Han pasado seis años desde Code Vein, un interesante RPG de acción con inspiraciones de Dark Souls y un marcado estilo anime. Fue un lanzamiento notable con más de 4 millones de copias vendidas que destacó por la construcción de su universo, una magnífica banda sonora, un sistema de combate variado, además de una historia emotiva y un carácter más accesible dentro del género soulslike. Por contra, su diseño de niveles resultaba repetitivo, había ciertos problemas técnicos y su falta de desafío no gustó a todos por igual. Code Vein II llega para arreglar la situación.
Hemos tenido la oportunidad de jugar durante cerca de tres horas a varias secciones del juego, incluyendo su inicio, para comprobar que hay una clara evolución. La personalización sigue siendo una de las claves indiscutibles, tanto a la hora de crear a tu propio personaje como en lo referente a la construcción de tus configuraciones de combate.
Pero es que además nos ha resultado de lo más desafiante, en especial con un jefe que nos costó varios intentos superarlo y que nos hizo comprender además que el combate había evolucionado, entregándonos unas sensaciones bastante positivas por el momento.
La necesaria evolución de Code Vein
Code Vein II vuelve a explorar la temática de un mundo postapocalíptico, en esta ocasión en un futuro en que la aparición de la Luna Rapacis ha ocasionado una terrible perturbación, haciendo que los resucitados (criaturas vampíricas) se transformen en unos monstruos descerebrados que reciben el nombre de "horrores". En el papel de un cazarresucitados, deberemos viajar en el tiempo, gracias al poder de una joven llamada Lou, para evitar el colapso. Básicamente, se trata de una aventura épica con una misión inmensa: salvar al mundo de la destrucción.
El planteamiento es simple, pero nos ha resultado muy interesante de seguir en las pocas horas que hemos jugado. En particular, el enfoque de viajar entre pasado y presente nos ha causado mucho interés, y a la espera de conocer más detalles, es un aspecto con bastante potencial. Por ejemplo, los desarrolladores aseguran que el mundo es completamente nuevo, que tendremos a un inédito repertorio de personajes y que también podemos esperar la existencia de varios finales.
Nuestros primeros minutos de juego fueron como los del anterior Code Vein, configurando nuestro propio protagonista, pero con la diferencia de que las opciones de personalización se han multiplicado con un editor mucho más potente. Tenemos acceso a un montón de parámetros relativos a la constitución corporal, el estilo de peinado y su tonalidad, la cara, los ojos, el maquillaje, los accesorios y por supuesto la vestimenta. Nos hemos quedado sorprendidos y ya es un elemento que se distingue claramente de su predecesor, con opciones más que suficientes para crear tu propio personaje al estilo anime.
Acto seguido se nos traslada a la Caverna del Acantilado, un entorno que nos sirve para comprender los conceptos básicos, con un sistema de combate basado en dos tipos de ataque (rápido y fuerte), además de la acción de esquivar o protegerse. No es nada que no conocieras si jugaste al anterior juego, pero hemos notado una necesaria sensación de peso en el personaje y sus animaciones, así como una contundencia mejorada en los impactos, aspectos que no brillaron demasiado en el primer Code Vein.
Otro aspecto importante fue el de los compañeros, personajes de apoyo manejados por la IA que vuelven para colaborar en los combates de una forma muy significativa. Su presencia se nota muchísimo, y además podemos optar por invocarlos (que luchen físicamente con nosotros) o por asimilarlos (desapareciendo y prestándonos su poder en el proceso, haciéndonos más fuertes). Es decir, más opciones que incrementan la estrategia combativa, puesto que invocar a un aliado puede ser más útil cuando estemos rodeados de varios enemigos, mientras que la asimilación funciona mejor en enfrentamientos contra jefes.
Los compañeros son importantes porque pueden restablecer tu salud cuando pierdas la vida, pero es que además pueden proporcionar efectos especiales a través de los rangos de vínculo, dependiendo del aliado que tengas en cada momento. Por ejemplo, hay uno que aumenta tu defensa mientras cargas un ataque, mientras que otro puede reducir tu consumo de energía de forma considerable. Cada uno dispone de sus propias armas y personalidades. No los hemos visto todos, por supuesto, pero prometen ser una de las piedras angulares de la experiencia.
