No esperábamos que Yoshi fuese a sorprendernos, pero lo ha conseguido. Íbamos con la idea de encontrarnos con un plataformas clásico dentro de la licencia del famoso dinosaurio de Nintendo, que siguiera la estela de anteriores aventuras, pero Yoshi and the Mysterious Book es mucho más que eso. Sí, sigue siendo una aventura entrañable y con un apartado artístico que es una belleza, pero esconde más en su concepto jugable de lo que podríamos haber imaginado.
Esta nueva aventura tiene a un libro como epicentro de la jugabilidad. Se conoce como el Profesor Leo, y tras caer súbitamente del cielo en la isla de los Yoshi, nos adentraremos en sus páginas para descubrir un montón de criaturas y niveles relacionados con el universo de la franquicia. Básicamente, cada página contiene distintas fases y desafíos, y para pasar de capítulo antes debemos recoger estrellas que se obtienen tras cumplir una serie de objetivos y desafíos. Ahí radica la magia del asunto.
Un Yoshi más innovador de lo que parece
Una vez descubierto un nuevo capítulo, veremos a una serie de personajes revoloteando por las páginas de Profesor Leo. Si los apuntamos con la lupa, podremos acceder a un nivel para investigarlos. Esto nos llevará a distintos niveles, que podrían versar sobre los Shy Guys, Gorjirriones, Margalocas, Burbusepas, Uvejas… En definitiva, un ecosistema de lo más variado, y lo más simpático y genial a efectos de variedad es que cada fase es como una introspección en las particularidades de cada personaje.
Por ejemplo, en el nivel correspondiente a las Margalocas, podemos hacer que se suban al lomo de Yoshi para que mientras camina vayan apareciendo flores. En la fase de los Gorjirriones, vamos saltando de un lado a otro usando sus cuerpos a modo de trampolín, emitiendo distintos sonidos en el proceso (a modo de melodía). En la sección de los Bursasapos, podremos igualmente hacer que nos acompañen para que generen burbujas y alcanzar así los puntos más altos del escenario.
El aprovechamiento de estas criaturas en cada uno de sus hábitats da lugar a un amplio abanico de mecánicas de juego, las cuales además constan de sus propios objetivos. Algunos son tan básicos como acabar con unos enemigos, pero otros nos invitan a encontrar a unos Shy Guys perdidos por el escenario. También hubo un momento en que tuvimos que llevar a unas Margalocas a tirar de unos nabos enterrados en el suelo, o hacer que Yoshi comiera sandías para lanzar pepitas contra los enemigos y partes claves del decorado.
La consecución de los distintos objetivos de cada nivel nos otorga estrellas que sirven para ir progresando en la aventura, pero de una forma muy dinámica y orgánica, como en Super Mario Odyssey. Es decir, puedes tirarte todo el tiempo que quieras en un nivel, y las estrellas las vas obteniendo a medida que cumples los distintos desafíos, todos ocultos y solo visibles mediante la observación y experimentación. Eso es un ingrediente clave en Yoshi and the Mysterious Book, y es que premia tu curiosidad y perseverancia.
Al mismo tiempo, esta estructura sirve para atraer a muchos públicos. En manos habilidosas, este juego se convertirá en todo un desafío para completarlo al 100%, mientras que los jugadores no tan expertos encontrarán una jugabilidad amigable y pausada (Yoshi nunca muere en este juego). El reto, al igual que en otros juegos como Yoshi’s Crafted World o Yoshi’s Woolly World, se encuentra en hallar todas las estrellas y secretos, como pueden ser las margaritas coleccionables que aquí también están presentes.
Por todo lo demás, vas a encontrar lo que ha hecho icónico a Yoshi durante todos estos años. Las animaciones al estilo stop-motion nos sembraban ciertas dudas, pero una vez a los mandos la experiencia de control es increíblemente fluida y responde simplemente genial. Yoshi puede saltar, impulsarse en el aire, comerse a los enemigos y lanzar huevos girando el stick derecho en la dirección de disparo. Todo se ha hecho lo más accesible posible, haciendo que el manejo sea plenamente satisfactorio.
Podéis esperar movimientos clásicos como el ataque en caída o que el dinosaurio se ponga a correr a toda velocidad tras comer unas guindillas. Se han recogido elementos de anteriores juegos y el resultado es una remezcla de muchas cosas que causarán nostalgia entre los más veteranos. No obstante, que nadie se quede solo con esto, y es que el juego es lo suficientemente original como para sorprender incluso a los incondicionales de la saga.
Hemos visto incluso la presencia de jefes, con secciones de juego que suponen una mecánica en sí misma. Íbamos montados en una criatura con taladro equipado y avanzábamos por el escenario demoliendo todo a nuestro paso, abriendo accesos y enfrentándonos a una de las maquinaciones de Bowsy. Si se mantiene este grado de originalidad y sorpresa, estamos sin duda ante uno de los mejores videojuegos de Yoshi que se han lanzado hasta la fecha.
Pero nosotros nos quedamos sobre todo con ese concepto de niveles pausados pero con mucha más profundidad de la que aparentan en un principio. No se trata de saltar y acabar con enemigos, sino de aprovechar el entorno para completar desafíos (unos más básicos, otros más elaborados) con la finalidad de obtener estrellas y seguir progresando. Esto lo haces a tu ritmo, sin presiones de tiempo ni la preocupación de perder la vida. De hecho, puedes estar investigando cada nuevo hábitat todo el tiempo que quieras, y abandonar el lugar en el momento en que desees probar el resto de emplazamientos disponibles.
Un Yoshi que agradece cada minuto que le dedicas
El concepto jugable es extremadamente versátil y potentísimo para llegar tanto a veteranos como a nuevos jugadores, siempre con la simpatía de Yoshi y su universo. Artísticamente es precioso y en lo sonoro es todo lo que puedes esperar de este tipo de producciones: ritmos animados, simpáticos y que acompañan a la perfección a una acción a ralentí, casi relajante. En esencia, el tipo de propuesta que esperábamos en este sentido, y con una capacidad de adicción fuera de toda duda: es el tipo de juego que agradece cada minuto que le dedicas.
Por supuesto, queda por comprobar cómo se comporta el juego en su totalidad, una vez hayamos explorado todos sus capítulos y niveles. No obstante, esta primera toma de contacto ha sido muy positiva. Yoshi and the Mysterious Book ha sido más de lo que esperábamos en esta prueba, y ahora toca jugar al completo su versión final para confirmar las buenas sensaciones. Llegará a Nintendo Switch 2 el próximo 21 de mayo.
Hemos realizado estas impresiones tras probar el juego en un evento organizado por Nintendo España en sus oficinas en Madrid.




































