerpo de su víctima antes de alimentarse.
Además, el hecho de no tener nombre añade un toque de misterio constante ante esta extraña criatura. Si King a la mitad del libro dijese "la forma real de Eso es la de un vampiro gigante", "un dinosaurio azul" o "un plato de espagueti volador" automáticamente dejaríamos de llamarlo "Eso" y pasaríamos a considerarlo como tal. En cambio, al mantener en todo momento la duda de la auténtica forma de tal monstruo, será nuestra propia mente la encargada de darle forma. ¿Te lo imaginarás como un demonio rojo escondido en su cueva? ¿Una célula gigante? ¿Un payaso terrorífico, quizás?
Por último, me gustaría invitaros a una reflexión, pues quizás no lo hayáis pensado nunca, pero creo que el motivo por el que los humanos le ponemos nombre a todo aquello que desconocemos es para poder etiquetarlo de algún modo e incluirlo así en alguna de las múltiples categorías lógicas de nuestra mente. ¿Qué hacer cuando nos encontramos ante algo inclasificable? Ahí solo tenemos dos opciones: romper las reglas lógicas de nuestra psique y adaptarnos a la nueva información... o perder el control y dejarnos arrastras a la locura. Sí, quizás leído desde un ordenador sentado cómodamente en tu casa pienses que estoy diciendo una estupidez, pero apuesto a que si leemos la obra que hoy nos ocupa y nos ponemos en el lugar de "cierto personaje" que no logra afrontar la realidad que se cierne sobre él, más de uno tomaría la misma salida que aquel pobre diablo.
No me pongas esa cara que tu película va a llevar palos hasta en el DNI de todas todas.
Para qué negarlo, me encanta el estilo narrativo de King, el cual me recuerda mucho al empleado por Urasawa en sus mangas (Monster, 20 century boys): muchos personajes, muchas subtramas que se cruzan, muchas referencias en sus otras obras (por ejemplo, en Todo oscuro, sin estrellas hay varias referencias a este libro) y siempre manteniendo el ritmo, evitando el tedio con maestría a pesar del ingente número de páginas que lo componen. Así pues, era obvio que un libro como It me encantaría. Ahora bien, esto no es así ni de lejos en la inmunda película que hicieron en 1990 basada en esta novela. Basicamente...
Opinión breve: puta mierda.
Opinión breve pero no tanto: ¿cómo pudo esta mierda traumatiar a tantísima gente hace años?
Opinión normal: actores que sobreactúan, sustos a base de cambios bruscos de cámara y golpes de sonido (todo muy predecible), de la trama del pasado solo ponen el inicio y el final (omiten unas 500 pag. apróx.), el personaje de Richie pasa de ser el que lleva la voz cantante en el libro a ser un dolor de culo insoportable en la película, ritmo malísimo (no puedes poner las partes lentas que están al principio del libro en los últimos 40 minutos de la película porque manda la tensión anterior a tomar por culo), demasiado melodrama en demasiados momentos, escenas inconexas (la parte del oficial irlandés tiene un significado en el libro, pero añadirlo sin más en la película y no volver a sacar el tema no tiene sentido...). Ah, y tiene la muerte más patética de la historia del cine (ese momento "mira, estoy flotando y entro de culo en una tubería, me siento como Mario pero con la espalda rota" me pareció de lo más lamentable). Vamos, que mierdaca gorda, el libro se lo folla, viola, le hace un bukake y aún se limpia la lefa en su cara un par de veces antes de despeinarse.
Opinión extensa: siempre he pensado lo mismo: si quieres hacer una película de un libro y no crees que vayas a hacer algo mejor o de la misma calidad del original no hagas nada. Y es que no lo entiendo, de verdad. It salió originalmente para la televisón pública, así que todas las referencias sexuales y de violencia extrema se vieron suavizadas o directamente censuradas (siendo muchas de las cuales claves en el desarrollo de la trama, en especial el último "momento sexual", totalmente omitido en la película y resultando en el original un capítulo impresionante y sorprendente donde los haya). Además, contaría con un límite de tiempo de 3 horas, así que tenían que omitir todavía más escenas e información para poder meterla toda en ese tiempo.
¿Recortaron en asesinatos y momentos superficiales para añadir trama importante? No. Quitaron todo lo referente a la tortuga y Chüd (los que hayan leído el libro sabrán que es imprescindible en el original) y aún por encima añadieron multitud de escenas de Richie haciendo el tarugo (mira que me dio ganas de darle dos hostias en según que momentos) y de romance y melodrama entre personajes (esa escena de Eddie diciendo que es virgen es lamentable, pues la sitúan en un momento donde no pinta nada, intenta dar pena pero no lo consigue y además no existe en el libro, pues allí no solo no es así sino que Eddie está casado desde hace años).