Mejoras en el diseño de juego y dificultad
El recorrido por los escenarios es tal y como recordabas. Hasta donde hemos podido ver, el diseño de niveles es bastante convencional, con rutas lineales provistas de algún desvío opcional. Tienes un minimapa y la opción de observar el trayecto realizado para no perderte, algo que os aseguramos que disminuye mucho las frustraciones. Tenemos también de vuelta los muérdagos para restablecer la salud y generar un punto de resurrección por si caemos. Están bien colocados, e incentivan a tener cuidado para no perder el avance ante algún enfrentamiento.
En este sentido, hemos notado que existe un desafío notable. No pretende ser un juego de FromSoftware ni mucho menos, pero debes preocuparte (y mucho) de subir de nivel, tener a punto tu equipamiento y gestionar bien las pociones curativas. Luego los enemigos tienen algunas particularidades interesantes, como el estado sed de sangre, que hace que se vuelvan más fuertes conforme su salud disminuye. Asimismo, los ataques de los compañeros de IA deben acompañarse siempre de los nuestros, puesto que de lo contrario los puntos de salud enemigos se acaban restableciendo.
Dicho de otra forma, se han realizado ajustes para mejorar la experiencia, los cuales se nota que han tenido en cuenta los comentarios de los usuarios. Como ejemplo más representativo, el jefe al que hemos tenido acceso nos ha resultado de lo más satisfactorio. Se trataba de una enorme bestia en un amplísimo escenario con un conjunto de patrones de ataque que iban cambiando con el progreso del combate. Necesitamos unos cuantos intentos antes de superarlo, y si esperábais tener algún tipo de ayuda, olvidaros de ello: Code Vein II no ofrece selector de dificultad.
Luego tenemos que recordar que vuelve una de las mecánicas más icónicas de Code Vein, y que consiste en herir a los enemigos para posteriormente hacer un ataque drenante y obtener su sangre. Gracias a esto, podemos activar las formas, que son habilidades especiales que permiten, por ejemplo, equipar cuatro habilidades por cada arma, y pueden ser de combate, mágicas o de apoyo. También podemos optar por la forma legada con una gran espada de ataques demoledores, o la forma defensiva para realizar una maniobra evasiva especial.
La última parte de la demo que pudimos jugar, Torre de Alta Tensión Hundida, nos permitió ahondar en el diseño intrincado de los escenarios, con varias alturas y la presencia de frecuentes enemigos que deambulan de un lado para otro. Al ser una sección más avanzada de la aventura, también empezamos a usar nuevos ataques, tanto de larga como corta distancia. En este sentido, parece que el juego mejora conforme avanzas, con nuevo armamento que se adapta a tus preferencias o estilo de juego, y que viene bien además para otorgar variedad a la propuesta.
No obstante, no todo es positivo, y hemos notado un diseño jugable en general bastante conservador. Aunque hay cantidad de novedades y mejoras, sigue sintiéndose similar al primer Code Vein, con una jugabilidad que en ocasiones puede percibirse como algo anticuada. Sin embargo, conviene esperar y probar el juego completo. Aparte, algo que nos ha gustado es que hay mucho énfasis en la narración, con secciones de recuerdos con una ambientación de lo más lograda. Estamos deseosos por comprobar cómo de interesante es la trama, pero promete.
Un regreso prometedor
Llega con textos en castellano y voces a escoger entre inglés o japonés. El comportamiento técnico en PlayStation 5 durante esta prueba ha sido muy decente en el modo rendimiento, aunque también puedes optar por el modo calidad. Gráficamente no parece lo más destacado del conjunto, aunque tiene sus momentos de brillantez. Eso sí, en lo musical sigue dando la talla, al igual que ocurrió en la primera entrega.
¿Más cosas? Unas cuantas. En términos de exploración, el viaje temporal va a permitirnos obtener distintas experiencias de una misma localización. El mundo del juego es más grande, y se incluye una moto para hacer los trayectos más llevaderos. Se ha potenciado la presencia de mazmorras, y es muy posible que las horas de juego también se hayan incrementado. No obstante, todo esto deberemos descubrirlo cuando tengamos acceso al juego final y podamos jugarlo al completo. Code Vein II llegará a PC, PlayStation 5 y Xbox Series el próximo 29 de enero.
Hemos realizado estas impresiones tras probar una versión previa al lanzamiento en las oficinas de Bandai Namco en Madrid.



























