Mientras los aficionados a los JRPG esperan con ansia ese Dragon Quest 12: The Flames of Fate anunciado en 2021 y del que no se ha mostrado ni una sola imagen, Square Enix ha insuflado vida a la saga mediante spin-offs de calidad dispar y con los aclamados recientes remakes HD-2D de las tres primeras entregas. Dragon Quest VII Reimagined es diferente. Como su título indica, no es un remake como el que ya hubo en Nintendo 3DS, sino una reinterpretación del clásico de PlayStation, que aligera y compartimenta su enorme historia, altera su sistema de combate por turnos, añade opciones para hacer la experiencia más cómoda y se presenta con unos preciosos gráficos estilo diorama. La compañía japonesa acaba de publicar una generosa demo de más tres horas y media que nos ha cautivado desde el principio y nos ha dejado con ganas de más al llegar a su final.
Dice mucho de lo que nos espera en el juego que, una vez sale el título, no se nos ofrece "comenzar" o "iniciar" partida. El botón dice: "Aventurarse". La escena cinematográfica de inicio promete una aventura sin parangón, llena de personajes carismáticos, un mundo que explorar más allá de donde se extiende el horizonte y criaturas monstruosas que vencer, todo ello con un tono colorido, feliz y ligero.
El protagonista es un adolescente hijo de un reputado pescador, amigo del príncipe de un reino pacífico que quiere vivir grandes aventuras. A ninguno de los dos les convence lo que le dicen sus mayores: que todo el mundo que existe es la isla en la que habitan, que más allá solo hay mar y más mar. Boquerones y más boquerones.
Sus travesuras no tardan en darles la razón: por supuesto que hay más allá fuera. Tierras desconocidas que explorar. Gentes con diferentes culturas. Personas a las que ayudar. Incógnitas que resolver. Acontecimientos que convertirán en héroes al creciente grupo protagonista. Ya en la demo se deja clara la estructura, retocada respecto al original, que tendrá la aventura. Un guion lento, pero con gracia, presenta una trama general que, según Square Enix, se ha "simplificado", y ese argumento está formado por historias cerradas que aportan al todo. Ese todo tiene, por los diálogos, los gráficos, la música, el doblaje y la traducción, un tono de cuento de aventuras, pero que no duda en sorprendernos con giros de guion y en contar historias trágicas que no solo son efectistas, sino que consiguen dar realismo a este mundo y que nos preocupemos por él y por sus gentes.
Un mundo que, además, es divertido de explorar. Las islas, los pueblos, los castillos y las mazmorras están representados como dioramas tridimensionales realmente bonitos. Podemos rotar la cámara y la curiosidad casi siempre se recompensa. Quizá al hacerlo en una casa ajena veamos un armario donde puede haber equipamiento útil. O al girar el diorama en un pueblo quizá encontremos un pasadizo oculto. O al movernos por un laberíntico castillo, a lo mejor damos con pasillos, escaleras y puertas escondidas en la posición predeterminada de la cámara.
Explorar cada recoveco es satisfactorio por ese jugueteo con la cámara, porque Dragon Quest VII Reimagined es muy bonito, y porque da gusto descubrir y charlar con todos los personajes, a veces varias veces para comprobar su reacción a acontecimientos importantes. En eso tiene mucho que ver la traducción al español, tan genial como nos tienen acostumbrados en los últimos juegos de la serie: en cada lugar, se habla nuestro idioma con diferente acento o utilizando palabras de diferentes idiomas de nuestro país, como el gallego, lo que en más de una ocasión nos ha sacado una sonrisa. El doblaje es parcial (para las escenas cinematográficas y las conversaciones principales) en japonés y en inglés, donde también se representan numerosos acentos de los angloparlantes.
Además de visitar pueblos y charlar con sus gentes, buena parte de la aventura la pasaremos en mazmorras. Al principio ya hay alguna bastante laberíntica, con diferentes plantas y en las que es un placer perderse y encontrar todos sus secretos, como las minimedallas coleccionables con las que conseguir premios o botín bastante jugoso. En esas mazmorras encontraremos puzles, de momento bastante sencillos, que podemos reiniciar con tan solo pulsar un botón.
