Treinta y pico años después de que Mighty Morphin Power Rangers irrumpiera en la tele, la franquicia va a jugar la carta de la reunión “original”, pero en un terreno distinto al de la pantalla: un cómic especial que juntará de nuevo a aquel equipo fundacional en Power Rangers #0, pensado como lanzamiento-gancho para 2026. La historia se distribuirá dentro de Comics Giveaway Day y, según el adelanto, propone mirar a esos Rangers ya no como “adolescentes con actitud”, sino como adultos con una mochila vital que la serie noventera, por formato y público, no podía permitirse.
El movimiento importa también por el cómo. Penguin Random House ha anunciado que su primer Comics Giveaway Day será el 2 de mayo de 2026, en paralelo al Free Comic Book Day, y plantea un esquema simple: acercarte a una tienda participante y llevarte un cómic o sampler gratis, con una parrilla de editoriales y títulos pensada para captar lectores nuevos sin renunciar a la nostalgia. Dentro de esa lista oficial aparece Power Rangers #0 CGD 2026 (BOOM!), lo que convierte el evento en escaparate industrial, no solo en regalo para coleccionistas.
El gancho del reencuentro en viñetas
En cuanto al contenido, la propia promoción ya marca el tono: el especial promete tres aventuras “cargadas de Morphin Grid”, incluyendo un relato centrado en el equipo clásico de Mighty Morphin y dos historias sorpresa. En materiales de catálogo se citan nombres como Marguerite Bennett, Joey Esposito, Kenny Porter y Paul Allor, con arte de Andrew Lee Griffith (entre otros), una combinación que sugiere antología y puerta de entrada a una etapa nueva. El artículo que has pasado subraya además un gancho dramático: Billy sería quien reactiva la llamada… y la sombra de Tommy planea por la ausencia, tratada como legado más que como simple hueco.
Que el reencuentro llegue en viñetas no es casualidad: BOOM! lleva tiempo usando el cómic como laboratorio para estirar la mitología de Power Rangers sin las limitaciones clásicas de la tele (ritmo, presupuesto, episodios autoconclusivos, necesidad permanente de “reinventar” juguetes). La editorial recuerda que su gran línea moderna arranca en 2016 y que, desde entonces, el sello ha podido alternar homenaje y riesgo, abriendo spin-offs y cruces que funcionan como “universo expandido” de verdad. Este #0, por diseño, se vende como umbral: no solo “otro especial”, sino el tipo de pieza que tantea cuánto margen hay para cambiar de registro sin perder a los de siempre.
La nostalgia como herramienta (no solo como recuerdo)
Hay, además, una explicación bastante humana —y bastante estudiada— de por qué estas vueltas funcionan: la nostalgia no es solo un capricho, también cumple una función psicológica. Investigaciones en psicología social han observado que recordar con nostalgia puede aumentar la sensación de sentido vital, en parte porque fortalece la conexión social y la continuidad del “yo” a través del tiempo; en otras palabras, no solo miras atrás, te reorganizas por dentro. Revisiones recientes resumen esa idea: la nostalgia tiende a empujar hacia significado, pertenencia y optimismo, aunque sea una emoción agridulce. Por eso Power Rangers no vuelve solo como marca, vuelve como recuerdo compartido entre generaciones.
El cómic de mayo también encaja con un tablero mayor: mientras la editorial mueve ficha, el live-action sigue en el horizonte con una serie para Disney+ en desarrollo (Hasbro y 20th Century TV), con Jonathan E. Steinberg y Dan Shotz —del equipo de Percy Jackson— vinculados como responsables creativos en las informaciones publicadas.