Además (y por si todo esto no fuera ya suficiente) empieza a inventarse cosas a lo loco. Por dar algunos ejemplos de idas de olla de la película... que si Eso es luz, que si con tirarle un pendiente de plata a la cabeza se derrite, que si cogen dos cosas del final original y se inventan desde ahí el resto... vamos, un despropósito. Tristemente, el caso de It me parece igual que el de Akira : un original cojonudo absurdamente eclipsado por una penosa adaptación fílmica. La verdad, si queréis conocer esta historia pero no os apetece leer el libro id a la wikipedia antes que mirar el bodrio que es esta película. A excepción de la interpretación de Eso cuando toma su celebérrima forma payasística la película no vale ni como somnífero, pues los cambios constantes de sonido despertarían al más dormilón. Mala mala mala, no os acerquéis a ella ni con un palo y, si la visteis hace años y os pareció una mierda, haceos un favor a vosotros mismos y echadle un ojo al original. Me lo agradeceréis.
Las apariencias engañan. Seguro que, tras ver la imagen superior, a ninguno de vosotros se os ha ocurrido pensar que el cómic que pretendo reseñar hoy ha ganado más de 40 premios por todo el globo desde que comenzó su publicación en 1991 de la mano de Jeff Smith... en más de un sentido. Jeff, además de autor del cómic que hoy tiene su minuto de gloria en el blog, formó en su día su propia editorial (Cartoon Books) para publicar Bone. De este modo, a lo largo de 14 años salieron a la venta los 55 capítulos que componen esta serie, la cual no hace demasiados años que llegó a España y que, gracias a su gran éxito de crítica y público, es bastante sencillo encontrar en cualquier biblioteca que se precie ya sea su edición en blanco y negro o a color.
La historia nos presenta a tres bones, unos personajillos blancos con un ligero parentesco con Casper que al inicio del cómic se encuentran huyendo de su pueblo (Boneville) a causa de los actos del mayor de los tres, Phoney Bone. A la vista del linchamiento que le espera a su primo, Fone Bone y Smiley Bone deciden sacarlo de su lugar de origen y se dirigen a través del desierto en busca de un lugar donde vivir mientras se les pasa el cabreo a los del pueblo. Secreto: (Pincha para leerlo)
¿El problema? Que a medio camino se pierden y no son capaces de encontrar el camino de regreso. Tras varios días de viaje entre las arenas, una extraña acumulación de langostas les separa, haciendo que cada uno acabe en un punto diferente del valle donde vivirán la mayor aventura de sus vidas.
Personalmente me quedo con la edición a color. Me parece mucho más bella que la de blanco y negro, la verdad.
El protagonista de la serie es Fone Bone, el bone sin ropa que aparece en la cabecera de esta entrada, el cual comienza su periplo por el valle en busca de sus primos y de un camino de regreso a Boneville para terminar inmiscuyéndose en los planes de las mostrorratas, unas criaturas temibles capaces de devorar cuanto animal se cruce en su camino... siempre que este no posea más de tres neuronas, pues listas lo que se dice listas no son.
Como podréis deducir de lo anterior, Bone se basa sobre todo en el humor durante sus primeros capítulos, pues la trama real no empieza a desarrollarse con toda su fuerza hasta el tercer tomo de los nueve que la componen en total, momento a partir del cual esta va apartando paulatinamente la hilaridad inicial y comienza a compaginarla con tramos cada vez más largos de seriedad.
Pese a que normalmente se mantiene un buen equilibrio entre ambas, hay momentos donde, simple y llanamente, el autor no lleva bien el ritmo. Veréis, los primeros dos tomos son casi todo humor y a partir del tercero la cosa mejora, consiguiendo en el cuarto tomo que nos quede un muy buen sabor de boca al ver como todo empieza a moverse... pero en el tomo cinco se ralentiza demasiado el ritmo. Pasamos de ver como del rápido avance de la trama que tanto tiempo llevábamos esperando a unos capítulo que, por momentos, parecen simple y llanamente relleno. Que si ahora te capturo, ahora escapo, ahora te vuelvo a capturar, ahora te vuelvo a escapar... podríamos decir que el quinto es el tomo del pilla pilla.