Una aventura para todos
Esa es una de las muchas ayudas que Reimagined introduce en una aventura en la que nos gustaría que hubiera más fricción, que tuviéramos que buscar nuestro camino, siempre señalado en el mapa. Para colmo, frecuentemente podemos charlar con nuestros aliados para que nos indiquen qué hacer a continuación o nos den pistas demasiado claras sobre cómo resolver un rompecabezas. Los más veteranos, o quienes disfrutaron al jugar a los remakes HD-2D desactivando las ayudas, pueden sentir que le llevan de la mano, a lo que contribuye el viaje rápido, y que además de guardar en iglesias y estatuas exista un guardado automático que, por otro lado, se agradece cuando por fin se consigue el barco, pues en alta mar pueden aparecer monstruos bastante poderosos.
Los combates tardan en llegar (contamos casi hora y media de partida sin un solo enfrentamiento), pero después son frecuentes sin llegar a cansar. En las islas y en las mazmorras vemos a los enemigos, que podemos tratar de esquivar (ciertas zonas parecen pensadas para ello). Si los atacamos antes de que nos vean, comenzamos el combate por turnos con ventaja, y como en Metaphor: ReFantazio, si el adversario es muy débil, muere instantáneamente, otorgándonos experiencia y recompensas.
En los enfrentamientos hay novedades que los hacen más dinámicos sin eliminar el sabor a JRPG clásico que muchos jugadores buscan. Cuando un personaje sufre muchos golpes o se activan ciertos efectos, entra en juego la mecánica de saturación, que permite activar habilidades únicas de cada personaje que a veces son fundamentales para sobrevivir en la batalla, como colocar a los aliados un escudo que evita el siguiente golpe o que el siguiente ataque sea más poderoso y potencialmente crítico. A ello hay que sumar los nuevos dones vocacionales y el Pluriempleo (tener dos vocaciones o clases al mismo tiempo) que prometen dar a los enfrentamientos una complejidad que no tenían en anteriores versiones.
Pero también es cierto que el bestiario —divertido, de nombres graciosísimos y genialmente representado en esta nueva estética— al que nos hemos enfrentado no nos ha supuesto un reto. Tan solo nos ha exigido gastar con cuidado los puntos de magia, pues si llegamos a los jefes con los suficientes, podremos fulminarlos. El único desafío que nos hemos encontrado son los monstruos amenazadores, minijefes que requieren de estrategia y paciencia, pero que conviene vencer para conseguir su corazón, con el que podamos dotar a los héroes con poderosas habilidades pasivas. Incluso en esos enfrentamientos, si nos vencen, podemos reiniciar el combate a cambio de oro en lugar de volver al último guardado manual o automático.
Con todo, eso no significa que Dragon Quest VII Reimagined sea un paseo, sino un juego accesible para todos, configurable para ser una aventura ligera o un desafío arduo. Porque, además de las mejoras de comodidad mencionadas anteriormente y otras que se nos han quedado en el tintero (como alterar la velocidad de los combates y dar órdenes con atajos fuera de las batallas, como curar automáticamente a todos de la manera más óptima), hay tres modos de dificultad entre los que cambiar en cualquier momento: en nuestra partida elegimos "medio", pero también están "facilito" y "chungo". Incluso se pueden alterar elementos concretos para crear una experiencia "a tu aire": el daño infligido, la experiencia obtenida, la maestría conseguida, el oro recibido y la fuerza de los monstruos; además, permite elegir si los monstruos nos atacan al vernos y si la vida se restablece tras cada combate.
La aventura comienza el 5 de febrero
Son opciones que, junto al estupendo lavado de cara audiovisual (la banda sonora orquestal es tan fantástica como importante en marcar el tono de la aventura), el divertido guion, las novedades en el combate y los retoques en la exploración para incentivar la curiosidad, modernizan un JRPG enorme cuya historia y estructura se ha renovado, algo que no podremos juzgar hasta que pongamos las manos sobre la versión final. Pero lo visto en esta demo ya nos ha convencido lo suficiente para que el 5 de febrero abordemos el barco para lanzarnos a una aventura que promete ser emocionante y emotiva.
Hemos realizado estas impresiones tras descargar la demo gratuita en Switch 2.


