Es entonces cuando llegamos al tomo seis y, para alivio nuestro, la cosa recupera el ritmo "pre-quinto"; el siete nos dejará anonadados pensando como una serie tan infantil a priori se ha vuelto lo que es entonces... y de nuevo el tomo ocho pincha. Ojo, no es un bajón tan grande como el del tomo cinco pero aún así no le sienta bien una parada tan brusca tan cerca del final, pues pasamos del que podría ser el culmen narrativo de la misma a un tomo cuya lentitud asombra. Soy consciente que era necesario, pues tenía que mostrarnos la situación actual del valle y cómo podía avanzar la trama llegado a ese punto, pero me parece todo demasiado lento. Quizás esté siendo algo injusto, pues es muy difícil mantener constantemente el ritmo en una obra larga, pero si nos fijamos en que sacó 55 capítulos en casi 14 años nos damos cuenta que tuvo una media de tres meses para cada capítulo de 20 páginas, así que a la vista de las obras de Urasawa o de Eichiro Oda, que teniendo una semana para cada capítulo consiguen obras muchísimo más largas y con un ritmo mucho mejor... no sé a vosotros, pero para mí era tiempo de sobra para planificar mejor el ritmo de la narración en ese punto de la misma.
Me encanta el diseño de Thorn a lo largo del cómic pero sobre todo a partir de este punto, pues deja de mostrárnosla como la niña que era y pasa a adaptar su diseño a lo que requiere la trama.
Críticas a parte, Bone es una serie que se lee muy rápido (dos días me ha durado en esta segunda lectura) y que posee unos personajes que tardaremos en olvidar, pues los buenos ratos pasados gracias a la avaricia de Phoney, las sorpresas de Thorn y su abuela, las ocurrencias de Smiley o, para qué negarlo, las estupideces de las mostrorratas, nos brindarán más de una y dos sonrisas a lo largo de su lectura.
Tras el éxito de la serie original, Jeff publicó dos tomos extra con los que ampliaría todavía más el mundo de Bone: Rose y Estúpidas, estúpidas mostrorratas. Es muy conveniente esperar a haber terminado la serie original antes de empezar estos tomos extra, pues contienen spoilers de la trama original (sobre todo Rose) y además poseen varios guiños que solo comprenderemos de ese modo. Aún así, su carácter de precuelas permiten comprender lo que sucede en ellos sin habernos leído los otros 9 tomos (lo comento por si alguien tiene curiosidad por uno en concreto pero le da pereza leerse los otros integrantes de la colección Bone). Eso sí, antes de que nadie se haga ilusiones aviso que ninguno de los dos son "lecturas imprescindibles" como podría ser la OVA de Bardock en el universo Dragon Ball. Están ahí para enriquecer un poco más el "mundo Bone" y punto, no os esperéis la panacea.
Rose: tiene un corte mucho más adulto que la serie original, pues nos presenta la juventud de la abuela Ben y de cierto personaje clave en la trama principal. Como os imaginaréis los que habéis leído el original, Rose cubre algunas lagunas sobre el pasado de la abuela, como su relación con Lucius o su primer encuentro con la Langosta. Está entretenido y posee un dibujo que se aleja bastante del original, con trazos más angulosos que el de Bone. Como curiosidad, no aparece un solo bone en todo el tomo.
Estúpidas, estúpidas mostrorratas: es aquí donde Jeff abandona la seriedad de los últimos tomos de Bone y de Rose para volver al humor del principio de la serie, lo cual logra presentándonos a un personaje tan impulsivo como Phoney, tan alocado como Smiley y tan poderoso como la abuela Ben: Big Jonhson Bone, antepasado de los tres Bones protagonistas de la historia original y el que se supone fue el primer Bone en pisar el valle donde se sitúan el resto de historias. Así, este se podría considerar el "capítulo cero", pues nos muestra la primera vez que unos seres se enfrentan a las mostrorratas. El tomo en sí está bastante entretenido, emplea un dibujo tan o más caricaturesco que el de los primeros capítulos y nos mostrará un par de curiosidades sobre las mostrorratas... pero nada más. Además, la historia complementaria a la de Big Jonh ("Costillita") es, cuanto menos, predecible. Un jabalí hiperactivo puteando a dos mostrorratas. No digo que sea un coñazo de capítulo, pero poco o nada tiene que ver con el universo de Bone (si Jeff ni si quiera tiene participó en el guión ni el dibujo de ese capítulo...). Cualquiera diría que lo añadió porque le faltaban páginas para llegar al centenar que poseen de media los tomos de Bone. Vamos, que si podéis leerlo en la biblioteca bien, pero si tenéis que pagar por este... pensároslo bien.
En definitiva, Bone es una serie muy entretenida que realmente hará las delicias de adultos y niños, pero creo y muy seriamente que la crítica se ha empalmado un poco con ella. Por ejemplo, según Time, es "Tan dramático como El señor de los anillos pero mucho más divertido". Erm... perdona pero no. Es una obra buena, sí, pero ahí se han pasado, pues Bone no es dramático en casi ningún momento y además ya le gustaría alcanzar los niveles de calidad de la obra de Tolkien.